Crisis financiera en Ecuador de 1999

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La crisis financiera del Ecuador en 1999 sucedió durante el gobierno de Jamil Mahuad y Gustavo Noboa, en que varios bancos privados de ese país cerraron o entraron a proceso de rescate financiero pasando a manos del Estado ecuatoriano. Esta crisis esta íntimamente relacionada con el conocido Feriado Bancario.

Antecedentes[editar]

Wilma Salgado explicó que "las reformas en la legislación financiera introducidas en 1994, pendientes a la liberalización financiera, dejaron a los intermediarios financieros locales en absoluta libertad de manejar la cartera de crédito, liberados de las normas y controles que hasta entonces ejercía el Estado".[1]

La crisis financiera de 1999 conocida como el Feriado Bancario antecede también al año 1992 fecha en que el sistema financiero se liberalizo, siendo el banco central el que asume de manera exclusiva actividades monetarias y cambiarías por lo que algunos mecanismos de control se desvinculan de sus funciones, para 1994 mediante la ley de instituciones financieras algunos banqueros aprovecharon esto para incrementar sus actividades económicas y empresariales a través de créditos otorgados en algunos casos por relaciones amistosas sin que la entidad financiera exija garantías suficientes para el pago de dichos créditos.

La Crisis Financiera del Ecuador, tuvo su origen en el gobierno de Sixto Durán Ballén y Alberto Dahik , quienes promovian el Neoliberalismo en el Ecuador, cuando en 1994 crearon la Ley de Instituciones Financieras, que liberalizó las tasas de interés y permitió la libre circulación de capitales y el aumento de los créditos vinculados, que proliferaron sin control.Lo que consecuentemente genero especulaciones, fuga de capitales y los quiebres de los Bancos.[2]

Otro factor importante que agravó la crisis fueron los altos gastos militares efectuados que hizo el Ecuador para poder afrontar el conflicto bélico del Cenepa de 1995 con el Perú.

Gastos no presupuestados y para empeorar las cosas, azotó al Ecuador el fenómeno natural de El Niño de 1998 quedando el sector agrícola ecuatoriano destrozado y en bancarrota, súmese a esto la crisis financiera internacional y el desplome del precio del petróleo en la época (US$ 6,30 por barril) siendo Ecuador un país cuyos mayores rubros de exportación y el financiamiento del presupuesto estatal dependen de la industria petrolera. En otras palabras Mahuad nos cambio para mal la economía del Ecuador

Los factores de mayor relevancia de la crisis financiera en el ecuador de 1999 tenemos: 1: El fenómeno del niño. 2: Crisis financiera internacional 3: El manejo de las políticas económicas (mayor importancia) , que se ha centrado en evitar la quiebra de los bancos y en privilegiar exclusivamente el pago del servicio de las deudas externas e interna, ha tenido un efecto negativo mayor sobre el deterioro de las condiciones de vida de la población ecuatoriana, sumida en la recesión -inflación- devaluación - aumento del desempleo y de la pobreza, que impacto de los efectos de la crisis financiera internacional, en si misma, y del fenómeno de EL NIÑO, a pesar de haber sido el más catastrófico desde el siglo XX.[3]

La Constitución de 1998, en la transitoria 42, especificaba que:

"Hasta que el Estado cuente con instrumentos legales adecuados para enfrentar crisis financieras y por el plazo no mayor de dos años contados a partir de la vigencia de esta Constitución, el Banco Central del Ecuador podrá otorgar créditos de estabilidad y de solvencia a las instituciones financieras (...)[4]​"

Por lo cual, el Estado entregó importantes sumas de dinero a los bancos nacionales.

1999[editar]

El 8 de marzo de 1999, se declaró un feriado bancario de 24 horas, que finalmente duró 5 días. Todas las operaciones financieras estaban suspendidas. Mientras tanto, Mahuad decretó un congelamiento de depósitos por 1 año, de las cuentas de más de 2 millones de sucres. Aun así los bancos “quebraron” y el Estado asumió los costos, transmitiéndolos a la población a través de diversos mecanismos, entre ellos, la reducción del gasto social y la elevación del costo de los servicios.

