Grupos étnicos de México

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De manera oficial, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que "la Nación Mexicana es única e indivisible" (Artículo 2°), pero reconoce su naturaleza multicultural. Tradicionalmente, México se ha definido como nación mestiza, o como lo dijera José Vasconcelos Calderón (1925), el crisol de todas las razas tanto cultural como étnicamente.[1]

Pueblos indígenas[editar]

Juan Diego Cuauhtlatoatzin, se convirtió en el primer santo cristiano de origen indígena.
Benito Juárez, presidente de México (1858-1867; 1867-1872) y primer presidente de origen indígena de toda América.

En el momento de independizarse casi la mitad (45 %) de la población total de México era indígena,[2] sin embargo debido a la castellanización y la violencia contra poblaciones indígenas, etc. que se impuso en el país muchos indígenas fueron perdiendo sus lenguas y a la vez su identidad, este proceso causó que los indígenas se redujeran de un 45 % a principios del siglo XIX a un 35 % en 1889, el proceso continuó y de 35 % se redujo a 30 % en 1921, y a solo 8 % en el 2000.[3] Por lo que cabe señalar que el concepto de "mestizo" es muy extenso e incluye a personas que no necesariamente lo serían étnicamente. En el caso tan extenso del cual muchos indígenas que abandonaban su lengua y cultura y se adoptaban a la cultura occidental eran después considerados "mestizos".

El concepto de indígena actualmente se refiere a estar adscrito a un grupo étnico diferenciado. Las razones en las que se basa la distinción étnica pueden ser fenotípicos, lingüísticos o culturales; factores todos ellos asociados a la herencia familiar.

En el segundo artículo de su constitución política, México se define a sí mismo como una nación pluricultural, en reconocimiento a los diversos pueblos indígenas que habitan en su territorio. La Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) considera que la población indígena mexicana es de unos doce millones de personas, que corresponden aproximadamente al 10 % de los 111 millones de mexicanos que se registraron en el I Conteo de Población (1995).[4] El Instituto Nacional de Estadística INEGI reveló en 2011 que el 9.4 % de la población hablan lenguas indígenas, no revelando el número real de la población nativa, pues no toman como referencia los rasgos fenotípicos de la población, solo contabilizando a quienes por su lengua nativa se consideran indígenas mayores de 3 años.[5]

Los grupos indígenas de México pertenecen básicamente a cinco grandes familias lingüísticas:

Además existen otras familias con menos grupos diferentes (chontales de Oaxaca, tequistlatecos, kikapús), e incluso etnias que hablan lenguas aisladas como los purépechas,Guarajio, seris y huaves.

Los pueblos siguen siendo partícipes de numerosas luchas por una reivindicación y reconocimiento legal de los derechos de sus comunidades, a pesar de que muchos pueblos siguen sufriendo la pobreza, el abandono del campo, la marginación, el racismo y la falta de oportunidades de desarrollo educativo, político y social, han sabido integrarse a una sociedad plural y globalizada, los pueblos indígenas han empezado a adquirir mayor autonomía, lo que les ha permitido valorar su propia cultura ancestral y comunitaria. En el siglo XXI, los pueblos originarios de México han tenido notable participación a nivel mundial, cada día son más los mexicanos indígenas que destacan en la investigación y la ciencia, en las artes y la cultura, en la política y el activismo comunitario, y sobre todo, en la economía.

Grupos mestizos[editar]

Los mestizos a diferencia de los indígenas no constituyen una etnia por sí mismos, ya que sus ancestros pueden proceder de diferentes etnias y pueden no tener rasgos lingüísticos o culturales que posean en exclusiva. En general en México se aplica el nombre mestizo de modo general a personas con una apariencia intermedia entre los fenotipos más típicos de los indígenas y los fenotipos europeos (caucasoide). Aproximadamente el 60-70% de la población mexicana es mestiza.

El mestizaje de este país se caracteriza por ser el resultado de la mezcla de diversos grupos: indígenas, europeos, asiáticos y africanos que de todos ellos resulta el concepto de mestizo para el pueblo mexicano. Durante el siglo XIX y parte del siglo XX se pensaba que la población mexicana estaba formada por el mezcla directa de amerindios e ibéricos, a lo que poco a poco se sumaron pequeños pero importantes grupos de inmigrantes provenientes de otros países europeos, africanos y americanos.

