Los doce trabajos de Heracles

Los doce trabajos de Heracles o Hércules (en griego: Οἱ δώδεκα ἄθλοι) son una serie de hazañas legendarias que constituyen las proezas más célebres de Heracles o Hércules.[1] Según la tradición, Hera, la madrastra de Heracles, volvió loco al héroe, y este mató a sus hijos habidos con Mégara, su primera esposa. Para expiar este crimen, Heracles acudió al oráculo de Delfos, donde se le indicó que debía ponerse al servicio del rey Euristeo y cumplir los trabajos que este le impondría. Completadas estas tareas, Heracles recibiría la recompensa suprema: la inmortalidad.[2] La etimología de Heracles, que significa “gloria de Hera” (Ἡρα, -κλῆς), refleja el recuerdo mítico del servicio y las pruebas que la diosa, esposa de Zeus, le impuso.[3]
Así, los famosos doce trabajos nacen como una forma de redención y al mismo tiempo como un escenario donde Heracles demostraría su fuerza, ingenio y valor ante desafíos que superan lo humano, consolidando su fama y acercándolo al estatus de semidiós y héroe venerado entre los hombres. Los mitógrafos de la época helenística habían establecido el canon de los doce trabajos[1] pero la versión más estandarizada es la que nos proporciona Apolodoro.[4]
Estudios, fuentes y análisis
[editar]
Las luchas del héroe contra animales y seres fantásticos de gran influencia oriental, le sitúan antes del nacimiento de la literatura griega. «Es una cuestión abierta si los antiguos griegos tuvieron alguna oportunidad de ver un león vivo, pero la migración de la imagen del león y de las escenas de lucha con éste, están bien documentadas arqueológicamente».[5]
La serpiente de siete cabezas es un motivo mitológico que aparece en varias tradiciones del Próximo Oriente antiguo, incluyendo Ugarit, Mesopotamia y la literatura épica cananea, y que más tarde se refleja en mitos griegos como la Hidra de Lerna. Los heraldos culturales y comerciales del Mediterráneo hicieron que el motivo de la serpiente policéfala llegara a Grecia.[6]
El establecimiento de un ciclo fijo de doce trabajos era atribuido por los griegos a un poema épico (hoy perdido) escrito por Pisandro de Cámiros, quizás sobre el 600 a. C. (Burkert). De acuerdo con la Suda, Pisandro escribió una Heraclea en dos libros, acerca de los trabajos de Heracles y también fue el primero que le confirió la clava (ξυστήρ o ῥάβδος) a Heracles.[7]
Tal como se conservan, los trabajos de Heracles no se narran en ningún lugar único, sino que deben ser recompuestos a partir de muchas fuentes. Ruck y Staples (pp. 169-170) aseguran que no hay una forma única de interpretar los trabajos, pero que los seis primeros estaban situados en el Peloponeso, culminando con la rededicación de Olimpia y los otros seis, parte de la misma secuencia, llevaron al héroe mucho más lejos. En cada caso, el patrón era el mismo: Heracles era enviado a matar o conquistar, o a buscar para el representante de Hera, Euristeo, un animal o planta mágicos. «Todos los lugares seleccionados eran baluartes de la diosa Hera y entradas al otro mundo» (Burkert, p. 169).
