Jainismo

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Jainismo
Ranakpur Jain-Tempel Ornament.jpg
Fundador(es). Majavirá
Deidad o Deidades principales Los tirthankaras
Ramas digambaras (desnudos) y suetambaras (vestidos de blanco).
Tipo Transteísta
Número de seguidores estimado 6 millones
Seguidores conocidos como jainas
Escrituras sagradas Escrituras jainas
Lengua litúrgica sánscrito
País o región de origen Bandera de India India
Lugares sagrados Bandera de IndiaIndia
País con mayor cantidad de seguidores Bandera de IndiaIndia
Símbolo La mano jaina
Templos Templos janinistas
Clero Monjes
Religiones relacionadas hinduismo, budismo, sijismo

El jainismo (en sánscrito: जैनधर्म, en tamil: சமணம் - Samaṇam) es una religión de la India, creada en el siglo VI a. C. por Majavirá. Él decía ser el último omnisciente de una serie de maestros iluminados llamados tirthankaras.

Se trata de una religión nastika, que no reconoce la autoridad de los textos sagrados hinduistas ni de los sacerdotes brahmanes.

En la actualidad, el jainismo está presente en la India oriental (Bengala), centro occidental (Rayastán, Majarastra y Guyarat) y meridional (Karnataka).

Su doctrina y práctica enfatiza la necesidad de realizar esfuerzos para encaminar el alma hacia una conciencia divina y la liberación (moksa). Aquella alma que venza a sus enemigos interiores y alcance el estado superior llamado jina pasa a ser denominada vencedora o conquistadora. El estado más elevado se conoce como siddha. El jainismo es conocido en los textos antiguos también como śramaṇa dharma (deber del que confía en sí mismo) o el camino de los nirgranthas (aquellos sin apegos ni aversiones).

La doctrina jaina enseña que el jainismo ha existido siempre y siempre existirá,[1] [2] [3] pese a ello los historiadores datan las fundación y organización de la forma actual del jainismo en algún momento entre los siglos IX y VI a. C..[4] [5]

Se ha hipotetizado que, como muchas tradiciones en el hinduismo, el jainismo podría tener su origen en la cultura del valle del río Indo, siendo una muestra de la espiritualidad nativa de esa zona anterior a la llegada a la India de la migración indoaria.[6] [7] [8] Otros estudiosos sugieren que las tradiciones shramana eran contemporáneas y distintas a las prácticas religiosas de la religión védica.[9]

Actualmente, el jainismo es una religión minoritaria pero influyente con unos 4,2 millones de seguidores en la India,[10] además de una exitosa y creciente comunidad emigrada a Norte América, Europa Occidental, el Oriente de Asia, Australia y otros lugares.[11] Los jainas han influido y contribuido de manera significativa en las esferas éticas, políticas y económicas de la India. Además los jainas tienen una larga tradición ilustrada y son la comunidad religiosa con mayor grado de alfabetización de la India[12] [13] y sus bibliotecas son las más antiguas del país.[14]

Índice

Orígenes [editar]

Mano jaina.

Originario del Subcontinente indio, el jainismo (o más apropiadamente el dharma jaina), fue fundado por el indio Majavirá (549-477 a. C., aunque varía según las fuentes).

No se conoce mucho acerca del origen del jainismo, aunque según sus seguidores es una de las religiones más antiguas del mundo, de orígenes prehistóricos anteriores al 3000 a. C., lo que contradice los registros arqueológicos.

En el Matsia-purana (24.47) ―del siglo III d. C.― aparece una mención al yina-dharma, la ‘religión de los yainas’.

El jainismo es único en el hecho de que durante su historia [cita requerida] nunca ha transigido en el concepto de la no violencia ni en el principio ni en la práctica. Sostiene que la no violencia es el principio supremo (ájimsa paramo-dharma) y ha insistido en su observancia en pensamiento, palabra y acción a nivel individual y social. El texto sagrado Tatua-artha-sutra lo resume con la frase «paras-para-upagrajo-yivanam» (‘unos a otros se sustentan las vidas’).

