Dolarización

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Billete de 1 dólar

La dolarización es el proceso por el cual un país adopta de manera oficial el uso de la moneda estadounidense, de allí el origen del término, para su uso en transacciones económicas domésticas. La moneda extranjera estadounidense reemplaza a la moneda doméstica en todas sus funciones (reserva de valor, unidad de cuenta, medio de pago).

La dolarización puede ser oficial o extraoficial. Es extraoficial cuando los agentes económicos realizan la mayoría de las transacciones internas en moneda extranjera y mantienen principalmente cuentas corrientes o depósitos bancarios. La dolarización es oficial cuando un país adopta la moneda extranjera como la de curso legal exclusivo o predominante.

Países con economías dolarizadas[editar]

Los países latinoamericanos dolarizados oficialmente son Ecuador, El Salvador y Panamá.

Ecuador[editar]

Ecuador adoptó oficialmente el dólar como moneda de curso legal en el 2000, luego de que el país sufriera una gran crisis económica e inflacionaria a finales de la década de los 90.

Ecuador emprendió una serie de reformas económicas en 1994, las autoridades económicas consideraron que una política de liberalización del mercado financiero y tasas de intereses no reguladas sería la mejor opción para atraer capitales y mejorar la economía del país, sin embargo no se pensó que a lo interno no existía una adecuada regulación ni supervisión al sistema financiero, además el sistema de banda cambiaria fue adoptado por el Banco Central para regular la cotización del sucre con respecto al dólar sin embargo para 1997, se empieza a observar un movimiento ascendente de la cotización del dólar en relación a la moneda nacional.

Los graves efectos del fenómeno de “El Niño” entre 1998 y 1999, la caída del precio del barril del petróleo (principal producto de exportación) y el riesgo país incrementándose, hizo que al país le resulte más difícil acceder a financiación externa.

No obstante las razones de fondo de la crisis ecuatoriana son internas, generadas por una inestabilidad política que se inició con la expulsión de Abdalá Bucaram como presidente del país en febrero de 1997 y la llegada de Fabián Alarcón como presidente interino, el mismo que no tenía un rumbo trazado en la conducción económica del país, sumado a una corrupción galopante, relaciones conflictivas con el Perú y por si fuera poco un déficit fiscal insostenible.

Debido a que no se procuró una apropiada regulación ni supervisión al sistema financiero, esto dio lugar a que los dueños de los bancos soliciten créditos vinculados dando como garantía empresas que solo existían en el papel, lo que fue una práctica común en muchos bancos privados, y en la que las instituciones encargadas de ejercer el control no se dieron por enteradas o en todo caso no hicieron nada por evitarlo, lo que motivó que muchos bancos cerraran, lo que provocó desconfianza en el sistema, masivos retiros de dinero y por consiguiente la quiebra de muchos bancos, como en un efecto dominó.

Las finanzas públicas arrojaban números en rojo, si en 1997 el déficit fiscal fue del 2% del Producto Interno Bruto (PIB) para 1998 este se ubicó en un 6% del PIB, en tanto que el saldo en cuenta corriente con relación al PIB era -4% en 1997 para el año siguiente estuvo en -12%, lo que provocó no solo el deterioro general de las cuentas nacionales, sino también la incapacidad de cumplir con el servicio de la deuda externa, cayendo en moratoria y con ello la imposibilidad de acceder a financiamiento externo.

El proceso de dolarización fue parcialmente exitoso, aunque con un alto grado de encarecimiento a la subsistencia de la población, ayudó a estabilizar y mejorar las condiciones macro-económicas y la confianza en general de la población en su país y su economía. La dolarización le ha dado una ventaja a Ecuador: por un lado, al tener una moneda internacional, puede pagar sus importaciones sin necesidad de canjes costosos, pero eso no ha logrado detener el aumento del costo de vida y las dificultad para la llegada de las esperadas inversiones, así como la productividad entre otras naciones similares ha decrecido. En contra parte, la estabilidad económica relativa está fortalecida por las remesas de los emigrantes ecuatorianos Fueron a europa y Estados Unidos y por el alto precio del petróleo en los años siguientes ya que el Ecuador basa su economía en los recursos naturales. [1] [2] Debido a la dolarización se dio el fenómeno migratorio de ecuatorianos hacia Europa especialmente España y también bajó el turismo incluso dentro de las misma provincias, la mayoría de las personas no podían viajar debido a que no tenían dinero para hacerlo.

Proceso de dolarización[editar]

En el gobierno de Jamil Mahuad se inició dicha dolarización, en 1999.

Una de las grandes polémicas respecto de la dolarización ecuatoriana no sólo fue la pérdida de soberanía monetaria, sino el tipo de cambio bajo al que se la adoptó, a 25.000 sucres el dólar estadounidense, beneficiando a sectores de influencia política y económica que ya estaban avisados de la futura dolarización y se anticiparon a las medidas comprando dólares, mientras al resto de la población se los animó a confiar en la moneda nacional, a través de propaganda gubernamental favorable al nacionalismo económico, en que si cambiaban a sucres sus dólares o que si invertían en sucres mejorarían la economía.

Se suma a eso las acciones contraproducentes del Banco Central de Ecuador y del Servicio de Rentas Internas para poner trabas al proceso. Eso explica en gran parte -a pesar de la relativa estabilidad inflacionaria- el por qué del aumento de la migración ecuatoriana a otros países y el colapso de las clases medias de Ecuador, que perdieron sus ahorros.