Sófocles, Eurípides, Diodoro, Higino, Ovidio y Virgilio presentan algunas diferencias en el orden en que Heracles llevó a cabo los trabajos.[8] Diodoro, por ejemplo, dice que las manzanas de las Hespérides fueron obtenidas como duodécimo trabajo y que Heracles, tras llevarlas a Euristeo, «esperaba obtener el don de la inmortalidad, tal como le había profetizado Apolo».[9] El orden tradicional de los doce trabajos es el que expone Apolodoro, la versión que se ha considerado como la estandarizada, a saber: 1) Matar al león de Nemea y despojarlo de su piel; 2) Matar a la Hidra de Lerna; 3) Capturar al jabalí de Erimanto; 4) Capturar a la cierva de Cerinea; 5) Limpiar los establos de Augías en un solo día; 6) Ahuyentar a las aves del Estínfalo; 7) Capturar al toro de Creta; 8) Robar las yeguas de Diomedes; 9) Robar el cinturón de Hipólita; 10) Robar el ganado de Gerión; 11) Robar las manzanas del jardín de las Hespérides; 12) Capturar a Cerbero y sacarlo del inframundo.[10]
Una continuación de esta tradición de los trabajos fue la contribución helenística realizada con los protagonistas de los signos astrológicos del zodiaco.[11][12] Según el Cronicón de Jerónimo de Estridón Heracles completó sus doce trabajos en el año 1246 a. C.[13]
Contexto mítico
[editar]
En Diodoro Sículo
[editar]Se dice que transcurrido el tiempo natural del embarazo de Alcmena, Zeus, cuyo pensamiento estaba puesto en el nacimiento de Heracles, proclamó en presencia de todos los dioses que haría rey a aquel de los Perseidas —descendientes de Perseo— que naciera en ese día.[14] En efecto la poesía arcaica dice que Perseo fue padre de al menos tres hijos: Alceo, Esténelo y Electrión, padres, respectivamente, de Anfitrión, Euristeo y Alcmena. Así pues, Heracles y Euristeo, protagonista y antagonista del ciclo heracleo, eran sobrino y tío.[15] Los tres Perseidas se habían desposado con las tres Pelópides: Lisídice, Nicipe y Astidamea.[16]
Pero Hera, movida por los celos y con la colaboración de su hija Ilitía, detuvo los dolores de parto de Alcmena e hizo venir al mundo a Euristeo antes de tiempo. Zeus, burlado por esta estratagema, quiso a la vez mantener su promesa y atender a la futura gloria de Heracles. Por eso, dicen, persuadió a Hera a llegar a un acuerdo por el que Euristeo sería rey de acuerdo con su propia promesa, mientras que Heracles, a las órdenes de Euristeo, cumpliría los doce trabajos que Euristeo le encomendara y, tras llevarlos a término, alcanzaría la inmortalidad.[14]
En Apolodoro
[editar]Después del combate contra los minias de Ergino, Hera, celosa, lo enloqueció y Heracles arrojó al fuego a sus hijos habidos en Mégara y a dos de Ificles; por ello se condenó a sí mismo al exilio y, purificado por Tespio, marchó a Delfos y preguntó al dios dónde debería vivir. La Pitia entonces lo llamó por primera vez Heracles, pues antes era conocido por Alcides, y le dijo que habitara en Tirinto sirviendo a Euristeo doce años y que realizara los diez trabajos que le impondrían; y añadió que, una vez terminados, sería inmortal.[2] Cumplidos los trabajos en ocho años y un mes, al no aceptar Euristeo ni el del ganado de Augías ni el de la Hidra, le ordenó realizar dos trabajos más, alcanzando una suma total de doce trabajos.[17]
Los doce trabajos de Heracles o Hércules
[editar]La versión del corpus de la Biblioteca mitológica es considerada como la narración estandarizada de los doce trabajos a día de hoy —de él se han tomado el orden de los trabajos tal y como los conocemos hoy en día—. Se narrará, en consecuencia, la versión de Apolodoro, centrándose solo en el trabajo principal y obviando ciertas hazañas secundarias.
