Guerra de Continuación

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Guerra de Continuación
Frente Oriental - Segunda Guerra Mundial
Sommeenmotti.jpg
Soldados finlandeses pasan con sus bicicletas junto a cadáveres de soldados soviéticos en la bolsa de Sommee.
Fecha 25 de junio, 194119 de setiembre, 1944
Lugar Finlandia, Carelia y Múrmansk
Resultado Victoria soviética
Consecuencias
Beligerantes
Bandera de Finlandia Finlandia
Flag of German Reich (1935–1945).svg Alemania
Flag of the Soviet Union.svg Unión Soviética
Bandera del Reino Unido Reino Unido
Comandantes
Bandera de Finlandia C.G.E. Mannerheim
Flag of German Reich (1935–1945).svg Nikolaus von Falkenhorst
Flag of German Reich (1935–1945).svg Eduard Dietl
Flag of German Reich (1935–1945).svg Lothar Rendulic
Flag of the Soviet Union.svg Markian Popov
Flag of the Soviet Union.svg Mikhail Hozin
Flag of the Soviet Union.svg Kirill Meretskov
Flag of the Soviet Union.svg Valerian Frolov
Flag of the Soviet Union.svg Leonid Govorov
Bajas
72.000 muertos
196.000 heridos
1.500 bajas civiles
90.939 muertos o desaparecidos
141.149 heridos
7.000 bajas civiles

La Guerra de continuación (finlandés: jatkosota, sueco: fortsättningskriget), del 25 de junio de 1941 al 19 de setiembre de 1944, fue una de las dos guerras libradas entre Finlandia y la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

El Reino Unido declaró la guerra a Finlandia el 6 de diciembre de 1941, pero no participó en la misma activamente. Alemania intervino mediante el envío de material de guerra vital y cooperación militar con el bando finlandés. Los EE. UU. no lucharon ni declararon la guerra contra ninguno de los dos bandos, pero dieron a la Unión Soviética ayuda masiva a varios niveles, dirigida oficialmente a colaborar en el esfuerzo de guerra soviético contra Alemania. La guerra acabó formalmente con los Tratados de paz de París en 1947.

La Guerra de Continuación (o Segunda Guerra ruso-finlandesa), recibió su nombre en Finlandia ya durante la guerra, con el fin de dejar claro su carácter de continuación de la Guerra de Invierno (o Primera Guerra ruso-finlandesa) de 19391940, el intento de Iósif Stalin de ocupar Finlandia basándose en el Pacto Ribbentrop-Mólotov firmado entre Stalin y Hitler en 1939. En ese contexto, siempre se ha considerado como una guerra separada de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, la Unión Soviética explicó la guerra como uno más de los frentes de la Gran Guerra Patriótica librada contra la Alemania nazi y sus aliados.[1] Alemania a su vez veía las operaciones en la región como parte de su esfuerzo de guerra conjunto durante la Segunda Guerra Mundial.

Introducción[editar]

Fuerzas relativas en tropas finlandesas, alemanas y soviéticas al inicio de la Guerra de Continuación en junio de 1941. Las fronteras finlandesas anteriores al Tratado de paz de Moscú se muestran en color claro.

Aunque la Guerra de Continuación se luchó en un área periférica de la Segunda Guerra Mundial e implicando a cantidades relativamente pequeñas de tropas, su historia es interesante ya que plantea dudas tanto sobre la sabiduría convencional acerca de la certeza moral de los Aliados como sobre la teoría de la Paz Democrática, según la cual los países democráticos no se declaran la guerra los unos a los otros: al contrario que durante la Guerra de Invierno, el Reino Unido y sus dominios declararon la guerra a Finlandia el 6 de diciembre de 1941, aunque la única acción de guerra británica en suelo finlandés fue un ataque mediante aviones Fairey Swordfish contra buques alemanes atracados en el puerto finlandés de Petsamo, en el norte. Existen pruebas de que el servicio de inteligencia finlandés participó de forma efectiva en las acciones alemanas contra los convoyes británicos con destino a Murmansk.[2]

Durante el conflicto, Finlandia actuó en coordinación con Alemania contra la Unión Soviética, la cual a su vez estaba aliada con el Reino Unido y los Estados Unidos de América durante la mayoría del periodo. El recuerdo de la Guerra de Invierno de 1939 contra la URSS y la incapacidad aliada para apoyar a los finlandeses fueron las causas principales de la alianza con Alemania.

