Cierva de Cerinea

La cierva de Cerinea o cierva cerinitia (en griego antiguo: Κερυνῖτις ἔλαφος Kerynîtis élaphos) era una bestia prodigiosa de la mitología griega. La tarea de capturar a esta cierva fue el tercero de los doce trabajos de Heracles y su nombre deriva del río Cerinites y de los montes de Cerinea.[1][2][3]
Se dice que la bestia pertenecía a una raza de prodigiosas ciervas que eran más grandes que los toros. Artemisa mató a cuatro de ellas pero la quinta huyó por el río Celadonte, afluente del Alfeo; esta última cierva, por designio de Hera, sería desde entonces conocida como la cierva de Cerinea.[4] Se dice que fue Táigete, la hija de Atlas, quien consagró la cierva a la propia Artemisa.[5] Otro creen que la cierva exhalaba una llamarada de fuego.[6]
Euristeo le había ordenado a Heracles traer viva a Micenas a la cierva. Tenía cuernos de oro y estaba en Énoe consagrada a Artemisa; por eso Heracles no quería ni matarla ni herirla, y la persiguió un año entero. Cuando la cierva fatigada por el acoso huyó al monte llamado Artemisio, y desde allí al río Ladón, al ir a cruzarlo, Heracles, flechándola, se apoderó de ella y la transportó sobre sus hombros a través de Arcadia. Pero Artemisa, acompañada por Apolo, se encontró con él, quiso arrebatársela y le reprochó haber atentado contra un animal consagrado a ella. Heracles, alegando su obligación e inculpando a Euristeo, aplacó la cólera de la diosa y llevó el animal vivo a Micenas.[1]
Para llevar a término este trabajo, su inteligencia no le resultó menos útil que su fuerza física. Unos dicen, en efecto, que Heracles la capturó tendiéndole unas redes, otros que le siguió la pista y se apoderó de ella mientras dormía, y algunos, en fin, que la dejó agotada tras una persecución sin tregua. Lo cierto es que realizó este trabajo gracias a su astucia, sin recurrir a la fuerza y sin correr ningún peligro.[7] A este animal también se lo ha denominado como «la cierva de cuernos de oro»,[8] «la rápida fiera cuya cabeza resplandecía con su radiante frente»,[9] «la cierva de Parrasia»[10] y «la veloz fiera del Ménalo».[11]
En la fauna del Mediterráneo (como el ciervo común o el corzo), las hembras carecen por completo de astas. Sin embargo, la cierva de Cerinea es descrita de forma unánime con una gran cornamenta áurea. El reno es la única especie de cérvido en la que tanto machos como hembras desarrollan astas. Es por ello que el erudito Sir W. Ridgeway cree que el animal debió de ser un reno, no un ciervo.[12]
Referencias
[editar]- 1 2 Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 3
- ↑ Higino: Fábulas, 30
- ↑ Parramon i Blasco, Jordi (1997). Diccionari de la mitologia grega i romana (en catalán). Barcelona: Edicions 62, Col·lecció El Cangur/Diccionaris, núm. 209. p. 49. ISBN 84-297-4146-1.
- ↑ Calímaco: Himno III (a Artemisa), vv. 89-109
- ↑ Píndaro: odas olímpicas III 29-30
- ↑ Quinto de Esmirna: Posthoméricas VI, 226
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 13, 1
- ↑ Eurípides: Heracles, 375
- ↑ Séneca: Hércules en el Eta, 1240
- ↑ Séneca: Agamenón, 831
- ↑ Séneca: Hércules loco, 223
- ↑ James George Frazer en sus notas de traducción de la Biblioteca mitológica de Apolodoro, recoge la hipótesis planteada originalmente por el erudito clásico Sir William Ridgeway. Píndaro señala explícitamente en sus odas olímpicas que la incansable persecución del animal llevó a Heracles hasta la tierra de los Hiperbóreos. Este territorio mítico norteño —ubicado por los griegos más allá de los vientos del norte— coincide geográficamente con las regiones árticas y subárticas, que conforman el hábitat natural del reno.
Enlaces externos
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Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Cierva de Cerinea.
- Higino: Fábulas (Fabulae).
- 30: Los doce trabajos de Hércules mandados por Euristeo (Herculis athla XII ab Eurystheo imperata).
- Texto inglés en el sitio Theoi.
- Texto latino en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).
- Ed. de 1872 en Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico.
- Texto inglés en el sitio Theoi.
- 30: Los doce trabajos de Hércules mandados por Euristeo (Herculis athla XII ab Eurystheo imperata).