El primer trabajo: el león de Nemea
[editar]Heracles se dirigió a Tirinto para cumplir las órdenes de Euristeo, quien le pidió como primer trabajo traer la piel del león de Nemea, un animal invulnerable nacido de Tifón. Al intentar cazarlo, descubrió que sus flechas eran inútiles, por lo que lo persiguió hasta una cueva y lo estranguló con sus propias manos. Tras matarlo, llevó el león a Cleonas, donde dedicó un sacrificio a Zeus Soter («Salvador») antes de trasladarlo a Micenas. Euristeo, temeroso del poder de Heracles, le prohibió entrar en la ciudad y le ordenó mostrar allí la presa. Para comunicarle sus futuros trabajos, utilizaba a Copreo, un mensajero purificado por Euristeo tras haber cometido un asesinato.[18]
El segundo trabajo: la hidra de Lerna
[editar]El segundo trabajo de Heracles fue matar a la Hidra de Lerna, un monstruo con nueve cabezas, una de ellas inmortal, que destruía campos y ganado. Tras enfrentarla junto a su compañero Yolao, descubrió que aplastar sus cabezas hacía que crecieran dos nuevas. Con la ayuda de Yolao, quemó los cuellos para evitar su regeneración, cortó la cabeza inmortal y la aseguró bajo una roca. También impregnó sus flechas con la bilis venenosa de la Hidra. Euristeo, sin embargo, no lo contabilizó como trabajo completo porque Heracles recibió ayuda.[19]
El tercer trabajo: la cierva de Cerinea
[editar]Como tercer trabajo le ordenó traer viva a Micenas a la cierva de Cerinea. Tenía cuernos de oro y estaba en Énoe consagrada a Artemisa; por eso Heracles no quería ni matarla ni herirla, y la persiguió un año entero. Cuando la cierva fatigada por el acoso huyó al monte llamado Artemisio, y desde allí al río Ladón, al ir a cruzarlo, Heracles, flechándola, se apoderó de ella y la transportó sobre sus hombros a través de Arcadia. Pero Artemisa, acompañada por Apolo, se encontró con él, quiso arrebatársela y le reprochó haber atentado contra un animal consagrado a ella. Heracles, alegando su obligación e inculpando a Euristeo, aplacó la cólera de la diosa y llevó el animal vivo a Micenas.[20]
El cuarto trabajo: el jabalí de Erimanto
[editar]Como cuarto trabajo le mandó traer vivo el jabalí de Erimanto, un animal que devastada Psófide. Heracles, al atravesar Fóloe, se hospedó en casa del centauro Folo. Allí mató a ciertos centauros porque, al pedir vino, abrió la tinaja común de los centauros. Heracles, de regreso a Fóloe, encontró a Folo muerto y después de enterrarlo marchó a cazar el jabalí; cuando con sus gritos lo hubo ahuyentado de un matorral, lo hizo adentrarse, ya exhausto, en un lugar de nieve espesa, y enlazado lo condujo a Micenas.[21]
El quinto trabajo: los establos de Augías
[editar]Como quinto trabajo Euristeo le ordenó sacar en un día el estiércol del ganado de Augías. Este era rey de Élide, hijo de Helios según unos, y poseía muchos rebaños de ganado. Heracles se presentó a él y sin revelarle la orden de Euristeo le dijo que sacaría el estiércol en un solo día a cambio de la décima parte de su ganado. Augías, aunque incrédulo, aceptó el trato; Heracles, puesto por testigo Fileo, el hijo de Augías, abrió un brecha en los cimientos del establo desviando el curso de los ríos Alfeo y el Peneo, que discurrían cercanos, los encauzó hacia allí e hizo otra abertura como desagüe. Al enterarse Augías de que esto se había realizado por orden de Euristeo, no quiso pagar lo estipulado. Tampoco Euristeo aceptó el trabajo, alegando que se había hecho por salario de Augías.[22]
El sexto trabajo: las aves de Estínfalo