Dicha alianza fue escasamente discutida en Finlandia, y un amplio consenso en el país apoya la idea de que, de no haberse producido, los finlandeses no habrían sobrevivido a la guerra como estado independiente. Aunque la sabiduría convencional entre los nativos que crecieron entre los 60 y 70 (en pleno auge de las relaciones amistosas entre Finlandia y la URSS) afirma que la Guerra de Continuación fue un error finlandés, la opinión actual es que no había nada que Finlandia pudiera haber hecho para evitar ni la Guerra de Invierno ni la Guerra de Continuación, por lo menos en los años inmediatamente anteriores a ambas.

Los grandes eventos durante la Segunda Guerra Mundial y el curso de la guerra en general tuvieron un impacto significativo en la Guerra de Continuación:

Motivos de la Guerra[editar]

A diferencia de la Guerra de Invierno, que fue una guerra de agresión soviética contra Finlandia, la Guerra de Continuación fue una guerra de agresión a cargo de los fineses,[3] [4] en un intento de rectificar el resultado de la Guerra de Invierno y prevenir una posible agresión soviética. En Finlandia existe un debate sobre si Finlandia tenía alguna opción realista de no unirse a Alemania en la Operación Barbarroja, y sobre cuánto estaban moralmente justificadas las operaciones finesas. Sin embargo, existe consenso sobre que uno de los objetivos principales fineses fue el intento de recuperar el territorio perdido en la Guerra de Invierno.

El objetivo principal de Finlandia durante la Segunda Guerra Mundial fue sobrevivir a la guerra como un Estado democrático independiente, capaz de mantener su soberanía en un entorno políticamente hostil. Específicamente, en la Guerra de Continuación Finlandia pretendió revertir las pérdidas territoriales sufridas en el Tratado de Paz de Moscú, en marzo de 1940, así como, extendiendo su territorio hacia el este, conseguir más tierra no-finesa que defender en precaución de un nuevo ataque soviético. Asimismo, algunos pequeños grupos nacionalistas defendían la ideología de la Gran Finlandia. El esfuerzo finés durante la Segunda Guerra Mundial fue exitoso en cuanto al primer y principal objetivo, si bien el precio fue muy alto en vidas humanas, reparaciones de guerra, pérdidas territoriales, erosión del prestigio internacional y subsiguiente acomodo a las perspectivas estratégicas soviéticas. La alianza germano-finesa fue diferente a la mayoría de alianzas de Alemania con el resto de países del Eje, como ejemplifica la participación de judíos fineses en la lucha contra la Unión Soviética.

Los objetivos bélicos de la Unión Soviética son más complicados de valorar. Se ha argumentado que la política soviética en Finlandia puede encuadrarse en el marco de una estrategia defensiva construida a base de una serie de medidas defensivas: la partición de Polonia con Alemania, la anexión de Lituania, Letonia y el intento de ocupación de Finlandia en la Guerra de Invierno pueden ser vistas como elementos de la construcción de una zona de seguridad ante la amenaza proveniente de las potencias capitalistas de Europa Occidental; similar al establecimiento de Estados satélite soviéticos a través del Pacto de Varsovia o el Acuerdo de Amistad, Cooperación y Asistencia suscrito con la Finlandia de posguerra. En consecuencia, tras el ataque alemán a la Unión Soviética (Operación Barbarroja), el ataque del Ejército Rojo sobre Finlandia es visto a veces como un intento por proteger a la población soviética: a través del control de Finlandia se eliminaban las amenazas sobre Leningrado (la antigua capital imperial rusa San Petersburgo) y el importante puerto de Múrmansk.

Trasfondo[editar]

Antes de la Segunda Guerra Mundial[editar]

Aunque la Carelia Oriental nunca ha sido parte de Finlandia, una significativa parte de sus habitantes eran étnicamente fineses, de religión ortodoxa. Tras la declaración de independencia finesa, algunas voces pidieron la anexión de Carelia Oriental, para así "rescatarla de la opresión". Esta corriente de opinión se tradujo en unas pocas incursiones en el área (Expedición Viena y Expedición Aunus), que no pasaron de ser ineficaces tentativas. Finlandia expuso sin éxito muchas veces sus demandas sobre la cuestión de Carelia Oriental ante la Sociedad de Naciones.

