Ir al contenido

Domenico Ghirlandaio

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Domenico Ghirlandaio

Supuesto autorretrato en la Adoración de los Reyes Magos (1488).
Información personal
Nombre de nacimiento Domenico di Tommaso Curradi di Doffo Bigordi
Nacimiento 2 de junio de 1448
Florencia, Italia
Fallecimiento 11 de enero de 1494
Florencia, Italia
Causa de muerte Malaria Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Iglesia de Santa María Novella Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad italiana
Religión Iglesia católica Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Hijos Ridolfo Ghirlandaio Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alumno de
Información profesional
Área pintor renacentista
Alumnos Miguel Ángel, Sebastiano Mainardi, Ridolfo Ghirlandaio y Francesco Granacci Ver y modificar los datos en Wikidata
Movimiento Renacimiento Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables

Domenico Bigordi o Domenico Curradi, más conocido por el apodo Ghirlandaio (Florencia, 2 de junio de 1448-11 de enero de 1494), fue un pintor cuatrocentista italiano. Entre los aprendices que se formaron en su taller destaca Miguel Ángel.

Trabajó sobre todo en su ciudad natal,[1]​ encontrándose entre los protagonistas del Renacimiento florentino en la época de Lorenzo el Magnífico. Hacia 1480 se convirtió en uno de los retratistas de referencia de la alta sociedad de la ciudad, gracias a un estilo preciso y fácilmente reconocible. Jefe de un nutrido taller, en el que dio sus primeros pasos un Miguel Ángel adolescente, es recordado sobre todo por sus grandes ciclos de frescos, como algunas escenas de la Capilla Sixtina en Roma,[2]​ la Capilla Sassetti y la Capilla Tornabuoni en Florencia.[1]​ Domenico formó parte de la llamada «tercera generación» del Renacimiento florentino, junto a maestros como Verrocchio, los hermanos Antonio y Piero Pollaiuolo y el joven Sandro Botticelli.[3]

Sus hermanos Davide y Benedetto fueron también pintores activos en su taller, así como su cuñado Sebastiano Mainardi de San Gimignano.[1]​ Su hijo Ridolfo fue un pintor activo en la Florencia del Renacimiento tardío.

Biografía

[editar]

Primeros años

[editar]

Orígenes

[editar]
Adoración de los Magos (1488).

La principal fuente sobre la vida de Ghirlandaio es la biografía que de él escribió Giorgio Vasari en sus Vite. Aunque fue redactada alrededor de setenta años después de la muerte del pintor, se considera una fuente amplia y detallada, si bien refleja el aprecio personal de Vasari por su arte.[3]

Nacido como Domenico di Tommaso Curradi di Doffo Bigordi, con los apellidos Curradi por el padre y Bigordi por el abuelo, en la bibliografía aparece generalmente como Domenico Bigordi, aunque algunos autores lo citan como Domenico Curradi. La ocupación de su padre Tommaso Bigordi y de su tío Antonio en 1451 era setaiuolo a minuto, esto es, comerciantes de sedas y objetos relacionados con ellas en pequeñas cantidades. Fue el mayor de cinco hijos del orfebre Tommaso di Currado con su primera esposa, Mona Antonia; de ellos, solo Domenico y sus hermanos y futuros colaboradores Davide y Benedetto sobrevivieron a la infancia. Tommaso tuvo otros dos hijos con su segunda esposa, también llamada Antonia, con quien se casó en 1464. La hermanastra de Domenico, Alessandra (nacida en 1475), se casó con el pintor Bastiano Mainardi en 1494.[4]

El apodo de Ghirlandaio («fabricante de guirnaldas») le llegó a Domenico a través de su padre (o quizá de alguno de los jóvenes maestros de su taller), joyero con taller en la via dell'Ariento —llamada así por la concentración de orfebres—. Según Vasari, era conocido por las guirnaldas metálicas que lucían sobre la frente las jóvenes florentinas,[5]​ aunque no está claro si fue él el inventor de ese adorno. En algunos documentos fiscales el padre aparece todavía como comerciante o intermediario.[6]

