Armagedón

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Para otros usos de este término, consulte Armagedón (desambiguación).

Armagedón es un término bíblico que aparece en el libro del Apocalipsis, capítulo 16, versículo 16. Aunque el término es de origen cristiano, varias religiones y culturas lo emplean para referirse generalmente al fin del mundo o al fin del tiempo mediante catástrofes.

Armagedón para las distintas religiones[editar]

Cristianismo[editar]

La palabra Armagedón deriva de una expresión hebrea que significa monte Megido (Har Megiddo en hebreo). Si bien no existe una montaña llamada así, si existe un tell o montículo fruto de la acumulación de distintas capas de restos arqueológicos de la antigua ciudad de Megido. El montículo de Megido se encuentra frente a una llanura que es el sitio histórico de muchas batallas célebres, como la de Megido (en el siglo XV a. C.) y otras dos más en los años 609 a. C. y la batalla peleada entre Inglaterra y el Imperio otomano en 1918.

Esta Batalla esta situada, cronologicamente hablando, despues del Milenio. El capitulo 20 de Apocalipsis asi lo aclara. Satanas es atado por mil años y luego saldra para engañar a las naciones Gog y Magog reuniendo un ejercito enorme que enfrentara a Israel (el pueblo de Dios) y sitiara a Jerusalen (La ciudad Amada) pero la intervencion de Dios salvara a su pueblo escogido.

Adventistas del Séptimo Día[editar]

La Iglesia Adventista del Séptimo Día considera que Armagedón no es un sitio histórico, sino el fin de la persecución del rey del norte (Daniel 11) contra el pueblo de Dios, pues Megido es un valle, y no un monte. Su interpretación de esta profecía es literal, en la cual solo varía el significado del milenio posterior. Según su interpretación, Armagedón será la batalla final que tendrá lugar en la llamada sexta plaga, Luego acontece la Segunda Venida de Cristo, con lo cual empieza el período de mil años mencionado en el Apocalipsis, capítulo 20, durante el cual aquellos que han muerto en Cristo reinarán con él en el cielo. Los fieles que estén vivos en ese tiempo serán arrebatados al cielo para unírseles y reinar junto con Cristo. Durante el milenio, la tierra estará yerma y desolada. Ese será el «abismo» al cual Satanás sería confinado. De acuerdo con esta interpretación, Cristo y la Jerusalén celestial, donde residirán durante el milenio, bajarán a la Tierra solo al final del milenio. Cristo levantará entonces a los muertos impíos (no arrepentidos) para que experimenten la destrucción final. Satán y sus seguidores intentarán vencer a los seguidores de Cristo rodeando su ciudad, pero entonces Dios destruirá a Satanás y a los malvados de una vez por todas con un fuego arrasador. La Tierra será incinerada, con lo cual se extinguirá todo mal. Entonces, según la interpretación de los dos capítulos finales del Apocalipsis, la Tierra será restaurada a su estado original, anterior a la entrada del pecado en el mundo, con Cristo y sus santos redimidos declarados victoriosos.

Testigos de Jehová[editar]

Según los testigos de Jehová, el Armagedón no puede ser sencillamente un conflicto entre las naciones de la Tierra (por ejemplo, un armagedón nuclear), pues Apocalipsis 16:14 dice que «los reyes de toda la tierra habitada» serán reunidos en Armagedón. Ante la imposibilidad física de reunir tantos ejércitos en un espacio tan pequeño como el montículo Megido en Israel, el Armagedón no podría ser una guerra humana que se libre en un lugar específico de Oriente Medio, sino una guerra de Dios contra los impíos que abarcaría todo el planeta.

Los testigos de Jehová interpretan la palabra topos (lugar), que se usa en griego en el libro de Apocalipsis para referirse al Armagedón, no solo como 'lugar', sino también 'condición' o 'situación'. En este caso designaría la situación en la que el mundo se une para oponerse a Dios. En el Armagedón, todas las naciones de la Tierra se alían para luchar contra el Cordero de Dios, lo cual los testigos interpretan como una persecución contra sus representantes y miembros (Revelación 19:14, 16). También creen que desde 1914 se está viviendo el plazo final hacia el Armagedón (es decir, los últimos días).

Esta guerra limpiaría de la Tierra toda la corrupción y la maldad y abriría el camino hacia un nuevo mundo justo bajo el reino mesiánico de Dios (Isaías 11:4, 5). Inmediatamente después del Armagedón, Satanás será encerrado en un abismo simbólico en la región espiritual, lo cual entienden los testigos como ponerlo en un estado de inactividad semejante a la muerte, de manera que se daría paso a un milenio en que la Tierra se tornará un paraíso, los muertos de toda época y cultura resucitarán, el conocimiento de Jehová se hará extensivo a todos y se dará a toda la humanidad la oportunidad de la vida eterna.[1]

Islamismo[editar]

Comunidad Ahmadía[editar]

En la Comunidad Ahmadía, el Armagedón es visto como una batalla espiritual o una lucha en la época actual entre las fuerzas del bien y la justicia (es decir, la pureza y la virtud) y las del mal. La lucha final entre las dos se presenta como la influencia satánica que se desata con la aparición de Gog y Magog. Satanás reúne todas sus fuerzas y utiliza todos sus métodos para engañar a la gente, con lo cual precipita la introducción de una época de iniquidad, promiscuidad, ateísmo y materialismo. Los musulmanes ahmadíes creen que Dios designó al Mesías y al Mahdi para la reforma espiritual y la dirección moral de la humanidad. Esta edad se prolonga durante aproximadamente mil años, pero no como en las profecías judeocristiana e islámica de la Gran Tribulación. Este período se caracteriza por la agrupación de la humanidad bajo una sola fe, el Islam, en la creencia ahmadía.

También es visto como una batalla en un valle de una ciudad llamada Ahmadía, liderada por un ejército llamado los Aposcalisteros, que fue considerada como una de las guerras más significativas de esa época.

Bahaísmo[editar]

De la literatura bahá'í se desprende una serie de interpretaciones de las expectativas en torno a la batalla de Armagedón. Tres de ellas están asociadas con los eventos que rodean las dos guerras mundiales.

La primera interpretación se hizo con una serie de tablillas escritas por Bahá'u'lláh, el fundador de la Fe Bahá'í, que se envió a varios reyes y gobernantes. La segunda y más conocida se refiere a los eventos cerca del final de la Primera Guerra Mundial, que involucra al general Allenby y la batalla de Meguido (1918) y en la cual se dice que han llamado a los soldados de muchas partes del mundo a participar en la batalla de Meguido. Al ganar esta batalla, Allenby también impidió que los turcos mataran a `Abdu'l-Bahá, el entonces jefe de la Fe bahá'í, a quien había tenido la intención de crucificar. En una tercera interpretación se examina la evolución general de las guerras mundiales y la situación en el mundo antes y después.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania (2014). «¿Cómo llegará el fin de este mundo?» (en es). Biblioteca en línea Watchtower. Consultado el 30 de julio de 2014.