El (dios semítico)

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Representación del dios Ēl 1400 a. C.

El (en ugarítico 𐎛𐎍, en fenicio 𐤀𐤋, en siríaco ܐܠ, en hebreo אל, en árabe إل o إله, cognado del acadio ilu) En la religión cananea, Ēl era el nombre de una deidad principal[1]​, al igual que para los hablantes semíticos orientales del Período Dinástico Arcaico (2900 aC) [2]​ y significa «padre de todos los dioses»[3]​ (en los hallazgos arqueológicos siempre ha sido encontrado frente a las demás deidades). En todo el Levante mediterráneo era denominado IL o Ēl, al dios supremo, padre de la especie humana[4]​ y de todas las criaturas.[5]​ Los sumerios tenían un dios equivalente llamado Anu.[6]​ Por lo general, Ēl se representa como un toro, con o sin alas, por su fortaleza y potencia creativa, al igual que su primogénito "Hadad".[7][8][9][10]

El dios egipcio Ptah recibió el título ḏū gitti 'Señor de Gath' en un prisma encontrado en Laquis que tiene en su cara opuesta el nombre de Amenhotep II (1435-1420 aC). El título ḏū gitti señala que a Ptah a menudo se le llama el Señor (o el único) de la eternidad y se piensa que puede estar conectado como epíteto con El,'olam' El Eterno.[11]​ Sin embargo, en los textos ugaríticos, Ptah se identifica más bien con el dios Kothar-wa-Khasis, pero en el mandeísmo, el dios Ptahil, cuyo nombre se combina Ptah e il/el.[12]

Ēl era conocido como sanador, el nombre Rafael o Rapha-Ēl, significa 'Ēl ha sanado' en la cultura Ugarit, esto se atestigua aproximadamente en el 1350 a. C. en una de las cartas de Amarna.[13]​ En una narración se describe un banquete al que el dios Ēl invita a los otros dioses, en la fiesta Ēl se emborracha, hace un escándalo y luego cae después de buscar pelea con uno de los invitados. El texto termina con un encantamiento para la cura de alguna enfermedad, posiblemente la resaca.[14][15]

En las tablas de Ugarit, ese dios primigenio figura también como el esposo de la diosa Asera; Ishtar entre los babilonios [originalmente llamada Athirat (o Afdirad)] que en la Biblia recibe el nombre de Astoret. La forma griega es Astarté (la cual es la madre de todos los dioses,[16]​ la esposa celestial, la reina del cielo).

Representaciones del dios El se han encontrado en las ruinas de la Biblioteca Real de la civilización Ebla ―en el yacimiento arqueológico de Tell Mardikh (Siria), que data del 2300 a. C.―. En algún momento de la historia pudo haber sido un dios del desierto, pues un mito dice que tuvo dos esposas y que con ellas y sus hijos construyó un santuario en el desierto.

El ha sido el padre de muchos dioses ―setenta en total― los más importantes fueron Baal Raman (Hadad), Yam, Mot y Dagan, los cuales tienen atributos similares a los dioses Zeus, Poseidón u Ofión, Hades o Tánatos, entre otros; los antiguos mitógrafos griegos identificaron a El con Crono, el rey de los titanes.

Tradiciones[editar]

Máscara ceremonial que representa al dios El.

Para los pueblos cananeos, El era la deidad principal, el rey, creador de todas las cosas, el juez que dictaba lo que debían hacer tanto los hombres como los dioses. Su esposa primaria fue Ashera o Asera, la madre de los dioses, representada en los santuarios cananitas con árboles ornamentados. Pero tuvo otra esposa: Anat hermana de Hadad (Baal Raman (el trueno, señor del trueno), esta última, era llamada «la amante de los dioses» (ambas eran diosas de la fertilidad). Para los cananeos Él es el padre de la «divina familia» y presidente de la asamblea de los dioses en el Monte de la Reunión. Es llamado «toro» por su fortaleza y potencia creativa, es el «Anciano de Días», la «Roca de las Edades», está representado en una roca en Ras Shara.[17]

En los mitos Ugaríticos, El es llamado Bny Bnwt, que significa ‘creador de todas las cosas creadas’, aunque algunos lo traducen como ‘dador de potencia’. En las dos inscripciones halladas en Ugarit, hoy Ras Shamra, El es retratado como un dios frío y distante, «en el flujo de los [dos] ríos», posiblemente el Edén, de donde un río fluía para formar a los ríos Tigris, Éufrates, Guijón y Pisón,[17]​ tal como se describe al Edén en la Biblia.

Aparte de ser llamado «el creador», El también era llamado «el bondadoso», «el compasivo» en los mitos Ugaríticos (títulos que aparecen en el Tanaj para referirse a Yahveh).