Formación

[editar]

Domenico trabajó inicialmente como aprendiz de joyero u orfebre, probablemente en el taller familiar. Vasari relata que el joven mostraba poco interés por ese oficio y prefería dedicar el tiempo a retratar a los paseantes, por lo que el padre terminó aceptando que se formara como pintor y mosaicista. Lo puso entonces de aprendiz con Alessio Baldovinetti, noticia confirmada en el siglo XVI por las memorias de Francesco Baldovinetti, descendiente del pintor.[3]​ Baldovinetti ha sido revalorizado por la historiografía reciente como un refinado intérprete del legado florentino y de las influencias flamencas (Rogier van der Weyden, Hans Memling y Hugo van der Goes), especialmente por su atención al paisaje, tratado como elemento estructural de la representación y no solo como fondo.[3]

Según Günter Passavant, Ghirlandaio fue también aprendiz en Florencia de Andrea del Verrocchio,[7]​ cuyo taller se contaba entre los más activos de la ciudad y por el que pasaron artistas como Sandro Botticelli, Perugino, Lorenzo di Credi y, algunos años después, Leonardo da Vinci.[6]​ En su formación influyeron además el gusto narrativo de Benozzo Gozzoli y la preferencia por el dibujo firme y el color suave de Filippo Lippi.[3]

De su juventud se conocen pocos datos documentales, hasta el punto de que ni siquiera hay constancia de una residencia fija anterior a la década de 1480. Los años siguientes, entre aproximadamente 1480 y su muerte en 1494, fueron sin embargo intensos y están bien documentados: la demanda de encargos fue continua y su taller desarrolló una producción abundante, aunque no se conocen obras seguras posteriores a 1491.

Primeras obras en Florencia

[editar]

En 1472 se inscribió en la Compañía de San Lucas de los pintores, lo que certifica el final de su aprendizaje.[6]

Los primeros trabajos independientes de Ghirlandaio se encuentran en iglesias de los alrededores de Florencia. La primera obra destacada es un fresco en la pieve di Cercina (Santos Jerónimo, Bárbara y Antonio Abad), fechable hacia 1471-1472. Se trata de la decoración de la banda central de un nicho semicircular, con una arquitectura fingida de nichos de mármol divididos por pilastras que se apoyan sobre una cornisa con imitaciones de mármoles. En ellos se disponen los santos Jerónimo, Bárbara y Antonio Abad, caracterizados por una línea de contorno sutil y fluida y una coloración viva y armónica, derivada del ejemplo de Domenico Veneziano. En el San Jerónimo se perciben ecos del interés anatómico y de la fuerza plástica de Andrea del Castagno, si bien el conjunto se mantiene suavizado y con un movimiento moderado, alejado del dramatismo. Destaca la búsqueda ilusionista de algunos detalles que «sobresalen» de los nichos, como los pies proyectados hacia el espectador o las manos sobre santa Bárbara, que arrojan una sombra verosímil sobre los escalones.[8]

Pronto obtuvo el favor de la familia Vespucci, aliada de los Médici, para la que pintó una Virgen de la Misericordia y una Pietà en la Capilla Vespucci de la Iglesia de Ognissanti en Florencia. La capilla, un nicho en la nave única, fue construida en 1472 y los frescos datan probablemente de 1475, mientras el maestro trabajaba en otros encargos. En el grupo de personajes arrodillados bajo el manto de la Virgen se encuentra el joven Américo Vespucio. En estas obras se aprecia ya la atención de Domenico por la individualización de los rasgos fisonómicos.[8]​ De estos años data también el fresco Bautismo de Cristo y la Virgen con Niño en el trono entre los santos Sebastián y Juliano en la iglesia de San Andrés a Brozzi.

