Pentecostalismo

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Pentecostalismo
StJohnsAshfield StainedGlass GoodShepherd Face.jpg
Deidad o Deidades principales Dios Jamas idolatria como en el catolicismo
Ramas Ninguna
Tipo cristianismo
Número de seguidores estimado 783.5 millones de seguidores
Seguidores conocidos como cristianos
pentecostales
Escrituras sagradas Biblia
País con mayor cantidad de seguidores Brasil Bandera de Brasil
42.3 millones de seguidores
Religiones relacionadas cristianismo
Contexto histórico

Cristianismo
Pentecostés
Protestantismo
Movimiento de Santidad
Pentecostalismo histórico
Pentecostalismo clásico
Pentecostalismo unicitario
Renovación Carismática
Neopentecostalismo

Teología

Arrebatamiento de la iglesia
Bautismo con el Espíritu Santo
Bautismo en agua
Curación a través de la fe
Juicio Final
Lavatorio de pies
Nueva Jerusalén
Resurrección
Santa Biblia
Santísima Trinidad
Unitarismo
Salvación
Santa Cena
Santidad
Segunda venida de Cristo
Vida eterna

El pentecostalismo o Movimiento Pentecostal corresponde al conjunto de iglesias y organizaciones cristianas que recalcan la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo.[1] Este movimiento carece de un dirigente mundial debido a las diferentes creencias y opiniones sobre doctrinas, prácticas y liturgia que hay entre las distintas organizaciones existentes.[2] Los cristianos pentecostales de hoy afirman que la práctica de hablar lenguas desconocidas en sus momentos de éxtasis espiritual se produce por voluntad del Espíritu Santo,[3] y que las personas que viven dicha experiencia pueden expresarse en lenguas angélicas o humanas que no les son propias, y pueden o no ser entendidos por aquellos que lo escuchan.[4] Se trata de un caso de glosolalia (del griego γλώσσα [glossa], ‘lengua’, y λαλώ [lalô], ‘hablar’).[5]

Los términos "pentecostalismo" y "pentecostal" se derivan de Pentecostés, una celebración judía, también llamada la Fiesta de las Primicias, y que en griego es pentēkostēs. Para los cristianos, este acontecimiento conmemora el descenso del Espíritu Santo sobre los discípulos de Jesucristo, como se describe en el capítulo dos del libro de Hechos de los Apóstoles.[6]

En la actualidad, el pentecostalismo tiene cinco corrientes importantes: el pentecostalismo histórico, el pentecostalismo clásico, el pentecostalismo unicitario, el neopentecostalismo y la renovación carismática no católica.

Una iglesia pentecostal puede trabajar de forma independiente o estar afiliada a una organización religiosa, ministerio o apostolado de mayor cobertura. Los ritos, prácticas y costumbres dependen de la corriente con la cual se identifique. Las iglesias católicas que tienen el impacto de la Renovación Carismática Católica no se consideran a sí mismas como pentecostales, ya que la renovación no provocó una división de católicos, sino únicamente una transformación de la forma del culto católico.

Creencias[editar]

Verdades Fundamentales[editar]

La Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular ha sido la principal organización cristiana en promover las cuatro verdades fundamentales del pentecostalismo.

A pesar de las diferentes corrientes del Pentecostalismo y de la diversidad de organizaciones religiosas que hay entre ellos, se puede decir que mantienen cuatro verdades fundamentales que las unen en cuanto a doctrina. A continuación se mencionan:

  • Jesucristo salva. Las iglesias pentecostales creen en la salvación como un don o regalo recibido por gracia obrando únicamente a través del sacrificio de Jesucristo en la cruz, y el cual se recibe solo por fe.[7]
  • Jesucristo bautiza con el Espíritu Santo. La doctrina que distingue a los pentecostales de las demás iglesias es el énfasis que le dan al bautismo del Espíritu Santo. Junto a esta doctrina se aceptan las manifestaciones del Espíritu de Dios como las señales, prodigios, milagros y dones que son para la edificación de la iglesia y testimonio a los no creyentes.[7]
  • Jesucristo sana. Las iglesias pentecostales creen en la curación divina como una promesa de Jesucristo y como un efecto de su sacrificio en la cruz. Muchos pentecostales han experimentado curaciones en sus cuerpos a través de la oración y de la fe.[7]
  • Jesucristo viene. La escatología pentecostal se centra en el pronto regreso de Jesucristo a la tierra, dividido en dos grandes momentos, el arrebatamiento de la Iglesia de Cristo y el regreso de Jesús después de la Gran Tribulación. Las iglesias pentecostales no proclaman fecha alguna para este suceso, sino que alientan a sus creyentes a vivir en consagración, santidad y trabajo cristiano.[7]

Creencias Generales[editar]

De igual forma, muchas iglesias pentecostales y organizaciones religiosas comparten las mismas creencias con respecto a diferentes temas:

  • La Biblia

Los pentecostales creen que la Santa Biblia es la palabra inspirada por Dios e infalible y autoridad suprema, la consideran como su regla de fe y conducta. Creen que el Espíritu Santo influyó de manera sobrenatural sobre los escritores elegidos de manera divina para escribir exactamente la revelación de Dios a la humanidad, por lo tanto las Sagradas Escrituras son confiables, fieles y palabras de verdad. La inspiración divina terminó con el último libro de la Biblia, es decir el Apocalipsis. Las versiones bíblicas usadas varían según el idioma y pueden ser elegidas por los dirigentes de cada una las iglesias u organizaciones o a voluntad de los creyentes. Muchas iglesias pentecostales hispanas prefieren usar la versión Reina Valera 1960 y otras han escogido usar la Lenguaje Actual.

  • Dios

Los pentecostales se consideran monoteístas pues creen que hay un solo Dios verdadero, creador de todo lo que existe. Sin embargo existen dos grandes corrientes entre los pentecostales que difieren en esta creencia: Los pentecostales trinitarios y los pentecostales unicitarios.

  1. Los pentecostales trinitarios. Como su nombre lo indica estos pentecostales creen en la Santísima Trinidad. Creen que en la divinidad se encuentra el Padre que es Dios, el Hijo que es Dios y el Espíritu Santo que es Dios, pero no son tres dioses sino un solo Dios en tres personas. Aunque la palabra trinidad no aparece de manera literal en la Biblia, este grupo de pentecostales utilizan e interpretan diversos versículos de las Sagradas Escrituras para afirmar su doctrina. Creen que durante el bautismo en agua de Jesús se revela la trinidad divina y que cuando Él dio la gran comisión mandó bautizar en nombre de los tres miembros de la divinidad. La gran mayoría de los pentecostales conocen al Padre como Jehová, al Hijo como Jesucristo.[8]
  2. Los pentecostales unicitarios. Estos pentecostales creen que Dios es una persona únicamente, que se reveló de diferentes formas a través del tiempo. Creen que los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo se aplican a la misma persona y no son tres diferentes personas. Creen que Jesús es la última gran manifestación de Dios en esto últimos tiempos.[8]
  • El pecado del ser humano

Los pentecostales al igual que muchas iglesias protestantes creen que el ser humano fue creado perfecto, inocente y con libre albedrío, sin embargo, voluntariamente desobedeció el mandato de Dios al comer del árbol de la ciencia del bien y del mal y adquirió un estado pecaminoso trayendo consigo a la muerte, las enfermedades, el sufrimiento y su condenación eterna. Cuando el ser humano pecó se dio cuenta que estaba desnudo y comenzó a tener miedo y temor. Creen que Satanás es también uno de los principales causantes del estado actual del ser humano. Sin embargo cuando Dios castigó a la serpiente antigua, a Eva y a Adán, les prometió que algún día de la simiente de la mujer saldría el Salvador del mundo que los redimiría del pecado: Jesús.[8]

Para los pentecostales Jesucristo es el único medio para poder obtener la salvación eterna.Escena del drama anual de semana santa de la iglesia Garywood (Asamblea de Dios) en 2007.
  • La salvación del ser humano

Los pentecostales creen que la única manera que tiene el hombre para salvarse del castigo eterno es ejerciendo fe en Jesucristo y pidiéndole que él perdone sus pecados, lo que ellos conocen como aceptar a Cristo en el corazón. De esta manera la persona pasa de muerte a vida y adquiere privilegios como el ser llamado un hijo de Dios, ser coherederos de las bendiciones espirituales de Cristo, estar sellados con el Espíritu de Dios, tener paz y comunión con Dios, adquirir la santificación, vida eterna y la resurrección.[9]

La gran mayoría de los pentecostales creen que la salvación es por gracia y no por obras. La única manera de obtenerla es creyendo con fe. Mantienen la doctrina arminianista de la salvación que está en contra de la doctrina calvinista de la predestinación. Los pentecostales creen que la salvación es universal y por libre elección, todas las personas pueden ser salvos, cada uno es libre de elegir el lugar en donde pasará su eternidad; la gracia no es irresistible, pues el hombre siempre tienen perversidad en el corazón. Además, la salvación puede perderse, pues cuando el cristiano vuelve al pecado y muere, la seguridad de la salvación se pierde y lo más probable es que pase la eternidad sin Jesucristo.[10]

  • La santificación del ser humano

Los pentecostales creen que esta labor le corresponde al Espíritu Santo, pues le ayuda al ser humano a separarse de lo que ellos llaman mundanalidad y consagrarse a Dios viviendo en un estado de pureza. Creen que es por gracia y el hecho de que acepte a Jesús como su Salvador personal puede ser llamado santo. Existen términos relacionados con la santificación como la consagración, separación del pecado y purificación. Los diversos grupos pentecostales difieren en cuanto a si es progresiva o al instante; únicamente están de acuerdo en que es una labor realizada por el Espíritu Santo. Los pentecostales creen que la santidad se manifiesta a través de la comunión con Dios y con los hermanos en Cristo, por medio de la obediencia hacia el Espíritu Santo, lectura de las Sagradas Escrituras, sujeción a los mandamientos de Jesucristo y al dar testimonio y predicar el Evangelio de Cristo.[9]

Para los pentecostales, cualquier cristiano puede ser llamado santo, pues es sinónimo de bueno, piadoso o separado. También creen que sin santidad no podrán ver a Dios y por lo tanto entrar en el reino de los cielos. Los cristianos, hoy en día no pueden alcanzar la perfección, pues está sujeto a luchas internas, sin embargo a través de Cristo puede obtener la victoria.[8]

  • El bautismo del Espíritu Santo

Los pentecostales creen que el bautismo con el Espíritu Santo es una promesa de Dios para todos los cristianos con el fin de capacitarlos para predicar el Evangelio con poder, realizando milagros, prodigios y señales con la ayuda de Dios. Creen que es una experiencia posterior a la regeneración. Es también llamado llenura del Espíritu Santo, recepción del Espíritu o derramamiento del Espíritu Santo.

Un gran grupo de pentecostales creen que la evidencia inicial de haber recibido el bautismo con el Espíritu Santo es el de hablar en lenguas, mientras que otros creen que el Espíritu Santo se manifiesta de diferentes formas en las personas tales como la risa o mucho llanto como lo enseñan los neopentecostales. El bautismo con el Espíritu Santo puede ser anhelado tanto por hombre y mujeres sin importar la edad pues el único requisito es haber nacido de nuevo en Cristo. Algunos de los resultados del bautismo con el Espíritu Santo es la capacitación espiritual y sobrenatural para tener los dones del Espíritu Santo, deseo ferviente de buscar a Dios, de predicar el Evangelio de Jesucristo, de alabar a Dios y más oración. Así mismo se da más rápidamente el fruto del Espíritu de amor, gozo, paz, paciencia, bondad, mansedumbre, templanza.[8]

Para recibir el bautismo con el Espíritu Santo se debe llevar una vida en santidad, una anhelo ferviente por recibirlo teniendo en mente el propósito y el fin que es predicar el Evangelio de Jesucristo. La persona debe estar libre de todo tipo de pecado y debe evitar contristar, apagar, mentir resistir u ofender al Espíritu Santo. Debe eliminar todo conformismo y apatía, así como adquirir conocimiento sobre la personalidad y obra del Espíritu Santo, debe de igual forma llevar una vida de oración y de ayuno para que Dios en su voluntad pueda bautizar a quien busca de su Espíritu.[8]

  • La sanidad divina

Los pentecostales creen que la sanidad divina es una promesa y privilegio de todos los cristianos, pues al morir Jesucristo en la cruz del Calvario se llevó todas las enfermedades y dolencias del mundo. Se basan en diversos versículos de la Biblia tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento tales como los libros de Isaías y Jeremías, creyendo Dios trae sanidad y medicina para quien clama a él. Creen que la promesa de la muerte del Mesías y las palabras mencionadas en Isaías 53 donde Dios dice que Cristo se llevaría las enfermedades y dolores en la cruz no solamente son para el pueblo de Israel sino también para la iglesia. Los pentecostales dicen que la sanidad es integral, pues involucra tanto al cuerpo, el alma y el espíritu, además que sigue siendo vigente pues creen que Jesucristo no cambia, es el mismo ayer, hoy y por siempre. Los pentecostales dicen que los primeros discípulos de la iglesia cristiana experimentaron muchas sanidades milagrosas, incluso en sus oraciones pedían a Dios que a través del nombre de Jesús y de la mano de los apóstoles se hicieran grandes señales y prodigios entre el pueblo para que creyeran.[11]

Existen diversas formar de sanidad entre los pentecostales. Muchos pastores y evangelistas durante sus campañas evangelísticas realizan actos de sanidad divina sobre las personas ya sea poniendo sus manos sobre los enfermos, haciendo oraciones en el nombre de Jesús o tirando sus pañuelos o sacos sobre las personas para que sean sanadas; hay otras iglesias que practican el ungimiento con aceite sobre los enfermos con el fin de que todos sean sanados. También a los feligreses se les enseña realizar oraciones personales para que Dios actúe sobre las enfermedades y las quite de sus cuerpos. No hay cristianos que posean el don de sanidad y lo puedan ejecutar en todo momento, sino únicamente cuando el Espíritu Santo los usa es cuando pueden ejercer sanidades.[11]

  • La iglesia

La gran mayoría de los grupos pentecostales cree formar parte de la iglesia de Cristo, pues en el cuerpo hay diferentes corrientes y no tienen problemas con las llamadas iglesias históricas, tales como las iglesias presbiterianas o bautistas, pues se consideran como ramas de un mismo árbol. Sin embargo, a pesar de respetar a estas iglesias, muchas organizaciones religiosas están en contra del ecumenismo pues lo consideran como un intento de Satanás de unir a todas las iglesias en una sola. Existen otros movimientos pentecostales como los Unicitarios que se consideran la restauración de la iglesia primitiva, única y verdadera tachando a los pentecostales trinitarios como herejes y viceversa.[8]

  • La mayordomía financiera

Los pentecostales creen que es responsabilidad de los creyentes sostener a la iglesia con sus ingresos económicos que pueden ser diezmos, ofrendas en efectivo o en especie, cuotas y primicias. En muchas iglesias y organizaciones religiosas el dinero es utilizado para el sostenimiento de los pastores, construcción de iglesias, ayuda misionera y en otros casos para el auto enriquecimiento de los dirigentes.[8]

  • Escatología pentecostal

Los pentecostales son el grupo protestante que más predica con respecto a la Segunda Venida de Cristo a la tierra de forma literal. Además tienen otras creencias con respecto a los últimos tiempos.

