Pienso compuesto

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El pienso compuesto es un alimento elaborado para animales que, según la normativa legal europea, es: «Cualquier sustancia o producto, incluido los aditivos, destinado a la alimentación por vía oral de los animales, tanto si ha sido transformado entera o parcialmente como si no».[1]

En muchos casos se puede utilizar como alimento único, ya que está pensado para cubrir todas las necesidades del animal. Aunque hay algunos tipos de pienso que se utilizan como alimento complementario a otros productos de la dieta.

Aunque cada pienso es específico de cada animal, a veces se puede usar uno de otra especie distinta. Por ejemplo, el pienso para gatos puede servir de alimento para pajarillos insectívoros como golondrinas, vencejos o gorriones (ablandándolos en agua); o perros. Sin embargo, el de perro no sirve para gatos (le falta taurina) o el de conejos no vale para cobayas (le falta vitamina C).

Las necesidades nutricionales varían según la edad del animal, el nivel de actividad o sensibilidades específicas. Durante el crecimiento las necesidades de proteínas y calcio, entre otros nutrientes, son mayores en proporción a la cantidad. Las empresas productoras de pienso han llevado al desarrollo de soluciones específicas para cada raza. Con estas fórmulas se pretende responder a las necesidades específicas en materia de nutrición.

Para la fabricación de pienso compuesto se pueden utilizar desde materias primas especialmente elaboradas con ese fin (como los cereales u otro cultivo), sustancias sintéticas (como la urea, que los rumiantes pueden utilizar para producir proteína) hasta desechos de la industria alimentaria (como peladuras de patata y otros restos vegetales o de origen animal que no tienen salida para el consumo humano). También se utilizan otras fuentes como el suero de leche, subproducto de la fabricación del queso y que puede alimentar a la misma vaca de la que proviene la leche para elaborar ese queso. La harina de lombriz también es una fuente de proteína muy buena para animales como los cerdos.

El gluten de trigo es uno de los principales ingredientes empleados en la industria de alimentos para mascotas, debido a su bajo coste económico y a sus propiedades adhesivas únicas, que permiten dar la únión necesaria y la forma a los gránulos al actuar como un pegamento.[2]

Antes de la epidemia de encefalopatía espongiforme bovina (conocida comúnmente como «enfermedad de las vacas locas»), se alimentaba a las vacas y otros rumiantes con proteínas de origen animal, Actualmente, se pueden utilizar otra vez proteínas de origen animal evitando destinarlas a la especie que las origina, y estando prohibido en rumiantes. El prion es posible destruirlo con seguridad, mediante tratamientos térmicos o de otro tipo.

Todos los piensos deben pasar unos controles para evitar que sean nocivos para el animal o los humanos que se alimentan con el animal o sus productos (leche, huevos, etc)

Otras formas de suplementación[editar]

Otra formas de suplementación son unos bloques que contienen principalmente sales, calcio o melaza y se aprovecha para añadirle minerales, vitaminas, urea, etc. También se les suele llamar lamederos y pueden tener cierto grado de sofisticación; como un bloque en forma de rueda para que a medida que vaya girando se vaya desgastando uniformemente. También se dejan recipientes con melaza con una composición similar a la de los bloques y una consistencia similar a la miel.

Estas formas de suplementación, permiten al animal obtener nutrientes extra cuando sienta la necesidad, pero también evita un consumo excesivo que le pueda perjudicar, ya que con los lametones no puede tomar mucha cantidad.

Elaboración del pienso compuesto[editar]

Recepción de materias primas

A la fábrica de pienso llegan camiones que contienen los diferentes tipos de materias primas. Como son el maíz, soja, afrecho, granos de destilería, gluten, grasa y melaza entre muchos otros. Idealmente antes de proceder a la descarga de las materias primas en las piqueras, debería ser tomada una muestra representativa de cada camión para su posterior análisis.

Almacenamiento de las materias primas

En silos se almacenan las materias primas sólidas, harinas, granos, etc. Otros productos como la soya pueden ser almacenados en bodegas planas. En silos de menor tamaño, y con un sistema de vapor para mantener las materias primas en estado líquido se almacenan las melazas y las grasas. Los minerales que llegan ensacados se almacenan en los pallets en una zona cubierta.

Silo de espera previo a la molienda. Molturación o molienda

Los granos es preciso molturarlos antes de la mezcla con el resto de las materias primas para facilitar la homogeneización de la mezcla

Dosificación

En esta etapa se pesa cada materia prima que se incorpora a la mezcla para asegurar que estarán en las proporciones adecuadas.

Mezcla

Consiste en la homogeneización de todos las materias primas incorporadas al pienso. En esta etapa se incorporan los minerales y aditivos.

Granulación

Algunos productos son granulados, ya sea en forma de pellet o en una extrusora, este es un proceso mecánico en el que confluyen varias fuerzas, como: fricción, presión, extrusión, así como incrementos de temperatura, que modifican ciertas características de las materias primas y que termina con una aglomeración de partículas que quedan en forma de gránulos o pellets.

Acondicionador

El alimento pienso caliente y húmedo entra en el sistema de enfriamiento, después de la granulación, donde puede haber peligro de acumulación de materia y riesgo de multiplicación bacteriana y de otros microorganismos. En esta etapa hay que controlar mucho la temperatura y procurar que el aire que entra en el enfriador provenga de una zona limpia.