San Gimignano

[editar]
Exequias de santa Fina (1475).

Ghirlandaio realizó frescos para la Capilla de Santa Fina, en la colegiata de San Gimignano, que pasó a depender de la cercana Siena a comienzos del siglo XIV. Se trata del primer gran encargo conservado, en el que su estilo aparece ya plenamente definido. La capilla está dedicada a la santa local Fina, una joven parapléjica muerta en 1253. En su decoración intervinieron varios artistas florentinos: Giuliano da Maiano en la parte arquitectónica, su hermano Benedetto en la escultórica y Ghirlandaio en los dos lunetos con escenas de la vida de la santa.

En las Exequias de santa Fina presenta una serie de retratos fuertemente caracterizados, que anticipan la importancia del retrato contemporáneo en sus grandes encargos posteriores. En la escena de la muerte de la santa y en la del funeral se combinan la narración hagiográfica y la observación del entorno urbano y social.

En San Gimignano entró en contacto con Sebastiano Mainardi, que posteriormente se convirtió en colaborador del taller y, tras casarse con su hermana Alessandra, en su cuñado. Poco después de la empresa de santa Fina, Ghirlandaio fue llamado a la Badia di Passignano, donde pintó una Última cena (1476), la primera de una serie de tres obras sobre el tema realizadas en rápida sucesión.

Primer viaje a Roma y vuelta a Florencia

[editar]

En 1475 Ghirlandaio, junto a su hermano Davide, trabajó en Roma en la Biblioteca Vaticana, donde está documentado aunque los frescos se han perdido. En los círculos romanos fue acogido por los banqueros florentinos, entre ellos los Tornabuoni y en particular Giovanni Tornabuoni, jefe de la filial del Banco Médici y tesorero de Sixto IV. Para él pintó hacia 1477 dos Historias de san Juan Bautista y dos Historias de María en la capilla fúnebre de su esposa, Francesca Pitti, en Santa Maria sopra Minerva, también perdidas. A esta etapa se atribuyen los retratos de Giovanna Tornabuoni, esposa de Lorenzo di Giovanni Tornabuoni, realizados poco antes de su muerte.

Retrato de Giovanna Tornabuoni (1488), Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid).
Última Cena de Ognissanti (1480).

De regreso a Florencia, en 1480, se casó con Costanza di Bartolomeo Nucci, con la que tuvo en 1483 a su hijo Ridolfo. En una segunda boda, con Antonia di ser Paolo Paoli, en fecha no precisada, tuvo otros nueve hijos.[1]

Los Vespucci le encargaron un San Jerónimo en su estudio al fresco para la iglesia de Ognissanti de Florencia, que hace pareja con el San Agustín de Botticelli, probablemente ligeramente anterior (c. 1480). Ghirlandaio representó al santo en un interior minuciosamente descrito, donde cobran especial protagonismo los objetos dispuestos sobre el escritorio y las estanterías, inspirándose en modelos nórdicos como el San Jerónimo en el estudio de Jan van Eyck, presente quizá en las colecciones de Lorenzo el Magnífico.

En el ámbito monástico florentino era habitual decorar el refectorio con un gran fresco de la Última cena. Ghirlandaio recibió varios encargos de este tipo en pocos años: tras el Cenacolo della Badia di Passignano (1476) realizó el Cenacolo di Ognissanti (1480) y el Cenacolo di San Marco (1486). Si el primero sigue de cerca el esquema perspectivo del Cenacolo di Sant'Apollonia de Andrea del Castagno (c. 1450), en los otros dos la escena se abre a una logia aireada. Judas, según la tradición, se sitúa separado del grupo de los otros apóstoles, en el lado opuesto de la mesa.

Entre 1481 y 1485 trabajó en los frescos de la Sala del Reloj (Sala dell'Orologio, o sala de los Lirios) del Palacio Vecchio, donde pintó, entre otras obras, la Apoteosis de San Zenobio, composición arquitectónica de gran escala con medallones de héroes de la Antigüedad y otros motivos seculares.

