Mandeísmo

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Mandeísmo
Fundador(es). Juan el Bautista
Deidad principal Dios
Tipo Monoteísta, Gnosticismo
Número de seguidores estimado 5000 a 7000
Seguidores conocidos como Mandeos/as
Escrituras sagradas Genzā Rabbā, Qolastā, Drāšā D-Yaḥyā, Dīvān, Asfar Malwāshēasta
Lengua litúrgica Mandeo
País o región de origen Palestina, Medio Oriente
Lugares sagrados Río Jordán (entre Jordania e Israel).
País con mayor cantidad de seguidores Irak Bandera de Irak
Símbolo El darfash (una cruz envuelta en tela blanca).
Clero Sacerdotes nasoreanos
Religiones relacionadas Gnosticismo, Maniqueísmo

El mandeísmo (del arameo מַנְדַּע, /manda/, ‘[nosotros] sabemos’) fue una secta gnóstica que se desarrolló en los siglos I y II d. C. en las orillas del río Jordán. Después esta religión admitió otros elementos por sincretismo y en la actualidad, todavía quedan algunos creyentes en ciertas zonas de Irak, entre 5000 y 7000, e Irán, ya que las persecuciones por parte del integrismo islámico (sobre todo en Irak) han provocado una gran emigración y dispersión. Estaba dirigida por la casta sacerdotal de los nasoreanos (nombre por el que también eran conocidos). Esta casta sacerdotal se divide en dos tipos, los iniciados al más alto nivel denominados ganzibra (tesoreros) y otros con menor rango de iniciación, llamados tarmidia (discípulo) y utilizan como lengua litúrgica un dialecto arameo oriental hoy ya sólo entendido por sacerdotes. El alfabeto mandeo guarda el más estrecho paralelismo con las inscripciones elymaicas de Tang-i-Sarwäk en Juzestán (siglo II).

Textos sagrados[editar]

Ninguno de los manuscritos que quedan de los libros sagrados mandeos son anteriores al siglo XVI, aunque parte del material recogido puede datarse al menos hasta el 700 d. C.. Sin embargo partes considerables de, por ejemplo el Guinza y El libro de Juan son fechables en época islámica, ya que mencionan a Mahoma y la expansión del islam. Sus libros litúrgicos y sagrados son:

  • Ginza (‘tesoro’), llamado también El gran libro y, en Europa, Libro de Adán. Comprende dos partes principales: Ginza de derecha (compuesto por dieciocho opúsculos de mitología y cosmología principalmente) y Ginza de izquierda o Libro de las almas (más reducido, y que trata de la ascensión del alma al reino de la luz; sus himnos son recitados en la misa de difuntos o masiqta). Todavía no existe edición crítica del texto.
  • El libro de Juan o Libro de los ángeles, heterogénea colección de 37 obras, extensas o breves, de contenido principalmente mitológico, en el que destaca sobre todo un opúsculo sobre Juan el Bautista y otro referente a la llegada de un mensajero celestial (Amos) a Jerusalén.
  • Qolasta (‘antología’), también llamado Cantos e himnos para el bautismo y la ascensión, un libro de himnos religiosos, cantos y oraciones acompañados de las instrucciones pertinentes para los ceremoniales para el bautismo y la misa de difuntos, dos de los ritos más importantes de esta religión.

Otros escritos importantes, los llamados Rollos secretos, fueron publicados por E. S. Drower: Diwan Abatur (Ciudad del Vaticano, 1950); se trata de una descripción de la esfera demoníaca de los planetas; el Diván de la gran revelación, llamado también The Haran Gawaita and the Baptism of Hibil-Ziwa (ibid. 1953); las voluminosas Mil y doce cuestiones (The Thousand and Twelve Questions, 1960), compilación que consta de siete partes destinada a los religiosos y novicios; un ritual para ordenación de sacerdotes (o coronación): The coronation of the great Niflam (Lei, 1962); un tratado de astrología, Sfar Malwase; los rituales del bautismo y del matrimonio y A pair of nasoraean commentaries (Lei 1963), comentarios divididos en dos partes: el Primer gran mundo y el Primer pequeño mundo.

Historia[editar]

La más temprana alusión literaria a la secta se debe a Teodoro Bar Khonai (792 d. C.), heresiólogo de Siria oriental que en su Libro de los escolios extrae varias citas del Ginza. Se trata de una enrevesada mezcolanza sin unidad ni coherencia de mitos, reglas de ética y conducta, historia, cuentos y teología. En esta religión se oponen un reino de la luz y un reino de la oscuridad. El demiurgo de esta religión es Ptahil, hijo de Abathur y enfrentado a Ruha y sus hijos, los signos del Zodiaco, y los demonios. Ptahil hizo un mundo que contiene mucha luz, pero las continuas interferencias de Ruha y sus hijos estropearon su trabajo. El teólogo Richard August Reitzenstein consideraba que el mito redentor surgió de las religiones iranias, entre las que se incluía el mandeísmo. Mark Lidzbarski consiguió demostrar que se habla de un redentor en el Ginza del mandeísmo. Es el «conocimiento de la vida» (manda da hayye), que baja a la Tierra para redimir a las almas que han sido cautivadas por el poder de las tinieblas y encerradas en el cuerpo del hombre, elaborado por las fuerzas de la oscuridad, Ruha, los signos del Zodiaco y los demonios y por lo tanto perteneciente al reino de lo oscuro, y así devolverlas al reino de la luz, a donde pertenecen. En su retorno, las almas deben asimilar este mito y superar una gran serie de puestos de guardia (mattaratha), montados por los demonios para secuestrarlas e impedirlo; sólo se pueden superar con la preparación que usa el ritual mandeo, cuya parte central es el recitado del mito y el bautismo en agua viva, es decir, que corra, porque fluye del reino de la luz, bautismo que se repite cada cierto tiempo, pues sólo por él el alma se mantiene limpia de la mancha de la materia. Otros elementos simbólicos, como entre ellos una túnica blanca, una corona y un báculo, se usan en el rito. El sacerdote al final saca del agua al alma con la mano derecha.