[editar]Como sexto trabajo le encargó ahuyentar las aves del Estínfalo. En la ciudad de Estínfalo, en Arcadia, había un lago llamado Estinfálide, oculto por abundante vegetación, donde se habían refugiado innumerables aves, temerosas de ser presa de los lobos. Heracles no sabía cómo hacerlas salir de la espesura, pero Atenea le proporcionó unos crótalos de bronce, dádivas de Hefesto, y él entonces, haciéndolos sonar en una montaña próxima al lago, espantó a la aves, que incapaces de soportar el ruido alzaron el vuelo atemorizadas y de esta manera Heracles las flechó.[23]
El séptimo trabajo: el toro de Creta
[editar]Como séptimo trabajo le impuso traer el toro de Creta. Según Acusilao este había transportado a Europa para Zeus. Según otros, Poseidón lo había hecho surgir del mar cuando Minos prometió ofrendarle lo que saliera del mar: se dice que, admirado por la belleza del toro, lo envió a la manada y en su lugar sacrificó otro a Poseidón, por lo cual el dios encolerizado hizo salvaje al toro. Heracles marchó a Creta en su busca, y al pedir ayuda a Minos este le contestó que luchara para apresarlo; una vez capturado el toro, Heracles lo llevó a Euristeo, quien al verlo lo dejó en libertad. El toro anduvo errante por Esparta y toda Arcadia, y atravesando el istmo de Corinto llegó a Maratón, en el Ática, donde dañaba a los habitantes.[24]
El octavo trabajo: las yeguas de Diomedes
[editar]Como octavo trabajo le ordenó llevar a Micenas las yeguas de Diomedes. Este, hijo de Ares, era rey de los bistones, pueblo tracio muy belicoso, y poseía yeguas antropófagas. Heracles zarpó con algunos voluntarios y, dominando a los guardianes de los pesebres, condujo a las yeguas en dirección al mar. Cuando los bistones acudieron armados a rescatar a las yeguas, él las encomendó a la custodia de Abdero, oriundo de Opunte, en Lócride, y favorito de Heracles; pero las yeguas lo mataron arrastrándolo. Heracles en combate con los bistones dio muerte a Diomedes y obligó a huir a los restantes; fundó la ciudad de Abdera junto al sepulcro del desaparecido Abdero, y reuniendo las yeguas las entregó a Euristeo. Este las soltó y las yeguas se dirigieron al monte Olimpo donde acabaron devoradas por las fieras.[25]
El noveno trabajo: el cinturón de Hipólita
[editar]Como noveno trabajo ordenó a Heracles conseguir el cinturón de Hipólita. Esta era la reina de las amazonas, que habitaban cerca del río Termodonte, pueblo sobresaliente en la guerra. Hipólita ostentaba el cinturón de Ares, símbolo de su soberanía. Heracles fue enviado a buscar este cinturón porque Admete, hija de Euristeo, deseaba poseerlo. Llegado al puerto de Temiscira, se presentó ante él Hipólita, le preguntó por qué había ido y le prometió entregarle el cinturón; pero Hera, bajo la apariencia de una de las amazonas, iba y venía entre la multitud diciendo que los extranjeros recién llegados habían raptado a su reina; así ellas cabalgaron con las armas hacia la nave. Cuando Heracles las vio armadas, creyendo que se trataba de un engaño, mató a Hipólita y la despojó del cinturón. Luego llevó el cinturón a Micenas y se lo entregó a Euristeo.[26]
El décimo trabajo: el ganado de Gerión
[editar]Como décimo trabajo le encargó traer de Eritía las vacas de Gerión. Eritía era una isla situada cerca del Océano; la habitaba Gerión, hijo de Crisaor; tenía el cuerpo de tres hombres, fundidos en el vientre, y se escindía en tres desde las caderas y los muslos. Poseía unas vacas rojas, cuyo vaquero era Euritión, y su guardián Ortro, el perro de dos cabezas. En el camino erigió como testimonio de su viaje las conocidas como columnas de Heracles. Ya en Eritía el perro, al darse cuenta, lo atacó, pero él lo golpeó con la maza y mató al vaquero