En Canaán el rey era nombrado «siervo de El» una tradición compartida en la antigüedad por ejemplo en Los Faraones de Egipto («Ramsés engendrado por Ra»), los reyes de Israel como Omrí «mi vida es Yahweh». Este sistema de estado se llama teocracia y describía el estatus de los reyes antiguos como ejecutores de la voluntad divina.[17]

En los tiempos de Palestina, «los hijos de El» significaban ‘los dueños de los ganados, adoradores del dios-toro El’, y «las hijas de Adán» significaría ‘las mujeres de Adama [la tierra, el suelo]’; Adama era una diosa de la agricultura.[18]

Al principio el culto a Yahweh tenía muchas similitudes con su herencia cananea. El Tanaj muestra ese sincretismo en muchos pasajes, por ejemplo la concepción de Yahweh como presidente en la «corte de los dioses» o «la divina asamblea» (BeneEl), también es para referirse a la divina familia de El, en Deuteronomio 32 , empieza con Israel en sus lapsus de fe y termina con el aserto de la destrucción de sus enemigos. En Deuteronomio 32:8 se representa la primera etapa de los israelitas en su adaptación del concepto de Yahweh al mando de la «asamblea de dioses» de la mitología cananea; la concepción de Yahweh como simplemente el principal entre todos los dioses. A lo largo de la historia de Israel primero nombró a Yahveh como el «altísimo» entre la asamblea de «los hijos de El» (o «hijos de IsraEl» según la Septuaginta) aunque se disputa la fecha de este poema, más tarde (en el 900 a. C.)[17]​ se hizo desaparecer la corte completa de dioses y se condenó esa idea como apostasía.

Panteón[editar]

Al panteón cananeo se le conocía en conjunto como Lhm,[19]​ pronunciado según la zona como iLhm, eLohim, aLaham, entre otros.[20]​ El término Lhm está formado por L que se refiere a Ēl, Lh que significa estar al frente/a la cabeza y la m indica plural, por lo tanto, Lhm significaría, los que están encabezados por Ēl.[19]

Ēl vivía con la diosa Astarot (madre de todos los dioses, esposa celestial, reina del cielo) en una tienda en lo alto de una montaña (el equivalente al monte olimpo) , en cuya base se originaba toda el agua dulce del mundo, esta pareja formaba la cima del panteón. El segundo escalón estaba conformado por sus hijos, los "77 u 88 hijos con Astarot"[21]​ (los cuales tienen atributos similares a los dioses Zeus, Poseidón, Hades o Tánatos). Baal era un dios prominente en este grupo, que tenía su propia sede en el Monte Zaphon (جبل الأقرع), pero con el tiempo Baal se volvió la principal deidad canaanita, por lo que Ēl se transformó en el poder ejecutivo y Baal en el poder militar de la creación. Debajo de los setenta dioses secundarios había un escalón comparativamente menor de deidades de la industria y el comercio, y un cuarto escalafón especial para los ángeles (mensajeros de los dioses). Ēl y sus hijos componían la Asamblea celestial, y cada miembro tenía una nación humana bajo su custodia, Ēl dividió a las naciones entre sus hijos.

En el arte ugarit, el dios Ēl era representado como un patriarca barbudo, muy bebedor de vino en festines y soltero. Esto podría aludir que el dios no habitaba en templos hechos por hombres. Aparte de ser juez,[22]​ Ēl podía sanar, como cuando curó a su hijo Kirta, incluso el dios Baal pide que sane a uno de sus siervos, a Danel que significa; "Ēl es juez".[23]​ En las tablas de Ugarit, es llamado Bny Bnwt, que significa ‘creador de todas las cosas’, donde es retratado como un dios frío y distante. Las representaciones de Ēl se han encontrado en las ruinas en la hoy Siria, que data del 2300 aC. En algún momento de la historia pudo haber sido un dios del desierto, pues un mito narra que tuvo dos esposas y que con ellas y sus hijos construyó un santuario en el desierto. El también era llamado «el bondadoso», «el compasivo» y como tal, «el Altísimo».

Su esposa primaria fue Astarot o Asera, representada en los santuarios cananitas con plantas ornamentales. Pero tuvo otra esposa: Anat hermana de Baal, esta última, era llamada «la amante de los dioses» (diosa de la fertilidad). Para los cananeos Ēl era el padre de la «divina familia» y presidente del celestial.

Parentela[editar]

  • Asera, la madre de todos los dioses, originalmente llamada Athirat (o Afdirad).
  • el fuego («la ramera de El»), al parecer un desliz del dios. Según la mitología ugarítica, El tendría varias amantes, lo que causaría la ira de Asera, y tendrían problemas con él, hasta llegar a una posible separación.
  • La muerte, el mar y el deseo son los hijos preferidos de El. Se les llama «los queridos de El».[cita requerida]
  • Shahar (Shajar) (hijo de otro desliz de El con otra mortal).
  • el rey Kirta (el muchacho de El).
  • Shalem o Shalim (‘perfecto’), hijo de El con una mortal.
    • la palabra shalom proviene de este Shalem.
    • también proviene de este el nombre de la actual Jerusalén, ciudad de Salem del rey Melquisedec.
  • Pescador, hijo adoptivo de la dama Asera del mar.
  • Mot (‘muerte, esterilidad’).

