Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza

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Catedral de la Natividad de Nuestra Señora
Bien de Interés Cultural (1931)
Baeza - Catedral, exteriores 01.jpg
Tipo Catedral
Advocación Natividad de Nuestra Señora
Ubicación Bandera de España Baeza, Jaén, España
Coordenadas 37°59′24″N 3°28′08″O / 37.990083333333, -3.4688333333333Coordenadas: 37°59′24″N 3°28′08″O / 37.990083333333, -3.4688333333333
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis Jaén
Orden Clero secular
Arquitectura
Construcción Siglo XIV - siglo XVI
Fundador Alfonso VII de León
Arquitecto Andrés de Vandelvira
Estilo arquitectónico Renacentista
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Conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Baeza - Catedral, interior 01.jpgInterior de la Catedral de Baeza.
País Flag of Spain.svg España
Tipo Cultural
Criterios ii, iv
N.° identificación 522rev
Región Europa y
América del Norte
Año de inscripción 2003 (XXVII sesión)
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La Catedral de la Natividad de Nuestra Señora es la catedral renacentista de Baeza, provincia de Jaén, España. Fue la sede del obispado de Jaén desde 1227 hasta que la sede episcopal se trasladó a Jaén en 1249. Se ubica en la plaza de Santa María, donde se encuentra entre otros la Fuente de Santa María y las Casas Consistoriales Altas.

Se erige, según tradición histórica, en el solar de la antigua mezquita mayor o aljama de la ciudad, consagrada en el año 1147 para el culto cristiano por mandado del rey Alfonso VII bajo la advocación de San Isidoro. De nuevo mezquita poco tiempo después, no será hasta que el rey Fernando III reconquiste definitivamente la ciudad en 1227, cuando el edificio sea definitivamente consagrado como templo cristiano con el título de la «Natividad de Nuestra Señora». Entre las catedrales andaluzas donde aún se celebra el culto católico es la de más larga trayectoria histórica.

Desde 1931 está catalogada como Bien de Interés Cultural con la calificación de «monumento». Forma parte del conjunto monumental renacentista de Baeza, que junto con el de Úbeda, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003.[1]

Construcción[editar]

Primeras obras[editar]

El elemento constructivo más antiguo del edificio es el cuerpo inferior de la torre-alminar; de forma cúbica y maciza tiene unos pequeños fustes de piedra caliza en sus tres aristas visibles. De la misma época se conservan también en la torre tres arcos islámicos, cegados y ocultos, en el paramento situado inmediatamente bajo las cubiertas de las naves. Estos elementos se pueden fechar en torno al siglo XI, por su similitud con otros edificios contemporáneos y por ser éste un siglo de pacificación en Andalucía, y por tanto el único período en que se pudieron acometer obras de esta envergadura.

Hacia fines del siglo XIV, bajo el pontificado del obispo Rodrigo Fernández de Narváez, se levanta un nuevo cuerpo sobre el descrito más arriba, según consta en inscripción adosada a la cara norte de la torre. Al mismo período gótico deben de pertenecer las arcadas del claustro y las capillas mudéjares del mismo, que según tradición se encuentra emplazado en el lugar donde se hallaba el patio de la mezquita.

En 1529 comienza la edificación de una nueva catedral plateresca de tres naves y bóvedas de crucería, que acabó desplomándose en el año 1567. Durante esos años, y bajo la dirección de Ginés Martín de Aranda, se reedifica la torre (1545) y se construye la capilla de San Miguel (1560).

La catedral renacentista[editar]

Finalmente, gracias al mecenazgo del obispo Francisco Delgado López se dispone su reconstrucción, quedando el diseño del nuevo templo bajo la dirección de Andrés de Vandelvira, el más prestigioso arquitecto renacentista de la comarca. De este modo irrumpe en el edificio el nuevo estilo arquitectónico, que no obstante respeta los antiguos pilares y bóvedas góticas de la cabecera que, junto al muro axial, no se habían desplomado.

A la muerte de Vandelvira (1575) le sucede en la dirección de las obras Cristóbal Pérez, y desde 1584 el jesuita Juan Bautista Villalpando, culminándose finalmente la construcción del templo en 1593 bajo la dirección de Alfonso Barba.

En 1714 se concluyó su custodia procesional, una de las más destacadas de España y la principal pieza de orfebrería del patrimonio catedralicio.

El cuerpo renacentista original de la torre se derrumbó en el S. XIX. Sus restos fueron demolidos y un chapitel de pizarra vino a cubrir el volumen inferior de construcción islámica. La actual fábrica renacentista de la torre fue edificada de nuevo hacia 1960.