Deidades [editar]

Un arjat se destaca de los 24 yinas (‘victoriosos’) principales, que vivieron en cada uno de los 3 ava-sarpinís (períodos descendentes de larga duración), que están divididos en seis etapas: bueno-bueno, bueno, bueno-malo, malo-bueno, malo, malo-malo. Los avasarpinís alternan con los ut-sarpinís, largos períodos ascendentes, cuyas etapas comienzan por malo-malo y terminan con bueno-bueno.

El último arjat que estuvo en la Tierra (en este último avasarpiní) fue Majavirá, el fundador del jainismo. Se cree que vivió en Bijar (India) poco tiempo antes de la época de Buda (siglo IV a. C.).

Los historiadores[cita requerida] creen que las menciones al jaina-dharma que aparecen en algunos Puranas (que fueron compuestos en los primeros siglos de la era común), demuestran que esos textos no son tan antiguos como pretenden los hinduistas (que dicen que provienen del III milenio a. C.).

Doctrina [editar]

Entrada al yaina mandir (templo jaina) de Ranakpur (Rayastán, India).

El jainismo tiene una cosmología y creencias elaboradas; atestadas de nombres, categorías, clases, jerarquías, grados, órdenes, entre otros.

Transteísmo: ellos creen que el mundo es eterno y carece de principio. No existe una divinidad personal, y todas las posibles divinidades —las almas de los perfectos arjat (divinidades humanas), por ejemplo— no son emanación ni manifestación de ninguna divinidad apofática ni de ninguna Unidad (el Todo o Absoluto), conceptos y realidades que son igualmente negadas y rechazadas en el jainismo junto con la de un dios creador.

Pananimismo: toda la realidad es vida. Para el jainismo el universo es una totalidad viviente; todo ser posee un alma, más o menos compleja, diáfana o pesada. Desde la tierra o el viento, a los insectos o los mamíferos, todos los seres reflejan el universo y son dignos de respeto. El mayor pecado para el jainismo es causar daño a un ser vivo, aunque también hay que evitar dañar a la tierra o a las almas del agua o del aire.

En coherencia con lo anterior, los jainas practican la no violencia, el ayuno y la mortificación del propio cuerpo. A través de estas actividades esperan descargar su alma del peso de la materia kármica y evitar posteriores reencarnaciones.

El jainismo presenta una perspectiva igualitaria de las almas, sin importar las diferencias en las forma física: humanos, animales, y organismos vivientes microscópicos. Los humanos son los únicos poseedores de los seis sentidos: vista, oído, gusto, olfato, tacto y pensamiento; por lo tanto de los humanos se espera que actúen con responsabilidad hacia toda la vida siendo compasivos, sin egoísmo, sin miedo, racionales y misericordiosos.

Desde el punto de vista epistemológico, el jainismo es relativista, defiende que el conocimiento del mundo solo puede ser aproximado y que, con el tiempo, incluso su propia religión acabará por desaparecer. Este principio ha sido aplicado por sabios y pensadores jainas y se conoce como anekantavada.

La comunidad jaina distingue entre monjes y seglares. Los monjes se someten a una disciplina ascética superior a la de los laicos, aunque no ejercen el monopolio de la religión. Viven en un yina-sadman (monasterio jaina). Un yina-rishí (asceta jaina) toma cuatro votos:

  • la no violencia
  • la sinceridad
  • la rectitud
  • la renuncia a las cosas y a las personas.

Código de conducta [editar]

Los catorce sueños propicios de la madre de Yina (página de un kalpa sutra o ‘libro de rituales’ dispersado; ca. 1465).

Los yina-kalpa son las ordenanzas practicadas por los yinas (opuestas a aquellas de los sthaviras). Consiste en cinco votos:

  • ajimsá (no violencia).
  • satiá (veracidad).
  • asteia (no robar),
  • brahmacharia (castidad) y
  • aparigraja (desapego de lo material).