Nietos

  • Ilihu (Iliju), Thitmanit y Yassib son hijos del rey Kirta y de su esposa Hurriya (la hija del rey Pabil).
  • Kothar Wa Hasis (Kjoftar Wa Jasís) o Jotar, hijo del mar. Su equivalente en Egipto era Ptah, palabra que no tiene significado en idioma egipcio sino en idioma acádico (y en otros idiomas semitas), en el que significa ‘el quien crea las cosas por medio de la escultura y abriéndolas’. Era el artesano de los dioses. Sus hermanas eran las sabias mujeres o las siete diosas de la sabiduría.

Uso de «El» en el Tanaj[editar]

Según el pasaje de Génesis 32:23-28, el nombre Israel (ישראל Ysrl YisraEl) representa al patriarca Jacob, ‘que pelea con El’, aunque otros autores lo traducen de diferentes maneras.[24]

Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios «El» y con los hombres, y has vencido.
Génesis 32:28[25]

En Moisés.

Me revelé a Abraham, a Isaac y a Jacob como Ēl Shaddāi, pero no me conocían por mi nombre Yahweh.
Exodo 6:3

Pero las diversas traducciones no muestran uniformidad acerca de ese dios:

Entonces el ángel le dijo: «¡Suéltame, que ya está por amanecer!».
Génesis, 32:26.[26]
Y siguió contendiendo con un ángel y gradualmente prevaleció. Lloró, para implorar favor para sí mismo. Lo halló en Beth-el, y allí habló con El.
Libro de Oseas, 12:4[27]

La palabra «El» significa ‘dios, poderoso, fuerte’ y también ‘ídolo’.[28]​ En la mayoría de las traducciones, el sitio conocido como Bethel[29]​ se traduce como ‘casa de Dios’, siendo beth ‘casa’ (como Bethlehem es ‘casa del pan’, Bethania ‘casa de la aflicción’, Bethsaida: ‘casa del pez’) y El puede referirse tanto a Yahweh como a cualquier dios en general. Por lo tanto, Beth-el podría no ser la Beth Yahvé, sino la casa de El.[30]

Así, posteriormente Israel sería el pueblo elegido: el que se enfrentaría a los ídolos (Ver idolatría), pues seguiría el camino trazado por el dios único Yahweh. En la primera mitad del siglo X a. C. ese pueblo alcanzó tal objetivo durante los reinados de David y Salomón (Israel se había convertido en el Reino unificado de Israel, un estado teocrático con Yahweh en la cabeza). Pero el Tanaj indica que posteriormente las doce tribus de Israel se dividieron porque no llegaron a un acuerdo de quien sería el sucesor de Salomón.

Ocurrió que las tribus norteñas habían copiado el materialismo (ver Amós 6:8; 8:4-7; Jer 5:26; Habacuc 1:2-4) de los paganos (los cuales adoraban al dios El), mientras que Judá se mantenía «un poco menos infiel… reconocía todavía a Yahveh» (Libro de Oseas 4:15; 11:12; Libro de Amós 2:4-8).[31]

Luego de la división del reino el nombre de El (usado en los idiomas semitas para designar a la deidad principal, el toro o becerro) se difundió más entre los israelitas del norte. [Esas diez tribus del norte ―propiamente llamadas Israel- son Aser, Dan, Efraím, Gad, Isacar, Manasés, Neftalí, Rubén, Simeón o Simón y Zabulón]. Por su parte los del sur ―propiamente llamados de Judá o levitas y benjaminitas (Judá, Benjamín)― de donde viene el nombre de judíos, siguieron manteniendo el ritual a Yahweh en Jerusalén.

Hacia el siglo VIII a. C. el culto al dios El estaba bastante arraigado entre los israelitas del norte. Los frecuentes intercambios comerciales (sobre todo con Tiro) contribuían a ello. Absorbían cultos fenicios, asirios y sidonios. Por ejemplo, según 1 Reyes 16:31, un hijo de El (Melqart) era el «dios de Tiro» o «el Ba'al de Tiro». El rey de Sidón (Ethba’al) era servidor de Baal (Habbaal). El culto de este dios se introdujo en las tribus norteñas de Israel cuando el rey Ajab (o Acab) se casó con Jezabel, hija de EthBaal, rey de los sidonios.

Tu becerro [toro], Samaria [capital del norte de Israel], te hizo alejarte
Libro de Oseas 8:5; 10:5

Este «dios de Tiro» permaneció en Israel hasta el reinado de Jehú, quien lo anuló (Libro de Oseas 9:13; Libro segundo de los reyes 10:26).

El dios El como Yahveh[editar]

He Elohim y Adán.

En ciertas ocasiones, los israelitas utilizaban el término El para referirse a Yahweh, dado que esa era el término con que se denominaba a Dios. A veces usaban la variante Elohim (אֱלׂהִים). La palabra El significa ‘dios, poderoso, fuerte’, pero también ‘ídolo’.[28]​ Por lo tanto es una palabra genérica (deidad) que puede ser usada para cualquier dios, incluyendo a Baal, Moloc o Yahweh. A su vez, Elohim es una palabra de uso común que puede significar ‘dioses’ aunque también ‘Dios’.