Yiye Ávila, es una evangelista pentecostal reconocido internacionalmente por ser el principal promotor del la Segunda Venida de Cristo y del arrebatamiento de la iglesia.
  1. El arrebatamiento de la iglesia. Es la primera etapa de la Segunda Venida de Cristo. Este evento está relacionado con el regreso de Jesucristo a la tierra para primeramente resucitar a los cristianos que hayan fallecido y arrebatar a los cristianos que estén vivos siendo transformados a cuerpo inmortal y glorioso, evitando estar dentro de los siete años de gran tribulación que habrá sobre la tierra. En los cielos los cristianos comparecerán ante el tribunal de Cristo para recibir sus recompensas y para celebrar las bodas del Cordero. Este evento no tiene fecha ni hora pues creen que la venida de Cristo será como ladrón en la noche pues en el momento menos esperado podría regresar a la tierra por los suyos. El arrebatamiento se dará únicamente en el aire y no podrá ser visto por las personas que se queden en la tierra. Esta creencia se le conoce como premileniarismo, pues la iglesia debe ser quitada de la tierra para que pueda ser purificada y el Espíritu Santo, quien detiene al Anticristo hoy en día se vaya juntamente con ella.[8]
  2. La Gran Tribulación. La Gran Tribulación se refiere al evento posterior del arrebatamiento de la iglesia, en donde se manifestará el Anticristo, la Bestia y el Falso Profeta haciendo milagros y maravillas en frente de las personas y proporcionando tres años y medio de paz. Los pentecostales creen que los perdidos serán marcados con el sello de la Bestia, el seis, seis, seis ya sea en sus brazos o en sus frentes. Pasando este tiempo los juicios de ira de Dios serán derramados sobre la tierra a través de las copas de ira y de diferentes plagas. Seguidamente el Diablo juntará a todas las naciones en el valle del Armagedón para destruir al pueblo de Israel, sin embargo según la escatalogía pentecostal, serán salvados por Jesucristo. El falso profeta y la bestia, serán lanzados al Lago de Fuego y Satanás será encadenado.[8]
  3. La segunda venida de Cristo. Es la segunda etapa de la segunda venida de Cristo a la tierra, en este evento Jesús vendrá a la tierra desde los cielos montado en un caballo blanco con todos sus santos para derrotar al enemigo en la batalla del Armagedón y establecer su reino de mil años sobre la tierra en donde habrá paz, prosperidad y justicia plena. En su venida, vendrá acompañado con sus santos ángeles que serán millares y con los santos de la iglesia arrebatada para juzgar a las naciones con vara de hierro. A diferencia del arrebatamiento de la iglesia esté será visible pues todo ojo le verá. Además Jesucristo será reconocido como el Mesías de Israel.[8]
  4. El Reino Milenial de Jesucristo. Después de haber juzgado a las naciones quienes sean aprobados, Satanás será apresado y encadenado por mil años, para que Jesús reine sobre la tierra por mil años juntamente con todos sus santos, incluso con los santos que salieron libres durante la Gran Tribulación. En este momento habrá gran libertad, será un reino de paz y seguridad, de justicia, de trabajo fructífero, santidad y las personas podrán procrear. Al terminar el milenio el Diablo volverá a ser suelto para engañar a las naciones para destruir la ciudad de Jerusalén pero Jesucristo los destruirá y Satanás será echado al Lago de Fuego. Las personas que son engañadas por el Diablo podrían ser aquellos que nacieron durante el Milenio y que por falta de convicción no se sujetaron al gobierno del Mesías. Esta última pelea es conocida como la batalla de Gog y Magog.[8]
  5. El juicio final. El juicio final o el juicio ante el gran trono blanco se realizará al terminar el milenio en donde todos los seres humanos desde Adán hasta ese momento serán resucitados para ser juzgados por sus obras. En este juicio no habrá distinción de personas pues todos aquellos que no optaron por seguir el bien serán castigados y quien no se halle inscrito en el Libro de la Vida, será lanzados al Lago de Fuego para ser castigado juntamente con Satanás y todos sus huestes y ser olvidados por toda la eternidad.[8]
  6. Cielos nuevos y tierra nueva. La esperanza de los pentecostales es vivir en un mundo nuevo, redimido y transformado, en donde Cristo viva con sus hijos y la justicia gobierne sobre todo. Por lo tanto, creen que habrá una destrucción completa de la tierra, de las estrellas, de todas las galaxias, pues se desvanecerán como el humo y la tierra renovada se convertirá en el lugar en donde habitarán los seres humanos y Dios mismo, todo esto conocido como la Nueva Jerusalén, un lugar en donde todos los cristianos y amantes de Dios convivirán por toda la eternidad.[8]
  • La resurrección de los muertos

Para los pentecostales, la resurrección de Jesucristo es parte importante de sus creencias, pues a través de ella, tienen garantizado la restauración absoluta del estado primero del ser humano que incluía la vida eterna y la comunión con Dios. También a través de la resurrección es vencida a la Muerte, pues lo que ningún hombre logró por si solo, Jesucristo si pudo hacerlo.[11] La resurrección de los muertos en Cristo se dará en el arrebatamiento de la iglesia lo que ellos conocen como rapto, basados en 1.ª Tesalonicenses 5, donde menciona que Cristo descenderá del cielo y los cristianos muertos resucitarán primero y los cristianos vivos serán arrebatados. Para los pentecostales cuando un cristiano muere tiene una redención temporal pues su alma va a morar en los cielos con Cristo y el espíritu es resguardado por Dios que lo dio, mientras que el cuerpo se hace polvo esperando resucitar nuevamente pero en un cuerpo glorificado, por lo tanto en el arrebatamiento Cristo resucita sus cuerpos para hacerlos inmortales y el alma y el espíritu se volverán a unir para tener así una redención completa basados en 1.ª de Tesalonicenses 5:23.[11]

Dones espirituales[editar]

Los pentecostales creen que Dios ha otorgado dones o regalos espirituales a los cristianos con el fin de cumplir algún propósito específico en la iglesia. Estos dones son proporcionados por el Espíritu Santo y no son capacidades naturales y adquiridas por el hombre. Los pentecostales creen que son sobrenaturales y para adquirirlos deben someter su mente, corazón y alma a Dios.[4] Para los pentecostales los dones dados por el Espíritu Santo son nueve y tienen diferentes propósitos: Pueden servir para realizar la evangelización con eficacia, confirmar un mensaje de manera sobrenatural, para fortalecer a la iglesia, fomentar un espíritu de devoción, promover unidad y cuidado entre los feligreses y para la guerra espiritual.[4] A continuación se mencionan:

Palabra de sabiduría

Este don, según los pentecostales, es una sabiduría que proviene de Dios y aparece en un momento determinado y ante una situación determinada. Es usado, por ejemplo, para dar una palabra de sabiduría para guiar a la iglesia. Sin embargo, no creen que los eleve a otro grado de sabiduría o que no les permita cometer errores.[4] Los pentecostales creen que cuando se tiene este don, el Espíritu Santo los guía para actuar apropiadamente en determinadas circunstancias, se aplican los conocimientos correctamente actuando juntamente con el discernimiento.[12] Este don es de mucho provecho al momento de dar consejería, durante las predicaciones o en la enseñanza. Algunos de los textos de las Sagradas Escrituras en donde se utilizó la palabra de sabiduría podrían estar en:[5]

  • La decisión de buscar siete personas para que funjan como diáconos y sirvan a la iglesia.
  • Las palabras que expresó Esteban durante su debate en la sinagoga de los judíos.
  • El optar bautizar a los creyentes de la casa de Cornelio para testimonio a los gentiles.
  • La posición del apóstol Jacobo durante el concilio de Jerusalén en relación a los cristianos gentiles.
  • El hecho de que el apóstol Pablo haya usado su ciudadanía romana para la expansión sin problemas del cristianismo.

Palabra de ciencia

También conocido como el don de conocimiento, la cual revela ciertas cosas que por el conocimiento natural del ser humano sería imposible conocerlas. Los pentecostales creen que este don fue usado por el apóstol Pedro cuando tuvo conocimiento del pecado de Ananías y Safira.[4] La palabra de ciencia también revela el plan y la voluntad de Dios de manera sobrenatural, así como la comprensión de las circunstancias por medio de revelaciones. También alude al conocimiento de Dios o de las cosas que solamente a Dios pertenecen.[12] Otros lugares de la Biblia donde se utilizó la palabra de ciencia fueron:[5]

  • Cuando el apóstol Pablo le declaró al mago Elimas la maldad de su corazón y descubrió que él era quien les había estado estorbando para predicar el Evangelio al gobernador Sergio Paulo.
  • En el apocalipsis, a Juan le es revelada la situación de cada iglesia, por lo que Cristo le otorga palabra de ciencia para cada una de sus necesidades.

Fe

El don de fe es una fe para realizar milagros sobrenaturales. Produce resultados y puede mover montañas. Muchas veces esta fe está acompañada por las sanidades y los milagros.[4] Con el don de fe se le puede creer a Dios sin reserva alguna, con esta fe se combate la incredulidad confiando en los mensajes de Dios y en su palabra por completo.[12]

Anania ridà la vista a san Paolo (Ananías restaura la vista a san Pablo), lienzo de Pietro da Cortona (ca. 1631) ubicado en Santa Maria della Concezione dei Cappuccini, Roma.

Sanidades

El don de sanidades son actos sobrenaturales sin ayuda humana que curan enfermedades físicas o mentales que puedan existir en las personas. Estos dones de sanidades están disponibles para atender las necesidades de casos concretos y en momentos determinados. Este don no reside en los cristianos, pues no pueden sanar a quienes ellos quieren, ni tampoco determinar el lugar ni la manera. Los pentecostales creen que únicamente el Espíritu Santo puede realizar esta labor, es decir, se está sujeto a su voluntad.[4]

Hacer milagros

Este don altera el curso de la naturaleza de forma sobrenatural con el único fin de darle la gloria a Dios. Sirven para que las personas puedan creer o seguir creyendo en el evangelio, pues es una manifestación del reino de Dios, contrarresta los poderes de Satanás,[12] demuestra el poder de Dios y la obra redentora de Jesucristo. Los pentecostales recalcan que es mejor fascinar de Dios, quien hace los milagros y no de los milagros en sí.[4] El don de hacer milagros opera juntamente con los dones de fe y de sanidades, pues combate contra el pecado, contra Satanás, contra enfermedades incurables y fuerzas que causan ataduras espirituales en los humanos.[12]

Profecía

Son revelaciones de Dios hacia la iglesia o hacia las personas y su fin es edificar la vida espiritual de las personas, instruir por el buen camino, exhortar, advertir, dar ánimo, alertar o comunicar un mensaje del cielo. La profecía no necesariamente tiene que predecir el futuro y, a diferencia del ministerio de profeta, el don de profecía es temporal y el Espíritu Santo puede usar a cualquier creyente bautizado con el Espíritu Santo.[4]

Discernimiento de espíritus

Este don consiste en una capacitación para distinguir y probar los espíritus, así como comprobar si es verdad o mentira lo que dicen las personas (si lo que dicen proviene del Espíritu Santo o de la carne). También sirve para detectar qué personas no creyentes podrían estar poseídas por espíritus inmundos o demonios y tienen alguna intención de dañar a los creyentes, los líderes o a la misma iglesia.[4]

Diversos géneros de lenguas

Este don se basa en que el creyente que lo recibe pueda hablar en otros idiomas que jamás ha aprendido o conocido. Estos idiomas pueden ser humanos o angelicales. Cuando se realiza en público es necesario que haya intérprete, pues servirá para edificación de la iglesia; sin embargo, cuando es en privado es para edificación del espíritu de la persona.[4]

Interpretación de lenguas

El don de interpretación de lenguas, como su nombre lo indica, sirve para interpretar el don de lenguas. Muchas personas que tienen este don pueden interpretar maldiciones o hechizos que dicen las personas infiltradas en las iglesias pentecostales en otras lenguas.[4] La interpretación de lenguas no constituye una traducción, sino una declaración de su significado.[12]

Liturgia pentecostal[editar]

La liturgia pentecostal puede variar según la iglesia, la organización religiosa o la corriente pentecostal con la cual se identifique. Sin embargo, las características más sobresalientes y que las diferencian con respecto a otras iglesias protestantes son las siguientes:

Lectura de la Biblia

Para los pentecostales, la lectura de la Biblia es la parte más importante de sus reuniones, pues la consideran la palabra de Dios. Esta lectura la puede hacer el feligrés establecido para ello y puede realizar la lectura acorde al tema de la predicación o elegirla él mismo. Puede leer tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento. Se puede leer juntamente con la congregación o alternando con ellos. Muchas iglesias utilizan cañones o retroproyectores con el fin de que los asistentes que no cuentan con una biblia puedan leerlo. Otras iglesias modernas permiten que sus feligreses lean la Biblia en sus teléfonos celulares que cuentan con esta aplicación, otras consideran que utilizar tecnología en la iglesia no es correcto.[10]

Himnos de Gloria y Triunfo. Himnario hispano utilizado en muchas iglesias pentecostales de México.

Aplaudir o palmear

Los aplausos o las palmadas se usan durante los cantos de alabanza y coros como una forma de demostrar el entusiasmo y lo que ellos llaman gozo. Las palmadas van acorde al ritmo de los cánticos.[10]

Música

Los pentecostales entonan diferentes estilos de cantos durante sus reuniones. Pueden usar himnarios preestablecidos, coros, cantos de alabanza, cantos de adoración, entre otros. Quienes participan para entonar estos cantos, pueden variar según cada iglesia. En iglesias grandes existen grupos musicales con sus líderes de alabanza, quienes ensayan sus cantos durante la semana y se presentan los sábados o domingos a cantar dentro de las iglesias. En iglesias pequeñas los feligreses son los que pasan a entonar los cantos.[10]

  • Himnos. Los himnarios que se utilizan en las iglesias pueden variar. Los himnos pueden ser compilaciones de himnos protestantes generales que se entonan incluso en iglesias presbiterianas o bautistas, así como himnos realizados por otros pentecostales. Muchos de los himnos actuales que se entonan en las iglesias provienen de traducciones de himnos en inglés. Uno de los himnarios más conocidos entre los pentecostales hispanos es el de "Himnos de Gloria y Triunfo". Muchos de los cantos fueron traducidos por Henry Clío Ball, principal pionero de las Asambleas de Dios en México. Muchas iglesias al momento de entonar los himnos aplauden, otros consideran que deben entonarse de manera solemne y por lo tanto deben cantarse únicamente.[10]
  • Coros. También llamados coritos por los pentecostales, son pequeñas estrofas que se van entonando en forma de cadena, tratando de buscar que no se salgan de los ritmos. Muchos coros son anónimos o con el tiempo se perdieron los autores y por lo tanto son de dominio público. Durante los coros se aplaude y es aquí en donde entra la danza personal.[10]
  • Cantos de alabanza o congregacionales. Los cantos de alabanza o congregacionales son de autores contemporáneos y son con ritmos rápidos. Durante estos cantos los pentecostales se ponen de pie y comienzan a entonar los cantos. Muchos aplauden y palmean, otros danzan de manera personal, durante su danza también gritan palabras como "aleluya", "gloria a Dios" o "Cristo vive". Quienes entonan los cantos están acompañados por grupos de alabanza, que pueden o no incluir coristas, grupos corales, segunda voz, instrumentos musicales como baterías, guitarras, guitarras eléctricas, pianos, teclados, bajos, panderistas, entre otros. También al momento de entonar estos cantos pueden participar los ministerios de danza, quienes se ponen entre la plataforma y el público mirando de frente a la iglesia. Algunos de los autores de los cantos que más se entonan en las iglesias hispanas son: Marcos Witt, Marco Barrientos, Danilo Montero, Jesús Adrián Romero, Juan Carlos Alvarado, Fernel Monroy, Jaime Murrell, grupos musicales como En Espíritu y en Verdad, Hillsong United, Rojo, Inspiración, entre muchos otros.[10]
Jesús Adrián Romero es un cantante cristiano; también fue pastor de la Iglesia carismática Vino Nuevo, en Ciudad Juárez (México). Su música es entonada en muchas iglesias pentecostales e, incluso, en los movimientos de la renovación carismática católica.
  • Cantos de adoración. Los cantos de adoración son cantos de ritmo lento. Mientras se entonan estos cantos los pentecostales alzan sus manos, ellos dicen que lo hacen en señal de rendición. Durante estos momentos los pentecostales crean una atmósfera espiritual, en donde muchos comienzan a llorar, otros se inclinan, otros se hincan en el suelo y comienzan a orar, muchos otros empiezan a hablar en lenguas y otros simplemente entonan los cantos. Los cantos de adoración pueden ser de autores reconocidos o de autores desconocidos.[10]
  • Cantos con diferentes ritmos. Muchas iglesias utilizan cantos acompañados de diferentes ritmos musicales. Pueden utilizar durante sus reuniones cantos con ritmos rancheros, cumbia, hip hop, rock, pop, salsa, reggueton, rap, dependiendo de la cultura, la región o la misma organización religiosa, pues hay muchos que consideran "mundanos" estos tipos de ritmos musicales.[10]

Danza

En muchas iglesias pentecostales, mientras se están entonando juntamente con la congregación cantos de alabanza, los feligreses comienzan a saltar o a llevar una forma de baile que ellos no consideran "baile" y le llaman danza. Durante su danza, pueden estar aplaudiendo conforme al ritmo del canto y dan expresiones que ellos conocen como júbilo.[10]

Algunas iglesias han incluido durante su liturgia ministerios de danza. Estos ministerios de danza son un grupo de personas que pueden ser mixtos, en donde practican y aprenden pasos y movimientos presentándolo durante los cantos congregacionales o a manera de participación durante la reunión. Las iglesias pentecostales utilizan por lo general dos tipos de danza:[10]

  • Danza mesiánica. Los ministerios de danza mesiánica pueden ser grupos solamente de mujeres o de hombres, así como mixtos; hay grupos conformados por niños y niñas, jóvenes y personas adultas. Los miembros de este ministerio aprenden pasos y movimientos que tienen significados, así como banderas, estandartes, panderos, cintas de colores. Las mujeres se visten con ropas largas a manera de mujeres judías, en algunas ocasiones usan velos. Los hombres usan de igual manera ropas que combinan con colores y por lo general ellos utilizan banderas. La gran mayoría de las canciones que se danzan se asemejan a la música israelí o en ocasiones buscan cantos de alabanza en donde se utilicen palabras del Antiguo Testamento.
  • Danza contemporánea. Hay iglesias que prefieren tener ministerios de danza contemporánea. Estos mezclan movimientos estilos ballet y la vestimenta de quienes danzan es más informal. Este tipo de danza utiliza más movimientos de baile estilo pop, está muy difundido en iglesias pentecostales americanas.