En círculos de opinión no izquierdistas, el papel del Imperio Alemán en la victoria del Gobierno “blanco” sobre los rebeldes socialistas durante la Guerra Civil Finesa fue ampliamente celebrado, a pesar de que muchos prefirieran el apoyo británico o sueco sobre el alemán. La política de seguridad de la Finlandia independiente se centró primero en la consecución de un cordón sanitario, en el cual las nuevas naciones independientes de Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, y Finlandia habrían formado una alianza defensiva contra URSS, pero, tras el fracaso de las negociaciones, Finlandia recurrió a la Sociedad de Naciones en busca de seguridad. Los contactos con las naciones escandinavas no obtuvieron, asimismo, más que pequeños éxitos. En 1932, Finlandia y la Unión Soviética firmaron un pacto de no-agresión, pero incluso los analistas contemporáneos lo consideraron poco fiable y eficaz.

El acuerdo de paz de 1920 comenzó a ser roto por la Unión Soviética en 1937, terminando con la navegación de buques fineses entre el lago Ladoga y el golfo de Finlandia a través del río Neva. El libre uso de esta ruta para buques mercantes había sido uno de los puntos del acuerdo.

El Pacto Molotov-Ribbentrop y la Guerra de Invierno[editar]

El Pacto Molotov-Ribbentrop en 1939 permitió a la Unión Soviética presionar a Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia. Los tres países bálticos pronto cedieron a las demandas soviéticas, terminando por ser ocupados, pero Finlandia continuó rechazando las condiciones exigidas por la Unión Soviética. Como resultado, el 30 de noviembre de 1939 comenzó la Guerra de Invierno. La condena de la Sociedad de Naciones y de la mayoría de países de todo el mundo no tuvo repercusión sobre la política soviética. Se planeó ofrecer ayuda internacional a Finlandia, pero de hecho poca de ella acabó por materializarse.

El Tratado de Paz de Moscú de 1940, que puso fin a la Guerra de Invierno, fue percibido como una gran injusticia. Se perdió un quinto de la industria del país y el 11% de la tierra cultivable. El 12% de la población finesa tuvo que emigrar al lado finés de la nueva frontera. Se cedió el uso de Hanko a la Unión Soviética como base militar. Sin embargo, Finlandia consiguió que la Unión Soviética debiese renunciar a sus planes iniciales, anexionarse el país entero.

La paz transitoria[editar]

El Tratado de Paz de Moscú, de 1940, fue un shock para los fineses. Fue percibido como la confirmación del fracaso de la política exterior finesa, que estaba basada en garantías multilaterales de apoyo. Se buscó entonces suscribir tratados bilaterales y suavizar relaciones tradicionalmente tensas, como con la Unión Soviética y el Tercer Reich alemán. La opinión pública finesa anhelaba la recuperación de la Carelia finesa, y puso sus esperanzas en la conferencia de paz que se suponía vendría a continuación de la Guerra Mundial. El término Välirauha ("Paz Transitoria") se hizo popular una vez fueron anunciadas las duras condiciones de la paz.

A pesar de la firma del tratado de paz, el estado de guerra y la censura no fueron revocados, dada la cada vez mayor amplitud de la guerra mundial en curso, las dificultades con el suministro de alimentos, y el mal estado del ejército finés. Esto permitió que el presidente finés, Kyösti Kallio, pudiera pedir al mariscal de campo Carl Gustaf Emil Mannerheim que permaneciera como comandante en jefe y supervisase el rearme y los trabajos de fortificación. Durante 1940, Finlandia recibió material adquirido y donado durante y justo después de la Guerra de Invierno. Los gastos militares ascendieron en 1940 al 45% del presupuesto nacional. Un tratado de comercio de material militar con el Reino Unido no tuvo apenas efecto, dada la ocupación alemana de Noruega y Dinamarca.

