Leyenda de Dan-El

La Leyenda de Dan-El o Epopeya de Aqhat es una antigua epopeya semítica occidental que narra la infructuosidad de la tierra durante los meses sin lluvia de verano, de la cual sólo se conocen fragmentos de tres tablillas que se encontraron en Ugarit (actualmente Ras Shamra, Siria). Data del siglo XVI a. C. y falta el final de la historia.[1]
Argumento
[editar]Como en la Epopeya de Kirta, la leyenda se inicia también con la petición del sabio rey Daniel al dios Baal para que interceda ante el dios supremo El y le conceda un heredero, un hijo que pueda cumplir con los deberes de tipo cultual y funerario para con su padre, que ya es muy viejo, como Abraham. El dios supremo accede y le da su bendición. Bajo la protección de los dioses nace el príncipe Aqhat / Dan-El / Danel ("Dios juzgará") y, una vez crecido, su padre recibe la visita del dios artesano Khotar, quien es bien acogido y le regala un arco prodigioso, que cuadruplica el alcance del normal. Pero la diosa del amor y de la guerra Anat, hermana de Baal, celosa de sus prerrogativas, codicia tal arma y emprende todo tipo de estratagemas para conseguirla. Primero intenta comprarla a peso de plata y oro; luego quiere cambiarla a cambio de una promesa de inmortalidad.
Pero Aqhat responde siempre rotundamente que no: si tanto lo desea, puede pedir a Khotar que le haga otro igual, y además no se cree la oferta de inmortalidad de la diosa, porque el destino del hombre es la muerte:
No me embrolles ¡oh doncella! pues para un prócer tus embrollos son un lodazal. / ¿Qué es lo que un hombre consigue como destino último, qué alcanza un hombre como resultado final? La cal se verterá sobre mi cabeza, la cal sobre mi cráneo; yo también moriré la muerte de todos, y como un mortal también pereceré.[2]
Pero añade una hybris u ofensa a la diosa, cuya rabia esta logra ocultar: "Los arcos son cosa de guerreros. ¿Acaso ahora se dedican a cazar con ellos las mujeres?". Entonces Anat denuncia la hybris del príncipe al dios supremo para así conseguir el arco, y le pide que la deje aniquilarlo en los mismos términos amenazantes con que en el mito de Baal le sacó su consentimiento para proclamar rey a su hermano Baal y decretar la construcción de su palacio. Su padre cede a las amenazas, pues sabe que nada podrá detener a esta hija suya inexorable.
Ella seduce al joven prócer y lo atrae a una zona donde poder llevar a cabo su venganza; alquila los servicios de un matón, un semidiós de segunda fila y genio maléfico, Yatipán, al que camufla tras una bandada de águilas con las que ella misma vuela. Cuando lo tiene bien situado, lo lanza sobre él; el genio golpea a Aqhat y este muere, aunque al parecer esa no era su intención, sino derribarlo y quitarle el arco.
Pero tampoco logra esta vez su propósito Anat: el arco se rompe y cae al agua (aquí existe una laguna en la narración). Se lamenta la muerte del joven héroe, y la tierra, que ha sorbido su sangre, se vuelve estéril. Una pertinaz sequía se esparce por el reino, y el monarca Daniel, sin saber qué ha ocurrido, recorre los campos con su hija Pugat buscando cualquier signo de vida vegetal. Entonces le llega la noticia de la muerte del príncipe. Ayudado por Baal busca su cadáver y, después de tres conjuros sobre las aves rapaces, da con "la madre de las águilas" que ha devorado a Aqhat. Recoge lo que ha quedado de sus restos mortales y los sepulta con honores divinos, como hacía Anat con los de Baal en el mito.
Lanza luego Daniel tres maldiciones sobre otras tantas ciudades posibles escenarios del crimen, siendo la tercera el escenario real, y vuelto al palacio lamenta la muerte mientras su hermana se prepara para llevar a cabo su venganza: con la bendición paterna se viste de joven guerrero y de mujer para aparentar ser la diosa Anat y se dirige al campamento del genio maléfico asesino. Este no descubre quién es en realidad y la recibe con agasajos; suelta su lengua por el vino, el genio Yatipán confiesa la fechoría y se ufana de ella; entonces Pugat, como más tarde la heroína hebrea Judit, lo emborracha y se deshace de él (laguna). Falta el final.[3]
Referencias
[editar]- ↑ «Ugarit - Inicio - Diccionario Tesauro de Historia Antigua y Mitología». www.tesaurohistoriaymitologia.com. Consultado el 22 de enero de 2025.
- ↑ «Mitología cananea. Epopeya de Aqhat.». Nuestros antepasados. 20 de diciembre de 2009. Consultado el 10 de febrero de 2026.
- ↑ Cf. Gregorio del Olmo Lete, en "Leyendas épicas cananeas", en Leyendas del Próximo Oriente antiguo, trad. y notas de Federico Lara Peinado. Prólogo de Gregorio del Olmo Lete. Barcelona: Círculo de Lectores, 1999, pp. 42-46.