Grupo coral

Algunas iglesias iglesias pentecostales tienen grupos corales que también tienen participaciones especiales durante las reuniones generales. Algunos coros tienen la influencia norteamericana en cuanto vestimenta se refiere, usando togas y haciendo movimientos con los pies de izquierda a derecha y aplaudiendo según sea el caso de la canción. Dependiendo de la reunión, los coros puedan utilizar carpetas para entonar sus cantos como lo hacen para entonar villancicos de Navidad o llegan a memorizarse los cantos. Otras iglesias y ministerios musicales prefieren que sus coros utilicen ropa formal y que sus miembros realicen sus propios movimientos de gozo pero sin caer en el desorden.[10]

Recolección de ofrendas, diezmos, primicias y promesas

Jóvenes pentecostales orando en el Centro de Fe Emanuel Cancún. Los pentecostales tienen la costumbre de orar con las manos hacia arriba y muchos practican el hablar en lenguas durante la ministración.

En la gran mayoría de las iglesias pentecostales, para poder financiar todos sus gastos deben recolectarse ofrendas, diezmos y promesas. Los usos que se le dan en las iglesias a estos ingresos pueden variar.[10]

  • Ofrendas. Las ofrendas son donativos que hacen los feligreses en moneda a la iglesia sin importar cantidad. No es obligatorio aunque se insta a los feligreses a dar con alegría. El uso que les dan muchas iglesias pentecostales a las ofrendas es para pagar diversos servicios tales como energía eléctrica, agua, mantenimiento general o la compra de equipo.
  • Diezmos. Los diezmos son las aportaciones que hacen los feligreses del diez por ciento con respecto a lo que han ganado o vendido en un periodo determinado. Las iglesias pentecostales han recibido diversas críticas por el uso que se le dan a los ingresos económicos, pues en muchos casos, existen iglesias pentecostales que trabajan de manera independiente a una organización religiosa y por ende no buscar dar cuentas a nadie, sino que los líderes son quienes administran el dinero. En cambio las iglesias que están bajo una asociación religiosa más grande tienen que aceptar los reglamentos estipulados por la organización, así como constituciones y manejo de los ingresos, tal es el caso de las Asambleas de Dios que es la asamblea quien regula y administra los ingresos y el pastor a su vez debe rendir informes a sus superiores.
  • Primicias. Muchas iglesias les piden a sus feligreses que lleven sus primicias. Las primicias son los primeros frutos de los árboles o cosechas que realizan. Oran por ello con el fin de que Dios prospere su economía.
  • Promesas. Las promesas son todos aquel dinero que los feligreses se comprometen a dar a la iglesia como promesa a Dios. Algunas iglesias las llaman semillas y se usan para lo que a la iglesia crea conveniente. Se recolectan en cualquier generalmente después de las predicaciones.

Oración

Los pentecostales utilizan la oración durante sus reuniones. Creen que es la manera para comunicarse o hablar con Dios. La oración puede darse durante el inicio de las reuniones y realizadas en voz fuerte por la persona que dirige, aunque los feligreses también pueden orar. También entran en oración cuando están cantando, cuando son ministrados por el cuerpo pastoral o pastor y al cierre de la reunión. Los pentecostales oran en muchos momentos, pueden orar por los enfermos, por las primicias o por diversos motivos.[10]

Predicación

La predicación, es el acto de hablar frente a la congregación con un determinado mensaje hacia los feligreses. La duración puede variar según la persona aunque muchas iglesias tienen estipulado tiempos. El mensaje también varía, puede cenar de acuerdo a la ocasión, como Navidad o Año Nuevo. Muchos pastores que han estudiado en escuelas o institutos bíblicos utilizan la homilética y hermenéutica para preparar sus predicaciones.[10]

Ministración a la feligresía

Después de las predicaciones, muchos feligreses pasan en frente de la plataforma arrodillándose u otros parados y comienzan a realizar oraciones a Dios y mientras tanto los predicadores van pasando persona con persona, imponiéndoles sus manos en sus cabezas y orando por sus necesidades. En estos momentos en los cuales los pentecostales dicen que son llenados por el Espíritu Santo a lo que ellos conocen como ministración. Cuando la congregación es de una gran cantidad de personas, los predicadores desde el púlpito comienzan a orar por los congregantes y existen manifestaciones espirituales en ellos, como el don de lenguas.[10]

Otros ministros, oran por las enfermedades y van sanando a los enfermos para posteriormente permitirles pasar a dar un breve testimonio de lo que Dios haya realizado en sus vidas. También si hay personas endemoniadas oran por ellos para que se les salgan los demonios, pues ellos tienen muy apegada la creencia de que existen personas que tienen espíritus malignos dentro de ellos.[10]

Prácticas y ceremonias pentecostales[editar]

Bautismo en agua realizado por un pastor pentecostal de las Asambleas de Dios en las playas de Cancún, Quintana Roo.

Bautismo en agua

El bautismo en agua es considerado un sacramento, pues dicen, que está estipulado en la Biblia por Jesucristo. El bautismo que practican los pentecostales es por inmersión y únicamente pueden hacerlos las personas "salvas" por Jesucristo. El bautismo está relacionado con el perdón, la unión con Jesucristo, hacer discípulos y tener un verdadero arrepentimiento. Algunas iglesias la consideran como un requisito para la salvación y otras como una muestra de fe del nuevo nacimiento, purificando su conciencia y como un símbolo de la resurrección con Cristo. Su importancia radica en que Jesús puso el ejemplo del bautismo, mandó que las personas fueran bautizadas en agua y la iglesia primitiva no consentía que los nuevos creyentes permanecieran sin bautizarse.[8]

El bautismo puede ser realizado por los pastores o misioneros. El bautismo en agua puede ser realizado en bautisterios, playas, lagunas, piscinas o en lugares en donde exista agua limpia. En cuanto a en nombre de quien o quienes se debe bautizar existen dos vertientes: La de los pentecostales trinitarios y la de los pentecostales unicitarios. Los primeros, bautizan en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y los otros bautizan únicamente en el nombre de Jesucristo.[8]

En cuanto al ritual, los candidatos a bautizarse por lo general toman clases pre bautismales y en otras regiones únicamente es requisito ser salvos por Jesucristo. Deben hacerlo por su propia voluntad, aprender a discernir entre lo bueno y lo malo, oír la palabra de Dios, recibirla, creerla, arrepentirse y confesar sus pecados. Pueden o no ir vestidos de blanco y la cantidad de personas a bautizarse puede variar. Mientras van entrando al agua los otros feligreses van entonando cantos cristianos. Posteriormente son presentados a la congregación o se hacen miembros oficiales de la iglesia.[8]

Santa Cena

La celebración de la Santa Cena es considerada como un sacramento. Otros nombres que tiene son la cena del Señor, la comunión o el partimiento de pan. Es realizado únicamente como un recuerdo o conmemoración de la muerte de Jesucristo en la cruz utilizando como símbolos el pan sin levadura (su cuerpo) y el vino o jugo de uva (como símbolo de su sangre). Para los pentecostales en la Santa Cena ni el pan ni el vino se convierten en el cuerpo literal de Jesucristo, sino que únicamente son símbolos. Ellos creen que anuncian la muerte del Señor hasta su regreso nuevamente a la tierra.[8]

Cada iglesia u organización religiosa celebra la Santa Cena a su propia costumbre y fechas estipuladas, algunos lo practican cada semana, mes, una vez al año o cada Pascua. Quien la dirige puede ser el ministro, pastor o incluso diáconos de la iglesia en ausencia del cuerpo pastoral. Durante el rito, las personas bautizadas en agua pueden celebrarla, comer del pan y tomar del vino o jugo de uva (este último depende de las creencias de la iglesia, algunos consideran el vino como malo). Quienes celebran la santa cena no deben estar viviendo en pecado sino en santidad tomando la cena como es debido.[8]

Lavatorio de pies

El lavatorio de pies, algunas iglesias la consideran un sacramento. El lavatorio de pies es un acto de humildad de una persona hacia otra. Durante este ritual los pentecostales literalmente enjuagan o lo lavan los pies de las personas que deseen que se los laven.

Presentación de niños

Los pentecostales no creen que los recién nacidos deben ser bautizados sino únicamente presentados a Dios a través del ministro o pastor, pues creen que los bebés, no tienen la capacidad de arrepentirse de sus pecados y ser salvos, tomando la decisión propia de bautizarse y hacerse miembros de alguna iglesia.[8]

Durante esta ceremonia los niños son entregados al pastor en el púlpito y se procede a orar por ellos, también por los padres. Las iglesias recomiendan presentar a sus hijos lo más pronto posible a Dios.

Exorcismos

Muchas iglesias pentecostales practican los exorcismos, que ellos conocen como liberación demoníaca. Los pentecostales creen que Jesucristo los envío a echar fuera demonios de las personas que están poseídas; creen que sus discípulos tenían autoridad para hacerlo e incluso Jesús encargó a sus discípulos (en Marcos 16:14-18) expulsar demonios en su nombre. En las iglesias hay ministerios exclusivos para su realización pudiendo hacerlo personas preparadas espiritualmente. Estos rituales de liberación se pueden realizar en los templos o en las casas, según se crea conveniente, en muchas ocasiones durante las llamadas campañas o cruzadas evangelísticas o que se realizan en estadios al aire libre se presentan muchos casos de endemoniados que son exorcizados en esos mismos instantes. Las personas que lo realizan deben llevar una vida de consagración delante de Dios y realizar ayunos para poder liberar a la gente que consideran que tienen demonios.[13]

Para los pentecostales hay niveles de actividad satánica:[13]

  • Opresión satánica. Consiste en ataques a las personas de manera externa por parte de los demonios dirigido a la mente y al cuerpo. El más claro ejemplo de opresión satánica en la Biblia es el caso de Job. Para deshacerse de estas opresiones demoníacas los pentecostales creen que deben reprenderlo en el nombre de Jesús o atarlos en el nombre de Jesús. También creen que deben usar la armadura de Dios, conformada por: el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el calzado del evangelio de la paz, el escudo de la fe, casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.
  • Posesión satánica. La posesión demoníaca es cuando uno o más demonios habitan el cuerpo y tomar el control interno de las personas tanto voluntad, mente y sentimientos. Algunos personajes en la Biblia con respecto a endemoniados son: el endemoniado gadareno, un endemoniado ciego y mudo, la hija de una mujer cananea, un muchacho lunático y un hombre que se encontraba en la sinagoga de Capernaum. Algunas de las características de los endemoniados son:[13]
  1. Hablan por medio de la persona.
  2. Quienes están poseídos por demonios pueden adquirir fuerza sobrenatural y derribar a otras personas por obra de los demonios.
  3. Las personas pueden sufrir lesiones por obra de los demonios como caerse o tener limitaciones físicas como estar mudo o ciego y quizá querer suicidarse.
  4. Algunos creen que ciertos tipos de epilepsia (ser lunático) son provocados por demonios, aunque no todos.
  5. Vivir en inmoralidad y desnudo (como el endemoniado gadareno).
  6. Los demonios se sujetan al nombre de Jesús según pasajes bíblicos. Reconocen el poder de Jesús y en muchas ocasiones a quienes se encuentran echándolos fuera de los cuerpos.
  7. Otros como alteración de la inteligencia, confusión mental, convulsiones, salivación abundante, desmayos, resistencia al dolor, alteración de la voz, perturbaciones a la oración, hablar idiomas desconocidos (similar al don de lenguas), muestran poderes psíquicos como la clarividencia, telepatía y la predicción.

Los pentecostales creen que la manera en que las personas adquieren demonios puede ser de manera consiente o de forma pasiva. Creen que las personas pueden abrir puertas a los demonios, participando en cualquier tipo de ocultismo, brujería, espiritismo, metafísica, pactos de sangre, juegos como la ouija; cuando hay exagerado resentimiento, rebeldía u odio, a través de relaciones sexuales prohibidas por la Biblia, uso de drogas incluso el alcohol, música que trastorna los sentidos como el Heavy Metal o música que contiene mensajes subliminales o con letra que invoca demonios, también la influencia de la Nueva Era, consultar astrólogos, curanderos, adivinos, películas con alto contenido satánico,[13] el uso de amuletos como alhajas, camisetas, la estrella de cinco picos, la cabeza de chivo, la cruz invertida o pertenecer a un grupo satánico.[8]

Para la práctica de liberación demoníaca recomiendan que la persona que lo haga sea un cristiano maduro juntamente con dos o más personas presentes que sean su ayuda espiritual y física. Quienes lo realizan deben haber ayunado y orado previamente. Algunos ministerios prefieren que durante el exorcismo se ore con los ojos abiertos para estar atentos a alguna reacción del demonio. La gran mayoría de las personas prefieren que los endemoniados acepten a Cristo en su corazón cuando vuelven en sí para que los demonios no tengan más autoridad sobre él y pueda ser expulsado más fácilmente. Es difícil saber cuando una persona ha sido liberada de los demonios pues cada demonio se manifiesta de manera diferente, sin embargo el testimonio de la persona es la evidencia más confiable; cabe mencionar que en los Evangelios, cuando una persona era liberada se sacudía violentamente y caía al suelo. Se han dado casos en el que algunas personas que son liberadas vomitan amuletos o líquidos extraños aunque no se da en todos. Algunos ministerios de liberación interrogan a los demonios para saber como entraron, cuantos son y cuales son sus nombres o el tipo de espíritu; en ocasiones son necesario diversas sesiones de liberación de espíritus para que la persona sea libre; el que haya desmayos, vómitos o temblores no significa que las personas queden libres totalmente.[13] En la actualidad, existen ministerios de evangelización que practican liberaciones demoníacas, incluso hay libros que sirven como guías para liberación, tales como el Ministerio TB Joshua o los libros Cerdos en la Sala y El Vino a dar libertad a los Cautivos.

  • Posesión demoníaca en los cristianos. La creencia de que los cristianos pueden ser poseídos por los demonios es muy común entre los neopentecostales y carismáticos. Se habla de que los cristianos pueden ser poseídos por el demonio de la envidia, del rencor, de la mentira e incluso de enfermedades. Por lo tanto estas iglesias durante sus reuniones ministran a sus feligreses para sacarles los demonios, incluso tienen lavabos que utilizan para que los vomiten durante su liberación.[8] Sin embargo, los pentecostales tradicionales, creen que los cristianos genuinos no pueden adquirir demonios, ya que en su interior vive el Espíritu Santo, además de que han sido comprados por sangre por lo que el maligno no los puede poseer. Quizá si el creyente descuida su vida espiritual, cae en pecado y permanece alejado de Dios, es probable que sea presa fácil para que sea poseído por demonios.[8]
  • Guerra espiritual. La gran mayoría de las iglesias pentecostales no dudan que haya guerra espiritual entre los cristianos y el Diablo, sin embargo, existen iglesias que enfocan muchas de sus reuniones a hablar sobre estos temas. En todo momento entran en conflicto con los demonios e incluso han creado danzas para ahuyentar los malos espíritus.

Ministerios pentecostales[editar]

Para los pentecostales el ministerio se refiere a la acción de servir, asistir o atender. Por lo general se piensa que se usa para referirse a aquellas personas que cuentan con alguna instrucción bíblica o que desempeñan un papel de liderazgo dentro de la iglesia de Cristo. Proviene de los vocablos en griego: Diákonos que significa servidor, doúlo que significa esclavo y huperétes que se refiere a un remador que está sometido a una persona superior. Por lo tanto todo creyente debe ser un ministro en la iglesia y se consideran no una iglesia con ministros sino una iglesia de ministros.[5]

Simón Pedro consagra a Esteban (de rodillas) como diácono de la iglesia de Jerusalén. Fresco de la Capilla Niccolina, Palacios Pontificios, Vaticano. Detrás y de pie, se encuentran otros seis diáconos ordenados.