El concepto de mestizo es cada vez más amplio ya que los indígenas no tienen la misma estructura social e ideológica, en el siglo XXI ya se habla y se hacen estudios de mestizaje entre indígenas.

Existen numerosas comunidades mestizas en todo el territorio nacional, destacan los jarochos y los calentanos como sociedades fuertes en lo cultural y lo social. Otra cultura (aunque un tanto discutida) es la cultura del chilango.

Grupos eurodescendientes[editar]

Familia menonita mexicana, en el estado de Campeche.
Después del segundo imperio, México experimentó los primeros asentamientos europeos no-ibéricos dentro de su territorio, Inmigrantes Italianos en Nuevo León (1900).
El presidente mexicano Lázaro Cárdenas, recibe y protege a los Niños de Morelia, (1948).
Judíos azkenazíes procedentes de Polonia en el Centro Histórico de la Ciudad de México, (1968).

Los primeros europeos que llegaron al territorio mexicano durante la época colonial, principalmente procedentes de España y sur de Europa. Tras el establecimiento de México como estado independiente llegaron europeos de muchas otras nacionalidades durante el Segundo Imperio Mexicano y muy especialmente tras la Segunda Guerra Mundial. Durante el siglo XX los principales contingentes de europeos que llegaron a México eran españoles, italianos, franceses, ingleses, alemanes, daneses, checos, polacos, suecos, croatas y serbios. También llegaron grupos de estadounidenses, canadienses y judíos de diversos países europeos.

De acuerdo con algunos referentes históricos, a comienzos del siglo XIX México era un país muy poco poblado. Esta situación se constituyó en una de las preocupaciones más importantes para el gobierno mexicano. Una de las soluciones en las que pensaron los primeros gobernantes del México independiente fue recurrir a la inmigración extranjera con la que, según su ideología, se poblarían las regiones deshabitadas del país. A raíz de la promoción de estas inmigraciones, desde 1828 se identifican diversas leyes y decretos, cuyo fin era facilitar el asentamiento de los extranjeros que llegaban a territorio mexicano, pero su concreción en proyecto fue con el presidente Manuel González, 1880-1884, no obstante durante el siglo XIX se asentaron en México un buen número de familias francesas, belgas, italianas, rusas e inglesas.[6]

En México, el único censo étnico incluyendo categorías distintas de los indígenas (data de 1921) realizado por el gobierno, posteriormente no se han llevado a cabo más censos por etnias o países a excepción de los pueblos indígenas realizados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, por esa razón no existe una cifra concreta si no estimaciones de la población de origen europeo publicadas principalmente por fuentes extraoficiales.

La Enciclopedia Británica cita un porcentaje de 20-25 % de la población blanca en México (entre 25 a 28 millones)[7] , mientras Lizcano Fernández Francisco en Composición Étnica de las Tres Áreas Culturales del Continente Americano al Comienzo del Siglo XX proporciona un porcentaje de 15%, y la CIA World Factbook un 9% [8] .

Los descendientes de europeos o criollos se han dispersado por toda la geografía mexicana, la mayoría concentrados en los estados del norte y oeste de México donde el fenotipo genético caucasoide es más frecuente de un (66,7 a 95 %).[9] En el 2014 una publicación que resume la genética de poblaciones hizo una investigación en México, que han incluido tres encuestas nacionales y varios estudios específicos de la región, se encontró que en los estudios realizados, la Ciudad de México, cuenta con una contribución europea de un 21% a un 32% en seis de los siete informes, mientras en los estados del norte la ascendencia europea es más frecuente principalmente en Sonora, el 72%; Chihuahua, 60%; Nuevo León, el 55%),[10] al igual el PNAS Proceedings of the National Academy of Sciences revela un 50 % a 70 % de mezcla europea en los estados norteños principalmente.[11]