Su trabajo en Roma

[editar]
Vocación de los primeros apóstoles (1481-1482).

En 1481, a instancias de Lorenzo el Magnífico, un grupo de artistas florentinos fue llamado a Roma por el papa Sixto IV para ejecutar los frescos de la Capilla Sixtina, en el marco de una reconciliación política entre el papado y la ciudad de Florencia. Junto a Ghirlandaio trabajaron Sandro Botticelli, Cosimo Rosselli y Perugino, acompañado cada uno de un amplio número de ayudantes (entre ellos Luca Signorelli, el Pinturicchio, Filippino Lippi y Piero di Cosimo). El programa decorativo ponía en paralelo escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento (Historias de Moisés y Historias de Cristo) para subrayar la continuidad entre la ley judía, la figura de Cristo y la misión de san Pedro y sus sucesores.

Ghirlandaio realizó la Vocación de los apóstoles, en la que el episodio evangélico se desarrolla ante un amplio paisaje urbano y marítimo, y la Resurrección, muy dañada ya en tiempos de Vasari y repintada a finales del siglo XVI. La atribución del Paso del mar Rojo es incierta, y suele relacionarse más bien con Cosimo Rosselli o Biagio d'Antonio. Se sabe que realizó otras obras en Roma, hoy perdidas.

En la Vocación de los apóstoles la composición, el ropaje y los colores de algunos personajes recuerdan el Pago del tributo de Masaccio en la Capilla Brancacci, obra capital del primer Renacimiento florentino que Ghirlandaio conoció y estudió, según Vasari. De su estancia romana conservó numerosos dibujos de monumentos antiguos, reutilizados posteriormente como repertorio.

Obras posteriores en Toscana

[editar]
Santa María Novella.

De regreso a Florencia emprendió en la iglesia de la Santa Trinidad y en Santa Maria Novella los encargos que consolidarían definitivamente su prestigio.

Capilla Sassetti

[editar]

Los frescos de la Capilla Sassetti en la iglesia de la Santa Trinidad fueron encargados por el banquero Francesco Sassetti, administrador de la rama de la banca Médici en Génova, cargo que más tarde ocupó Giovanni Tornabuoni, futuro mecenas de Ghirlandaio. En la capilla, Domenico pintó hacia 1485 seis episodios de la vida de san Francisco de Asís junto a temas vinculados a la profecía pagana de la venida de Cristo. Los tres episodios principales son: San Francisco recibiendo del papa Honorio III la aprobación de la regla de su orden, La muerte y exequias de san Francisco y La resurrección por intercesión del santo de un niño de la familia Spini, que había muerto al caer desde una ventana. En la primera escena aparece un retrato de Lorenzo de Médici y en la tercera un probable autorretrato del pintor, que se representó también en una obra de Santa Maria Novella y en la Adoración de los Magos del Ospedale degli Innocenti. El retablo de la capilla, La adoración de los pastores, se conserva hoy en la Galería de la Academia de Florencia.

El ciclo de la capilla Sassetti sigue un esquema compositivo próximo al de la Capilla Brancacci, con las escenas distribuidas en dos registros superpuestos separados por pilastras acanaladas y un tratamiento sistemático de la perspectiva. El espacio urbano contemporáneo se integra en las escenas religiosas y sirve de marco a numerosos retratos de personajes florentinos.

Capilla Tornabuoni

[editar]

Tras finalizar la capilla Sassetti, Ghirlandaio fue encargado de renovar los frescos del coro de Santa Maria Novella, perteneciente a la antigua capilla de la familia Ricci. Las familias Tornabuoni y Tornaquinci asumieron el coste de la restauración con la condición de conservar los escudos de los Ricci, lo que dio lugar a disputas documentadas por las fuentes. Los frescos de la Capilla Tornabuoni, realizados por Domenico con la ayuda de su taller, se disponen en varios registros en tres paredes y narran las vidas de la Virgen María y de Juan el Bautista. Además de su interés artístico, el ciclo es una fuente iconográfica sobre la élite florentina, gracias a la abundancia de retratos contemporáneos.