Diáconos[editar]

El vocablo diácono proviene del griego diákonos cuyo significado es servidor, siervo, sirviente, ayudante. Por lo tanto, en el estricto sentido de la palabra los diáconos no deberían estar asociados como una forma de gobierno en la iglesia, sino como los servidores de las mesas o como la aptitud espiritual de servir al pueblo de Cristo ya sea de forma material, económica y espiritual.[5]

Los diáconos en la iglesia primitiva aparecieron en el libro de los Hechos 6:1-6, cuando hubo un conflicto de atención a las judías de habla griega, por lo que los apóstoles tuvieron que nombrar a ciertas personas para se encargaran de la distribución diaria, la cual provenía de la donación de algunos creyentes. Por lo tanto, buscaron a siete varones de buen testimonio, es decir de buena reputación entre los cristianos y los inconversos; llenos del Espíritu Santo pues no solamente requerirían servir en lo material sino también en lo espiritual y llenos de sabiduría. Por lo tanto los primeros diáconos fueron Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás. Oraron por ellos y les impusieron las manos.[5]

Cabe mencionar que el ministerio de diácono, también lo podían ejercer las mujeres, pues el apóstol Pablo menciona a Febe, diaconisa de Cencreas en Romanos 16:1 disciéndo que la reciba como es digno de hermanos porque ella había ayudado a muchas personas e incluso al mismo apóstol.[5]

Otros requisitos para que los creyentes pudieran ejercer el ministerio de diácono los menciona el apóstol Pablo en 1 de Timoteo 3:8-13 (que incluye a diaconisas): Debían ser honestos, sin doblez, es decir que sea de una sola palabra, no dados al mucho vino, que no ganen deshonestamente el dinero, que guarden las grandes verdades de la fe, que sean sometidos a prueba, que no practiquen la poligamía y que gobiernen correctamente su familia.[5]

En la actualidad, los diáconos forman parte del cuerpo gobernante de las iglesias pentecostales. Muchos de ellos ayudan al pastor en la toma de decisiones y velan por la seguridad de la iglesia y del pastor, realizan visitas a los enfermos y a los hermanos de la congregación. La cantidad de diáconos depende de las necesidades de la iglesia. En ocasiones ministran a los creyentes con la imposición de manos, oran por los enfermos, participan en exorcismos y ministran la Santa Cena.

Apóstol[editar]

La palabra apóstoles viene del griego apostolos que significa mensajero especial, delegado, comisionado para una tarea específica. En la iglesia primitiva, los apóstoles se refieren a los doce discípulos originales y otros líderes de gran prominencia. Es considerado uno de los dones que Jesucristo dejó para equipar a la iglesia y no para un control jerárquico. Para los pentecostales, el Nuevo Testamento enseña dos tipos de apóstoles: Los apóstoles fundadores que fungían como columnas de la iglesia y que eran los doce discípulos de Cristo y otros apóstoles de oficio, como el apóstol Pablo, quien desempeñaba un papel de liderazgo. Algunos creen que el apóstol de la iglesia primitiva era alguien que tuvo un encuentro directo con el Cristo resucitado, quien planta nuevas iglesias y cuyo ministerio iba acompañado de milagros, sanidades y señales.[12] Sin embargo, el ministerio de apóstol en muchas iglesia pentecostales difiere:

Cesacionismo. Para algunos pentecostales el ministerio de apóstol no existe en la iglesia moderna, consideran que el apostolado terminó cuando murieron los apóstoles. Creen que los verdaderos apóstoles debían cumplir con ciertas características para poder usar el título de apóstol, entre las cuales se encuentran las siguientes:[10]

  • Haber estado con Jesús. Los pentecostales se basan en Hechos 1:21-22, cuando se estaba eligiendo al sucesor de Judas. El apóstol Pedro mencionó que debía ser elegido uno que los haya acompañado desde el bautismo de Juan hasta la ascensión de Jesús.
  • Dar testimonio personal de la resurrección de Cristo. Los apóstoles debieron haber sido testigos de la resurrección de Cristo, pues significaba la demostración del cumplimiento de las profecías con respecto al Mesías.
  • Otras características. Debían tener tales como hacer milagros, prodigios y señales. También se menciona que los apóstoles serán jueces de Israel cuando Jesucristo regrese a sentarse en el trono de David y reine sobre la tierra, solo los nombres de los apóstoles están escritos en los doce muros de la Nueva Jerusalén; eran considerados columnas y pusieron los fundamentos de la iglesia cristiana.[10]

Misioneros como apóstoles. Sin embargo otros grupos pentecostales creen que el ministerio de apóstol no concluyó con los doce apóstoles. Consideran que el término de apóstol se aplica a aquellas personas que ponen los fundamentos de la iglesia, que levanta nuevas iglesias, entrena y nombra dirigentes en las iglesias nuevas; se mantiene en contacto con ellos y les informa de como se va expandiendo el Evangelio. El apóstol Pablo, es un claro ejemplo del ministerio de apóstol y aunque no estuvo con Jesucristo durante sus tres años de ministerio y aunque no presenció la resurrección de Jesucristo fue considerado como un apóstol por la iglesia primitiva. También el Nuevo Testamento señala otros apóstoles como Bernabé, Silas, Timoteo, Epafrodito, Santiago el hermano del Señor, Andrónico y Junias. Incluso Pablo enseña a los corintos que había personas que se autodenominaban apóstoles pero que eran falsos. Estos pentecostales consideran que el hecho que no se mencionara más el título de apóstol en la iglesia no significa que haya cesado.[10] Creen que el misionero es parte de la continuación del apostolado. Creen que los misioneros están comisionados a salir a evangelizar, invierten su vida para cumplir a su llamado y el área geográfica es establecido por quien lo envía. La meta del misionero es establecer nuevas congregaciones en las ciudades, aldeas o pueblos. Su trabajo se engloba a formar comunidades cristianas, impartirles doctrina, bautizarlos en agua. Los misioneros tratan de no hacer doble trabajo y predican en donde no hay cristianos. Viajan sin tener un lugar de residencia fija, además que cuentan con dones espirituales como el don de sanidades y el de hacer milagros. Fungen como servidores de Cristo, dispensadores de los misterios de Dios y como embajadores de Jesucristo.[10]

Redes apostólicas. También los pentecostales carismáticos ha comentado que estos son los últimos tiempos y por lo tanto son de restauración. Afirman que existen personas con un entendimiento superior y muy profundo de las Sagradas Escrituras; por consiguiente estas personas son llamadas apóstoles en la actualidad. En muchos países existen las llamadas redes apostólicas, la cual son una agrupación de iglesias pentecostales autónomas y ministerios cristianos individuales que se unen voluntariamente a una estructura organizada y dirigida por un solo apóstol de quien aceptan sus consejos, orientación y mandatos siempre y cuando no vaya en contra de sus aspectos internos. Para los carismáticos, los nuevos apóstoles son la restauración de la iglesia primitiva y cada vez Dios pone vino nuevo en las iglesias. Estos nuevos apóstoles dan un gran énfasis al iglecrecimiento y muchas ocasiones proclaman haber tenido experiencias espirituales con el mismo Jesucristo de manera muy personal, enseñándoles nuevas cosas. Muchos justifican su apostolado diciendo que Dios mismo se les apareció o que los llamó como Dios llamó a Abraham o como Jesucristo llamó al apóstol Pablo. En las redes apostólicas el gobierno es teocrático y la gran mayoría de los líderes son elegidos por intervención divina y no por voluntad de la iglesia.[10] Otras características de las redes apostólicas son:[10]

  1. Autonomía. Las redes pueden establecer sus propios fundamentos, no dependen de otros organismos, pueden regirse así mismos.
  2. Unión por voluntad propia. Las iglesias se unen a una red por voluntad propia y se sujetan a los reglamentos y creencias de la red apostólica.
  3. Relaciones. Los pastores interactúan directamente con el apóstol y hay unidad entre los pastores pues el fin es promover el ministerio apostólico.
  4. Supervisión apostólica. Los líderes y pastores que forman parte de una red apostólica buscan el amparo espiritual del apóstol. Para que la red pueda funcionar correctamente el apóstol generalmente crea un círculo apostólico y mediante ellos realiza la labor de apoyo espiritual.

Algunos de los apóstoles más reconocidos entre los grupos pentecostales de corte carismática son Guillermo Maldonado, Cash Luna, César Catellanos, Rony Chaves, entre muchos otros.

La iglesia pentecostal unicitaria La Luz del Mundo, tiene a un líder a quien llaman apóstol de Jesucristo conocido como Samuel Joaquín Flores.

Cabe mencionar que no todo el movimiento pentecostal utiliza estas estructuras y por lo tanto, las redes apostólicas han recibido duras críticas por iglesias protestantes e incluso por iglesias pentecostales clásicas como son las Asambleas de Dios, pues consideran que que los apóstoles no le rinden cuentas a nadie ya que están hasta lo más alto de su jerarquía. Cuando los apóstoles realizan actos de inmoralidad y de pecado no existe ninguna instancia dentro de la organización que los exhorte.[14] Los apóstoles modernos no están afiliados a ninguna denominación y mucho menos se sujetan a concilios u a otros apóstoles. Los pentecostales clásicos, sobre todo, critican la mercadería que realizan los apóstoles modernos dentro de sus ministerios y sus redes, así como la compra de predios, terrenos y todo tipo de riqueza terrenal. La gran mayoría de los apóstoles no utilizan la hermeneútica ni la homilética en sus predicaciones sino que utilizan alegorías y sacan fuera de contexto muchos textos bíblicos. También consideran que todos los afiliados a las redes les dan más peso a lo que dicen sus apóstoles que a lo que la misma Biblia enseña y por lo tanto estos movimientos peligrosos para las demás iglesias pentecostales.[10]

Apóstoles en otras organizaciones. También otras organizaciones pentecostales de corriente unicitaria tienen como dirigentes a apóstoles o a un solo apóstol, a quien consideran el elegido de Dios y muchas de estas iglesias se consideran la iglesia verdadera, o restauraciones de la iglesia primitiva como la Iglesia La Luz del Mundo[15] quien su apóstol es Samuel Joaquín Flores entre otros. En estas iglesias, el gobierno de igual forma es teocrático y la persona que tiene la última palabra es el apóstol, son elegidos por orden divina.[15] Iglesias como la Luz del Mundo, incluso, han creado colonias alrededor de su templo y todas las actividades de las personas son establecidas por el apóstol.

Profeta[editar]

El ministerio de profeta, proviene del hebreo nabí y del griego prophetes, funge como un vocero espiritual, portador de un mensaje de Dios dirigido a la iglesia o al mundo entero.[12] Este don de profeta, sirve para comunicar determinados acontecimientos futuros en las personas. El ministerio de profeta en la iglesia primitiva era para edificar, consolar y exhortar a la congregación pues quien revelaba a los profetas los mensajes era el mismo Espíritu Santo. También tenían que descubrir los pecados de la congregantes que vivían doble vida, proclamar la justicia y combatir la frialdad de la iglesia. A lo largo del libro de los Hechos se mencionan a varios profetas: Agabo, las de hijas de Felipe, Judas y Silas, Bernabé, Simón, Lucio de Cirene y Manaén.[10] El apóstol Pablo recomendó no menospreciar las profecías, sino examinarlas todas y retener lo bueno, también estableció reglas al momento de dar profecías, pidiendo que hablen uno a uno y la congregación debía juzgar, recomendó que los profetas debían estar sujetos a los demás profetas. También el apóstol Juan pidió a la iglesia cristiana probar a los espíritus, pues ya desde ese tiempo habían personas que eran consideradas como falsos profetas.[10]

Cabe mencionar que en la actualidad hay muchas diferencias de pensamiento con respecto al don de profecía entre el Movimiento Pentecostal, a continuación se describen algunas:

Cesacionismo. Existen iglesias pentecostales que creen que el don de profecía cesó desde el primer siglo y a principios del segundo, basándose en 1 Corintios 13, en donde menciona el apóstol Pablo que las profecías se acabarán, pues desde que se cerró el canon de la Biblia (con el Apocalipsis), la profecía terminó. Creen que los apóstoles sabían que ellos darían las últimas revelaciones a la iglesia y cuando venga lo perfecto es decir el canon completo de las Sagradas Escrituras, las profecías desaparecerían pues ya las siguientes profecías nadie más las podría avalar.[10]

El don de profecía. Para otros grupos pentecostales, el don de profecía sigue vigente en la iglesia. Consideran que hasta el regreso de Jesucristo a la tierra cesarán las profecías. Para estos pentecostales el don de profecía puede venir sobre cualquiera que el Espíritu Santo elija, revelándole cosas a través de sueños o visiones con respecto al futuro de las personas o de la iglesia local. Creen que los profetas tienen dominio propio al momento de dar una profecía y saben que sus profecías serán evaluadas por todos los oyentes, se deben turnar por si acaso algún otro creyente con el don desea hablar una palabra profética. También en la actualidad los pastores y ministros dan recomendaciones para llevar a cabo este don de profecía:[10]

  1. Tener dominio propio. Los pentecostales creen que el Espíritu Santo es respetuoso de las personas, por lo tanto, quien da profecías no debe caer en lo teatral, evitando por completo las exageraciones.
  2. Hablar en un lenguaje comprensivo. Hablar conforme a la personalidad individual sin tomar como modelos mensajes proféticos dados en la Biblia, como Isaias o Jeremías, sin metáforas difíciles de comprender, únicamente hablar de manera comprensiva.
  3. Ser evaluado y evaluar las profecías. Quienes profetizan, deben permitir que sus profecías sean juzgadas y no sentirse incomodado por quienes dudan de ellas, deben estar sujetos a los demás profetas de la iglesia y también deben evaluar las profecías de los demás.
  4. No salirse del contexto bíblico. Los profetas deben estar sujetos a la palabra de Dios y no contradecirla. Se han dado casos en iglesias protestantes en donde establecen fechas para la segunda venida de Cristo (tal es el caso de los adventistas).

Ministerio profético. Al igual que las redes apostólicas muchos grupos carismáticos y neopentecostales creen en la restauración del Ministerio Quíntuple o en la Teología de los Cinco Ministerios basados en Efesios 4:11. Sin embargo, dentro de esta teología que ellos enseñan, creen el apóstol y el profeta son ministerios de gobierno que establecen el fundamento y la doctrina de la iglesia, el apóstol a la cabeza, un profeta como parte del gobierno, los pastores y los ancianos. Para los neopentecostales los profetas son elegidos por Dios, y en muchos ministerios las esposas de los apóstoles son quienes ejercen el don de profeta, por ejemplo Ana Maldonado es profeta del Ministerio Internacional El Rey Jesús, siendo su esposo, Guillermo Maldonado el apóstol de la iglesia.

Otros profetas trabajan con ministerios independientes como es el caso del predicador Alberto Motesi. En Estados Unidos existen un grupo de personas llamados los Profetas de Kansas City debido a que este fue el lugar de donde salieron y tuvieron más ímpetu promoviendo sus doctrinas. Los miembros de este grupo fueron Bill Hamon, Rick Joyner, Paul Cain, Bob Jones, Mike Bickle, James Goll, John Paul Jackson, Engle y Lou Engle. Existen otros profetas neopentecostales que tienen ciertas destrezas como Stacey Campbell que al momento de estar dando sus sermones y profecías sacude la cabeza de izquierda a derecha de manera veloz, asegurando que está poseída por el Espíritu Santo.

Profetas en otras organizaciones pentecostales. Otras iglesias pentecostales tienen sus propios ministros a quienes llaman profetas, como es el caso en Nigeria, T.B. Joshua quien dirige La Sinagoga, Iglesia de Todas las Naciones, es conocido como el profeta y como el hombre de Dios.