Exterior[editar]

El exterior del edificio tiene una imagen severa y poco homogénea. La fachada principal se orienta al norte, donde se encuentra la plaza de Santa María, y se accede a una monumental puerta por una lonja de triple acceso. La portada fue trazada por el jesuita Juan Bautista Villalpando en 1587. Consta de dos cuerpos, en el inferior, flanquean la puerta pilastras pareadas de orden corintio separadas por sendas hornacinas; el superior, entre pináculos y dos pilastras similares a las inferiores, dispone en el centro de un relieve monumental con la escena de la Natividad de la Virgen, obra del también jesuita Jerónimo del Prado que se inspiró en una obra del pintor italiano Federico Zuccaro.[2]

La fachada que se extiende desde la puerta hacia el este, fue construida en la primera mitad del siglo XVI, presenta ventanas renacentistas y contrafuertes con remates flamígeros. Al otro lado de la puerta, se encuentra un arco apuntado con puntas de diamante y en que se halla una capilla renacentista con una escultura de la Virgen, en este lugar se encontraba una puerta de estilo gótico. Las ventanas superiores de este lado de la fachada fueron edificadas en el último cuarto del siglo XVI, formando una triple ventana con dos huecos adintelados y de medio punto el central, están rematadas con un frontón cerrado.

La fachada oeste se encuentra unida a la torre pero son independientes en su construcción y en ella se encuentran los elementos más antiguos de la catedral, sin incluir la sección inferior de la torre. En esta fachada se ubica la «puerta de la luna» o de san Pedro Pascual, obra de estilo mudéjar del siglo XIII. La construcción de la puerta es un arco de herradura lobulado y apuntado y con una moldura románica en su intradós, el alfiz es un rebaje en el muro. Sobre la puerta aparece un rosetón gótico con puntas de diamante, hojas y cabezas, que fue construido en el siglo XIV. Encima del rosetón se encuentra un arco lobulado y apuntado de reducidas dimensiones que alberga una lauda sepulcral con un relieve de un obispo revestido de pontifical con mitra y báculo pastoral, igualmente, existe una inscripción que hace referencia al obispo de Jaén, san Pedro Pascual, que en 1300 fue martirizado por los musulmanes en el Reino nazarí de Granada, cuyos restos reposan, desde el siglo XVIII, en el retablo del altar mayor de la catedral, por encima del manifestador. Anteriormente, se encontraban bajo el mismo altar mayor.

«Sepulcrum Domini Petri Nicolay natione Valensis Dei et Apostolicæ Sedis gratia Episcopi Gienensis. Anima ejus requiescat in pace. Amén»

Lectura de la inscripción de la lauda realizada en 1646 por Martín Ximena Jurado.

La fachada sur presenta una traza irregular, en ella se encuentra una portada gótica de doble arco de carnaplel, la «puerta del Perdón» que da acceso al claustro catedralicio, fue construida a finales del siglo XV. El arco superior esta adornado con cardinas y rematado con un florón de calve pinjante, mientras que el arco inferior esta cortinado entre dos haces de pequeñas columnas. Sobre la puerta se encuentra una alero con mucho vuelo que consta con diez hiladas formadas por siete ladrillos alternando rojos y blancos y tres tejas.

Puerta de san Pedro Pascual.  
Puerta del Perdón.  
Portada de la Natividad.  
Torre.  

Interior[editar]

El templo tiene tres naves. Su fábrica renacentista está cubierta con bóvedas vaídas decoradas con relieves de yeserías; mientras que son de tracería gótica las bóvedas de los dos tramos de la cabecera que sobrevivieron al derrumbe de 1567. Los pilares de estos tramos cuentan con columnas adosadas de capiteles platerescos con motivos grutescos, rematadas en cimacios decorados con cartelas.

Los pilares orientales del crucero renacentista, que unen esta estructura a una bóveda de crucería, sostienen un entablamento clásico cuyo friso se decora con cariátides. El mismo cumple la función de salvar la diferencia de altura entre la menor flecha de los arcos de medio punto renacentistas y la mayor de los arcos ojivales de la cara opuesta.

La gran bóveda vaída que cubre el crucero comprende un abovedamiento en semiesfera rebajada, decorado con relieves italianizantes en tondos; mientras que las pechinas que lo sostienen despliegan, bajo la misma influencia estética, relieves de los cuatro evangelistas. A la vez, entre las pechinas este y oeste encontramos sendos tondos con las imágenes respectivas de san Francisco de Asís y de la Virgen madre en la versión usada como sello por el cabildo catedral baezano.

Pese a la sucesión de distintos maestros en su construcción, la catedral es una pieza espléndida que guarda el sello inconfundible de Vandelvira, y en la que se advierten acentos e influencias de Diego de Siloé en ciertas decoraciones.

Capillas[editar]

Del propio Vandelvira es:

La Capilla Dorada, construida a los pies del templo y en el lado de la epístola; fundada con anterioridad al hundimiento de 1567 por el deán de la catedral de Lima Pedro Muñiz de Molina, su planta se divide en dos tramos cubriéndose con bóveda cupuliforme el de la cabecera y con otra de medio cañón encasetonada el de los pies.

También parece deberse a Andrés de Vandelvira la Capilla de San José, próxima al presbiterio en el lado del evangelio y construida hacia 1540. Estructurada a modo de gran arcosóleo, las jambas del mismo se decoran con los respectivos altorrelieves de san Pablo y San Pedro, mientras la altura correspondiente al arco se decora con dos cariátides, y el conjunto queda rematado por un ático que preside una escultura de la Virgen madre.

Custodia[editar]

Custodia en el museo catedralicio.