Función del Banco Central Ecuatoriano a partir de la dolarización[editar]

Antes de la vigencia de la dolarización en Ecuador (país que adoptó el dólar como medio de pago legal y obligatorio en 2000), una de las funciones del Banco Central del Ecuador (BCE) era el control del precio del dólar en el mercado, para lo cual compraba o vendía dólares para abaratar o encarecer al sucre (moneda legal y corriente antes de 2000), de acuerdo con las necesidades del país.

Para poder realizar esta función, el BCE disponía de un monto de divisas llamadas Reserva Monetaria Internacional (RMI), que equivale a la Reserva Internacional antes definida.

Sin embargo, a partir de la dolarización, el concepto de RMI ha sido reemplazado por el de Reserva Internacional de Libre Disponibilidad (RILD), el cual, si bien es en esencia la misma RMI, ahora actúa como respaldo del total de las especies monetarias (monedas) emitidas por el BCE, así como de los depósitos que el sistema financiero público y privado mantienen en dicho Banco y son los recursos, de los que puede disponer inmediata y libremente el Banco Central para cumplir con sus funciones.

El saldo de esta nueva Reserva está constituido por el dinero extranjero (el dólar sigue siendo una moneda extranjera) que el BCE tiene en caja, los depósitos e inversiones que mantenga en instituciones financieras fuera del país, el oro mantenido por el mismo Banco fuera del país, los depósitos que Ecuador tiene en el Fondo Monetario Internacional por formar parte del mismo, créditos o deudas que el país tenga con los miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) por sus operaciones comerciales recíprocas.

Actualmente la RILD es uno de los indicadores más importantes de la estabilidad de la economía ecuatoriana y de la dolarización, puesto que muestra la liquidez y capacidad de afrontar situaciones de choque (bajos precios del petróleo, daños en la infraestructura de producción, por ejemplo) manteniendo el modelo económico.

El Salvador[editar]

El Salvador está oficialmente dolarizado desde el 1 de enero de 2001. Para el año 2000, el gran flujo de las remesas repercutía en la estabilidad macroeconómica. Las operaciones de mercado abierto trataban de mantener la inflación baja como se había mantenido durante los 90, sin embargo el exceso de liquidez por el exceso de divisas empujaba las tasas de interés hacia arriba. Estas medidas regulatorias representaban un costo financiero para el Banco Central de Reserva, lo que constituía una fuente adicional de desequilibrios fiscales de naturaleza monetaria, generando el gasto cuasifiscal. Se calculaba que estos costos cuasifiscales eran cercanos a 1% del PIB a fines del 2000.[3]

A finales del 2000 el entonces presidente de El Salvador, Francisco Flores, anunció que a partir del 1 de enero del 2001 entraría en vigencia la Ley de Integración Monetaria, la cual planteaba, entre otras cosas, la libre circulación bimonetaria del Colón salvadoreño y el Dólar estadounidense, lo cual ocurrió unos cuantos meses. Tiempo después el país fue dolarizado totalmente sacando, arbitrariamente, el colón de circulación y dejando únicamente el dólar como moneda de curso legal. Ya que el supuesto bimonetarismo de la ley nunca se dio porque de acuerdo al artículo 5 de la misma, el Banco Central de Reserva debía recolectar los colones disponibles. La ley plantea:

  1. Fijar el precio de $1.00 = ¢8.75
  2. Declarar el dólar estadounidense como moneda oficial junto al colón.
  3. Los bancos comprarán y venderán dólares cuanto sea necesario.
  4. Las transacciones comerciales, las cuentas de los bancos y los precios de los productos pueden expresarse tanto en dólares como en colones.

Se han tenido ventajas como la supresión de las casas de cambio y otras figuras irregulares (especulativas) como el mercado negro. Del total de remesas una parte importante quedaba en mano de ese mercado. Otra ventaja fue la baja en tasas de interés pasivo, sobre todo a largo plazo como viviendas. Aunque la dolarización es una herramienta para atraer inversión extranjera, luego que del 2000 en adelante se vendieran todos los bancos locales a firmas extranjeras, no hay más pruebas que la inversión creciera. Entre los aspecto negativos se menciona el aumento de precios generalizado pues se comenzó a manejar los precios como si fueran cantidades en colones, el retiro selectivo y secreto de fuertes depósitos bancarios en colones para comprar dólares baratos a la tasa de cambio anterior y luego depositarlos en los bancos ya en dólares, la dolarización de los fondos de pensiones a la nueva tasa con lo que hubo una disminución del valor cotizado por años por sus derechohabientes, la pérdida de soberanía monetaria y el costo de funcionamiento del banco central que ya no tenía las mismas facultades como entidad emisora de moneda. Al cumplirse 10 años de la dolarización, se plantea la baja productividad del país, imponiéndose las importaciones basadas en dólares de remesas, ante un sector exportador diezmado por la crisis global. En 2009 el nuevo gobierno de Mauricio Funes dejó claro que la vuelta a la moneda Colón no estaba contemplada. Sería como abrir la Caja de Pandora, algo que no estaba dispuesto a hacer.

Panamá[editar]

Panamá declaró como moneda oficial al dólar en 1904 como garantía económica para EEUU con motivo de la construcción del canal de Panamá y desde entonces el dólar ha coexistido con el balboa, su moneda, que tiene paridad absoluta con el dólar. Aunque el balboa es una de las dos monedas de curso legal de Panamá, no circulan billetes de balboa, sólo algunas monedas que son llamadas balboas.

Otros países[editar]

Otros países han tenido dolarizaciones extraoficiales, como Argentina (durante la Convertibilidad) y Nicaragua, así como el Perú, que durante los 80 y 90, tuvo un elevado grado de dolarización de su economía.

Véase también[editar]

Referencias[editar]