Las doce pruebas de Astérix

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Las doce pruebas de Astérix es una película francesa original de René Goscinny y Albert Uderzo, primer largometraje de Studios Idéfix, y la película más exitosa de las que se han llevado a cabo sobre la serie de historietas Astérix el Galo.

Argumento[editar]

Luego de que un grupo de legionarios fuera vencido nuevamente por los galos, los romanos se imaginan que con dicha fuerza, los galos no pueden ser humanos, sino dioses. Julio César es informado y, aunque es escéptico a esa idea, toma la decisión, junto a su consejo, de ir a Armorica, para hablar con Abraracúrcix, el jefe de la aldea. Le propone a los Galos una serie de 12 pruebas, inspiradas en los famosos doce trabajos de Hercules (aunque estas pruebas son nuevas, ya que los trabajos han pasado de moda). Abraracúrcix reúne a sus mejores guerreros, Asterix y Obelix para responder al desafío. El romano Caius Pupus es enviado con ellos para guiarlos y asegurarse de que cumplan cada prueba.

Las Doce Pruebas[editar]

  1. Correr más rápido que Asbestos, campeón de los Juegos Olímpicos. Asterix, ayudado por la poción mágica, sigue a Asbestos hasta que este último choca con un árbol de manzanas por un descuido y pierde la carrera.
  2. Arrojar una jabalina más lejos que Verses, el Persa. La jabalina de Verses va a parar a Norteámerica (todavía habitada por indios, incluyendo a Oumpah-Pah, otro personaje de Goscinny y Uderzo), pero la jabalina de Obelix entra en una órbita estable y persigue a Verses alrededor del mundo, pasando por el pueblo nativo americano.
  3. Derrotar a Cilindric, el Germano. Cilindric derrota rápidamente a Obelix con una "técnica de pelea que aprendió en una tierra distante"; pero Asterix pide demostraciones que eventualmente dejan los brazos y piernas de Cilindric atados en nudos.
  4. Cruzar un lago. La dificultad de esta prueba es que a la mitad del lago está situada la "Isla del Placer", habitada por hermosas sirenas (sacerdotisas de la Isla del Placer). Obelix sale del trance tras descubrir que en la isla no hay jabalíes para comer y le pide a Asterix que vaya con él.
  5. Sobrevivir a la mirada hipnotizante de Iris, el Egipcio. Iris intenta hipnotizar a Asterix con la frase "Soy un jabalí" para que se comporte como uno; Asterix se dedica a distraer constantemente al hipnotizador, al no tomarse la situación con seriedad, y eso provoca que Iris, sin darse cuenta, se hipnotice así mismo.
  6. Terminar toda la comida de Mannekenpix, el Belga. El chef es famoso por cocinar festines gigantes para los Titanes. La prueba consiste en comerse cada uno de sus grandes platos "hasta el último pedazo". Obelix devora un jabalí con papas fritas, unos gansos deliciosos en su propio jugo, un rebaño de carneros, un omelette hecho con ocho docenas de huevos, un cardumen de peces, un buey, una vaca, unos terneros, una montaña de caviar de grano grueso (con sus pequeñas tostaditas), un camello con sus jorobas rellanas y un elefante a la aceituna. Esto acaba con toda la comida de la cocina, pero desilusiona a Obelix, quién los consideraba "entremeses".
  7. Sobrevivir la Cueva de la Bestia. En una secuencia distintamente abstracta, nuestra pareja de héroes deben entrar a una cueva donde nadie ha logrado salir con vida. Ellos encuentran, entre otras cosas, una mano de esqueleto que los dirige, un partido de tenis que se juega con un cráneo, murciélagos y un tren subterráneo (en la Estación de Alésia del Metro de París), antes de conocer la Bestia (la cual no se muestra en pantalla). Al lograr salir de la cueva, Caius les pregunta cómo era la bestia, a lo que Obelix responde "muy sabrosa".
  8. Encontrar la Forma A 38 en "La casa que enloquece". Una locura de edificio, formado por varias plantas, donde trabajan burócratas inútiles que redirigen a sus clientes a otros burócratas igualmente inútiles. Aunque la poción mágica no sirve para esta prueba y los ánimos de los dos galos empiezan a decaer, Asterix logra derrotarles usando su propio juego. El pequeño galo empieza a preguntarles sobre una forma imaginaria, la A 39, supuestamente requerida por el nuevo decreto, la "circular B 65", y consigue que los trabajadores caigan víctimas de su propia locura y sumiendo el lugar en un caos. Finalmente, el Prefecto les da la forma A 38 y enloquece del shock, al darse cuenta de su propia e inconsciente locura.
  9. Cruzar un río en una cuerda invisible, sobre un río lleno de cocodrilos. Tratan de cruzar por la cuerda haciendo equilibrio, sin embargo, el dúo cae por el precipicio y se pelean con los cocodrilos consiguiendo cruzar el río.
  10. Subir a la montaña y responder el acertijo del venerable Anciano de la montaña. Tras una dura escalada al pico de una montaña nevada, el desafío del Anciano es determinar, con los ojos vendados, que grupo de toallas fue lavada con Olimpo, "el detergente de los dioses". Asterix realiza esta prueba con facilidad en una parodia de los comerciales de detergentes para el lavado. Esto impresiona a los mismos dioses del Olimpo, hasta que Venus sugiere que se les otorgue la calidad de Dioses a los Galos; pero Júpiter se niega a hacerlo.
  11. Pasar una noche en la llanura embrujada. La llanura, embrujada por fantasmas de soldados romanos caídos, no es un lugar fácil para dormir. Obelix intenta pelear con ellos, pero no puede hacerles daño alguno. Asterix se despierta con el alboroto y finalmente, tras sus quejidos, los fantasmas desaparecen.
  12. Sobrevivir al Circo Máximo. Cuando el dúo se despierta, después de una noche en la llanura, se encuentran en Roma con sus queridos aldeanos, quienes han sido llevados para pelear en el Circo Máximo. Después de que los gladiadores sean derrotados, los animales son enviados y los galos transforman el Circo Máximo en un circo de la era moderna.

