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Hércules

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Estatua de Hércules por Gilles-Lambert Godecharle. Museo Real de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas (Bélgica).

En la mitología clásica, Hércules (en latín: Hercŭles) es la forma latinizada —tal vez por intermediario etrusco—, del griego Heracles.[1]​ Se trata de una metátesis[2]​ de su nombre griego (Ἡρακλῆς) y en la mitología romana era hijo de Júpiter y la mortal Alcmena.[3]​ Cuando los romanos adoptaron gran parte de la cultura griega, asimilaron también a sus dioses y héroes, pero los latinizaban o los identificaban con figuras propias.[4]​ La diferencia —entre Hércules y Heracles— es principalmente lingüística y cultural, no de identidad como héroe.[5]​ Cuando Roma absorbió tanto a los etruscos como a su cultura, el personaje mítico de Hercle pasó al latín como Hércules, y con él la figura del héroe.[6]

Llevó a cabo doce grandes trabajos, llamados Los doce trabajos de Hércules y fue deificado. Se caracterizaba por su monstruosa fuerza física y por amar a la humanidad. Los romanos relacionaban al héroe con la geografía del Mediterráneo occidental, más lejos del conocimiento de los antiguos griegos.[1]​ Aunque el personaje y sus hazañas son esencialmente los mismos, los romanos también le dieron matices nuevos, viéndolo como un modelo de virtud, esfuerzo y protector de los hombres, además de un símbolo de la fortaleza del Estado romano.[7][8]

Durante la Edad Media, el conocimiento de la Antigüedad llegó principalmente a través de fuentes romanas escritas en latín (como Ovidio, Virgilio o Séneca) ya que el latín era la lengua culta. En obras como las Etimologías de Isidoro de Sevilla o las Heroidas de Ovidio, se le presenta ya como un héroe moral más que como un semidiós pagano. Incluso aparece en la literatura caballeresca y en crónicas medievales como ejemplo de fuerza, valor o nobleza. No fue hasta el Renacimiento, con el redescubrimiento de los textos griegos, que el nombre Heracles empezó a reaparecer en la Europa culta. Pero incluso entonces, Hércules siguió siendo la forma más usada en el arte, la literatura y el lenguaje común, llegando incluso hasta nuestros días, y de paso en la cultura occidental.[9][1]

Hércules ha dejado su huella en el acervo cultural contemporáneo. El adjetivo «hercúleo» se refiere a ‘una persona muy fuerte y de gran musculatura’.[10]​ Las Columnas de Hércules, en el estrecho de Gibraltar, o la Torre de Hércules, en Coruña, son unos buenos ejemplos de la toponimia española. Francisco de Quevedo, en Los sueños, usa la expresión «fuerza hercúlea» como símbolo de poder. José de Espronceda, en El diablo mundo, usa la expresión «trabajo hercúleo» con una connotación moral. En el Renacimiento y el Barroco, Hércules se convierte en símbolo del príncipe virtuoso, capaz de dominar sus pasiones, como sucede en el tema de Hércules en la encrucijada y su diatriba entre la Virtud y el Vicio.[11]

Leyendas romanas

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Sincretismo de Hércules

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Cicerón ya se hacía eco de los diferentes Hércules mencionados como diferentes versiones que confluyeron en el mismo personaje. Así cita que el primer Hécules nació de Júpiter y Lisítoe y se enfrentó a Apolo por el trípode délfico. El segundo Hércules nació de Nilo y dejó escritas las letras frigias. El tercero procede de los Dígitos del Ida, y se le ofrecen sacrificios de tipo infernal. El cuarto procede de Júpiter y de Asteria, hermana de Latona; se le rinde culto sobre todo en Tiro, y cuentan que Cartago es hija suya. El quinto, que se llama Belo (Melkart), está en la India. El sexto y último es aquel de Alcmena, al que engendró Júpiter.[3]

Combate con Caco

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Hércules y Caco, realizado por Baccio Bandinelli (1534). Piazza della Signoria, Florencia.

Las leyendas romanas acerca de Hércules están relacionadas con su viaje al Mediterráneo occidental para robar el ganado de Gerión, uno de sus conocidos «doce trabajos». Al regresar, mientras descansaba junto al Tíber, un héroe local llamado Caco, hijo de Vulcano, le robó algunas reses y las condujo hasta su gruta. Cuando Hércules se dio cuenta, buscó el ganado robado y lo encontró, gracias a que los animales se pusieron a mugir, o bien a que Caca, hermana de Caco, dijo a Hércules dónde se hallaban. Entonces Hércules y Caco entablaron un combate en el que Caco contaba con el fuego y el humo que brotaba de sus tres cabezas, pero Hércules lo mató con su maza. Según otra tradición, Caco se había encerrado en su gruta cubriendo la entrada con rocas y Hércules tuvo que arrancar las rocas del techo de la cueva para poder entrar y estrangularlo.[12]

Bona Dea

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Bona Dea, también llamada Fauna, que era el equivalente romano de Pan, era una divinidad romana. Mientras estaba ocupada de la celebración de misterios sagrados, Hércules, cansado después de la lucha contra Caco, le pidió beber en la fuente sagrada. Esta se negó, puesto que el acceso a esta fuente solo estaba permitido a mujeres. Hércules, como represalia, excluyó a las mujeres del acceso a su propio santuario.[13]