Evangelista[editar]

Evangelista proviene del griego evangelistés y su significado es el de un anunciador o predicador de buenas nuevas o buenas noticias. En las Sagradas Escrituras se mencionan a varios evangelistas empezando primeramente con el ministerio de Jesucristo, el cual incluía sanidades a los enfermos, la liberación de los oprimidos y de los pecados. También el apóstol Pablo exhorta a Timoteo hacer obra de evangelista. En el Nuevo Testamento el apóstol Felipe fue el primero en ser llamado evangelista y predicaba en Samaria sanando a los enfermos y liberando a quienes tenían espíritus inmundos, además tenía un gran conocimiento de las Sagradas Escrituras pudiendo explicarle al eunuco la lectura que hacía de libro de Isaías. En Hechos 8:25 los apóstoles Pedro y Juan anunciaban el Evangelio a los samaritanos. Por último el apóstol Pablo es considerado uno de los grandes evangelistas de la iglesia cristiana pues logró predicar las buenas en muchas regiones de Asia e incluso en Roma. Su ministerio iba acompañado de grandes señales, milagros y prodigios.[5]

El evangelista, es reconocido en muchas iglesias pentecostales, incluso con ese título, es apoyado espiritualmente y muchas congregaciones sostienen sus ministerios con sus obras. Su ministerio va acompañado de sanidades y liberaciones, la salvación del perdido es una de sus principales metas, debe tener una preparación doctrinal para dar testimonio a todo aquel que demande respuesta a sus preguntas. El evangelista debe trabajar en coordinación con otros ministerios para ir confirmando a los nuevos creyentes.[5]

Para los pentecostales de hoy en día, todos los cristianos deben ser evangelistas, pues donde quiera que vayan deben predicar el Evangelio de Jesucristo. Algunas iglesias elaboran diferentes programas de evangelismo, ya sea de forma personal o masiva. Instan a cada creyente a compartir las buenas nuevas en sus trabajos o entre sus familiares. Otras iglesias van de casa en casa predicando el Evangelio o se establecen en lugares públicos compartiendo el mensaje, tales como parques o conciertos musicales, e incluso hay pastores que acuden a los centros nocturnos y cárceles a predicar el Evangelio[5] como es el caso de Marcos Pereira, pastor de la iglesia Asamblea de Dios de los Últimos Días en Brasil.

Sin embargo, el título de evangelista es dado a aquellos que por naturaleza gustan de predicar las buenas nuevas a los perdidos. En algunas organizaciones pentecostales no es necesario que los evangelistas de oficio tengan algún título profesional que demuestre que estudiaron en institutos bíblicos, sin embargo existen otras que otorgan credenciales ministeriales. Los evangelistas pentecostales generalmente predican en grandes campañas evangelísticas también llamadas cruzadas en otros lugares.[5] Algunos de evangelistas pentecostales reconocidos internacionalmente son Yiye Ávila, David Wilkerson, Pablo Edwin Finkenbinder conocido como el Hermano Pablo, Luis Palau, Carlos Annacondia y Héctor de la Cruz.

En los últimos años, diversos evangelistas pentecostales han sido duramente criticados debido a que en ocasiones quieren que se les contraten por sus servicios exigiendo cierta cantidad de ofrendas u obtener ciertos privilegios por su posición como hospedarse en hoteles de lujo y ser recibido en autos especiales. Otros evangelistas, piden dinero antes de realizar sus milagros y sanidades; y otros evangelistas prefieren no predicar en iglesias pequeñas pues sólo siente el llamado de predicar en grandes cruzadas debido a que son reconocidos internacionalmente.[5]

Pastor[editar]

Marcos Witt en un concierto cristiano en Cancún. Fue pastor de la mega-iglesia neopentecostal Lakewood hasta 2012.

Sin duda alguna el ministerio de pastor es el más numeroso entre los pentecostales. Forman parte principal para la expansión y conservación de fieles dentro de sus iglesias.

La palabra pastor es traducido de diversas palabras en griego como poimenas que significa pastor de ovejas. También de jégueomai mencionada en Hebreros 13:7 que significa quien dirige o líder. Y está relacionada con epískoposque puede traducirse como ancianos, presbíteros u obispos. Ellos deben apacentar la congregación de Dios y cuidar de sus ovejas. Los requisitos que deben cumplir aquellos que desean pastorado es el de tener una conducta intachable, que sepa gobernar su casa, que sea un buen administrador, que sea humilde en todos los aspectos, que practique la paz, que no sea dado a mucho vino, que sea desinteresado, hospitalario, que ame lo bueno, que siempre esté sobrio, que sea justo, santo, que tenga dominio propio y que permanezca fiel a la sana doctrina, prudente, honorable, que sea amable, generoso y que tenga buena reputación.[5]

En la actualidad, el pastor, también conocido como ministro en muchas iglesias, funge como líder de la iglesia encargado también de enseñarles y guiarlos por la sana doctrina. En algunas iglesias el pastor representa la máxima autoridad y quien tiene la última palabra en todas las decisiones.[5] Otras iglesias pentecostales tienen un gobierno presbiteriano estableciendo pastores que estén sujetos a los comentarios del cuerpo de ancianos.

Con respecto al título de pastor, muchos creyentes ingresan a estudiar a institutos bíblicos de la organización religiosa de su preferencia y creencias. Algunas organizaciones pentecostales tienen establecido clasificaciones ministeriales y en muchas ocasiones si un pastor desea cambiarse de una denominación a otra tienen que entregan cartas de traslado y renuncias a sus otras organizaciones. Los pastores procuran dar instrucción religiosa a sus miembros, bautizarlos en agua, realizar predicaciones, realizar visitas a sus feligreses así como a los enfermos.[5]

De igual forma el pentecostalismo ha sido criticado por otras denominaciones protestantes y católicos, pues quien desea tener una iglesia puede establecerla en su propia casa y auto nombrarse pastor sin siquiera tener algún estudio o preparación académica, lo cual sucede en regiones apartadas o en ciudades en donde no hay iglesias. También los pastores pentecostales han sido criticados por las divisiones que generan en sus iglesias, sobre todo cuando se llevan a feligreses para fundar sus nuevas congregaciones. Otros pastores salen de sus denominaciones al no estar de acuerdo con las normas o reglamentos que se les imponen y forman sus propias organizaciones religiosas nombrándose ellos presidentes o superintendentes de su nueva denominación. El dinero y la ganancia deshonesta también es causa de críticas para los pastores pentecostales, pues en muchos lugares los pastores son quienes administran y exigen el pago de sus diezmos y ofrendas por parte de los creyentes, utilizándolo para su propio beneficio o para la adquisición de bienes materiales de uso propio y justificándose como levitas y sacerdotes del Señor, incuestionables e irreprochables.

Maestro[editar]

Algunos pentecostales creen que el ministerio de pastor y maestro son iguales. Sin embargo, otros grupos creen que es un ministerio aparte del ser pastor. La principal labor del maestro es la enseñanza de la palabra de Dios. Los maestros van a formando a los creyentes desde que acepta a Jesús como su salvador y los van instruyendo religiosamente. El mejor ejemplo de maestro es Jesús, pues los judíos le llamaban Rabí y a sus alumnos discípulos. Otros maestros que mencionan las Sagradas Escrituras son Pablo, Bernabé y muchos consideran que Apolos también ejercía el ministerio de maestro.[5]

En la actualidad, el título de maestro es usado para designar a aquellos que enseñan doctrina, similar al uso secular. Muchas iglesias pentecostales que cuentan con escuelas dominicales tienen un cuerpo de maestros, quienes dan clases a diferentes personas y en diferentes edades, pretendiendo ser ejemplo de lo que predica, mostrar integridad y sabiduría.[5]

La mujer en el pentecostalismo[editar]

Darlene Zschech, líder de alabanza del grupo Hillsong.
Ana Paula Valadão, líder de alabanza del grupo Diante do Trono.

La mujer dentro del pentecostalismo ha tenido dos grandes controversias, pues existen algunas iglesias pentecostales que desaprueban su papel de liderazgo y existe los que lo aprueban,[5] cada uno basado en diferentes interpretaciones bíblicas. La regulación de la vestimenta difiere entre los grandes grupos pentecostales.

Antecedentes[editar]

Antecedentes bíblicos[editar]

Los pentecostales utilizan, citan e interpretan diferentes textos de las Sagradas Escrituras para afirmar sus creencias. A continuación se mencionan:

Pentecostés.
Los apóstoles reciben el don de lenguas.
San Pedro hablando de Pentecostés.

La promesa del derramamiento del Espíritu Santo

Los pentecostales creen que Jehová dio a través del profeta Joel una promesa de derramar el Espíritu Santo sobre Israel y su futura iglesia. El derramamiento del Espíritu involucraba dones espirituales sobre los creyentes como el don de profecía, la habilidad de tener sueños reveladores, en los jóvenes la capacidad de tener visiones (en el sentido de acontecimientos futuros o sobrenaturales), grandes señales y prodigios (como sanidades y milagros), así como una gran cantidad de personas convertidas al Evangelio o salvadas por medio de la invocación de Jehová a través de Jesús, cuyo nombre significa Jehová es salvación.[16]

La revelación a Juan el Bautista

Según el Evangelio de Juan, Juan el Bautista confirmó que Jesús sería la persona que bautizaría con el Espíritu Santo y fuego. Pues quien lo había enviado a bautizar en agua, le había dicho que sobre quien vea descender al Espíritu en forma de paloma, éste es quien bautiza en el Espíritu. Los pentecostales afirman que Jesús es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos y por lo tanto, el bautismo es para todos aquellos que creen y para cuantos Jehová el Señor llamare sin importar tiempos ni lugares.[17]

Jesucristo y sus enseñanzas

Según el Evangelio de Marcos, Jesús comisionó a sus discípulos para predicar el Evangelio a todo el mundo, debían bautizarlos en agua y Él les daría la capacidad de hacer señales a través de la fe, como la liberación de personas endemoniadas, hablar en nuevas lenguas, tomar en las manos a serpientes, sanar enfermos por medio de la imposición de manos y si por algún motivo llegaran a ser envenenados no tendrán daño. Para los pentecostales, estas enseñanzas de Jesús aún tienen vigencia y todo es interpretado de manera literal, sin la intervención de sentidos simbólicos.[18]

La promesa del Padre

Para los pentecostales, Jesús mandó a sus discípulos esperar el cumplimiento de la promesa de Jehová dada en el Antiguo Testamento por el profeta Joel años atrás. Según Jesús no serían muchos días en que descendería el Espíritu Santo sobre ellos.[19]

Poder

Según Jesucristo la venida del Espíritu Santo sería para darles poder a sus discípulos buscando que existan más personas que conozcan del Evangelio de Jesucristo a través de actos milagrosos, sanidades y personas salvas.[20]

El derramamiento del Espíritu Santo

Diez días después de que ascendiera Jesús al cielo, llegó el día de Pentecostés, y ciento veinte personas aguardaban unánimes en el aposento alto la promesa que Jesucristo les había hecho con anterioridad. La venida del Espíritu Santo fue como un viento recio, de pronto a las personas que se encontraban en este lugar se les aparecieron lenguas, como si fueran de fuego sobre sus cabezas y fueron llenados con el Espíritu Santo, hablando en otras lenguas.[21]

Esto ocurrió aproximadamente a las nueve de la mañana y hubo testigos de diversas nacionalidades tales como medos, partos, africanos, egipcios, judíos, árabes que oían a los galileos hablar las maravillas de Dios. Sin embargo, había muchos otros que pensaban que estaban embriagados. Después de este acontecimiento, el apóstol Pedro explica la profecía de Joel cumplida para la iglesia cristiana. Durante muchos años el derramamiento del Espíritu Santo había sido reservado exclusivamente para líderes espirituales y nacionales de Israel, pero en ese momento se le concedió “a toda carne”.

La iglesia cristiana del Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento informa que la iglesia del primer siglo creía en el Bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 11:15-16,).[22] De igual forma los cristianos del primer siglo practicaban la imposición de manos para que ocurra la experiencia pentecostal en los creyentes según Hechos 8:14-17.[23] A continuación se describen diversos sucesos realizados en las iglesias cristianas del Nuevo Testamento:

  • La casa de Cornelio

La historia relata que en una visión que tuvo el apóstol Pedro en la azotea de una casa de Jope, Dios le reveló que debía amar a sus semejantes a pesar de que no sean judíos, pues ante Dios no hay acepción de personas. Cornelio, un centurión de la compañía La Italiana, envió por él para que viniera a Cesárea. Pedro aceptó ir a Cesárea por mandato de Dios, y llegó a casa de Cornelio. Hasta ese momento la iglesia en la casa de Cornelio no era pentecostal. Cuando Pedro comenzó su discurso el Espíritu Santo cayó sobre los presentes y empezaron a hablar en lenguas, magnificando a Dios. Desde ese momento la iglesia de la casa de Cornelio se consideró pentecostal.[24]

  • La iglesia en Éfeso

Cuando el apóstol Pablo llegó a Éfeso, se encontró con una situación muy comprometedora. Los cristianos de esa iglesia habían sido bautizados por el bautismo de Juan y ni siquiera sabían que existía el Espíritu Santo. Entonces Pablo los bautizó según el mandato de Jesús y habiéndoles impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban.[25]

  • La iglesia en Samaria

Pedro y Juan habían llegado hasta Samaria, donde había un grupo de cristianos bautizados en agua, pero que no habían sido bautizados con el Espíritu Santo. Por este motivo Pedro y Juan impusieron sus manos sobre ellos y Hechos 8:17 (Reina Valera) dice que recibieron el Espíritu Santo. Este es el único pasaje en Hechos donde no se menciona que los creyentes hayan hablado en nuevas lenguas y es de mucha discusión. Sin embargo, muchos grupos pentecostales modernos creen que sí lo hicieron, pues Simón el mago había querido comprar el don del Espíritu Santo por haber visto un gran prodigio, que muchos teólogos suponen que fue el don de lenguas manifestado en los samaritanos.[26]

Antecedentes históricos[editar]

Antes del movimiento pentecostal moderno, hubo muchos eventos con características pentecostales sin llamarse aún «pentecostales»:

Primeros siglos[editar]

Irineo de Lyon
  • Ireneo de Lyon

Ireneo, obispo de Lyon y discípulo del apóstol Juan, habla acerca de las manifestaciones del Espíritu Santo, sobre el don de lenguas, el don de profecía que aclaraban los misterios de Dios. A continuación se cita:

De igual manera nosotros oímos a muchos hermanos que poseen dones proféticos y que por medio del Espíritu hablan toda clase de idiomas y traen a luz para beneficio general las cosas ocultas de los hombres y declaran los misterios de Dios, a quienes también los apóstoles calificaron de espirituales.[27]

Ireneo de Lyon (130-202 d.C.)
  • Tertuliano

Al parecer, Tertuliano describía parte de la vida común de la iglesia ortodoxa y recomendaba buscar el don del Espíritu Santo de profecía:[27]

Que presenten profetas como los que han hablado, no por sentido humano, sino por el Espíritu de Dios como los que han predicho lo porvenir y han puesto de manifiesto los secretos del corazón, que presente un salmo, una visión, una oración, sólo que sea por el Espíritu en un éxtasis, es decir, en un rapto o transporte toda vez que una interpretación le ha ocurrido.

Tertuliano (160-220 d.C.) mientras hablaba con Marción
  • El montanismo

Los montanistas de Frigia fueron rechazados por muchas iglesias debido al énfasis que daban a la promoción y práctica de las manifestaciones del Espíritu Santo, que los obispos de este siglo consideraron como excesos. A pesar de que hay muchas cosas contrarias de este grupo, el avivamiento estaba presente en la vida de sus creyentes.[27]

  • Pacomio

A. Botlet dice que Pacomio (287-346 d.C.), después de momentos especiales, podía, bajo el poder del Espíritu, hablar los idiomas griego y latín que jamás había aprendido.[28] Estos actos eran considerados sobrenaturales y que eran dones dados por el Espíritu Santo para capacitar a los líderes de la iglesia.

Agustín de Hipona por Sandro Botticelli, c. 1480
  • Agustín de Hipona

También llamado San Agustín, dice que ellos aún practicaban la imposición de las manos sobre los creyentes, esperando que el Espíritu Santo, al igual que en años anteriores, hiciera hablar en nuevas lenguas, según la siguiente cita:

Hacemos todavía lo que los apóstoles hicieron cuando impusieron las manos sobre los samaritanos, invocando sobre ellos el Espíritu Santo. Mediante la imposición de manos se espera que los creyentes hablen en nuevas lenguas.[27]

Agustín de Hipona (354-430 d.C.)
  • Los monjes del desierto

Estos monjes contemporáneos de Agustín de Hipona podían ver manifestaciones poderosas del Espíritu Santo, debido a la santidad sólida que ellos mismos habían creado.[29]

Edad Media[editar]

Aunque no existen muchos registros del derramamiento del Espíritu Santo durante la Edad Media, algunos autores mencionan que los valdenses, cátaros y los frailes mendicantes hablaban en lenguas de la Europa Meridional.[30]

Protestantismo[editar]

  • Hugonotes

Algunos hugonotes tenían experiencias espirituales similares a las de las iglesias pentecostales actuales, como ocurrió en Cevenas durante la Guerra de los camisards.

