Vito Dumas

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Vito Dumas
VitoDumas.JPG
Vito Dumas
Nacimiento 26 de septiembre de 1900
Palermo, Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 28 de marzo de 1965 (64 años)
Vicente López (Argentina)
Causa de muerte Accidente cerebrovascular
Nacionalidad Argentino
Ocupación Navegante, deportista, escritor, pintor
Conocido por El Navegante Solitario
Creencias religiosas Católica
Cónyuge Adela Navarro
Hijos Vito Diego Dumas
Padres Victorio Dumas y Vicenta Grillo
Familiares

María Isabel Dumas- Diego Dumas- Virginia Dumas- Cecilia Dumas

Nietos
Obras

• Solo, rumbo a la Cruz del Sur • Los cuarenta bramadores • El crucero de lo imprevisto • El viaje del Sirio

• Mis viajes

Vito Dumas (n. Buenos Aires, 26 de septiembre de 1900 - Ibídem, 28 de marzo de 1965) fue un navegante y deportista argentino que practicó natación, boxeo y atletismo. Es también el primer navegante solitario en recibir The Slocum Award por cuatro fantásticos viajes, donde se destaca la vuelta al mundo por los 40º de latitud sur.[1]

Biografía[editar]

Nació el 26 de septiembre de 1900 en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Sus padres Victorio Dumas (italiano) y Vicenta Grillo (oriunda de Dolores Pcia. De Bs. As.), tuvieron dos hijos: Vito y Remo.

Se casó con Adela Navarro con quien tuvo un hijo: Vito Diego Dumas, (arquitecto).

Practicaba muchos deportes, en especial los individuales (atletismo, box, aviación y natación). Según contó su esposa, ocho años menor que él, en 1925 fue campeón mundial de permanencia en el agua. Ella lo describió físicamente como de cuerpo de atleta, 1,75 de altura, cabello castaño oscuro, tez blanca, amplia frente y ojos verdes; y afirmó que su personalidad era la de un hombre introvertido, más bien retraído:[2]

Era un hombre muy activo. Le gustaban los deportes. Además pintaba, hacía escultura. Cursó estudios en la Academia de Bellas Artes. Lo que se proponía lo hacía. Una vez, sin haber estudiado nunca nada sobre radio, armó un aparato. Lo que le faltaba era constancia, disciplina. Comenzaba todo con mucha euforia y luego lo abandonaba inesperadamente. No dudo que era muy inteligente y tenía intuición.

Aunque era hijo de padres en buena situación económica, estos perdieron su fortuna y él tuvo que salir a trabajar de joven: "Tuve que limpiar pisos, hacer mandados, lustrar chapas de bronce de algún negocio".[3]

El 13 de diciembre de 1931 partió de Arcachón (Francia) en su embarcación el "Lehg", construida en Francia en 1918, de 8 metros de eslora y 2,15 de manga. Después de 121 días de navegación recáló el 12 de marzo de 1932 en el Yacht Club Argentino en Buenos Aires.[2]

Los cuarenta bramadores (el viaje alrededor del mundo)[editar]

El 27 de junio de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, partió para su mayor hazaña: la vuelta al mundo en solitario. Regresó durante la mañana del domingo 7 de septiembre de 1943 (437 días de los cuales 274 fueron navegando) luego de haber recorrido 20.420 millas marinas (37.818 km) a través de tres océanos.[2] Recibe el nombre de "Los cuarenta bramadores" por el itinerario cercano al paralelo de 40º sur, zona de fuertes vientos y frecuentes tormentas, denominada, también "la ruta imposible".[4]

Este objetivo se logró gracias a que en 1934 Dumas había hecho construir un barco al que bautizó "Lehg II" en los astilleros Parodi en Tigre. Era un doble proa, eslora de 9,55 metros, manga de 3,30 metros, calado de 1,70 m totalmente cargado. Poseía una quilla de hierro de 3.500 kilos; arbolado a Kecht (o sea, con dos mástiles).[2]

En 1937, probando este barco, puso proa a Río de Janeiro, y un viento de casi 140 km por hora le rompió el velamen y le hizo dar una vuelta en campana. Pese a todo, recobró su posición normal y siguió navegando. Luego de este viaje decidió desprenderse de este barco vendiéndoselo al doctor Rafael Gamba. Pero años luego le surgió la idea de dar la vuelta al mundo y entonces se lo compró a Gamba. Un amigo de Vito, Manuel Maximiliano Campos,[5] le diseñó algunos cambios que consistieron en darle una propulsión mediante un juego de cuatro velas: un tormentín, una trinquetilla, una mayor, y una mesana. También le agregó un juego completo de recambio, una vela más pequeña para las tormentas y otra enorme confeccionada con tela muy delgada que haría las veces de ballón en el caso de aguas calmas.[2]