Durante ese mismo año, el Banco Central del Ecuador con el fin de salvar el déficit presupuestario del Estado que le impedía cubrir con el gasto público, implementó una serie de medidas devaluatorias del sucre. El efecto de decretar la inflación, fue la depreciación de los ahorros de la población. En respuesta a las medidas del banco central la población ecuatoriana empezó a cambiar masivamente la moneda nacional, sucre, por el dólar americano que brindaba más confianza.

La crisis financiera produjo aproximadamente un 70% del cierre de las instituciones financieras del país. En 1999 la actividad económica fue -7 o -8% y el sucre perdía su valor por 195%. Las pérdidas económicas ascendieron a 8.000 millones de dólares. El ingreso per cápita del dólar americano había caído por 32% durante aquel año. El desempleo aumentó de 9% al 17% y el subempleo aumentó de 49% al 55%. Fueron utilizados 1.6 mil millones dólares de los fondos del Estado de Ecuador a los bancos que quebraron. El medio circulante aumentó a una proporción anual de 170% para pagar a los depositantes de los bancos quebrados.

Con la dolarización encima y el dinero congelado en las arcas de los bancos, se devaluó en forma significativa el sucre y a una parte de la población le empezaron a devolver su dinero mucho tiempo después pero ya en dólares americanos, lo cual perjudicó en gran porcentaje la economía nacional, ya que el valor de un dólar era equivalente a 25,000 (veinticinco mil) sucres en ese entonces, y la devolución en dólares significaba pérdidas para esta sociedad que empezaba un nuevo camino monetario. Asímismo, ante la incertidumbre de la población por su dinero e impulsados por la necesidad de realizar sus pagos o compras particulares; algunas personas naturales pero adineradas se aprovecharon de ésta situación y como último recurso les empezaron a comprar éstos certificados a un precio mucho menor o con supuestos descuentos de lo que en realidad valía en dinero efectivo.[5]

Así mismo, con la  dolarización el pueblo ecuatoriano sufrió un cambio drástico debido a que las personas con dinero en sucre perdieron doblemente, como el valor de los papeles y la devaluación del dólar con respecto al sucre. Mientras que los grandes deudores de la banca cerrada crearon fidecomisos para pagar sus altas deudas.

Un domingo 9 de enero del 2.000, el entonces Presidente de la República Jamil Mahuad anunció en una cadena televisiva lo siguiente: “El sistema de dolarización de la economía es la única salida que ahora tenemos, y es el camino por donde debemos transitar”[6]

Los problemas económicos, financieros y políticos irresolutos llevaron a masivas protestas, en las que un grupo de mandos medios del ejército liderados por Lucio Gutiérrez se tomaron el Congreso Nacional y declararon un triunvirato con la participación de civiles y el movimiento indigenista CONAIE, un 21 de enero. Mientras tanto el alto mando de la Fuerzas Armadas retiró su apoyo al presidente, derrocando a Mahuad el 22 de enero de 2000 y facilitando la ascensión de Gustavo Noboa como presidente constitucional.

Esta inestabilidad económica e institucional fue el origen de la mayor ola migratoria de la historia del Ecuador, hacia países como España, Italia, y Estados Unidos.y hacia varios países no se los toma en cuenta ya que solo fue de 1% de la población migratoria hacia países que no se tomaron en cuenta.

Consecuencias sociales y económicas[editar]

Este evento llevo a una profunda crisis económica en el Ecuador, los extractos sociales pobres los sumió en la miseria y no hablar de las familias que ya estaban en ella antes de la crisis.

Algunas familias en el afán de lograr salir de la pobreza, emigraron a países del norte de América y de Europa; varias familias se separaron, creando un fenómeno social que hasta el día de hoy la sociedad ecuatoriana no puede superar, tampoco olvidar.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

4.http://memoriacrisisbancaria.com/