El norte y oeste de México se distingue históricamente del resto del país por un limitado proceso de mestizaje y una abrumadora hispanización, así como por un mayor peso de las migraciones extranjeras, por una parte,y la segregación espacial de los pueblos originarios, por otra. La colonización del norte de México se llevó a cabo entre finales del siglo XVI y principios del XVII,a lo largo del siglo XVII, los colonos europeos, quienes procedían de las regiones de Extremadura, Andalucía y principalmente del País Vasco se asentaron en la porción de la sierra Madre Occidental que actualmente corresponde a Sonora. La ocupación de Aridoamérica, es decir, el noroeste de México, por parte de los ibéricos, criollos y sus descendientes ocurrió hasta el siglo XVIII, mediante un proceso territorial caracterizado por la segregación espacial hacia las etnias originarias. posteriormente en enero 1883, el Gobierno firmó una ley para promover la inmigración irlandesa, alemana y francesa a México fueron llegando más contingentes de europeos principalmente instalándose en el norte de México como Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Baja california.[12] [13] Chipilo es una localidad poblana donde el 90% de la población es de origen criolla italiana y su habla tradicional ha sido el véneto de Segusino junto con el español. La Ciudad de México por ser capital del país alberga también importantes grupos de inmigrantes de diferentes partes de Europa llegados desde la época colonial hasta años recientes, al igual que otros estados como Jalisco, Guanajuato, Veracruz, Puebla y Tamaulipas quienes mantienen comunidades importantes de inmigrantes europeos en sus territorios.[14]

Además en México existen personas de Medio oriente y regiones limítrofes tales como árabes, turcos, armenios, iraníes, y judíos y otros del Medio Oriente. En concreto, la población árabe en México apenas supera el 5%, sin embargo, los descendientes de ellos han tenido un papel destacado en la vida empresarial, cultural, política y artística de México.

Grupos afromexicanos[editar]

Niñas afromexicanas de Punta Maldonado, Guerrero.

La población afromexicana ha estado presente desde el período colonial de la Nueva España a la actualidad. Los españoles llevaron forzadamente personas de las etnias mandinga y yoruba, que compraban en los mercados de esclavos y que posteriormente se mezclaron con los indígenas del sur como el caso de los afromixtecos; en el sistema de castas creado por los españoles, sobre la teoría pre-racista denominada ideología de la pureza de la sangre, se creó una casta especial para disminuir los derechos de los descendientes de relaciones sexuales entre indígenas y africanos subsaharianos, a los que se denominó zambos. Los negros que lograron escapar de la esclavitud se refugiaron en las altas montañas y en las costas del sur, actualmente la población negra en México se ubica principalmente en los estados del sur que son: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Veracruz, actualmente la población negra y mulata en México conforman 5% de la población.[15]

Actualmente la población negra de México se ha considerado como el grupo más desafortunado de la sociedad mexicana, la gran mayoría reside en los estados de Guerrero y Oaxaca. Al no existir programas del gobierno que atiendan a la población negra, se han visto marginados y discriminados del resto de mexicanos, e inclusive los pueblos indígenas gozan de mayores oportunidades para proyectos dentro de sus comunidades a diferencia de los negros mexicanos; el desconocimiento de la raza negra en México, los ha orillado a vivir al margen de la sociedad y en pobreza extrema.

Grupos asiáticos[editar]

Jóvenes de origen japonés de Monterrey, Nuevo León.

La inmigración de japoneses, coreanos, chinos, filipinos, indios y de otros países del Extremo/Lejano Oriente, son parte de la composición étnica del país, y todos juntos son casi el 1% de la población.[cita requerida]

Los filipinos fueron traídos en el periodo colonial de lo hoy en día serían los estados de Colima, Michoacán, Guerrero y Sinaloa, los chinos se concentraron en el norte del país, principalmente la península de Baja California, así como el Valle de México, los coreanos se asentaron en Yucatán, Distrito Federal y Baja California, y los japoneses se asentaron en Chiapas, Yucatán, Distrito Federal, Sinaloa y Baja California, junto con los negros y mulatos, los asiáticos conforman el 1% de la población mexicana.

Véase también[editar]

Referencias[editar]