El jainismo pone mucha atención en el aparigraja, el desapego de las cosas materiales a través del control de uno mismo, la penitencia, la abstención del goce de los sentidos, la limitación voluntaria de las necesidades y la disminución de la agresividad.

No violencia [editar]

La compasión por toda vida, ya sea humana o no humana, es central en el jainismo. La vida humana se valora como una oportunidad única y rara para alcanzar la iluminación. Matar a una persona, independientemente del crimen que haya cometido, es considerado por el jainismo como algo extremadamente horrendo. En esta misma línea, el jainismo requiere tanto de laicos como de monjes de todas sus sectas y corrientes la práctica del vegetarianismo.

En algunas regiones indias como el Rajastán o Karnataka la influencia de los jainas ha sido tan fuerte que la mayoría de los hindúes de la zona se han convertido también en vegetarianos.[15]

Vegetarianismo [editar]

El vegetarianismo es un modo de vida para un jaina, teniendo su origen en el concepto de yivá-daia (‘compasión hacia las vida) y el ajimsa (no-violencia). La práctica del vegetarianismo es vista como un instrumento para la práctica de la no violencia y la coexistencia pacífica y cooperativa.

Los jainas son vegetarianos estrictos (dieta vegana) que consumen solamente seres sin sentidos (sin sistema nervioso), principalmente del reino vegetal. Si bien la dieta jaina implica el aniquilamiento de cosas sin mente como son las plantas, esto se ve como la forma de sobrevivir que causa el mínimo de violencia hacia los seres vivos. Algunas formas de los vegetales, como las frutas, son mejor vistas por el jainismo por comportar simplemente la extracción de una parte de la planta y no su destrucción total como ocurre si se comen raíces o brotes.

Monacato jaina [editar]

Acharya Vidyasagar, monje dig-ambara (‘vestido con las direcciones’ [norte, sur, este y oeste], desnudo).

En el jainismo suele emplearse el término yain muni (en sánscrito: जैन मुनि) o muni para referirse tanto a los monjes como a las monjas.[16] Se les suele llamar sadhus y sadhuís, respectivamente en la tradición de la secta svetambara.

Las dos corrientes principales dentro del jainismo (Digambara y Svetambara) muestran ciertas difirencias en los hábitos monacales. Los monjes Digambara no visten ropas en absoluto como forma de practicar el rechazo a los apegos. Los monjes y monjas Svetambara llevan ropas blancas pues consideran que deben llevarse ropas sencillas y anchas mientras no desarrollen un apego por ellas. Los monjes y monjas jainas viajan a pie y rechazan incluso el transporte sanitario.

Como se prescirbe en textos antiguos como el Acharanga, las condiciones del monacato son bastante estrictas y surgen de las enseñanazas de Majavirá. Los cinco majá-vratas son los cinco votos principales que deben observar los monjes jainas

  1. No violencia (ahimsa).
  2. Verdad (satiá).
  3. No robar (asteia).
  4. Castidad (brahmacharia).
  5. No posesión, o desapego (aparigraja).

Para los jainas laicos que pueden casarse y poseer propiedades existe un equivalente de cinco votos llamados anu-vratas (pequeñas promesas). A diferencia de los monjes de religiones como la católica, el monacato entre los jainas lleva aprejada una vida mendicante y nómada que solo se detiene por razones como la edad, una enfermedad o algún interés erudito.[17]

Meditación [editar]

Monje jaina en meditación.