Algunos judíos y cristianos consideran que este término debe de haber sido mayestático (es decir, símbolo de majestad de la divinidad), de manera que cuando Elohim se aplica a Yahveh significaría ‘el fuerte’ (según Skizzen, 3, 169), o ‘ser poderoso’ (según Dillmann).
Facciones del catolicismo también sostienen que pueda tratarse de una revelación inconsciente de la Santísima Trinidad.

El gran desafío[editar]

Luego de salir de Egipto y ya en el desierto, a los hebreos no les resultaba fácil abandonar el «modo de vida» (materialismo) que durante decenios habían experimentado en tierras egipcias. Por eso, ante cualquier dificultad los hebreos volvían al culto de El: (estas afirmaciones son válidas para creyentes, para el estudio crítico de la Biblia serían completamente anacrónicas, ya que la anterior concepción de contraste con la cultura cananea pertenece a época post-exílica, 800 años más tarde). Así dice la Torá.

Hizo de ello un becerro de fundición. Entonces ellos dijeron: «¡Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto!». Cuando Aarón vio esto, edificó un altar delante del becerro y proclamó: «¡Mañana será un día de fiesta dedicado a Yahvé!».
Éxodo 32:4-5

Una vez en la tierra prometida (Canaán), los israelitas fueron afianzando su culto a Yahvé hasta que pudieron consolidarlo en la época del rey David (siglo XI a. C.). Posteriormente ―durante el reinado de su hijo Salomón― ese «pueblo elegido» conseguía vivir bajo la ley de Dios. La paz se había afianzado y los habitantes vivían en un clima de relativa prosperidad. Pero tiempo después la mayor parte de las tribus volvieron al culto al becerro-toro El. La Biblia refleja ese episodio en términos muy similares a los anteriores:

«El rey [Jeroboam] hizo dos becerros de oro y dijo al pueblo: «Ya habéis subido bastante a Jerusalén. Aquí están tus dioses, Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto» (1.º Reyes 12:28).

Se puede apreciar la facilidad con que se pasaba del culto a Yahveh hacia el culto del becerro-toro, o sea el dios El. Dado que religión era equivalente a «modo de vida», hay quienes ensayan una explicación:

Seguir el culto a Yahveh exigía esforzarse para lograr una comunidad de hermanos, donde se defienda a los más débiles y prime la justicia. De esa manera se lograría la felicidad general, y Yahvé se encargaría de darles prosperidad y tranquilidad en sus fronteras (1.ª Re 2:3; Prov 29:14; Salmo 147:14). Seguir ese "modo de vida" era seguir los lineamientos de Yahvé:

  • «Estoy contra los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano» (Malaq 3:5).
  • «No mentiréis ni os defraudéis unos a otros» (Levítico 19:11).
  • «Has de tener un peso cabal y exacto, e igualmente una medida cabal y exacta… Porque cometer fraude es abominación para Yahvé» (Deut. 25:15-16).
  • «Tened balanza justa, peso justo, medida justa. Yo soy Yahvé» (Lev. 19:35).
  • «Abominación de Yahvé la balanza falsa» (Proverbios 11:1; 20:23).
  • «Si prestas dinero a uno de mi pueblo, al pobre que habita contigo, no serás con él un usurero; no le exigiréis interés» (Éxodo 22:25).
  • «Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Yahvé» (Lev. 19:18).

Por su parte los no hebreos basaban su vida en el materialismo (dioses materiales) a los que se rendía culto "para obtener bienes y riqueza". Para conseguir dicha riqueza podía utilizarse el comercio engañoso ―lo cual caracterizaba a los pueblos cananeos―. La mentira y el saqueo se transformaba en una práctica común.

  • «Canaán tiene en su mano balanzas engañosas, es amigo de hacer fraude» (Libro de Oseas 12:8-9).
  • «¿He de soportar yo una medida falsa... las balanzas de la maldad y la bolsa de pesas de fraude?» (Libro de Miqueas 6:9-11).

Pero a los pueblos «opresores» les iba bien, es decir, se sentían económicamente satisfechos, sin importarles a qué cantidad de pueblos estaban sometiendo. Por eso seguían adorando a El.

El tentador sistema de vida bajo el culto al dios El[editar]

La solidaridad y compasión no eran compatibles con ese pensamiento. De allí que el culto al becerro (lo cual representaba al dios El ―un dios bondadoso, dispuesto a perdonar... que permitía aquellos métodos de enriquecimiento) era muy tentador. Por lo tanto: seguir manteniéndose en el culto a Yahvé, en medio del tentador culto a dioses materiales de los cananeos y naciones vecinas era un gran desafío para los hebreos. [Notar que lo que más se reprocha a las tribus que volvieron al «dios becerro» es su comercio engañoso y la opresión a los más débiles (Isaías 10:2; Jeremías 5:27; Amós 6:8; 8:4-7; Miqueas 3:11)]. La idolatría que repudian los profetas del siglo VIII a. C. hace directa alusión al modo de vida:

El cántico de Isaías (siglo VIII a. C.) manifiesta un panorama desolador: Expresa que Yahvé «esperó de ellos derecho» (mishpat) «y ahí tenéis: asesinatos. Esperó justicia» (dsedaqah) «y ahí tenéis, lamentos» (Is 5:7). Dicho profeta continúa con su invectiva contra «los que añaden casas a casa y campos a campos hasta no dejar sitio y vivir ellos solos en medio del país» (Is 5:8); esos son «los que llaman al mal bien y al bien mal», y luego agrega: «Contra ellos se inflama la ira de Yahvé» (Is 5:25).