Martín Lutero estaba dotado con todos los dones espirituales.
George Fox predicaba de la nueva era del Espíritu Santo.
John Wesley predicaba de la santidad.

Respetando las manifestaciones físicas hay poca discrepancia entre los relatos de amigos y enemigos. Las personas afectadas eran hombres y mujeres, los ancianos y los jóvenes. Muchos eran niños y niñas de nueve o diez años de edad. Ellos emergieron del populacho, dijeron sus enemigos, de la gentuza ignorante y sin cultura; sin poder leer ni escribir, en su mayoría, y hablando la jerga de la provincia diariamente, que era lo único que podían utilizar para platicar. Tales personas caían hacia atrás repentinamente y, mientras permanecían tendidas en tierra, experimentaban contorsiones extrañas y aparentemente involuntarias; sus pechos parecían hincharse y sus estómagos inflarse. Al salir de tal condición, gradualmente volvían a ganar el poder del habla instantáneamente. Comenzaban a menudo con una voz interrumpida por sollozos y pronto derramaban un torrente de palabras, clamores de misericordia, llamados al arrepentimiento, exhortaciones a los espectadores para que cesaran de concurrir a las misas, amonestaciones a la iglesia de Roma y profecías relativas al juicio por venir. De la boca de los niños emergían textos de la Escritura y discursos en un francés muy bueno y fácil de entender, uno que nunca usaban mientras estaban conscientes. Cuando el trance terminaba, declaraban que no recordaban nada de lo ocurrido o de lo que habían dicho. En raras ocasiones recordaban impresiones vagas y generales, pero nada más. No había apariencia de engaño, ni indicación de que al pronunciar sus predicciones con relación a eventos futuros, tuvieran alguna idea de prudencia o duda tocante a la verdad de lo que habían predicho.

Enrique Baird[31]
  • Martín Lutero

Durante los inicios del protestantismo, Martín Lutero fue considerado profeta y evangelista, e interpretaba y estaba dotado de todos los dones espirituales.[32] De aquí que se diga que la Reforma Protestante haya influido a un gran cambio para los países europeos,[27] pues no solamente fue un despertar espiritual, sino que cimbró a la iglesia y a los gobiernos humanos.[27]

  • George Fox

Uno de los principales dirigentes de esta iglesia fue George Fox, quien predicaba acerca de la nueva era del Espíritu Santo. En su diario, escribió lo siguiente:

El año 1648, mientras estaba sentado en el hogar de un amigo en Notinghamshire (ya que para este tiempo el poder de Dios había abierto los corazones de algunos para recibir la palabra de vida y la reconciliación), vi que había una tremenda grieta que pasaba por toda la tierra, y un gran humo iba a medida que la grieta se abría camino; después de la grieta, ocurría una gran sacudida. Esta era la tierra que había en los corazones de las personas, la cual tenía que ser sacudida antes de que la simiente de Dios fuera levantada de la tumba. Y así sucedía: pues el poder de Dios comenzó a sacudirlos y grandes servicios de adoración eran conducidos, de tal manera, que poderosas obras del Todopoderoso eran obradas entre los creyentes para el asombro tanto de las gentes como de los sacerdotes.[33]

  • Husitas

Cuando los husitas fueron perseguidos en Bohemia, República Checa, encontraron en Dresde, Alemania, un refugio en el cual pudieron realizar la búsqueda de Dios. En 1727, el conde Ludwig de Zinzendorf organizó a los creyentes de esta corriente en una sola iglesia. En julio de ese año, creó reuniones y vigilias de oración con los jóvenes. Posteriormente encontró un libro llamado Ratio Disciplinae, el cual relata cómo la iglesia de Irineo se unió para buscar la presencia de Dios. Los moravianos dijeron que el Espíritu descendió sobre ellos, y grandes señales y maravillas fueron obradas entre los hermanos en aquellos días, prevaleciendo una maravillosa gracia en todos y en todo el país.[34]

  • John Wesley

John Wesley, pastor anglicano y padre del Metodismo, consideraba que mucho del cristianismo primitivo se perdió de vista y que algunos hombres áridos y formales comenzaron a ridiculizar los dones de los que ellos carecían, clasificándolos como exhibiciones de locura o impostura, entre ellos Constantino.[35] Wesley registra muchas historias extraordinarias en sus diarios, tales como la sanidad de personas, de animales y del poder del Espíritu Santo a través de la oración.[36] Las iglesias metodistas fueron el camino para preparar el recibimiento del Espíritu Santo en los creyentes debido a que su predicación se basa en la santidad, consagración y la salvación por gracia; enseñanzas que las iglesias pentecostales marcan de gran importancia para recibir el bautismo en el Espíritu Santo.[37]

El Gran Despertar[editar]

George Whitefield por John Russell.
Jonathan Edwards

El Gran Despertar fue un fenómeno espiritual o avivamiento que impactó a Inglaterra y los Estados Unidos entre 1735 y 1750.[27] Algunos puntos doctrinales bien claros. A continuación se mencionan:[27]

  1. El nacer de nuevo implicaba tener una experiencia cierta y definida, pues no era suficiente aceptar las creencias de una iglesia y ser parte de ella.
  2. La santidad era considerada como una experiencia hermosa y condición natural del alma cuando estaba en comunión con Dios. Para que haya avivamiento las personas cristianas debían vivir en santidad.
  3. La Santa Cena. Esta cena la podían tomar únicamente las personas que “nacían de nuevo”, es decir, una experiencia personal con Jesucristo y no solamente por el hecho de asistir a la iglesia o de haber sido bautizados en alguna.
  4. Justificación por medio de la fe. Durante este periodo se reafirmó la doctrina de la justificación por la fe como lo hizo Martín Lutero en su tiempo.

Los predicadores del Gran Despertar más sobresalientes son los siguientes:

A los 21 años fue ordenado ministro en Inglaterra. A partir de 1738 vino a Estados Unidos en 9 ocasiones visitando diversas iglesias de Georgia, Nueva Inglaterra y Northhamptom.[27]

Whitefield predicaba en diversas iglesias protestantes sin importar la denominación. Su trabajo se refleja en la conversión en masa de las personas al cristianismo.[4]

  • David Brainerd (1718-1747)

Era un evangelista en las tribus indias de Estados Unidos. Realizaba muchos ayunos y oraciones para predicar el Evangelio. En sus diarios comentaba que los nativos caían al suelo como si tuvieran el corazón traspasado y clamaban pidiendo misericordia sobre sus vidas.[27]

A sus 19 años comenzó a predicar en una iglesia en Nueva York, después fue ministro en una iglesia de Yale y en 1726 fue pastor asociado de la iglesia de Northampton, Massachusetts, donde sería pastor por más de 25 años, siendo una de las personas más importantes del Gran Despertar al escribir sus 70 resoluciones.[27]

Edwards predicaba sobre la necesidad de la santidad y la justificación por medio de la fe. También afirmaba que todas las manifestaciones y las conversiones eran únicamente por la obra del Espíritu Santo.[27]

Entre 1734 y 1735, 300 personas del pueblo donde era pastor se convirtieron al Evangelio. Las tabernas quedaron vacías y se restauró la vida familiar; durante sus cultos o reuniones, la gente gemía y lloraba debido a las predicaciones, pidiendo perdón por sus pecados.[27]

Reunión de Campo metodista en 1839. El Movimiento de Santidad formó parte del Segundo Gran Despertar en Estados Unidos.

El Movimiento de Santidad[editar]

En las primeras décadas de 1800, se comenzó a dar un énfasis a la predicación de la perfección cristiana, creando así “la cruzada de santidad”. En 1830, se publicó una Guía para la Perfección Cristiana, que más tarde sería la revista oficial del movimiento.[4] Este movimiento creía que la entera santificación podía obtenerse hoy en día a través de la fe, la cual según ellos anulaba la naturaleza pecadora del hombre y era llamada segunda obra de gracia.[4] El movimiento formaba parte del Segundo Gran Despertar de Estado Unidos.

Más tarde entre 1811 y 1825, Adam Clarke publicó un comentario bíblico que decía que la santificación era instantánea y que resultaba al momento de la conversión, que no era una segunda obra de gracia. Desde entonces se comenzó a dar más énfasis en el Espíritu Santo como dador de la santidad.[4]

En 1840, el Movimiento de Santidad comenzó a predicar sobre la necesidad del bautismo del Espíritu Santo.[4]

Se considera a John Morgan como el mayor contribuidor del movimiento, escribiendo: La Santidad Aceptable a Dios, en donde mencionaba que el bautismo del Espíritu Santo y sus dones no debía ser exclusivo de la iglesia apostólica, sino que era un privilegio para todos los creyentes. También decía que este bautismo no debía confundirse con la influencia del Espíritu Santo con la cual los pecadores se convertían al cristianismo.[4]

Charles Grandison Finney.
Dwight Lyman Moody.

En 1857, en las publicaciones del Movimiento de Santidad se comenzaron a publicar términos que actualmente son usados por el movimiento pentecostal, tales como: el púlpito pentecostal, los hombres y mujeres pentecostales y ser pentecostal.[27] Ya para finales del siglo XIX, Scofield escribió que en esa época empezó a haber un interés por el Espíritu Santo y que se habían escrito más libros, manuales y trabajos sobre este tema que en los 1800 años anteriores.[4] Ya a partir de 1840, casi todas las ramas del Movimiento de Santidad estaban enseñando una variante del bautismo en el Espíritu Santo, aunque con algunas diferencias en significados; por lo tanto se considera como los antecedentes del pentecostalismo moderno.[4]

Algunos de los predicadores que más hicieron énfasis en el Espíritu Santo son los siguientes:

Fue el ministro más prominente y representativo de esa época. Realizaba grandes actividades evangelísticas debido a que creía que la salvación era para todos los que quisieran creer. Predicaba puntos wesleyanos como la santificación, y la perfección cristiana lograda únicamente por el Espíritu Santo.[4]

Finney implementaba prácticas metodistas dentro de iglesias presbiterianas y congregacionalista como el uso del banquillo de los angustiados, como un estímulo que se les daba a las mujeres para hablar y orar en reuniones mixtas (ya que en este tiempo las mujeres no tenían muchos derechos).[4]

Sus sucesores fueron Dwight Lyman Moody, Reuben A. Torrey y J. Wilbur Chapman, quienes comenzaron a hacer un énfasis del bautismo con el Espíritu Santo.[4]

Fue un ministro que predicaba la necesidad del bautismo con el Espíritu Santo sobre los creyentes. Sus puntos de evangelización eran la ciudad de Chicago y Nueva York. Algunos escritos mencionan que tenía una especial investidura de poder de lo alto, un bautismo claro e inequívoco del Espíritu Santo.[4]

Predicaba que el Espíritu Santo iba a ser derramado sobre la iglesia cristiana, de tal forma que toda la tierra será llena de la gloria de Dios como las aguas cubren la mar, esperando que haga su voluntad en los cielos y en la tierra.[27]

  • Guillermo Arthur

Era un ministro metodista que predicaba que el don de sanidad y el don de lenguas eran un legado de Dios para los últimos días, como una forma de espiritualidad de la iglesia y un llamado a la conversión del mundo.[27]

El pentecostalismo moderno[editar]

El pentecostalismo moderno está conformado por el pentecostalismo histórico, el pentecostalismo clásico, el pentecostalismo unicitario o pentecostales del nombre, el neopentecostalismo y el movimiento carismático. A continuación se describen:

El Pentecostalismo histórico[editar]

Se le llama pentecostalismo histórico al movimiento que empezó a finales del siglo pasado y comienzos del actual, en el que surgieron diferentes grupos que se identificaban con la experiencia de hablar en lenguas dentro de las iglesias protestantes de ese tiempo, pero que fueron rechazadas y se vieron en la necesidad de crear nuevas organizaciones pero de fe pentecostal.[4]

Este pentecostalismo surgió con el derramamiento del Espíritu Santo en diferentes lugares del mundo y en muchos de los casos sin contacto directo de personas y casi de forma simultánea.[4]

  • Inglaterra, 1830

Inglaterra fue uno de los primeros lugares en donde comenzó a hacerse referencia del don de lenguas y del don de profecía a través del ministerio de Edward Irving, un pastor inglés ordenado en la iglesia presbiteriana, quien predicaba de la restauración de los dones del Espíritu Santo sobre la iglesia.[4] [27] [38]

La Iglesia de Dios de la Profecía es una de las 5 derivaciones pentecostales de la Iglesia de Dios de Cleveland.
  • Carolina del Norte, 1846

En 1846, un grupo de 100 creyentes experimentaron el bautismo con el Espíritu Santo en Carolina del Norte, Estados Unidos, hablando en nuevas lenguas. Ellos formaban parte de un movimiento religioso cristiano llamado Unión Cristiana.[4] [39]

En 1902 cambiaron su nombre por el de Iglesia de la Santidad y en 1907 resolvieron cambiarlo al de Iglesia de Dios.[4] [39]

Este movimiento se le conoce de mejor forma como Iglesia de Dios de Cleveland, ya que éste fue el lugar en donde tuvo mayor fuerza.[4] [39]

La propia organización señala en sus antecedentes que: La Iglesia de Dios, comenzó como una organización el 19 de agosto de 1886, con ocho miembros. Hasta 1999 la organización contaba con 729,911 miembros en casi 100 países del mundo y cuenta con 9,045 iglesias.[4] [39]

La Iglesia de Dios ha pasado por muchas divisiones organizacionales. Entre las organizaciones derivadas está La Iglesia de Dios de la Profecía.

  • India, 1860

En este año existe el registro de un derramamiento del Espíritu Santo en la India en su extremo sur a través del ministerio de un pastor hindú llamado J.C. Aroolappen.[4] [38]

Algunas de las organizaciones pentecostales surgidas del pentecostalismo histórico son: la Iglesia de Dios (Cleveland), la Iglesia de Dios de la Profecía, la Iglesia de la Santidad Pentecostal y la Iglesia de Dios Hispana Betel.

El Pentecostalismo clásico[editar]

Se considera pentecostalismo clásico al que surgió el 1 de enero de 1901 en Topeka, Kansas.[40]

  • Charles F. Parham – 1901
Charles Fox Parham.

En el año 1900, el Rev. Charles F. Parham, ministro metodista, inició el Instituto Bíblico Betel en Topeka, Kansas, solamente para hombres blancos. Se matricularon alrededor de 40 alumnos, de los cuales 12 poseían credenciales otorgadas de la Iglesia Metodista y de las Iglesias de Santidad.[4]

En una velada del 31 de diciembre de 1900 al inicio del 1 de enero de 1901, el Espíritu Santo se derramó sobre Agnes Ozman, de 18 años, quien habló en nuevas lenguas. Esto sucedió porque los estudiantes estaban estudiando el libro de los Hechos acerca de cómo fue el bautismo en el Espíritu Santo en la Biblia.[4]

Se dice que Agnes Ozman comenzó a hablar en idioma chino y no pudo hablar inglés por tres días; cuando trataba de escribir para narrar su experiencia, lo hacía en chino.[4]

Esta experiencia fue la atracción del momento para los medios de comunicación y de personas curiosas. Por esta razón, el director y los estudiantes empezaron a proclamar esta nueva experiencia pentecostal. Durante los servicios había más experiencias del bautismo en el Espíritu Santo, así como sanidades y predicaciones masivas para la conversión de la gente al cristianismo.[4]

Según un artículo del Cincinati Enquirer, con fecha de 27 de enero de 1904, en una actividad evangelística 1000 personas fueron sanadas, 800 creyeron en el Evangelio y se practicaban vigilias en donde 400 personas se la pasaban cantando, orando y hablando en lenguas desde la noche hasta el amanecer. Como resultado de todo aquello, según se afirma, unas 100 personas se bautizaron en agua en el río Spring en invierno, sin que éstos resultaran resfriados o con neumonía.[4]

Agnes Ozman.