Como estaba en pleno apogeo la Segunda Guerra Mundial, tuvo que asegurarse proveerse al máximo, pues las ventas en los distintos países podían llegar a estar fraccionadas y restringidas. Solo contaba con diez libras esterlinas que le prestó un amigo para viajar: "Total para qué quiero dinero, si en navegación no voy a gastar", se justificó risueñamente. Así que calculó provisiones para un año: 400 botellas de leche esterilizada y gran cantidad de leche chocolatada, latas de cocoa; veinte kilos de harina de lentejas, arroz, garbanzo, arvejas, diez kilos de yerba mate, latas de aceite y 80 kilos de corned-beef, manteca salada, chocolate en barras, leche condensada, 70 kilos de papas, 5 de azúcar, frutas confitadas, mermeladas, tabaco para pipa y cigarrilos, cajas de fósforo, galletas, botiquín de primeros auxilios, dosis de vitaminas A, B, C, D y K y glucosas para la falta de calorías. llevó una cocina y alumbrado que utilizaban kerosén así como 400 litros de agua potable.

Poco antes de partir justificó su viaje con esta frase:

Voy en esta época materialista, a realizar una empresa romántica, para ejemplo de la juventud.[2]

Las etapas de la travesía fueron:

  1. Buenos Aires - Ciudad del Cabo
    El "Lehg II" Zarpo de Buenos Aires el 27 de junio y de Montevideo el 1º de julio, experimentando una demora debido al cierre del puerto uruguayo por el mal tiempo reinante. llegó a la bahía Table (Ciudad del Cabo, el 24 de agosto. La travesía fue de unas 4.560 millas aproximadamente y fue realizada en 55 días. No experimentó mayores inconvenientes.[6]
  2. Ciudad del Cabo - Nueva Zelandia
    El 14 de septiembre inicia su segunda etapa, y recorre cerca de 7400 millas hasta Nueva Zelanda, en 104 días. En su libro los 40 bramadores describe esta etapa de la siguiente manera:

    He pasado en el Atlántico días terribles: quizás esto me brinda cierta seguridad frente a lo que vendrá, pero la realidad de lo que aguarda, la terrible realidad, superara todo lo que haya sufrido en mi vida de marino. Será más dolorosa, más angustiosa, más incierta que la breve pasada en el golfo de Gascuña en aquel crucero de 1932. Este pobre corazón mío ¿Cómo pudo haberse sobrepuesto a tanta amargura, a tanto espanto, si es de la misma constitución de esa gente tranquila, normal y común que ahora me rodea? ¿como pudo el cerebro desviarse de la locura y mantener el equilibrio necesario para poder razonar, para serle factible tomar distancias, efectuar cálculos, concebir planes, en ese infierno que nunca más en mi vida volveré a cruzar? ¡Si porque nunca más nadie podrá pedirme eso otra vez. Nadie, nadie. No volveré jamás. Ni el tiempo será capaz de hacerme olvidar lo sufrido. No lo olvidare nunca. Nadie podrá solicitarme otro esfuerzo semejante. Y al mirar por última vez lo que quedaba allá en popa, al transponer la línea imaginaria entre el Mar de Tasmania y ese Índico, una especie de escalofrío invadió todo mi ser.[7]

  3. Nueva Zelandia - Valparaíso
    Dumas estuvo 33 días en el puerto de Nicholson, en Wellington, capital de Nueva Zelanda, luego de la etapa más dura de su viaje. La estadía le sirvió para reacondicionar al Lehg II. Finalmente partió el 30 de enero. Habían sido varios los navegantes que, navegando por donde lo iba a hacer Dumas, habían desaparecido sin dejar indicios de lo que les había pasado, entre ellos Al Hansen un, navegante solitario noruego que había sido amigo de él. Pese a todo logró navegar por el Océano Pacífico sin mayores sobresaltos.[8]
  4. Valparaíso - Buenos Aires
    Pese a las advertencias de sus amigos del peligro de cruzar solitariamente el Cabo de Hornos, realiza la hazaña: "Estoy en la ruta de la muerte(...). El viento y el mar son fuertes(...), se apaga mi lámpara (...), un fuerte golpe me arroja contra un mamparo(...)" y le rompió el tabique de la nariz. Agregó: "He pagado barato mi precio por tal osadía (...)".
    Llega entonces a Mar del Plata y tras nuevas vicisitudes a Buenos Aires.[3]

Luego de un año y treinta y seis días, por la temible ruta de los "cuarenta bramadores" y de tocar los puertos de Ciudad del Cabo, Wellington, Valparaíso y Mar del Plata atravesando el peligroso Cabo de Hornos, arribó el 8 de agosto de 1943 a Buenos Aires, donde la gente lo recibió con buen afecto.