Serie de la Capilla Tornabuoni sobre la vida de la Virgen María.

Hay al menos veintiún retratos de miembros de las familias Tornabuoni y Tornaquinci; en el Ángel que se aparece a Zacarías se reconocen los rostros de Poliziano, Marsilio Ficino y otros humanistas; en la Anunciación a santa Ana se ha identificado a Giovanna Tornabuoni (erróneamente confundida por Vasari con Ginebra de Benci); en el Prendimiento de Joaquín en el templo aparecen retratados Sebastiano Mainardi y posiblemente Alessio Baldovinetti. La capilla fue terminada en 1490; el retablo se ejecutó probablemente con la colaboración de los hermanos Davide y Benedetto. La vidriera se realizó siguiendo un diseño de Domenico.

Relacionado con este ciclo está el Retrato de Giovanna Tornabuoni (1488), del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, único ejemplo de Ghirlandaio en España.

La antigua capilla Ricci fue reabierta y completada en 1490; la tabla de altar, hoy separada de la capilla, se atribuye a Ghirlandaio con ayuda de sus hermanos. De 1491 es el fresco de la Natividad de María en Santa Maria Novella.

Otros trabajos

[editar]

Otros trabajos notables son un retablo al temple con la Virgen adorada por los santos Zenobio, Justo y otros, pintado para la iglesia de San Justo y conservado actualmente en la Galería de los Uffizi; Cristo en la gloria con Romualdo y otros santos, de la abadía de Volterra; la Adoración de los Magos de 1488 en la iglesia del Ospedale degli Innocenti y La Visitación, en el Museo del Louvre, probablemente su última obra fechada (1491).

Ghirlandaio abordó en pocas ocasiones el tema del desnudo. Entre las obras hoy perdidas que describe Vasari figura un Vulcano y sus ayudantes que forjan los rayos, pintado para el Spedaletto y Lorenzo de Médici. Dos de sus retratos se conservan en la National Gallery de Londres. Entre sus mosaicos, citados por las fuentes, destaca la Anunciación sobre uno de los portales de la catedral de Florencia.

Últimos años

[editar]

Domenico Ghirlandaio murió de «fiebre pestilente» el 11 de enero de 1494, y fue sepultado en la iglesia de Santa María Novella. El día y mes exactos de su nacimiento no constan en los documentos, pero las fuentes señalan que murió a comienzos de su año 45.º.[3]​ A lo largo de su vida se casó dos veces y tuvo seis hijos, de los cuales tres fueron varones. Uno de ellos, Ridolfo, continuó el taller paterno y se convirtió en un pintor destacado. El linaje familiar se documenta hasta el siglo XVII, cuando sus últimos miembros ingresaron en monasterios.

Consideraciones sobre su pintura

[editar]
Viejo con su nieto, Museo del Louvre de París.

La crítica sitúa a Ghirlandaio entre los principales pintores del Renacimiento florentino, junto con Giotto, Masaccio, Filippo Lippi o Botticelli.[9]​ Fue especialmente apreciado por sus amplas composiciones al fresco y por la integración de retratos contemporáneos en escenas religiosas.

Su esquema compositivo se caracteriza por una organización clara y decorativa del espacio, acorde con la experimentación clásica del siglo XV. Su tratamiento del claroscuro y su dominio de la perspectiva lineal se consideran sobresalientes para su época; las fuentes señalan que solía trazar complejas estructuras arquitectónicas «a ojo», sin recurrir a construcciones geométricas explícitas.[10]​ El uso del color ha sido valorado de forma más desigual, especialmente en algunas obras al temple de tonalidades muy vivas, frente a la gama más equilibrada de sus frescos.