La meditación jaina pretende llevar el alma a un estado de completa libertad de las ataduras.[18]

Los textos jainas ofrecen una guía detallada sobre técnicas de meditación para alcanzar un conocimiento y conciencia plenos. Las técnicas de meditación jaina están diseñadas para ayudar al que las practique a permanecer apartado de los apegos y los odios y así conseguir una liberación de las ataduras del karma mediante la percepción correcta, el conocimiento correcto y la conducta correcta.[19] Estos tres puntos se conocen como ratna-traia (‘las tres gemas’ del jainismo), y son imprescindibles para lograr que el alma se eleve.[20]

Karma [editar]

El concepto de karma en el jainismo trasmite un significado totalmente diferente al que suele entenderse en la religión hinduista y en la civilización occidental.[21] No se trata de una fuerza inaccesible que controla el destino de los seres vivos de forma inexplicable. No se refiere simplemente a ‘acto’, ‘trabajo’ ni tampoco una fuerza mística invisible (adrista) sino más bien un material delicado, imperceptible para los sentidos que interactúa con el alma con una calidad e intensidad proporcional a las acciones, pensamientos realizados y las palabras dichas que se hayan guiado por aversiones y apegos causando nuevas ataduras.

El karma en el jainismo es algo material (karma-paudgalam) que produce ciertas condiciones como una medicina tiene multiples efectos.[22] Los efectos del karma que se contemplan en el jainismo son más un conjunto de leyes físicas que de leyes morales.

Los karmas se agrupan en «karmas dañinos», que obstruyen la verdadera naturaleza del alma y «karmas no destructivos». A causa de que existen karmas dañinos, el alma está encerrada en un cuerpo y deberá experimentar dolor y sufrimiento de maneras diferentes. El jainismo realiza una extensa clasificación sobre los tipos de karma a partir de estas dos categorías principales.

La liturgia jaina explica la forma de contener la influencia del karma así como librarse de los karmas acumulados.

Moksha [editar]

En el jainismo el moksha es lo mismo que el nirvana.[23] [24] Cuando un alma alcanza el moksha se libera del ciclo de nacimientos y muertes (samsara) consiguiendo su máxima pureza. En tonces se convierte en siddha, literalmente ‘aquel que ha conseguido su objetivo último’.

Textos y autores [editar]

Textos [editar]

  • Yina-shataka, un escrito de Yambu Kavi.
  • Yina-shata-panyiká, de Shamba Sadhu.
  • Yina-stuti
  • Yina-iagña-kalpa, de Asha Dhara.

Santos jainas [editar]