Jean Merrien, escritor francés navegador y especialista en historia marítima, en su libro "Aux Limites du Possible" se refirió a su proeza como "la hazaña más inaudita que hombre solo jamás haya cumplido en el mar".[2]

Por su aventura marítima, Dumas recibió el Diploma al Mérito de los Premios Konex como uno de los deportistas más destacados de la historia en su país.

Otras proezas[editar]

En septiembre de 1945, fiel a su temperamento, y con su inseparable "Lehg II", decidió emprender una travesía más, consistente en navegar hacia el Norte con destino a Nueva York. Su libro al respecto lleva el título de su viaje, El crucero de lo imprevisto: Buenos Aires, Montevideo, Punta del Este, Río de Janeiro, La Habana, Nueva York, Ceará, Montevideo, Buenos Aires.

Cuando estaba a punto de culminar su intento, frente a Coney Island, fue arrastrado mar afuera y el mundo lo dio por muerto, hasta que fue hallado por el barco Serantes, al sur de las Islas Canarias. Pudo seguir navegando y recaló en Ceará, Brasil. Pasó 106 días en soledad, concretando el doble cruce del Atlántico recorriendo 17.045 millas en 234 días.

Posteriormente, trazó otro objetivo un poco menos desafiante: unir los puertos de Buenos Aires y Nueva York, en una sola escala, 7.100 millas, 117 días, proeza que logra en 1955 con su nuevo barco, el "Sirio", una embarcación más pequeña aún que el Lehg II. Esta última se conserva actualmente en el Museo Naval de la Nación ubicado en la ciudad de Tigre. En este caso partió el 16 de septiembre de 1955 y pasó varios días en la región ecuatorial sin viento ni agua potable, lo que le provocó una grave deshidratación. Tuvo que recalar en Bermudas, donde fue hospitalizado, con síntomas de escorbuto y una presión máxima de 28. Aunque los médicos le recomendaron no volver a navegar, siguió su ruta, y tras enfrentar su última gran prueba (el huracán Ionne, que lo alcanzó muy cerca de la costa estadounidense), arribó al puerto de Nueva York, donde permaneció, enfermo, sin dinero ni proyectos, y afligido por el golpe de Estado y los bombardeos a Plaza de Mayo en su país, durante casi un año. Vendió su barco y regresó a Buenos Aires en un carguero.[9]

Falleció el 28 de marzo de 1965, siendo víctima de un derrame cerebral.[10] Varias calles y organizaciones en Argentina llevan su nombre en su homenaje.

Obras[editar]

Escribió los siguientes libros:[10]

Notas y referencias[editar]

  1. «Joshua Slocum Society International Awards» (en inglés). Consultado el 26 de enero de 2010. «...the first man to sail alone around the world, is awarded for "the most notable single-handed passage made during the past year." The first SLOCUM AWARD was presented for 1956 to Vito Dumas...».
  2. a b c d e f g Vito Dumas: a un cuarto de siglo del viaje del navegante solitario. En Revista Todo es Historia, director Félix Luna, año II, nº 10, febrero de 1968.
  3. a b Vito Dumas, el navegante olvidado, por Juan José Cresto Diario La Nación (Argentina)26/09/2000
  4. Derrotero de Vito Dumas en el mapa
  5. Asociación Deportiva Argentina de Navegantes "Manuel Campos - LEHG II"
  6. Vito Dumas ... y los 40 Bramadores. Etapa uno CyberN@autica.com
  7. Vito Dumas ... y los 40 Bramadores. Etapa dos. CyberN@autica.com
  8. Vito Dumas ... y los 40 Bramadores. Etapa tres. CyberN@autica.com
  9. Vito Dumas, la leyenda del innombrable, por Marina Garber En "el Arca del Nuevo Siglo/52. Consultado el 10/01/2013
  10. a b «Vito Dumas». Consultado el 17 de enero de 2010.

Enlaces externos[editar]