Euritión, que había corrido en ayuda del perro. Menetes, que apacentaba allí las vacas de Hades, comunicó lo sucedido a Gerión, quien alcanzó a Heracles cerca del río Antemunte cuando se llevaba las vacas, y, trabado combate, murió de un flechazo. Al llegar a las zonas de ensenadas, Hera envió un tábano contra las vacas, que así se dispersaron por las faldas de las montañas de Tracia. Heracles las persiguió y reuniendo algunas las trasladó al Helesponto; las que quedaron allí se hicieron salvajes. Llevó las vacas a Micenas y las entregó a Euristeo, quien las sacrificó a Hera.[27]
El undécimo trabajo: las manzanas de las Hespérides
[editar]Como undécimo trabajo Euristeo le ordenó hacerse con las manzanas de oro de las Hespérides. Estas manzanas estaban en el Atlas o bien en Libia. Gea se las había regalado a Zeus cuando se desposó con Hera. Las guardaba un dragón inmortal, Ladón, que tenía cien cabezas. Con él vigilaban también las Hespérides. Heracles a través de Iliria se dirigió apresuradamente al río Erídano y después localizó a Nereo, a quien Heracles apresó mientras dormía y, aunque el dios adoptó toda clase de formas, lo ató y no lo soltó hasta que supo por él dónde se encontraban las Hespérides y sus manzanas. Habiendo cruzado al continente flechó al águila del Cáucaso, que devoraba el hígado de Prometeo. Este había advertido a Heracles que no fuera él mismo a buscar las manzanas, sino que enviase a Atlas, y que sostuviera entretanto la bóveda celeste. Atlas, después de coger de las Hespérides tres manzanas, regresó junto a Heracles y este marchó con las manzanas. Algunos dicen que las cogió el mismo después de matar a la serpiente Ladón. Finalmente Heracles entregó las manzanas a Euristeo y este se las regaló a Heracles, pero Atenea las devolvió al jardín, pues era impío que estuviesen en cualquier otro lugar.[17]
El duodécimo trabajo: sacar a Cerbero del inframundo
[editar]Como duodécimo trabajo se le ordenó traer del Hades a Cerbero. Este tenía tres cabezas de perro y una cola de serpiente. Antes de ir en su busca Heracles se presentó ante Eumolpo y este lo introdujo en los misterios de Eleusis. Al llegar a Ténaro en Laconia, donde estaba la entrada del Hades, bajó por ella. Para proporcionar sangre a las almas mató a una de las vacas de Hades, por lo que el pastor que las apacentaba, Menetes, hijo de Ceutónimo, lo desafió a luchar. Heracles, cogiéndolo de la cintura, le rompió las costillas, pero a instancias de Perséfone lo dejó. Cuando Heracles pidió a Cerbero a Hades, este le concedió llevárselo si lo dominaba sin hacer uso de las armas que portaba. Heracles, cubierto con la coraza y con la piel de león, lo encontró a las puertas del Aqueronte, rodeó con sus brazos la cabeza de la bestia, y lo ahogó hasta que se hubo rendido. Tras la captura subió de regreso por Trecén. Heracles, una vez mostrado el Cerbero a Euristeo, lo devolvió al Hades.[28]
El ‘decimotercer trabajo’
[editar]Como colofón, varios helenistas y eruditos contemporáneos se refieren cómicamente al denominado ‘decimotercer trabajo de Heracles’. Es un término informal que no aparece en la fuentes mitográficas. Se dice, pues, que Heracles se había acostado en un mismo día con cada una de las cincuenta hijas de Tespio.[29] Karl Kerényi lo interpreta como una hazaña de fertilidad heroica, señalando irónicamente que la tradición casi lo convierte en una prueba adicional, ya que ningún hombre podría superar semejante vigor sexual.[30] Walter Burkert, por su parte, entiende el episodio como un mito de fundación genealógica y fecundidad colectiva, y subraya con ironía el contraste entre los trabajos heroicos tradicionales y esta escena, que funciona casi como una parodia heroica.[31]