Después de que los galos hayan tenido éxito en cada prueba, César acepta que ellos sean dioses, les da el control del Imperio Romano y se retira para vivir con Cleopatra en una pequeña casa en el campo. Caius Pupus obtiene su recompensa retirándose en la Isla del Placer. En la celebración de la aldea, Obelix le pregunta a Asterix si en verdad los galos son los auténticos dueños de Roma. Asterix responde que todo lo sucedido con ellos no fue nada más que un dibujo animado, en donde todo es posible. Obelix saca partido de esto y se teletransporta así mismo a la Isla del Placer donde come gustoso un jabalí.

Historia[editar]

Creación[editar]

En el año 1974 se fundaron los Studios Idéfix, Goscinny (co-fundador) dirigiría y escribiría el guion de una película sobre Astérix el Galo totalmente nueva. Goscinny creó un guion basado en una historieta en la que estaba trabajando (y que fue publicada posteriormente a la película, basándose en esta, a diferencia de la idea original de Goscinny). Albert Uderzo (co-fundador) también dirigió la película y colaboró en el guion. También participó en esta película como co-director Pierre Watrin.

Producción[editar]

La película iba a ser producida en principio por Studios Idéfix, pero Dargaud Films y Les Productions René Goscinny (que habían sido los creadores de Astérix y Cleopatra (1970), la anterior y primera película de dibujos sobre Astérix) solicitaron producirla, y "dado que el presupuesto de Studios Idéfix era muy limitado" se aceptó por motivos económicos.

Estreno y acogida[editar]

La película se estrenó en el año 1976 en Francia. Obtuvo gran acogida, y en 1977 la película se estrenó en Reino Unido. Para 1980, la película ya se había estrenado además en Estados Unidos, Alemania (Occidental), Italia, España, Bélgica, Luxemburgo, Suiza y los Países Bajos. Se convirtió, y permanece, como la película más exitosa sobre Asterix.[1]

Edición especial DVD[editar]

En el año 2003 salió a la venta la edición especial en DVD, que incluía escenas eliminadas a partir de bocetos de Goscinny, comentarios de Anne Goscinny y algunos miembros del reparto, reportajes sobre los Studios Idéfix.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]