Asimismo el profeta Amós fustiga a las mujeres de los poderosos (entregadas como ellos a la comodidad y al abuso): «Oprimís a los indigentes» (dallim), «maltratáis a los pobres» (ebionim), «y pedís a vuestros maridos: “Traed de beber”» (Am 4:1).

[La Ley de Yahvé permitía que hubiera gente más próspera que otras, pero no que un rico se aproveche de su posición de privilegio (2.ª Sam 12:1-6)]. Congruente con todo esto, en el libro Apocalipsis se le reprocha a la Gran Ramera que sus negociantes «usan artimañas para llegar a ser los magnates del planeta» (Ap 18:23). Tal como lo adelantaba Zacarías cuando se refería al Juicio Final:

«Y en aquel día no habrá más negociantes [kenajaní: ‘cananeos’] en la casa de Jehová de los Ejércitos» (Zac 14.21).

Uno de los datos que muestra el sincretismo en el Antiguo Israel es que cuando se utiliza la forma El para referirse a Yahveh en vez de Elohim, paralelamente tienen el significado del título que los demás pueblos semitas le daban a la deidad El. Así en los pasajes en los que se refieren a Dios como «el Fuerte de Israel» o «el Fuerte de Jacob» (uno de los títulos de Yahveh en la Biblia), literalmente dice «el Toro de Jacob» o «el Toro de Israel» (Salmos 132:2,5, Isaías 1:24, 49; 26, 60:16, Salmo 22:16, entre otros). Esto podría dar lugar (para un desprevenido) a caer en el engañoso culto al toro-becerro (o sea, el culto a El o Baal).

En el idioma hebreo otro nombre para designar a Yahveh es la forma "Abir" significando poderoso, fuerte, la forma para los demás es "Abbir" del mismo significado, incluyendo la palabra Toro (nombre con el que se referían a «el otro El») así para referirse a Yahveh se utiliza Abir y para los demás Abbir, como en el caso de "los fuertes toros de Basan".[32]​ Otros escritores simplemente lo traducen de manera literal: ‘dioses’.

Una referencia a El en los textos ugaríticos y a Baal en representación del «jinete de las nubes», o «el que cabalga entre las nubes», es muy similar a las expresiones que la Biblia utiliza para Yahveh (Salmo 68:4, Deuteronomio 33:26, 2 Samuel 22:11).

Déjame decírtelo, príncipe Baal, déjame repetirlo, jinete entre las nubes: ahí tu enemigo, Baal, contempla, vas a matar a tus enemigos, contempla: tú aniquilarás a tus adversarios
Poema a Baal, textos de Rash Shamra
No hay nadie como el dios de Jesurún,

que para ayudarte cabalga en los cielos,

entre las nubes, con toda su majestad.
Deuteronomio 33:26-27

El como dios extranjero[editar]

Astarte.

En otras ocasiones los israelitas usaban el nombre El o Elohim, para referirse a una o varias divinidades extranjeras.

Decidan hoy a quién servir: si a los dioses (elohim), a los que sus antepasados servían a orillas del Éufrates, o a los dioses (elohim) de los amorreos que viven en esta tierra.

Por la gran variedad de nombres de dioses que pueden leerse en la Torá, algunos autores plantean la teoría de que originalmente los pueblos semíticos que se agruparon bajo la denominación de “hebreos”, tenían creencias politeístas que progresivamente fueron perdiendo y adaptando hacia el monoteísmo, durante la época previa a las primeras adiciones que conformaron la Torá.

Títulos del dios El[editar]

Ishtar, la diosa Asera de los babilonios.
  • Toro, el padre del tiempo, el rey, el creador de todo, el santo y compasivo, el bueno o noble.
  • Athtar (Aftar), el Maravilloso.
  • Yamu (Yam, Yahm, Yom, Yamm) (el mar o el océano).
  • Tiamat (las aguas) y Apsu (el agua dulce). Estas dos deidades podrían ser la misma persona, y a veces son representados como mujeres o varones.[33]​ En la mitología cananea, Apsu es llamado el príncipe de las aguas. A veces en Ugarit se le llamaba «mar». Los «otros yo» del mar, posiblemente sus hijos, u otros hijos de El (no está claro), son:
  • Horón (Jorón), dios del inframundo.
  • Yadi Yalha o Iadi Ialja
  • He o Jí (Helios), dios del Sol.[cita requerida]

El en nombres de lugares y personas[editar]

Todos los nombres como Ismael, Miguel, Israel y demás eran una forma teofórica, es decir los sufijos de los elementos (il, ilu o el) representan un "nombre divino" en este caso el supremo nombre del dios El, pero durante el reinado de Ebrum (rey de Ebla que se supone que fue el patriarca Eber [Heber], de donde proviene el nombre de hebreos) cambió de forma teofórica, de -el a -ya (w), de esta manera nombres como Mikailu (Miguel) se convirtieron en Mikaya (w), de esta manera el rey Ebrum cambió paulatinamente la religión de Ebla de su tiempo, asociándolo así con el nombre bíblico de Yahweh (-ya [w]), transformando a Yahweh en el Dios nacional, en vez de El.[34]

Como prefijo[editar]

El dios El en topónimos y antropónimos bíblicos.