Interpretación alegórica
[editar]Algunos antiguos griegos encontraron significados alegóricos de naturaleza moral, psicológica o filosófica en los trabajos de Heracles. Esta tendencia se hizo más prominente en el Renacimiento. Por ejemplo, Heráclito escribió en sus Problemas homéricos:
«Me refiero a Heracles. No debemos suponer que alcanzó tal poder en aquellos días como resultado de su fuerza física. Más bien, era un hombre de intelecto, un iniciado en la sabiduría celestial, que, por así decirlo, arrojó luz sobre la filosofía, que había estado oculta en la más profunda oscuridad. Los estoicos más autorizados están de acuerdo con esta versión... El jabalí (de Erimanto) al que venció es la incontinencia común de los hombres; el león (de Nemea) es la carrera indiscriminada hacia metas impropias; del mismo modo, al encadenar las pasiones irracionales, dio lugar a la creencia de que había encadenado al violento toro (de Creta). También desterró la cobardía del mundo, en forma de la cierva de Cerinea. Hubo otra «faena», aunque no propiamente dicha, en la que limpió la masa de estiércol (de los establos de Augías), es decir, la inmundicia que desfigura a la humanidad. Las aves (estinfalias) que dispersó son las esperanzas vanas que alimentan nuestras vidas; la hidra de muchas cabezas que quemó, por así decirlo, con el fuego de la exhortación, es el placer, que comienza a crecer de nuevo tan pronto como se corta».[32]
Adaptaciones e inspiraciones modernas
[editar]La historia ha sido objeto de adaptaciones y paráfrasis literarias, fílmicas, pictóricas e historietísticas:
- Cine
- 1958: Hércules (Le fatiche di Ercole), producción de Italia dirigida por Pietro Francisci (1906 - 1977), con Steve Reeves en el papel de Hércules y Sylva Koscina en el de la princesa Íole.
- 1959: Hércules encadenado o Hércules y la reina de Lidia (Ercole e la regina di Lidia), coproducción de Italia, Francia y España dirigida por Pietro Francisci, donde Steve Reeves y Sylva Koscina repiten sus papeles, y Sylvia López hace de la reina Ónfale.
- 1969: Regreso desde el Olimpo (Возвращение с Олимпа), cortometraje de dibujos animados de Soyuzmultfilm dirigido por Aleksandra Snezhko-Blotskaya (Александра Снежко-Блоцкая, 1909 - 1980).[33]
- 1969: Hércules en Nueva York, dirigida por Arthur Allan Seidelman y protagonizada por Arnold Schwarzenegger.
- 1976: Las doce pruebas de Astérix, de René Goscinny y Albert Uderzo.
- 1983: Hércules (Ercole), de Luigi Cozzi, con Lou Ferrigno en el papel principal.
- 1995ː Hércules, película de animación de Goodtimes Entertainment dirigida por Toshiyuki Hiruma y Takashi Masunaga.[34]
- 1997: Hércules (Hercules), película de animación de Disney dirigida por Ron Clements y John Musker.
- 2014: The Legend of Hercules, dirigida por Renny Harlin.
- 2014: Hércules, dirigida por Brett Ratner.
- Televisión
- 1982: El nacimiento de Heracles (Рождене Геракла), cortometraje de animación de 1982, producido por Soyuztelefilm (Союзтелефильм; antes, Экран: Ekrán) y dirigido por Yulián Kalisher (Юлиан Калишер, 1935 - 2007), que trata sobre las hazañas de Heracles.[35]
- 1995: Hercules: The Legendary Journeys, serie de televisión protagonizada por Kevin Sorbo.
- Historieta
- 1972: Los doce trabajos de Hércules, de Miguel Calatayud.
- 2012: El Héroe, de David Rubín.
- Literatura
- 1947: Los trabajos de Hércules (The Labours of Hercules), de Agatha Christie, colección de historias protagonizadas por el detective ficticio Hércules Poirot.
- 2021: Hércules 1417, de Pedro Víllora y Das Pastoras.