Otros mitos

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La leyenda de Hércules y Caco también se ha relacionado con otras tradiciones: en una de ellas, Hércules era recibido por el rey Fauno. Este solía sacrificar a los dioses a los extranjeros pero cuando lo intentó con Hércules, fue muerto por él.[14]​ Otra leyenda indica que era Evandro el que había recibido a Hércules y, aconsejado por Carmenta, su madre, erigió un altar al héroe, que fue conocido como el Altar Magno.[15]​ Por otra parte, en Campania se atribuía a Hércules la construcción de un gran dique y de una vía que servían de separación entre el mar y el lago Lucrino.[1]

Culto

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Nueva York, Museo Metropolitano, Joven Hércules, Romano, Gobierno de Flavio, 68-98 d. C.
El templo de Hércules Víctor, en el Foro Boario.

El centro de culto más antiguo de Hércules en Roma era el Altar Magno, que se hallaba en una llanura entre los montes Palatino y Aventino, en el llamado Foro Boario. Allí se celebraba cada año un sacrificio en honor de Hércules Invicto. Por otra parte, también en el Foro Boario, se conserva un monóptero que se ha identificado como el Templo de Hércules Víctor.

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Filmografía sobre Hércules

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Nápoles, Hércules Farnesio, Museo Arqueológico Nacional (MAN) Nápoles, Inv6001 n05.

En el género de la animación

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Manga

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También el personaje de Hércules ha sido adaptado en varias ocasiones al cómic por la casa Marvel Comics.

Véase también

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Referencias

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  1. a b c d Pierre Grimal, Diccionario de mitología griega y romana, pp.77,189,260, Barcelona: Ediciones Paidós (2004) ISBN 84-7509-166-0.
  2. Técnicamente hablando Hércules no es una metátesis como tal. El cambio de Heracles → Hércules no es estrictamente una metátesis en el sentido técnico clásico, porque no se trata simplemente de invertir dos sonidos dentro de la misma palabra; más bien es una adaptación fonética y morfológica al latín: El griego Hēraklēs se adapta al latín, cambiando los finales y algunos sonidos: Hē-Hér-; y -klēs-cules. Esto suele llamarse ‘latinizacion’ o ‘romanización’ del nombre, no una metátesis estricta. No obstante, algunos autores algunos estudiosos usan “metátesis” para describir el cambio perceptual de sonidos entre griego y latín, especialmente en la tradición oral y literaria.
  3. a b Cicerón: De natura deorum III 16, 42
  4. Servio (comentarios a la Eneida VIII, 202–305) aclara que el Hércules romano deriva del Heracles griego, y cita cómo Evandro introdujo su culto en el Palatino.
  5. Dionisio de Halicarnaso (Antigüedades romanas I, 39–41), historiador griego en Roma, explica que el culto a Hércules llegó a Italia antes de la fundación de Roma, traído por griegos, y fue asimilado por los latinos.
  6. Un espejo de Vulci muestra a Hercle siendo amamantado por Uni (la versión etrusca de Hera). En la inscripción se lee «Uni Hercleś» (“Uni y Hercle”).
  7. Macrobio (Saturnales I,7) menciona la celebración del Ara Maxima Herculis en Roma. Hércules aparece como protector de la ciudad y del pueblo romano, no solo del héroe que mata monstruos. En cuanto a su función política, su culto refuerza la idea de estabilidad y poder del Estado mediante rituales colectivos y sacrificios públicos.
  8. Polibio (Historias II, 17) comenta la religión romana como instrumento de cohesión social y política. Hércules, con su fuerza y victoria sobre monstruos, se interpreta como símbolo de la potencia militar y política de Roma.
  9. Varrón (citado por Servio, ad Aen. 8.271), el gran erudito romano, comenta el templo de Hércules en el Foro Boario (Roma) y lo vincula al héroe griego Heracles que pasó por Italia.
  10. RAE: «hercúleo»
  11. El tema de la encrucijada de Hércules entre la Virtud y el Vicio fue expresada en Jenofonte: Memorabilia, II, 1, 21 ss.
  12. Virgilio: Eneida VIII, 184–305; Tito Livio: Ab urbe condita I, 7; Propercio: Elegías IV, 9; Ovidio: Fastos I, 543–586; Dionisio de Halicarnaso: Antigüedades romanas I, 39–41
  13. Plinio el Viejo: Naturalis Historia XV, 4; Macrobio: Saturnales I, 7–8; Varrón: De lingua Latina V, 36; Cicerón: De natura deorum II, 62
  14. Virgilio: Geórgicas III, 286–288; Ovidio: Las metamorfosis XIII; Servio: comentario a la Eneida VIII; Macrobio: Saturnales I,7; Plinio el Viejo: Naturalis Historia VIII
  15. Virgilio: Eneida VIII, 184–305; Dionisio de Halicarnaso, Antigüedades romanas I, 39–41; Servio: comentario a la Eneida VIII, 190; Ovidio: Fastos I, 543–586; Plinio el Viejo: Naturalis Historia XV, 4

Enlaces externos

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