La custodia procesional de la catedral sustituye a una anterior destruida en un incendio originado en la sacristía en 1691. Es obra del orfebre antequerano Gaspar Núñez de Castro, comenzando los trabajos en 1700, en su taller de Antequera, y concluyendo en 1714, tras cuatro años de trabajo en la propia ciudad de Baeza. Fue sufragada principalmente por el canónigo baezano Diego de Cózar Serrano. Esta realizada en plata con algunas zonas de cobre, teniendo un coste total de más de 10 745 onzas.

Es de estilo barroco, dividido en tres cuerpos sustentados cada uno por doce pares de columnas muy decoradas, haciendo un total de setenta y dos, siendo salomónicas las interiores y de capitel corintio las exteriores. Tiene una altura total de 2,20 m. Cada cuerpo posee ricos entablamentos, mientras en sus basamentos se despliegan treinta y seis relieves con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, y sobre sus cornisas y balaustradas se encuentran las esculturas de los doce apóstoles (primer cuerpo), veinticuatro ángeles, seis querubines y dieciocho jarroncillos; todo lo cual configura un programa iconográfico de exaltación de la eucaristía.

El cuerpo inferior alberga en su interior una escultura de bulto de la Inmaculada Concepción; el central se reserva para el viril que durante las procesiones contiene la sagrada forma; el superior encierra una escultura del arcángel San Miguel; y la cúpula de remate, calada, gallonada y de perfil apuntado, tiene en su vértice una estatua de la Fe con estandarte en una mano y cáliz sumado de hostia en la otra.

Claustro[editar]

Vista del claustro.

El claustro catedralicio presenta una planta rectangular y un diseño sencillo. Los pórticos de las galerías presentan arcos apuntados con contrafuertes de prisma que le confieren un aspecto de robustez. En el centro se sitúa un pozo.

La galería sur dispone de cinco antiguas capillas abiertas en su muro. La primera de ellas, es de estilo mudéjar, se ubica junto a la puerta del Perdón; la bóveda es de ladrillo y el arco de herradura con yeserías en el interior. La segunda capilla, del mismo estilo, presenta un doble arco de ladrillo, con una enjuta incompleta en su parte superior y las jambas son de piedra y ladrillos alternados; la bóveda vaída es de ladrillo formando círculos concéntricos. La tercera capilla, igualmente mudéjar, es de piedra con arco túmido, bóveda nervada, con dos arcos lobulados y la plementería de ladrillo. La cuarta capilla, es de estilo gótico, presenta una bóveda de crucería con florones policromados y escudos en los arranques y en la clave. La quinta y última capilla de la galería, es mudéjar, con un gran arco apuntado, en se hallan instalados los fondos del archivo catedralicio.

(...) tiene bóveda esquifada de ocho paños, sobre trompas de arco semicircular y arista, con finos nervios. Sobre las trompas hay adornos de yesería morisca, formando atauriques e inscripciones árabes cursivas que repiten la frase "La gloria a Dios" y, además, angelillos, etc.

Descripción de la quinta capilla por Francisco Escolano Gómez.

La galería este, la ocupa la sacristía, con acceso directo al templo. El claustro se completa al oeste, con una sala capitular, que fue biblioteca del antiguo seminario, y otras dos salas que sirven como museo y en la que se exponen, libros de coro, casullas, cálices, un magnífico alabastro policromado del siglo XVII con talla de la Piedad, ...

Capilla gótica.  
Capilla mudéjar.  
Sacristía.  
Sala capitular.  

Memoria histórica[editar]

La iglesia posee unas vidrieras que ensalzan la figura de Francisco Franco y otros dirigentes de su régimen, y que han generado polémica por no estar claro si deben eliminarse como consecuencia de la Ley de Memoria Histórica[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de Jaenpedia, publicada en castellano bajo la licencia GFDL.

Bibliografía[editar]

  • Almansa Moreno, José Manuel (2005). Guía completa de Úbeda y Baeza. Úbeda: El Olivo. 
  • Chueca Goitia, Fernando (1972). Andrés de Vandelvira, arquitecto. Patronato José M. a Quadrado del CSIC: Instituto de Estudios Giennenses. 
  • Cózar Martínez, Fernando de (1884). Noticias y documentos para la Historia de Baeza. Jaén. 
  • Cruz Cruz, Juan (1998). La catedral de Baeza y su entorno monumental. Pamplona: Eurograf. 
  • Escolano Gómez, Francisco (1938). «Aportación al estudio de la Santa Iglesia Catedral de Baeza». Cuadernos de arte (Publicaciones de la Facultad de Letras de la Universidad de Granada). I y II. 
  • Gila Medina, Lázaro (1994). Arquitectura religiosa de la Baja Edad Media en Baeza y Úbeda. Universidad de Granada. ISBN 843381916X. 
  • Montes Bardo, Joaquín (1997). Alegoría y mitología en Úbeda y Baeza durante el renacimiento (10). Laboratorio de Arte. pp. 139–163. 
  • Moral Jimeno, María F. (2010). Baeza, Arte y Patrimonio. 

Enlaces externos[editar]