- 2024 Hèracles, fill de déu, d'Enric Peres Sunyer. Poema Narrativo de todas sus aventuras.
- Música
- 1986: La banda francesa de heavy metal Sortilège en su último álbum de estudio llamado "Larmes de Héros", hace alusión al último trabajo de Hércules en su canción "Le Dernier Des Travaux D'Hercules", track número 3 de dicho álbum.
- 2017: Los compositores Pascu y Rodri de Destripando la Historia hicieron una canción narrando la historia de Hércules.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- 1 2 Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Heracles (Los Doce Trabajos)».
- 1 2 Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 12
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 10, 1
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5,1 - II 5, 12
- ↑ Burkert 1985, p. 209
- ↑ C. R. Krahmalkov (2001). Ugaritic Lexicon. Leiden: Brill; M. S. Smith (2002). The Ugaritic Baal Cycle. Leiden: Brill; Day, John (2000). Yahweh and the Gods and Goddesses of Canaan. Sheffield Academic Press; Karl_Kerényi (1959). Hércules: Arquetipo del héroe. Madrid: Alianza; Joseph_Fontenrose (1959). Python: A Study of Delphic Myth and Its Origins. Berkeley: University of California Press.
- ↑ Suda, voz Πείσανδρος, πi,1465: «Πείσανδρος Ῥόδιος. ἔγραψε Ἡράκλειαν ἐν δύο βιβλίοις περὶ τῶν Ἡρακλέους ἔργων· αὐτὸς δὲ πρῶτος ἔδωκεν αὐτῷ τὴν ῥάβδον».
- ↑ El orden de los doce trabajos de Heracles varía según las fuentes de la mitología griega. Aunque el número de trabajos se mantiene constante, diferentes autores los presentan en secuencias distintas. Por ejemplo, Apolodoro (Biblioteca II.5) ofrece una lista que inicia con el León de Nemea y termina con la captura de Cerbero, mientras que Diodoro Sículo y Higino presentan pequeñas variaciones en el orden de los últimos trabajos, especialmente los que implican a Hipólita, Gerión, las manzanas de las Hespérides y Cerbero. Estas diferencias reflejan tanto la tradición oral previa a la consolidación literaria como la intención de algunos autores de resaltar ciertos episodios o ajustarlos a contextos locales o simbólicos. En el arte griego, los trabajos también aparecen representados sin un orden fijo, mostrando principalmente los episodios más espectaculares.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 26, 4
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II, 5 y ss.
- ↑ Los autores helenísticos, como los poetas alejandrinos o los astrólogos de Alejandría mezclan mitología y constelaciones, pero no hacen esta correspondencia exacta. Textos como Manilio, Astronomica muestran la tendencia de asociar héroes a signos, pero son posteriores al período clásico/helénico.
- ↑ La relación simbólica entre los doce trabajos de Heracles y los doce signos del zodíaco se basa en interpretaciones alegóricas antiguas y modernas. Ya que el término zodíaco, significa «rueda de animales», no es difícil observar que hay un paralelo en los doce trabajos: muchos tienen como protagonistas animales —león, hidra (serpiente acuática), cierva, jabalí, toro, vacas, yeguas y un can—. En la tradición de los catasterismos, algunos signos se entendieron como recuerdos celestes de hazañas heracleas, especialmente Leo y Cáncer; asimismo, la constelación de la Flecha fue asociada al arma con la que Heracles mató al dragón de las Hespérides. El signo de Géminis fue interpretado alternativamente como Heracles junto a Teseo o como Heracles y Apolo disputando el trípode délfico.
- ↑ Jerónimo de Estridón: Chronicon, § B1244
- 1 2 Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 4-5.