  • Eladah: eternidad del dios El
  • Elasah: hechos del dios El
  • El-beth-el: el dios El de Betel
  • El-elohe-Israel: el dios Él es el dios de Israel
  • Eldaah: conocimiento del dios El
  • Eldad: favorito del dios El, amor del dios El
  • Elead: testigo del dios El
  • Elealeh: ofrenda quemada para El
  • Eleazar o Eliezer: ayuda del dios El, la corte del dios El
  • Elhanan: gracia, regalo o misericordia del dios El
  • Elí: mi dios El
  • Eliab, Eliabba: el dios Él es mi padre, el dios Él es padre
  • Eliada: conocimiento del dios El
  • Eliakim: resurrección del dios El
  • Eliam: pueblo del dios El
  • Elías (Eliyah): El-Yahvé (dos nombres del mismo dios) o ‘¡Yavé dios!’
  • Eliasaph o Eliasaf: el dios El aumenta
  • Eliashib: el dios El de la conversión
  • Eliathah: tú eres mi dios El
  • Elidad: amado del dios El
  • Eli-el: el dios El, mi El
  • Elienai: el dios El de los ojos
  • Elihoreph o Elijoref: dios El del invierno, dios El de la juventud
  • Elika: pelícano del dios El
  • Elim: chivo, ciervo, venado, hombre fuerte
  • Elimelech: el dios Él es rey
  • Eliphal o Elifal: milagro del dios El
  • Eliphalet o Elifalet: el dios El de liberación
  • Eliphaz o Elifaz: esfuerzo del dios El
  • Elishabeth o Isabel: juramento (o completud) del dios El
  • Elisha: el dios El salva
  • Elishah: cordero del dios El, ayuda del dios El
  • Elishama: el dios El escucha
  • Elishaphat: mi dios El juzga
  • Elishua: el dios Él es mi salvación
  • Eliud: el dios Él es mi alabanza
  • Elizur: el dios Él es mi fuerza o mi roca; roca de El
  • Elkanah: celo del dios El, el dios El celoso
  • Elkeshai: dureza o rigor del dios El
  • Ellasar: rebelado contra el dios El
  • Elmodam: el dios El de la medida, el dios El de la ropa[35]
  • Elnaam: el dios El imparcial
  • Elnathan: el dios Él ha dado, regalo del dios El
  • Elohim: los dioses, o el dios El poderoso (según el contexto).
  • Elpaal: trabajo del dios El
  • El Shadai: el dios El de las montañas (Génesis). No está claro si es un atributo del Yahveh, o se adoptó la denominación de un dios de la mitología amorrea, que ―unida al nombre del dios cananeo―, se usó como un nombre más del dios de Israel).
  • Elteketh: caso del dios El
  • Eltolad: generación [procedente] del dios El
  • Eluzai: el dios Él es mi fuerza
  • Elyón: el dios El más alto
  • Elzabad: el dios El de la dote
  • Elzaphan: el dios El del viento norte

También hay muchas palabras cuya etimología aparentemente no está relacionada con el dios El:

  • Eleph: aprendizaje
  • Eli: ofrenda, o levantamiento
  • Elkoshite: hombre de Elkeshai
  • Elon: roble, jardín, fuerte
  • Elon-beth-hanan: casa de la gracia o casa de la misericordia

Como sufijo[editar]

El aparece como sufijo de muchos nombres:

  • Abde-el: nube [o vapor] del dios El
  • Abdi-el: sirviente del dios El
  • Abi-el: el dios El [es mi] padre
  • Abima-el: un padre enviado por el dios El
  • Adbe-el: igual que Abde-el
  • Adi-el: testigo del dios El
  • Adri-el: rebaño del dios El
  • Ammi-el: pueblo del dios El
  • Ari-el: altar del dios El, luz del dios El o león del dios El
  • Asah-el: criatura del dios El
  • Asare-el: beatitud del dios El
  • Así-el: trabajo del dios El
  • Azra-el: quien al dios El ayuda
  • Asri-el: ayuda del dios El
  • Azri-el: igual que Asriel
  • Barach-el: el que se inclina ante el dios El
    • Barachías: el que se inclina ante Yah
  • Bet-el o Beth-el: casa del dios El
  • Betuel o Bethu-el: filiación del dios El
  • Bezale-el: sombra del dios El
  • Carme-el: cordero circunciso; cosecha; lleno de trigo
  • Dani-el: juicio del dios El; el dios Él es mi juez
  • Deu-el: conocimiento del dios El
  • Emanu-el: el dios Él está con nosotros
  • Ezequi-el: El fortalecerá
  • Fanu-el (igual que Peniel): rostro del dios El, visión del dios El; el que ve el rostro del dios El
  • Gabri-el: el dios Él es mi fuerza (geber: ‘hombre’ o ‘raza humana’),
  • Gaddi-el: chivo del dios El; el dios Él es mi felicidad
  • Gamali-el: recompensa del dios El; camello de El
  • Geu-el: redención del dios El
  • Haname-el: regalo del dios El, gracia del dios El
    • Hanane-el
    • Hani-el
    • Hanni-el
  • Haza-el: que ve al dios El
  • Hi-el: el dios El vive; vida del dios El
  • Irpe-el: salud del dios El, medicina del dios El o alabanza del dios El
  • Ishma-el (Ismael): el dios El cura, o el dios El escucha
  • Isra-el: el que lucha contra [el dios] El o el que prevalece ante el dios El
  • Ithi-el: señal del dios El, venida del dios El
  • Jaasi-el: trabajo del dios El
  • Jabne-el: edificio del dios El
  • Jahale-el: alabanza al dios El; luz del dios El
  • Jahazi-el o Jehazi-el: visión del dios El
  • Jahdi-el: unidad del dios El, agudeza del dios El o venganza del dios El
  • Jahle-el: la espera por el dios El, el ruego al dios El, la esperanza en el dios El
  • Jahze-el: el dios El posee, o el dios El divide
  • Jasi-el: fuerza del dios El
  • Jathni-el: regalo del dios El
  • Jaze-el: ver Jasiel
  • Jedia-el: conocimiento del dios El
  • Jedi-el: conocimiento del dios El, o renovación del dios El
  • Jehalele-el o Jehalel-el: alabanza del dios El; claridad del dios El
  • Jehazi-el o Jahazi-el: visión del dios El
  • Jehei-el: el dios El vive
  • Jehezek-el: Fortalecerá el dios El
  • Jekabze-el: congregación del dios El
  • Jekuthi-el: congregación del dios El o la esperanza del dios El
  • Jemu-el: día del dios El, hijo del dios El
  • Jerahme-el: misericordia del dios El o amado del dios El
  • Jeri-el o Jeruel: miedoal dios El o visión del dios El
  • Jesimi-el: asombro por el dios El, o acto de nombrar del dios El
  • Jeu-el: el dios El se ha llevado; El acumula [riquezas]
  • Jezre-el: semilla del dios El
  • Jiftha-el: el dios El abre
  • Kabze-el: congregación del dios El
  • Kadmi-el: el dios El antiguo, el dios El de la antigüedad; el dios El del Levante
  • Kemu-el: el dios El lo ha levantado (o lo ha establecido).
  • La-el: para el dios El
  • Lemu-el: el dios El con él o con ellos
  • Magdi-el: declaración del dios El; fruta elegida por el dios El
  • Mahalele-el: alabanza del dios El
  • Malchi-el: el dios Él es rey o el dios Él es mi consejero
  • Malele-el: igual que Mahalele-el
  • Mehetab-el: ¡qué bueno es el dios El!
  • Mehuja-el: el que proclamaal dios El
  • Meshezahe-el: el dios El se lo lleva; salvación del dios El
  • Migdal-el: torre del dios El
  • ¿Mig El? (Miguel): ¿quién es como el dios El?
  • Nahali-el: herencia o valle del dios El
  • Natana-el o Nezana-el: regalo del dios El
  • Nei-el: conmoción por el dios El
  • Nemu-el: sueño del dios El
  • Nethane-el o Nazana-el: regalo del dios El
  • Othni-el: la hora del dios El.
  • Pagui-el: prevención u oración del dios El.
  • Palti-el: entrega o prohibición del dios El.
  • Peni-el: rostro o visión del dios El; el que ve el rostro del dios El.
  • Penu-el: igual que Peniel.
  • Pethu-el: boca o persuasión del dios El.
  • Phanu-el (igual que Peniel).
  • Puti-el: el dios Él es mi gordura.
  • Rafa-el o Refa-el: el dios El sana, médico del dios El, o medicina del dios El.
  • Ragu-el: pastor del dios El, o amigo del dios El.
  • Repha-el: igual que Rafael.
  • Reu-el: igual que Ragüel.
  • Salathi-el: pedido por el dios El, o alquilado por el dios El.
  • Samu-el: prestado, oído o pedido por el dios El.
  • Shealti-el: igual que Salathiel.
  • Shebu-el: cautividad o asiento del dios El.
  • Shelumi-el: igual que Shelemiah.
  • Shelemiah: el dios Él es mi perfección, mi felicidad o mi paz.
  • Shemu-el: señalado por el dios El.
  • Shuba-el: retorno de cautivos; asiento del dios El.
  • Tabeal o Tabe-el: el buen dios El.
  • U-el: que desea al dios El.
  • Uri-el: el dios Él es mi luz o mi fuego; igual que Urías (Uri-Yah).
  • Zabdi-el
  • Zuri-el: roca o fuerza del dios El