Parham predicaba la santidad de los creyentes, el bautismo con el Espíritu Santo para fortalecer la vida de los cristianos, en el eminente regreso de Jesucristo, en la restauración de los dones espirituales en la iglesia y de que la evidencia de haber recibido el bautismo del Espíritu Santo era el hablar en lenguas.[27]

En los primeros 5 años de la formación, el Movimiento Pentecostal se había proyectado en Kansas, Missouri y Texas. Según Parham, en 1905 había 25,000 pentecostales en Texas.[4] Durante ese tiempo Parham había cerrado su escuela bíblica y se dedicaba a predicar el mensaje pentecostal con la evidencia inicial de hablar en lenguas.[27]

En este mismo año, Parham abrió nuevamente su escuela bíblica a Houston, Texas, donde estudiaba William J. Seymour, hijo de padres nacidos en la esclavitud, hombre tuerto de raza de color, que por las condiciones raciales de ese tiempo era imposible que se le tomara en cuenta.[4]

De la vida de Charles Parham se menciona que tuvo muchos escándalos en su vida personal. Además se le criticó por creer que las lenguas del Espíritu Santo eran idiomas terrenales que los misioneros podían utilizar para hablar con personas de otros países para predicarles el Evangelio.[27]

  • William J. Seymour y la Misión del Evangelio de la Fe Apostólica – 1906
William Seymour.

En 1906, William J. Seymour fue invitado a predicar a una iglesia nazarena de los Ángeles, California. En ésta presentó un mensaje del libro de Hechos 2:4 basado en la necesidad de recibir el Bautismo del Espíritu Santo, sin haberlo él mismo experimentado.[27] Esto enfureció a los miembros de la iglesia, por lo que decidieron expulsarlo. Sin embargo, hubo algunos miembros nazarenos que se interesaron en esta nueva doctrina, por lo cual por se cuenta que invitaron a William Seymour a predicarles (todos eran hombres de color al principio).[4]

En vez de regresar a Houston, Seymour consiguió que una familia bautista les prestara su casa en la calle Bonnie Brae para seguir predicando. El 9 de abril los congregados recibieron al Espíritu Santo y el 12 de abril de 1906 lo recibió William Seymour. Pronto personas de raza blanca comenzaron a acudir a la casa para saber qué era lo que ocurría.[27]

Posteriormente su predicación se realizó en la calle Azusa No. 312, de la ciudad de Los Ángeles, en un pequeño establo que había servido antes para celebrar reuniones de una iglesia metodista episcopal africana y de cochera. Este establo fue llamado por William Seymour Misión del Evangelio de la Fe Apostólica, y reunía creyentes de todas las razas.[4] Para hacer la iglesia sacaron tablas viejas, piedras, escombro y mucha mugre. En la planta baja limpiaron para acomodar a treinta personas sentadas en tablas. Después se acondicionó un salón en la planta alta, para que las personas pudieran ir a orar en cualquier hora del día y recibir el bautismo con el Espíritu Santo, y otro salón para orar por los enfermos.[27]

Los servicios de adoración eran continuos de día y de noche, los cultos no eran planeados y cualquier persona inspirada por el Espíritu Santo podría predicar y entonar himnos y coros de memoria. En este lugar se escuchaba a las personas hablar en nuevas lenguas, danzar y alabar a Dios; no había diferencias raciales o discriminación y mucho menos prejuicios.[4] El pastor William Seymour siempre se encontraba detrás de un púlpito formado de dos cajas de madera. Cuando intercedía por las personas no convertidas metía la cabeza en la caja superior. Cuando sentía que el Espíritu Santo lo dirigía, se paraba y predicaba puesto en pie.[27]

Seymour también enfatizaba en glorificar y exaltar a Jesucristo y no al Espíritu Santo, ni poner mucha atención en las manifestaciones que había sobre los creyentes. La palabra de Dios era la autoridad suprema y fungía como árbitro cuando había diferencias de opinión. También predicaba a sus creyentes sobre la necesidad de salvar almas y no solamente de hablar en lenguas.[27]

Charles Parham tuvo la oportunidad de visitar la iglesia que pronto fundaría William Seymour. Sin embargo, los denunció por fanatismo, emocionalismo e inclusive la influencia de demonios.[27]

Muchos medios de comunicación de ese tiempo estuvieron presentes e hicieron reportajes de los hechos. Algunos lo hicieron censurando y ridiculizando lo que acontecía dentro de la iglesia.[27]

Azusa y su proyección mundial

Antigua casa en la calle Bonnie Brae en 1907.
La Misión del Evangelio de la Fe Apostólica en 1907.

Durante tres años, personas de diversos lugares de Estados Unidos, Canadá y Europa venían a ver y probar la experiencia pentecostal para luego llevarlas a sus lugares de origen.[4] De esta forma el pentecostalismo clásico se fue extendiendo en todas partes, y junto con ella se crearon las primeras organizaciones religiosas de esta corriente. Algunos de los muchos creyentes que llegaron de diversas partes del mundo a ver lo ocurrido en Azusa fueron:

  1. Gastón Barnabus Cashwell. Esta persona provenía de Carolina del Norte y llegó a Azusa, en donde recibió el bautismo con el Espíritu Santo. Debido a ello comenzó a promover la experiencia pentecostal en el sur de los Estados Unidos en varias iglesias protestantes, que más tarde se organizaron y formaron nuevas organizaciones, tales como la Iglesia de la Santidad Pentecostal, la Iglesia de Dios, la Iglesia de la Santidad Bautizada por Fuego, la Santa Iglesia Unida de América y la Iglesia Bautista Pentecostal.[4] Bajo su ministerio M.M. Pinson y H.G. Rodgers, futuros líderes de la aún no formada organización de las Asambleas de Dios, fueron bautizados con el Espíritu Santo en Alabama.[4]
  2. Charles Harrison Mason. Fue presidente de la Iglesia de Dios en Cristo, de Memphis, Tennesse. Llegó a Azusa en 1906 y recibió al bautismo con el Espíritu Santo y la llevó a su iglesia.[4]
  3. R.E. McAlister y A.H. Argue. Llegaron a Azusa y llevaron el movimiento pentecostal al Canadá.[4]
  4. T.B. Barratt. También llamado el apóstol del pentecostés en Europa, abrió la primera iglesia en Oslo, Noruega, en 1906. Desde este lugar se extendió el pentecostalismo a Suecia, Dinamarca, Inglaterra, Alemania y Francia.[4]
  5. W.C. Hoover. Llevó el movimiento pentecostal a Chile teniendo credenciales de la Iglesia Metodista de Estados Unidos.[4]
  6. Daniel Berg y Gunnar Vingren. Llevaron el movimiento pentecostal al Brasil.[4]
  7. Iván Voronaeff. Llevó el pentecostalismo a Rusia y a países eslavos.[4]

El fin de la Misión del Evangelio de la Fe Apostólica

Muchos de los creyentes que recibían el bautismo con el Espíritu Santo en la calle de Azusa, sentían la necesidad de predicar el Evangelio en otros suburbios de Los Ángeles, formándose así muchas iglesias pentecostales independientes.[27]

El Avivamiento de Azusa duró tres años y medio. Debido a que William Seymour y los demás líderes no deseaban crear una institución que organizara todas las iglesias nuevas, la asistencia a la Misión empezó a disminuir. Con el tiempo los miembros de la iglesia comenzaron a formar nuevas doctrinas, a diferir en la ética cristiana, la forma de organización y en la administración del dinero, por lo que comenzó a haber divisiones de la iglesia. Sin embargo, Seymour permaneció como pastor hasta 1929 cuando falleció.[27]

  • El Derramamiento del Espíritu Santo en otros lugares, 1904

Por estas fechas, hubo otro avivamiento en Gales, Gran Bretaña, en el año de 1904 dirigido por Evan Roberts.[4]

Algunas de las principales organizaciones que se identifican del pentecostalismo clásico son: las Asambleas de Dios, la Congregación Cristiana en el Brasil, la Iglesia Cristiana Integral, la Iglesia Cristiana Interdenominacional A.R., la Iglesia Cuerpo de Cristo, la Iglesia de Dios Pentecostal, Movimiento Internacional, la Iglesia Fuente de Salvación Misionera, Inc. M.I., la Iglesia Pentecostal de Chile, la Iglesia Evangélica Pentecostal, la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, la Iglesia Unida Metodista Pentecostal, la Iglesia internacional del Evangelio Cuadrangular entre muchas otras organizaciones.

El Pentecostalismo unicitario[editar]

El pentecostalismo unicitario, también llamado pentecostales del nombre de Jesucristo, comenzó en 1913 en un campamento donde Juan G. Scheppe tuvo una revelación espiritual sobre el poder que había en el nombre de Jesús. Por lo tanto las personas que se encontraban en ese lugar empezaron a estudiar sobre el asunto y concluyeron que el bautismo en agua debía haber sido únicamente en el nombre de Jesús y no bajo la fórmula de “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.[40]

Además, para ser salvo, uno debía nacer del agua a través del bautismo. Por ello comenzaron a rebautizarse en el nombre de Jesús. Por lo tanto, esta nueva doctrina se empezó a extender en las iglesias pentecostales.[40]

Primera Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús en Cancún, México. La organización se identifica con el pentecostalismo unicitario.

En 1914, muchas iglesias pentecostales independientes, debido a la nueva doctrina del bautismo en agua en el nombre de Jesús, detectaron la necesidad de agruparse y unir a todas las iglesias de la misma creencia trinitaria y fueron convocadas a una reunión en Hot Springs, Arkansas, en donde realizaron su primer concilio, formando así una de las principales organizaciones pentecostales más grandes del mundo a la que pusieron por nombre las Asambleas de Dios.[41]

Sin embargo, en el año de 1916, un grupo de pastores de las Asambleas de Dios afirmaron tener una revelación divina, en donde Dios les mostraba a través de pasajes de la Biblia que el bautismo en agua debía ser realizado en el nombre de Jesucristo. Además ellos proclamaron la unicidad de Dios, al decir que Jesucristo era el Jehová del Antiguo Testamento manifestado en carne, denunciando a la doctrina de la Santísima Trinidad como una falsa doctrina. Los dirigentes de la organización pidieron a estos pastores que se retractaran de sus creencias, pero prefirieron dividirse para formar la Iglesia Pentecostal Unida.[41]

Algunas de las principales organizaciones pentecostales unicitarias son: la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, la Asambleas del Señor Jesucristo, las Asambleas Pentecostales del Mundo, la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo de la Fe Apostólica, la Iglesia del Espíritu Santo de Jesús, la Iglesia Pentecostal Unida Internacional, la La Verdadera Iglesia de Jesús, el Concilio Internacional de Iglesias Pentecostales de Jesucristo, la Iglesia Pentecostal Unida Hispana entre muchas otras organizaciones religiosas.

El Movimiento Carismático[editar]

Se llama Movimiento Carismático al movimiento cristiano que surgió a finales de los años 50 en el seno de las llamadas iglesias históricas.[40] El bautismo con el Espíritu Santo en estos años primero se dio en las iglesias episcopales, luego a los luteranos, después presbiterianos, bautistas y metodistas. Sin embargo, algunos de los miembros fueron forzados a salir de las iglesias históricas y no queriendo unirse a las organizaciones pentecostales tradicionales que se habían formado con anterioridad, decidieron crear nuevas denominaciones donde enfatizaban vivir en el Espíritu, operar sus dones en la iglesia y renovar por completo la alabanza.[8]

Los primeros promotores del Movimiento Carismático fueron David du Plessis, ministro de las Asambleas de Dios hasta 1962, quien habló acerca de un nuevo movimiento carismático del Espíritu Santo en las iglesias históricas de diversas partes de Estados Unidos, y Dennis Bennett, ministro episcopal que buscaba una renovación carismática dentro de las iglesias históricas.[40]

La primera denominación histórica impactada con las creencias pentecostales fue la Iglesia Episcopal Americana, cuando Dennis Bennet, rector de la Iglesia Episcopal San Marcos en Van Nuys California, contó a su parroquia su experiencia pentecostal. Sus declaraciones resultaron controversiales e inclusive la prensa fungió como promotor del naciente movimiento carismático. A partir de ellos, el clero de las iglesias protestantes comenzó a recibir y anunciar públicamente su experiencia pentecostal.

El término carismático fue utilizado por el pastor luterano Harald Bredesen en 1962 para describir la experiencia pentecostal que estaba ocurriendo en las principales denominaciones protestantes. El Movimiento Carismático a diferencia del neopentecostalismo se basa en una renovación espiritual de las iglesias históricas a través del bautismo con el Espíritu Santo o con la renovación en el Espíritu Santo.

  • Propagación del movimiento

El movimiento carismático se propagó rápidamente entre las iglesias históricas, a través de cuatro fuentes principales:

  1. Del ministerio del pastor pentecostal David DuPlessis. Este ministro fue expulsado de las Asambleas de Dios debido a su participación en el Ecumenismo. A raíz de esto David Duplessis comenzó a propagar con más ímpetu la doctrina del bautismo con el Espíritu Santo en todas las iglesias protestantes históricas que le abrían las puertas.
  2. Experiencia pentecostal de la sanidad divina. Muchos creyentes protestantes acudían a las reuniones de los pentecostales tradicionales. Durante sus campañas algunos recibían la sanidad divina en ellos mismos, por lo que regresaban a sus iglesias hablando de esta nueva experiencia pentecostal y compartiéndoselas a sus pastores.
  3. De grupos orando por avivamiento. Algunas iglesias protestantes históricas, se reunían a orar pidiéndole a Dios que avivara sus iglesias a través de una experiencia que los cambie radicalmente. Muchos de ellos habían visto la transformación de diferentes iglesias tradicionales y querían que también surgiera efecto. Así, vemos a pastores como los luteranos Harald Bredesen y Larry Christianson siendo bautizados en el Espíritu en 1946 y en 1961. Todos ellos permanecieron en sus propias denominaciones para buscar una renovación pentecostal al interior de las mismas. Posteriormente los carismáticos protestantes de las iglesias históricas sirvieron como un puente para que esta experiencia llegara a la Iglesia católica.
  4. Grupos estudiando Hechos de los Apóstoles. Los miembros de congregaciones protestantes se reunían a estudiar el libro de los Hechos de los Apóstoles creyendo y queriendo experimentar los dones del Espíritu Santo. Analizaban e invitaban a otros predicadores que habían tenido la experiencia pentecostal para también ellos comenzar a buscarla.

Algunos miembros de las iglesias históricas que recibieron el bautismo en el Espíritu Santo optaron por permanecer en sus iglesias y otros por tener distintas creencias fueron expulsados y por ende obligados a crear sus propias iglesias carismáticas.

De igual forma los miembros de las iglesias protestantes históricas eran impactadas a través de las campañas evangelísticas y cruzadas de sanidades realizadas por Oral Roberts, Kathryn Kuhlman, William Branham, David J. du Plessis y Demos Shakarian así como la influencia de la Fraternidad de Hombres de Negocios del Evangelio Completo y el uso de la televisión y de la radio por parte de los pentecostales por lo que el interés en el Espíritu Santo crecía. Por lo tanto se considera que las bases o los fundamentos del Movimiento Carismático se encuentran directamente relacionados con el Movimiento Pentecostal.[42]

  • Creencias

Muchos carismáticos, no abandonaron sus creencias, sino que comenzaron a creer en los dones espirituales así como en la llenura y bautismo con el Espíritu Santo con o sin la imposición de manos. Se distanciaron de los pentecostales tradicionales debido a sus diferencias culturales y teológicas. Por ejemplos, los pentecostales tradicionales creen que la evidencia de haber recibido el bautismo con el Espíritu Santo es el hablar en lenguas, pero para los carismáticos esto no es esencial pues el Espíritu Santo puede hacerlo a través de los milagros, de las sanidades y de la profecía. Así mismo los pentecostales dan muchos énfasis a la evangelización y propagación de la obra misionera mientras que las iglesias carismáticas únicamente creen en la revitalización y renovación de su liturgia.