Alemania atacó Dinamarca y Noruega el 9 de abril de 1940 (Operación Weserübung). Finlandia, como Suecia, no fue ocupada, pero ambas quedaron rodeadas por la Alemania nazi y la Unión Soviética. Desde mayo de 1940, Finlandia emprendió una campaña para restablecer las buenas relaciones con Alemania. La prensa finesa no sólo no criticó la política de la Alemania nazi, sino que incluso tomó parte activa en apoyo de sus puntos de vista. La disidencia fue censurada, y tras la Batalla de Francia, la campaña se intensificó.

La implementación del Tratado de Moscú generó problemas. La devolución forzada de maquinaria evacuada y locomotoras, y la inflexibilidad en torno a cuestiones que podrían haber aliviado dificultades creadas por la nueva delimitación fronteriza, como derechos de pesca o el uso del canal de Saimaa, aumentaron la desconfianza sobre los objetivos reales de la Unión Soviética.

Mientras tanto, y no siendo ello conocido por Finlandia, Adolf Hitler había comenzado a planear la invasión de la Unión Soviética (Operación Barbarroja). Antes de la Guerra de Invierno, no se había mostrado interesado en Finlandia, pero ahora comenzó a considerar el valor del país como base de operaciones, y quizás también la utilidad del Ejército finés. En las primeras semanas de agosto, el temor alemán a un previsible e inminente ataque soviético sobre Finlandia llevó a Hitler a levantar el embargo de armas. Se iniciaron negociaciones concernientes a la obtención de derechos de paso de tropas alemanas a través de Finlandia a cambio de armas y material diverso. Para el Tercer Reich, esto fue una violación del Pacto Molotov-Ribbentrop, como también fue para Finlandia una ruptura del Tratado de Paz de Moscú. Los negociadores soviéticos habían insistido en que el acuerdo de transferencia de tropas a Hanko no debía ser publicado, haciendo así sencillo para los fineses el mantener en secreto el acuerdo de tránsito de tropas con Alemania hasta la llegada de las primeras unidades alemanas.

El camino a la guerra[editar]

Territorios cedidos por Finlandia a la Unión soviética en 1940.

Las negociaciones en torno a los derechos mineros sobre el níquel de Petsamo habían obtenido escasos avances durante seis meses, cuando el Ministro de Asuntos Exteriores soviético anunció, en enero de 1941, que las negociaciones debían ser concluidas rápidamente. El mismo día, la Unión Soviética interrumpió el suministro de grano a Finlandia. El embajador soviético Zotov fue llamado a consultas el 18 de enero y los boletines de la radio soviética comenzaron a atacar a Finlandia. Los alemanes destacados en el norte de Noruega informaron el 1 de febrero de que la Unión Soviética había reunido un grupo de 500 barcos de pesca en Múrmansk, capaces de transportar una división. Hitler ordenó a las tropas en Noruega ocupar Petsamo (Operación Renntier) inmediatamente si la Unión Soviética atacaba a Finlandia.

Los fineses ofrecieron la mitad de la explotación minera a los soviéticos y pidieron garantías de que no se fomentaría ninguna agitación antigubernamental en las minas. La oferta no satisfizo a los soviéticos, y cuando Mannerheim declaró que ofrecer cualquier concesión adicional pondría en peligro la defensa del país y amenazó con dimitir en tal caso, los fineses decidieron dejar en suspenso las negociaciones al no ver ningún movimiento en las posiciones soviéticas.

Tras el fracaso de las negociaciones sobre el níquel, las actividades diplomáticas se interrumpieron durante unos pocos meses. En este período sí pudo verse, en cambio, un incremento del interés alemán en Finlandia.

Referencias[editar]

  1. Gran Enciclopedia Soviética, Finlandia, Moscú, 1974. ISBN 0-02-880010-9
  2. Ahtokari, Reijo y Pale, Erkki: Suomen Radiotiedustelu 1927–1944 (Inteligencia de radio finlandesa 1927–1944), Helsinki, Hakapaino Oy, pp. 191-198. ISBN 952-90-9437-X
  3. Jatkosodan synty suomalaisen menneisyyden kipupisteenä (en finlandés)
  4. SUOMEN MARSSI JATKOSOTAAN (en finlandés)

Enlaces externos[editar]