También hay muchas palabras cuya etimología aparentemente no está relacionada con el dios El:

  • Abel: quizá pastor, camello o hijo.
  • Azaz-el: chivo expiatorio.
  • Babel.
  • Hillel: aquel que alaba.
  • Jael: el que asciende; un niño.
  • Jezebel: no exaltado.
  • Joel: el que manda.
  • Methusael: quien pide morir.
  • Misha-el o Misael: el que es pedido o alquilado.
  • Ohel: tienda, tabernáculo, brillo.
  • Ofel: torre, oscuridad, nubecita blanca.
  • Raq-el: oveja.
  • Tekel: peso.
  • Zerub Babel: un extranjero en Babilonia; dispersión de la confusión.
  • Zorobabel: igual que Zerubbabel.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Matthews, 2004, p. 79.
  2. Gelb, 1961, p. 6.
  3. Leeming, 2005, p. 60.
  4. Kugel, 2007, p. 423.
  5. Cross, 1997, p. 14.
  6. José María Blázquez: Dioses, mitos y rituales de los semitas occidentales en la antigüedad (pág. 30). Madrid: Cristiandad, 2001.
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  11. Cross, 1973, p. 19.
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  18. Robert Graves y Raphael Patai: Hebrew myths (hay traducción al español: Los mitos hebreos).
  19. a b Herrmann, W. (1999). «El». En Van der Toorn, Karel; Becking, Bob; Van der Horst, Pieter W., eds. Dictionary of Deities and Demons in the Bible (2nd edición). Leiden: Brill Publishers. pp. 274-280, 352-353. ISBN 90-04-11119-0. doi:10.1163/2589-7802_DDDO_DDDO_El. 
  20. Van der Toorn, 1999.
  21. Cross, 1973, p. 39.
  22. Virolleaud 1936, et al.
  23. En caldeo y en hebreo, YisraEl significa ‘gobernará [como] el dios El’. Su raíz primaria significa ‘luchar, poder, vencer y prevalecer’. (Léase la Concordancia Strong #3079, 3478, 8280 y 410, El significa ‘fortaleza’ y ‘fuerte, poderoso’.
  24. Génesis 32:28 en dos versiones.
  25. Se sostiene que ―como le tiene miedo a la luz― no podría tratarse de un ángel de Yahveh. (Ver Libro de Job 24:17 y Libro de Oseas 12:4).
  26. Capítulo 12 del Libro de Oseas, en dos versiones, en el sitio web Bible Gateway.
  27. a b La definición de El aparece como término 410 en el Diccionario hebreo Strong.
  28. La definición de Bethel aparece como término 1008 en el Diccionario hebreo Strong.
  29. Roberto Jamieson, A. R. Fausset, y David Brown (Jaime C. Puarles y Lemuel C. Puarles, traductores): Comentario exegético y explicativo de la «Biblia» (capítulo 7, «Antiguo testamento», pág. 957). El Paso (Texas): Editorial Mundo Hispano (Casa Bautista de Publicaciones), 2003.
  30. Alfonso Lockward (trad.): Nuevo diccionario de la «Biblia». Miami: Unilit, 1999.
  31. Strong 46 de 82 Abir, y Abbir 47 de 46, significando entre otras ‘fortaleza, fuerte, poderoso, valiente, noble, novillo, corcel y toro’, 82 significa volar o que vuela "Toro alado?", de 83.
  32. Según varios escritores.[cita requerida]
  33. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas archaeology
  34. «Elmodam», artículo en el sitio web Hitchcock's Bible Names Dictionary.
Error en la cita: La etiqueta <ref> definida en las <references> pertenece al grupo «» no declarado en el texto anterior.

Bibliografía[editar]

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  • DOUGLAS, J. D.; y N. Hillyer: The illustrated «Bible» dictionary. Sídney (Australia): InterVarsity Press, Tyndale House Publishers, 1998. ISBN 0-8423-1566-7, 084231567-5, 0-842-31568-3.
  • GRAY, John: Near eastern mythology. Feltham (Reino Unido): Hamlyn Books, 1977. ISBN 0-600-03638-3, 9780600036388.
  • HAYFORD, Jack W., Sam Middlebrook, Jerry Horner, Gary Matsdorf et al.: Biblia de estudio Plenitud (versión Reina-Valera. San José (Costa Rica): Caribe, 1960. ISBN 0-89922-279-X.
  • LOCKWARD, Alfonso: Nuevo diccionario de la «Biblia». Miami (EE. UU.): Unilit, 1999. ISBN 0-7899-0217-6: 978-07899-0217-7.
  • MAGNUSSON, Magnus (1929-2007): B. C., the archaeology of the Bible lands. Londres: BBC, 1977. ISBN 0-563-17209-6, 9780563172093.
  • GRAVES, Robert y Raphael PATAI: Hebrew myths: the book of Genesis. Londres: Arena, 1989. ISBN 0-09-956310-X, 9780099563105.
  • STRONG, James: Nueva concordancia exhaustiva Strong de la Biblia. Nashville (EE. UU.): Thomas Nelson Publishers, 1993. ISBN 0-89922-382-6.