Veneración de santos
Práctica en las iglesias católica-romana y ortodoxa en la cual algunas personas santas, es decir muy cercanas y entregadas a Dios, ya sea que hayan muerto en gracia o hallan sido llevadas al cielo (como el profeta Elias o la Virgen María) son reconocidas oficialmente por la Iglesia como santos, posterior a una fuerte investigación de sus milagros y vida. Las imágenes de estos santos son mantenidas en distintas iglesias para mostrar a los fieles como eran para que sigamos su ejemplo de "llevar la vida de Jesús a tu época". Tal práctica es considerada una forma de idolatría por algunas iglesias protestantes.
La diferencia entre venerar y adorar es la siguiente
- Adorar: Es entregarse y llevar una vida según lo pide o exige a quien se adora.
- Venerar: Es recordar, reconocer y admirar con el máximo respeto a una persona por sus virtudes y cualidades.
El símbolo tradicional de adoración es postrarse delante de quien se adora entregando la vida y la voluntad con ese símbolo.