Trabajó principalmente en buon fresco y en pintura al temple, y no se le conocen obras al óleo. Según Vasari, fue uno de los primeros pintores florentinos en reducir el uso del dorado aplicado, representando mediante pintura objetos que tradicionalmente se pintaban con pan de oro, si bien existen excepciones como la Adoración de los pastores de la Galería de la Academia.

Los dibujos y estudios preparatorios conservados, muchos de ellos en los Uffizi, muestran un trazo seguro y un interés por la descripción fisonómica. Entre sus obras más conocidas figuran el Retrato de Giovanna Tornabuoni y el Viejo con su nieto, este último destacado por el contraste entre la ternura de la escena y la representación verista de la enfermedad del anciano.

Ghirlandaio dirigió un taller de gran actividad, que desempeñó un papel importante en la formación de la generación siguiente. Miguel Ángel y Francesco Granacci figuran entre sus alumnos más conocidos. Según Vasari, cuando Lorenzo de Médici solicitó los dos mejores aprendices del taller, Ghirlandaio envió a ambos a la casa de los Médici, facilitando la carrera posterior de Miguel Ángel como pintor de frescos.

Referencias

[editar]
  1. a b c d Micheletti, cit., pag. 9.
  2. VV. AA. (2005). Museos del Mundo, Museos del Vaticano. Planeta de Agostini. p. 272. ISBN 84-674-2002-2. 
  3. a b c d e f Micheletti, cit., pag. 10.
  4. Jean K. Cadogan, Domenico Ghirlandaio: Artist and artisan, Yale University Press, 2000, pp. 14-15, 20.
  5. Francesco Cesati, La grande guida delle strade di Firenze, Newton Compton Editori, Roma 2003.
  6. a b c Quermann, cit., pag. 6.
  7. Passavant, Gunter: Verrochio. Sculptures, Paintings & Drawings, Phaidon, Londres, 1969, p. 45.
  8. a b Micheletti, cit., pag. 11.
  9.  Chisholm, Hugh, ed. (1910-1911). «Ghirlandajo, Domenico». Encyclopædia Britannica. A Dictionary of Arts, Sciences, Literature, and General information (en inglés) (11.ª edición). Encyclopædia Britannica, Inc.; actualmente en dominio público. 
  10. Rossetti, William Michael, Ghirlandajo, Domenico, en Encyclopædia Britannica, 1911.

Bibliografía

[editar]
  •  Chisholm, Hugh, ed. (1910-1911). «Ghirlandajo, Domenico». Encyclopædia Britannica. A Dictionary of Arts, Sciences, Literature, and General information (en inglés) (11.ª edición). Encyclopædia Britannica, Inc.; actualmente en dominio público. 
  • Andreas Quermann, Ghirlandaio, serie Maestri dell'arte italiana, Könemann, Colonia, 1998. ISBN 3-8290-4558-1.
  • Emma Micheletti, Domenico Ghirlandaio, en Pittori del Rinascimento, Scala, Florencia, 2004. ISBN 88-8117-099-X.
  • Francesco Razeto, La Cappella Tornabuoni a Santa Maria Novella, en AA. VV., Cappelle del Rinascimento a Firenze, Editrice Giusti, Florencia, 1998. ISBN 88-8200-017-6.
  • Siro Innocenti, La Cappella Sassetti a Santa Trinita a Firenze, en AA. VV., Cappelle del Rinascimento a Firenze, Editrice Giusti, Florencia, 1998. ISBN 88-8200-017-6.
  • Gert Jan van der Sman, Lorenzo e Giovanna. Vita e arte nella Firenze del Quattrocento, Mandrágora, Florencia, 2010. ISBN 88-7461-127-0.
  • Jean K. Cadogan, Domenico Ghirlandaio: Artist and artisan, Yale University Press, 2000.

Enlaces externos

[editar]