- ↑ Catálogo_de_mujeres, fr.135 = Papiro del Cairo 45624
- ↑ Catálogo de mujeres, fr.190= Papiro de Oxirrinco 2502
- 1 2 Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 11
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 1
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 2
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 3
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 4
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 5
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 6
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 7
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 8
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 9
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 10
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 12
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia 9.27.6–7; Gregorio_Nacianceno, Orat. IV, Contra Julianum I (Migne S. Gr. 35.661)
- ↑ Karl Kerényi: Die Mythologie der Griechen (1951), vol. II (Die Heroen)
- ↑ Walter Burkert: Greek Religion (1985), § sobre héroes civilizadores
- ↑ Heráclito: Problemas homéricos, 33
- ↑ Ficha en inglés de Regreso desde el Olimpo en el sitio Animator.
- ↑ «Hércules (película 1995) - Tráiler. resumen, reparto y dónde ver. Dirigida por Toshiyuki Hiruma, Takashi Masunaga». La Vanguardia. 28 de julio de 2022. Consultado el 28 de julio de 2022.
- ↑ Ficha en inglés de El nacimiento de Heracles en el sitio Animator.
Bibliografía
[editar]- Burkert, Walter, Religión griega 1985 (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press)
- Ruck, Carl A. P. y Danny Staples, El mundo de la mitología clásica 1994 (Durham: Carolina Academic Press)
Enlaces externos
[editar]
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre los doce trabajos de Heracles.- HIGINO: Fábulas (Fabulae).
- 30: Los doce trabajos de Hércules mandados por Euristeo (Herculis athla XII ab Eurystheo imperata).
- Texto inglés en el sitio Theoi.
- Texto latino en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).
- Ed. de 1872 en el Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico.
- Texto inglés en el sitio Theoi.
- 31: Anexos de lo mismo (Parerga eiusdem).
- Texto inglés en Theoi.
- Texto latino en el sitio de la Bibliotheca Augustana.
- Ed. de 1872 en el Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico.
- Texto inglés en Theoi.
- 30: Los doce trabajos de Hércules mandados por Euristeo (Herculis athla XII ab Eurystheo imperata).
- SÉNECA: Hércules furioso o Hércules loco (Hercules furens).
- Texto español, con introducción, en Scribd; la obra, a partir de la pág. 117 (la lista de personajes, en la 116).
- Texto latino en el Proyecto Perseus. Empleando el rótulo activo "load", que se halla en la parte superior derecha, se obtiene ayuda en inglés con el vocabulario latino del texto.
- Texto español, con introducción, en Scribd; la obra, a partir de la pág. 117 (la lista de personajes, en la 116).
- VILLENA, Enrique de: Los doce trabajos de Hércules (1417).
- Texto en Wikisource.
- Texto en el sitio de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
- «Heracles' Labours» en Greek Mythology Link (en inglés)
- Sobre los trabajos de Heracles, en el sitio del Proyecto Perseus; en inglés.
- Sobre el hecho de que sean doce los trabajos:
- NEILS, Jenifer: Iconographic innovators (Innovadores iconográficos), apartado del artículo Myth and Greek Art: creating a visual language (El mito y el arte griego: la creación de un lenguaje visual), que a su vez es parte de The Cambridge Companion to Greek Mythology (Vademécum de Cambridge de la mitología griega), edición preparada por Roger D. Woodard, Cambridge University Press, 2009.
- Reproducción en facsímil electrónico en el sitio del Internet Archive.
- Véase también "Categoría:Iconografía de los mitos".
- Jenifer Neils (n. 1950): arqueóloga clásica estadounidense.
- Roger D. Woodard: profesor de Clásicas y de Lingüística de la Universidad de Búfalo.
- Reproducción en facsímil electrónico en el sitio del Internet Archive.
- NEILS, Jenifer: Iconographic innovators (Innovadores iconográficos), apartado del artículo Myth and Greek Art: creating a visual language (El mito y el arte griego: la creación de un lenguaje visual), que a su vez es parte de The Cambridge Companion to Greek Mythology (Vademécum de Cambridge de la mitología griega), edición preparada por Roger D. Woodard, Cambridge University Press, 2009.