La dificultad en el estudio de este material es que no se logra encontrar referencias anteriores al siglo VII; sin embargo, el egiptólogo sueco T. Säve-Söderbergh ha podido probar que algunas partes de los himnos mandeos existían ya en el siglo III comparándolos con textos maniqueos paralelos. También es probable que la redacción más antigua de los himnos date de los siglos III o IV según R. Macuch. Otros indicios señalan a que algunos son textos anteriores a Cristo. Aunque podrían tener algún estrato primitivo, es imposible saber si es anterior el redentor cristiano o el iranio. Posterior parece la tradición de considerar a Juan el Bautista como el verdadero Mesías; Jesús de Nazaret es considerado un falso mesías. Un símbolo del mandeísmo es la "darfash", una cruz con cintas de tela.

Los misioneros portugueses en Irak los designaron erróneamente «cristianos de san Juan», aunque los mandeos nunca han aceptado a Jesús, a quien consideran un traidor que fue crucificado por Dios como castigo por volverse contra Juan el Bautista.

Se trata de una religión sincrética en donde aparece un dualismo de tradición mazdeísta que presenta el mundo de la luz y el de las tinieblas y otros elementos de las tradiciones mesopotámicas también presentes en los relatos bíblicos.

Mandamientos[editar]

Los mandeos obedecen diecisiete mandamientos:

  1. No blasfemar.
  2. No asesinar.
  3. Abstenerse de todo adulterio.
  4. No robar.
  5. No mentir.
  6. No prestar falso testimonio.
  7. Abstenerse de deslealtad y deshonestidad.
  8. Abstenerse de toda lujuria.
  9. No practicar magia y brujería.
  10. No circuncidarse.
  11. Abstenerse de bebidas alcohólicas.
  12. No practicar la usura.
  13. No llorar la muerte.
  14. No comer animales muertos, embarazados o atacados por otros animales furiosos ni sangre.
  15. No divorciarse (salvo en casos excepcionales).
  16. No suicidarse ni abortar.
  17. No autotorturarse ni practicar abstinencia.

Un rasgo curioso es que la continencia se considera impiedad y quien no engendra hijos no tendrá un lugar en el cielo, por lo cual el matrimonio es obligatorio y la poligamia está permitida. En el mandeísmo las mujeres poseen exactamente el mismo valor social, rango y respeto que el hombre.

Mandeísmo y cristianismo[editar]

Se dice en primer lugar que el núcleo del mandeísmo es un mito ligado al antiguo misterio iranio de la redención, mito que aparece con distintas expresiones en los sistemas gnósticos refutados por los Padres, por ejemplo Hipólito e Ireneo, y en diversos vestigios gnósticos, como Psistis sophia, las Odas de Salomón, los Hechos de Tomás y en la literatura hermética. El mito y el misterio son precristianos y están en el fundamento o base de la doctrina cristiana, especialmente en sus formas gnósticas. En segundo lugar, se afirma que el ritual y el mito mandeos fueron formulados, de hecho, por Juan el Bautista, y los mandeos del siglo VIII y siguientes son los sucesores de la secta baptista a la que se alude en Hechos de los Apóstoles, XVIII, 24 - XIX, 7. El cristianismo surgió de esta secta baptista y sus miembros eran llamados nazoreos, nombre con el que se designan a sí mismos los mandeos en sus escrituras sagradas.

El mandeísmo y el islamismo[editar]

El Corán establece que la humanidad se divide en tres grupos, los fieles musulmanes, la Gente del Libro y los infieles (paganos idólatras). La gente del libro son los judíos, cristianos y sabeos, a quienes se les debe permitir practicar su religión discretamente. Nunca fue bien establecido quiénes eran los sabeos ya que en Yemen existía un culto relativamente monoteísta que adoraba a los astros y era denominado sabeísmo, culto al que según la tradición pertenecía Abraham antes de volverse monoteísta. No obstante, la llegada de sabeos de Yemen a Mesopotamia, Irak, generó una mezcla en la cual los ritos caldeos fueron confundidos con los mandeos. Así, a los mandeos se les relacionó erróneamente con los sabeos. Los mandeos insistieron ser ellos los sabeos mencionados en el Corán, lo cual en general ha sido aceptado.

Mandeos y gnósticos[editar]

Para algunos, los mandeos son los últimos gnósticos antiguos que quedan. Su religión y sus ideas son bastante similares a la gnosis y, en todo caso, mandeo deriva de la palabra aramea manda, que significa ‘conocimiento’ (gnosis en griego), o más literalmente ‘[nosotros] conocemos’. Otros eruditos aseguran que los mandeos son los últimos remanentes de los esenios, algunas escuelas esotéricas consideran que Jesús perteneció a los esenios y a los nasoreanos.

Mandeísmo en la actualidad[editar]

De un estimado de 50.000 a 70.000 previo a la reciente guerra de Irak sólo quedan en Irak e Irán entre 5000 y 7000 mandeos. Muchos han huido de los asesinatos, violaciones, conversiones forzadas y confiscación de bienes por parte de extremistas islámicos de Irak, a Jordania y Siria, y otros a los Estados Unidos, donde pasan de unos mil, según un informe difundido recientemente por la Sociedad Mandeísta de Estados Unidos, con sede en Nueva Jersey.

Véase también[editar]

Fuente[editar]

Enlaces externos[editar]