El neopentecostalismo[editar]

El neopentecostalismo se considera una continuación del Movimiento Pentecostal y del Movimiento Carismático que se diferencia por las nuevas enseñanzas, prácticas y doctrinas que añaden a sus creencias pues retienen como premisa las doctrinas básicas del pentecostalismo clásico. El neopentecostalismo nació entre 1970 y 1980 formándose por las fracturas o divisiones que comenzaron a darse en las denominaciones históricas debido al rechazo de la renovación carismática formando así nuevas denominaciones independientes, conocidas en Estados Unidos como "no denominacionales". El neopentecostalismo es llamado de igual forma como la tercera ola del Espíritu Santo.[42] Se considera que el neopentecostalismo busca siempre nuevas etapas con cambios teológicos o prácticos que deben superar la etapa anterior, llegando a tener un sincretismo religioso dentro del mismo movimiento obteniendo así a extremismos espirituales en la vida de sus creyentes. Los neopentecostales han logrado reunir una gran cantidad de personas en sus estadios durante sus congresos de avivamiento o congresos proféticos obteniendo de igual forma grandes sumas de dinero.[42]

  • Orígenes del neopentecostalismo

El neopentecostalismo se conforma de diferentes ramas o vertientes que pueden o no estar relacionadas pero que se clasifican dentro de este nuevo movimiento debido a que no se identifican o formaron parte del pentecostalismo tradicional y del Movimiento Carismático, a continuación de mencionan:

Movimiento de Señales y Prodigios. Este movimiento también llamado Evangelismo de Poder, se originó en el Seminario Teológico Fuller en 1981 bajo el ministerio del pastor John Wimber, quien es fundador de la Asociación de Iglesias de la Viña y de Peter Wagner. Esta primera vertiente del neopentecostalismo influyó sobre los cristianos evangélicos más conservadores y que creían que los dones del Espíritu Santo habían cesado ya al momento de cerrarse el canon de la Biblia. Sin embargo, gracias al movimiento estos hermanos comenzaron a creer en las señales y los prodigios sin ser obligados a identificarse como pentecostales o como carismáticos. Este movimiento se fue extiendo principalmente en Norteamérica y Europa a través de las diversas conferencias interdenominacionales que ofrecía; también está relacionado con la bendición de Toronto o risa santa, la borrachera espiritual, las caídas del Espíritu Santo, la guerra espiritual y los Profetas de Kansas City.[42]

Movimiento de Fe. A finales de 1970, un nuevo movimiento cristiano llamó la atención a nivel nacional en los Estados Unidos, a través de unos maestros de la fe tales como Kenneth Erwin Hagin, Kenneth Copeland y Frederick Price. Este movimiento también conocido como Palabra de Fe fue uno de los principales promotores del nuevo movimiento neopentecostal, pues ellos atrayeron a las iglesias carismáticas independientes y no denominacionales recién formadas a creer en sus nuevas enseñanzas de fe.[42]

Ministerios evangelísticos independientes. A comienzos del Movimiento Pentecostal los evangelistas trataban preferentemente de mantener sus buenas relaciones con sus organizaciones religiosas, sin embargo para 1950, muchos de ellos prefirieron formar sus propios ministerios de evangelismo sin tener que rendir cuentas o tener supervisión de ninguna denominación u organización religiosa. Entre 1980 y 1990 nuevos ministerios independientes a través de cadenas de televisión como CBN de Pat Robertson, PTL de Jim Bakker, o TBN de Paul Crouch promovían a los llamados teleevangelistas o telepredicadores siendo el más famoso el predicador Benny Hinn atrayendo a muchos nuevos creyentes y a muchas iglesias carismáticas para añadirse a las filas del neopentecostalismo por medio de la teología de la prosperidad.[42]

Movimiento de la Guerra Espiritual. Este movimiento es otra rama del neopentecostalismo, basada en la promoción de demonios generacionales, espíritus que dominan ciertos territorios o países, oración de guerra contra los principados y caminatas de oración por al rededor de la ciudades, así como la posesión demoníaca en los cristianos. Los principales maestros de estas doctrinas fueron Peter Wagner, Charles Kraft, Ed Murphey y Cindy Jacobs entre 1980 y 1990 extendiéndose el movimiento en diferentes iglesias. El movimiento se maneja aparte del Movimiento de Señales y Prodigios debido a que impactó a otros grupos neopentecostales no relacionados con la Asociación de Iglesias de la Viña.[42]

Ministerio Profético. Los neopentecostales creen mucho en la restauración de los dones de profecía y del profeta. A partir de los 1990 aparecieron diversos ministerios proféticos, uno de los principales ministerios proféticos nacieron en la iglesia Metro Vineyard Fellowship (Compañerismo de la Viña Metro) conocido como los Profetas de Kansas City y estos son algunos de los profetas: Bill Hamon, Rick Joyner, Paul Cain, Bob Jones, Mike Bickle, James Goll, John Paul Jackson, y Lou Engle.[42] Sin embargo, el ministerio profético no solamente estuvo relacionado con la Asociación de Iglesias de la Viña, sino que fue esparciéndose en otras iglesias neopentecostales independientes. Existen actualmente diversos profetas como Ana Méndez Ferrel quien participa activamente en el canal de televisión cristiana Enlace-TBN o Stacey Campbell quien al momento de dar profecías o predicar comienza a agitar la cabeza muy rápido diciendo que está poseía por el Espíritu Santo.

El Avivamiento de la Risa Santa. Es una doctrina teológica neopentecostal propuesta y promovida por el reverendo Rodney Howard-Browne, pastor de la iglesia The River at Tampa Bay desde 1996. Su ministerio de señales y prodigios se caracteriza por la risa sin control, haciendo ruidos de animales, trances y caer al suelo de espaldas bajo el poder del Espíritu Santo durante sus servicios evangelísticos.[43] Esto dio lugar a los término " risa santa” y "bartender del Espíritu Santo", con los cuáles se refieren a miembros de la iglesia quienes ríen en voz alta en sus servicios espontáneamente.[44]

La Bendición de Toronto. Es un movimiento cristiano neopentecostal que surgió en enero de 1994 en la Iglesia de la Viña del Aeropuerto de Toronto, en Toronto Canadá.[45] Creen en una nueva modalidad del derramamiento del Espíritu Santo, pues es a través de la risa santa, caídas al suelo por voluntad del Espíritu Santo, llanto y temblores.[45] También promueven la liberación de los creyentes de los espíritus inmundos o experiencias negativas a través del vómito.

Los inicios del movimiento se dieron cuando John y Carol Arnott, pastores de la iglesia, invitaron a predicar a Randy Clark de San Louis, Misuri. Este a su vez había sido influenciado por las enseñanzas de Rodney Howard-Browne un evangelista neopentecostal sudafricano inciador del Avivamiento de la Risa Santa. Randy Clark estuvo predicando por dos meses en la iglesia, periodo durante el cual se dieron diferentes fenómenos espirituales sobre los creyentes. Otros fenómenos similares se dieron en Atlanta, Anaheim, San Luis, varios sitios de Canadá, Camboya y Albania.[46]

Movimiento G12. Este movimiento neopentecostal también llamado el Gobierno de los 12 fue fundada por el pastor César Castellanos de la iglesia Misión Carismática Internacional de Bogotá, Colombia en 1983. La característica principal del movimiento es el impulso acelerado para el crecimiento de las iglesias a través de programas establecidos y conocidos como células y a través de pre encuentros y encuentros. Según el pastor César Castellanos Dios mismo fue quien le otorgó esta visión de discipular a grupos de doce personas cada uno y para él el número 12 es un número espiritual místico. Las células son reuniones en los hogares de los creyentes con un máximo de doce discípulos por casa. En ellas se estudian los distintos manuales y enseñanzas proporcionadas por los líderes del movimiento.

Las células se establecen siguiendo un orden estipulado por el pastorado; estas reuniones en las casas han provocado un crecimiento acelerado en la cantidad de miembros de las iglesias neopentecostales. Sin embargo el modelo celular no solamente ha sido utilizado por las iglesias neopentecostales, pues muchas iglesias pentecostales han adoptado este modelo de crecimiento, sin aceptar a los encuentros como parte fundamental para lograrlo. Los pre encuentros y los encuentros son retiros a lugares apartados en donde se llevan a los adeptos y se les aplican diversas metodologías de manipulación de la mente y psicológicas así como regresiones, tratando de llevarlos a un verdadero encuentro con el mismo Jesucristo.

El Movimiento Visión G12 es considerado neopentecostal debido a que los pentecostales tradicionales creen que trae divisiones a la iglesia de Cristo, pues muchas veces, los miembros del movimiento salen a buscar feligreses de otras iglesias establecidas invitándolos a tener un “verdadero encuentro con Cristo”. El hacer pactos secretos para no revelar las actividades realizadas en los encuentros lo asemeja a grupos sectarios esto incluye el no poder tomar fotografías o realizar filmaciones de los encuentros. Los métodos psicológicos y parapsicológicos usados en los encuentros son considerados por los pentecostales tradicionales como muy peligrosos pues consideran que niegan la eficacia de la obra redentora de Cristo, su expiación y perdón de los pecados realizado en la cruz del Calvario. Durante las sesiones de regresión los encuentristas son guiados a confesar todos sus pecados cometidos desde la infancia hasta la vida adulta, a pesar de que crean haber sido perdonados por Jesucristo cuando lo aceptaron como su salvador personal. También practican la autoflagelación de diversas formas, los exorcismos de denominaos a través de la risa, el vómito, practican la humillación pública, la confesión positiva, la teología de la prosperidad y las maldiciones generacionales.

Movimiento de los Cinco Ministerios. Es una doctrina cristiana neopentecostal y carismática que tiene la creencia de que los cinco ministerios mencionados en Efesios 4:11, es decir, la de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, siguen activos y válidos en la iglesia cristiana contemporánea. Esta tendencia cobró impulso en 1948 con el Movimiento de la Lluvia Tardía poco después en las iglesias del Movimiento Carismático y los Movimientos de la Tercera Ola. Uno de los principales promotores de esta doctrina es Charles Peter Wagner, quien también es la figura principal de lo que se conoce como la Nueva Reforma Apostólica, que hace hincapié en la necesidad específica de liderazgo apostólico en la iglesia.

  • Creencias generales

Los neopentecostales creen básicamente en las doctrinas teológicas de los pentecostales tradicionales, sin embargo, añaden nuevas creencias como las siguientes:[8] [47]

La palabra de fe. Esta doctrina está basada en lo que ellos llaman: las leyes de la fe. Algunos de las frases que usan son por ejemplo: “Ahora cree y conseguirás”. Robert Schuller. “Vívidamente, cree sinceramente, desea ardientemente, actúa con entusiasmo, e inevitablemente sucederá.” Paul Mayer.

Otros predicadores dicen que la fe es una fuerza que hace que las cosas sucedan únicamente por creer que sucederá. La doctrina de la fe consiste en la enseñanza, proclamación y práctica de ciertas fórmulas de fe que fuerzan a Dios a hacer lo que si pide con fe. Algunas de estas fórmulas son la confesión positiva y la manera de alabar a Dios.

La Iglesia Universal del Reino de Dios es la principal iglesia neopentecostal promotora de la teología de la prosperidad.

La confesión positiva. Su principal promotor fue Kenneth Erwin Hagin. Él predicaba acerca de la fe y lo resumía en una sola frase: lo que confiesas, recibes. La confesión positiva se basa en la actitud mental del cristiano y determina lo que uno cree y que es capaz de confesar, por lo tanto lo que se cree se confiesa y se recibe. La salud, la felicidad y el éxito son de quien tiene un verdadero poder mental. Muchos de los creyentes de la confesión positiva ponen sus manos sobre objetos confesando que son suyos, tales como automóviles y casas. También cuando están en un terreno confiesan que es de ellos diciendo: “La Biblia dice que todo lo que pise la planta de mi pie será mío”. Algunos inclusive detallan las cosas que piden para que no se les conceda algo erróneo.

Los pentecostales tradicionales, creen que la doctrina de la confesión positiva va ligada con los métodos de la Nueva Era, la meditación trascendental, el yoga y otros poderes ocultos. También creen que carece de fundamentos bíblico, pues si Jesús la hubiera enseñado entonces pudo haberse salvador de morir en la cruz del Calvario.[8]

La teología de la prosperidad. Esta doctrina tiene como doctrina central el éxito en la vida y en los negocios, todos pueden dejar de ser pobres y tener todo lo que se ha añorado en la vida, que nadie debe estar necesitado económicamente, ni tampoco moral ni mucho menos espiritualmente. Esta doctrina promueve la frase: “Tú debes ser rico porque eres hijo de Rey que es Todopoderoso”.

La teología de la prosperidad es catalogada como la unión entre la doctrina de la fe y la confesión positiva. También promueven que el reino de Dios es aquí y ahora, que se debe arrebatar el dominio a Satanás. Para los neopentecostales el ser humano fue credo para ser el dios de este mundo. Algunas iglesias inclusive enseñan a sus feligreses a ser como Dios diciendo: “Si los perros tienen perritos, Dios tiene diositos”, por lo tanto, como un derecho divino, el reino también les pertenece a ellos.

Una de las principales organizaciones religiosas del neopentecostalismo que promueve la teología de la prosperidad es la Iglesia Universal del Reino de Dios, también conocida como Pare de Sufrir. En todas sus reuniones instan a sus feligreses a dar el diezmo y las ofrendas para recibir la abundancia material y espiritual sobre sus vidas así como la prosperidad en sus negocios. En sus programas de televisión muestran a personas contando sus testimonios de que como fueron bendecidos por Dios al apoyar financieramente a la iglesia. De igual forma la cadena de televisión hispana Enlace TBN ha sido catalogada como una de las principales promotoras de esta doctrina, conocido en muchas partes por su frase espiritual: Dinero primero cosas después, esto es una ley aquí en Enlace, haciendo énfasis que primero deben aportar a la cadena para que los milagros y sanidades pueden llegar a la vida de las personas. Así mismo, muchas iglesias neopentecostales hacen que sus feligreses pacten con Dios, Pero los pactos que se realizan son a través de compromisos personales para dar dinero a la congregación o al pastor o al ministerio.

La iglesia Lakewood Church es una iglesia de las principales iglesias carismáticas reconocidas internacionalmente y promotora del movimiento Palabra de Fe.

La lluvia tardía. Basándose en Joel 2:23 enseñan que hay un nuevo derramamiento del Espíritu Santo y restauración de la iglesia, con otras señales y manifestaciones espirituales que a pesar que no están en el Nuevo Testamento son del Espíritu Santo.

Demonios dentro de cristianos. Ellos enseñan que aún los cristianos que llevan una vida en santidad y que estén bautizados con el Espíritu Santo pueden llegar a ser endemoniados, por lo que durante sus reuniones inducen a sus feligreses a vomitar para expulsarlos. Los neopentecostales consideran que la ira, la tristeza, la gula, la pereza, envidia, rencor, mentira y enfermedades corporales son demonios que pueden poseer a los cristianos.

Restauración del tabernáculo caído de David. Se basan en Hechos 15:15-17 para decir que la forma de adoración de la iglesia ha sido restaurada. Esta restauración es a través de la danza, en donde a los movimientos y colores de las cintas que cuelgan de los panderos son bendiciones para la iglesia. Muchas de estas iglesias también usan el shoffar o cuerno de carnero durante sus momentos de adoración.

Embriagamiento con el Espíritu Santo. También llamado vino nuevo espiritual y borrachera del Espíritu Santo está basado en Efesios 5:18. Durante estas manifestaciones las personas se encuentran en trance imitando a borrachos y cometiendo acciones que causan vergüenza como lo hacen las personas que están ebrias, tales como eructos, caídas, hablar como borracho, etc.

  • Reuniones

En sus reuniones, los neopentecostales por lo general las predicaciones son más livianas y mezcladas con chistes evitando utilizar la hermeneútica y homilética como los pentecostales tradicionales, con frecuencia alegorizan las Sagradas Escrituras. Siempre tratan de no predicar con respecto a temas teológicos como el inferno y el pecado con el fin de no crear en sus feligreses cargos de conciencia.[8] Sus reuniones masivas han sido criticadas por los círculos pentecostales más conservadores categorizándolos como shows.[8]

Para los neopentecostales en las reuniones no solamente es suficiente ver sanidades, el hablar en lenguas, pronunciar palabras proféticas o practicar exorcismos públicamente, sino que ahora en las reuniones debe haber la risa santa, el gruñir como animales, el tumbar en el Espíritu Santo o hacer guerra espiritual, ver caer oro dentro de la iglesia para los feligreses, embriagamientos del Espíritu Santo y tener apóstoles con todos los dones bíblicos.[42]

Cabe mencionar que las reuniones neopentecostales son copiadas en todo el mundo por las demás iglesias debido a los medios de comunicación, sobre todo por las cadenas de televisión, promoviendo un "producto de importación" basado en una vida cristiana victoriosa de la cultura norteamericana pero aplicado aún en los países en vías de desarrollo.[42]

  • Críticas al neopentecostalismo

Los neopentecostales han recibido diversas críticas por varios grupos cristianos incluyendo a los pentecostales tradicionales, que aunque tienen las bases de las mismas creencias no son compatibles con sus nuevas enseñanzas o en la forma de rendición de cuentas.

Tergiversar la Biblia, poca importancia a la historia del cristianismo, enseñanzas y prácticas no bíblicas, organización teocrática y autoritaria, distintos niveles de cristianos, iglecrecimiento explosivo y la perspectiva de la iglesia como una empresa o negocio rentable.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. La Historia de la Iglesia Cristiana, Hurlbut Jesse Lyman, Editorial Vida, 1999.
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