Estatua de elefante en el interior del templo de Ranakpur.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. Helmuth von Glasenapp, Shridhar B. Shrotri (1999): Jainism: an indian religion of salvation (pág. 15).
    «Jainas consider that religion is eternal and imperishable. It is without beginning and it will never cease to exist. The darkness of error enveloping the truth in certain, periodically occurring aeons clears up again and again so that the brightness of the jaina-faith can sparkle again anew».
  2. Paul Dundas (2002): The jains (pág. 12).
    «Jainism is believed by its followers to be everlasting, without beginning or end».
  3. Jinendra Varni (ed.) prof. Sagarmal Jain, T. K. Tukol, y Dr. Narendra Bhandari: Samaṇ-suttaṁ. Nueva Delhi: Bhagwan Mahavir Memorial Samiti.
    «The historians have so far fully recognized the truth that Tirthankara Mahavira was not the founder of the religion. He was preceded by many tirthankaras. He merely reiterated and rejuvenated that religion. It is correct that history has not been able to trace the origin of the jaina religion; but historical evidence now available and the result of dispassionate researches in literature have established that jainism is undoubtedly an ancient religion» (págs. xii-xiii de la introducción, escrita por Justice T. K. Tutkol, y el Dr. K. K. Dixit.
  4. Helmuth von Glasenapp, y Shridhar B. Shrotri (1999): Jainism: an indian religion of salvation (pág. 24).
    «Thus not only nothing, from the philosophical and the historical point of view, comes in the way of the supposition that jainism was established by Parsva around 800 BCE, but it is rather confirmed in everything that we know of the spiritual life of that period».
  5. Paul Dundas (2002): The jains (pág. 17).
    «Jainism, then, was in origin merely one component of a north indian ascetic culture that flourished in the Ganges basin from around the eighth or seventh centuries BCE».
  6. Gerald James Larson (1995): India’s agony over religion. SUNY Press, 1995. ISBN 0-7914-2412-X.
    «There is some evidence that jain traditions may be even older than the buddhist traditions, possibly going back to the time of the Indus valley civilization, and that Vardhamana rather than being a “founder” per se was, rather, simply a primary spokesman for much older tradition» (pág. 27).
  7. Joel Diederik Beversluis (2000): Sourcebook of the world's religions: an interfaith guide to religion and spirituality. Novato (California): New World Library. ISBN 1-57731-121-3.
    «Originating on the Indian sub-continent, jainism is one of the oldest religion of its homeland and indeed the world, having pre-historic origins before 3000 BC and the propagation of indo-aryan culture» (pág. 81).
  8. Mrs. N. R. Guseva: Jainism (pág. 44).
  9. Jeffrey D. Long (2009). Jainism: an introduction. Nueva York: I. B. Tauris. pp. 45-56. ISBN 978-1-84511-626-2. 
  10. «Indian Census». Censusindia.gov.in. Consultado el 01-09-2010.
  11. Estimates for the population of jains differ from just over four million to twelve million due to difficulties of jain identity, with jains in some areas counted as a hindu sect. Many jains do not return jainism as their religion on census forms for various reasons such as certain jain castes considering themselves both hindu and jain. The 1981 Census of India returned 3.19 million jains. This was estimated at the time to be at least half the true number. There are an estimated 25,000-30,000 jains in Europe (mostly in Britain), 20,000 in Africa, 45,000 plus in North America (from Dundas, Paul (2002). The jains. Routledge. p. 271. ISBN 0415266068, 9780415266062. http://books.google.com/?id=5ialKAbIyV4C&pg=PA299&dq=jains+britain#v=onepage&q=jains%20britain&f=false. ) and 5,000 in the rest of Asia.
  12. «Press Information Bureau, Government of India». Pib.nic.in (06-09-2004). Consultado el 01-09-2010.
  13. «Census of India 2001». Censusindia.net. Consultado el 01-09-2010.
  14. John E. Cort: «The jain knowledge warehouses: traditional libraries in India», en la revista Journal of the American Oriental Society, vol. 115, n.º 1, págs. 77-87, enero-marzo de 1995.
  15. Kurt Titze: Jainism: a pictorial guide to the religion of non-violence. Mohtilal Banarsidass, 1998.
  16. John E. Cort: Jains in the world: religious values and ideology in India. Oxford University Press, 2001.
  17. Dundas, Paul (en inglés). The jains. pp. 152. http://books.google.com/books?id=5ialKAbIyV4C&pg=PA299&dq=jains+britain&hl=es#v=onepage&q=monks%20and%20nun&f=false. Consultado el 25 de octubre de 2011. 
  18. «blessings». Sambodhi. Aadarsh Saahitya Sangh. 2004. 
  19. «Foreword». Jain Yog. Aadarsh Saahitya Sangh. 2004. 
  20. Tattua-artha-sutra.
  21. Hermann Kuhn (2001): Karma, the mechanism: create your own fate. Nevada: Crosswind Publishing, 2001.
  22. Dr. H. V. Glasenapp: Doctrine of karman in jain philosophy (pág. 2).
  23. Collected papers on jaina studies. Delhi: Motilal Banarsidass Publ.. 2000. ISBN 81-208-1691-9. :
    «Moksa and nirvana are synonymous in jainism» (pág. 168).
  24. Michael Carrithers, y Caroline Humphrey (1991): The assembly of listeners: jains in society. Cambridge University Press, 1991. ISBN-0521365058.
    «Nirvana: a synonym for liberation, release, moksa» (pág. 297).

Bibliografía [editar]

Enlaces externos [editar]