Empaque

Cuando el producto está listo, este debe ser puesto a su disposición para el cliente final, esto se puede hacer colocándolo en sacos o transportado por medio de camiones graneleros hasta los silos de las granjas.

Riesgos para la salud por el contenido en gluten[editar]

Perros y gatos[editar]

En algunos perros y gatos, el gluten, ampliamente empleado en los piensos para mascotas, puede producir trastornos gastrointestinales o diarrea crónica.[2] [3] Una dieta sin gluten, sin lactosa y baja en grasas es la opción ideal en estos casos.[3]

El setter irlandés puede desarrollar enteropatía sensible al gluten, una enfermedad similar a la enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten no celíaca de los seres humanos.[4] Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica del intestino delgado, determinada genéticamente y causada por el consumo de gluten.[4]

Recientemente, se ha documentado en Border terriers una relación entre el síndrome de cólicos epileptoide canino (también denominado enfermedad de Spike), con la sensibilidad al gluten.[5] Se trata de un trastorno neurológico que provoca síntomas similares a los de la epilepsia.[5]

Humanos[editar]

Los piensos de las mascotas y animales de granja normalmente contienen cereales con gluten, principalmente trigo, lo cual supone un riesgo para las personas con trastornos relacionados con el gluten. Pueden ser la causa de contaminaciones inadvertidas por gluten. Los restos en hocico, pelaje, etc. pueden acabar siendo ingeridos al acariciar o jugar con el animal o indirectamente, al contaminar las manos tras manipular el pienso. Asimismo, los restos en la manos, si no se toman las medidas adecuadas, pueden acabar contaminando los alimentos sin gluten durante su preparación.[2] [6] [7] [8] Las contaminaciones inadvertidas por gluten son la principal causa de la falta de recuperación de las personas con trastornos relacionados con el gluten.[9] [10] Con frecuencia, las personas con una educación básica pobre y una baja comprensión de cómo se realiza una dieta sin gluten creen que están siguiendo estrictamente la dieta, pero están cometiendo errores frecuentes.[9] [11] Solo la supresión estricta y mantenida del gluten permite la recuperación y prevenir contra el desarrollo de complicaciones de salud graves, como otras enfermedades autoinmunes, cánceres, trastornos neurológicos y osteoporosis.[9] [11] [12] [13] [14]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Reglamento (CE) nº 178/2002.
  2. a b c Day L, Augustin MA, Batey IL, Wrigley CW (2006). «Wheat-gluten uses and industry needs». Trends in Food Science & Technology (Revisión) 17 (2): 82- 90. doi:10.1016/j.tifs.2005.10.003. 
  3. a b Guilford WG (diciembre de 1994). «Nutritional management of gastrointestinal tract diseases of dogs and cats». J Nutr (Revisión) 124 (12 Suppl): 2663S-2669S. PMID 7996263. 
  4. a b Verlinden A, Hesta M, Millet S, Janssens GPJ (2006). «Food Allergy in Dogs and Cats: A Review». Critical Reviews in Food Science and Nutrition (Revisión) 46 (3): 259-273. doi:10.1080/10408390591001117. 
  5. a b Lowrie M1, Garosi L (febrero de 2017). «Classification of involuntary movements in dogs: Paroxysmal dyskinesias». Vet J (Revisión) 220: 65-71. PMID 28190498. doi:10.1016/j.tvjl.2016.12.017. 
  6. Celiac Disease Foundation. «Sources of gluten». Consultado el 1 de mayo de 2017. 
  7. National Institutes of Health (Estados Unidos) (junio de 2016). «Treatment for Celiac Disease». Consultado el 9 de junio de 2017. 
  8. Mangione RA, Patel PN (septiembre-octubre de 2008). «Caring for patients with celiac disease: the role of the pharmacist». J Am Pharm Assoc (Revisión) 48 (5): e125-35; quiz e136-9. PMID 18826893. doi:10.1331/JAPhA.2008.08014. 
  9. a b c See, JA; Kaukinen, K; Makharia, GK; Gibson, PR; Murray, JA (2015 Oct). «Practical insights into gluten-free diets». Nat Rev Gastroenterol Hepatol (Revisión) 12 (10): 580-91. PMID 26392070. doi:10.1038/nrgastro.2015.156. 
  10. Rostom A, Murray JA, Kagnoff MF (diciembre de 20006). «American Gastroenterological Association (AGA) Institute technical review on the diagnosis and management of celiac disease». Gastroenterology (Revisión) 131 (6): 1981-2002. PMID 17087937. doi:10.1053/j.gastro.2006.10.004. 
  11. a b Mulder CJ, van Wanrooij RL, Bakker SF, Wierdsma N, Bouma G (2013). «Gluten-free diet in gluten-related disorders». Dig Dis (Revisión) 31 (1): 57-62. PMID 23797124. doi:10.1159/000347180. 
  12. Hadjivassiliou M, Duker AP, Sanders DS (2014). «Gluten-related neurologic dysfunction». Handb Clin Neurol (Revisión) 120: 607-19. PMID 24365341. doi:10.1016/B978-0-7020-4087-0.00041-3. 
  13. Rodrigo, L; Garrote, JA; Vivas, S; et al. (2008). «Enfermedad Celíaca». Med Clin (Barc) 131: 264-70. 
  14. Catassi C, Bearzi I, Holmes GK (abril de 2005). «Association of celiac disease and intestinal lymphomas and other cancers». Gastroenterology (Revisión) 128 (4 Suppl 1): S79-86. PMID 15825131. 

Enlaces externos[editar]