Idolatría

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Adoración del becerro de oro, ejemplo de idolatría en la tradición judeocristiana.

Idolatría es un concepto abrahámico para la adoración indebida que se da a los ídolos. En todas las religiones abrahámicas la idolatría está severamente prohibida, aunque las interpretaciones de lo que constituye idolatría varía entre ellas. En otras religiones el uso de imágenes de culto es aceptado. Qué imágenes, ideas u objetos constituyen idolatría a menudo es objeto de considerables disputas. La evitación del uso de imágenes por razones religiosas es llamado aniconismo. La destrucción de imágenes religiosas dentro de una sociedad es llamado iconoclasia, de la cual han habido muchos grandes episodios en la historia.

El comportamiento considerado idólatra o potencialmente idólatra puede incluir la creación de cualquier tipo de imagen de una deidad u otras figuras de importancia religiosa como profetas, santos y clérigos, la creación de imágenes de personas o animales cualesquiera, y el uso de símbolos religiosos o seculares. Además, los teólogos han extendido el concepto para incluir a la importancia indebida de cualquier otro aspecto religioso, o secular de la vida en general, que no incluyen necesariamente el uso de imágenes. Por ejemplo, el Catecismo de la Iglesia católica sostiene: «La idolatría no sólo se refiere a la adoración falsa del paganismo. El hombre comete idolatría cada vez que venera y reverencia a una criatura en lugar de a Dios, ya sea este dioses, demonios (por ejemplo satanismo), poder, placer, raza, ancestros, Estado, dinero, etc».[1]

El uso del término se da principalmente en la literatura religiosa judía y cristiana, y la interpretación del concepto ha sido parte de grandes divisiones entre distintas denominaciones cristianas, en especial entre el protestantismo y el catolicismo romano. En la historia del cristianismo encontramos diferentes posiciones de las autoridades civiles y religiosas frente al tema de la adoración de imágenes. La expansión del cristianismo en los primeros siglos después de Cristo, se acompañó de imágenes de mártires y santos, a los que se sumaron las imágenes de María después del Concilio de Éfeso.[2]

En el contexto actual, sin embargo, la idolatría también puede referirse a fenómenos sociales donde son creadas y adoradas falsas percepciones, e inclusive usada como término en la industria del entretenimiento para quien goza de una alta popularidad y admiración. Este artículo se limitará a su acepción religiosa.

Etimología[editar]

La palabra idolatría proviene por haplología de las palabras griegas εἰδωλολατρία eidololatria, parasíntesis de εἰδωλολάτρης, de εἴδωλον eidolon, "imagen, figura", y λάτρις latris "devoto"[3] o λατρεύειν latreuein "adoración", de λάτρον latron "tributo".

Aunque el origen griego parece ser una traducción griega de la frase hebrea avodat elilim encontrada en la literatura rabina (e.g., bChul., 13b, Bar.), mientras que el término griego no es encontrado en sí mismo en Septuaginta, Filón de Alejandría, Flavio Josefo u otros escritos judíos helenos. Tampoco es encontrado en la literatura griega pre-cristana. En el Nuevo Testamento, la palabra griega solo es encontrada en las cartas de Pablo, Pedro, Juan y Revelaciones, donde tiene un sentido despectivo, como uno de los vicios. También se encuentra en el Didaché y el Concilio de Jerusalén incluye una prohibición de la «contaminación de los ídolos». Términos hebreros para la idolatría incluyen avodah zarah (adoración extranjera) y avodat kochavim umazalot (adoración de los planetas y las constelaciones).[4]

Judaísmo[editar]

La idolatría está prohibida en la Torah y es, junto con la ira, el asesinato y el incesto, pecados que no deben cometerse ni siquiera para salvar la vida. Aún así, de acuerdo a la Biblia la idolatría persistió en el antiguo Israel; ejemplos de ello son el culto a Baal, a Astarot, a Moloch, a los astros y la prostitución sagrada. Los rabinos prohibieron todo contacto con los idólatras, inclusive compartir alimentos con ellos.[5]

Cristianismo[editar]

Crucifijo, Basílica de Vézelay. El cuerpo de Cristo en la cruz es un tradicional símbolo usado por las iglesias católica, ortodoxa, anglicana y luterana, en contraste con algunos grupos protestantes que solo usan la una cruz simple. La naturaleza del significado idólatra de la efigie de Dios como hombre crucificado es discutido en el cristianismo. Las otras religiones abrahámicas, especialmente el Islam, lo ven como idolatría, mientras que en el judaísmo es llamado Avodah Zarah, una forma menor de idolatría.[6] [7] [8]

El punto de vista cristiano de la idolatría puede ser dividido de manera general en dos categorías: la postura católica-ortodoxa, que acepta el uso de íconos religiosos y otras imágenes, y la interpretación protestante. Protestantes fundamentalistas a menudo acusan a los otros cristianos de idolatría, iconolatría e incluso paganismo por fallar en la "purificación de su fe" en el uso de imágenes; en la Reforma Protestante tales términos fueron comunes a todos los protestantes. Los grupos puritanos adoptaron una posición similar a aquellas del judaísmo y el islam, condenando todas las imágenes religiosas, ya se trate de figuras en tres o dos dimensiones, e incluyendo también a la cruz plana.[9]

El problema deriva de las diferentes interpretaciones del segundo de los Diez Mandamientos:

No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.

Éxodo 20:3-6[10]

Catolicismo[editar]

En el protestantismo suele criticarse el uso que la Iglesia católica romana hace de imágenes para relacionarse con una serie de personas distintas a Dios, venerándolas, basándose, por vía de exégesis, en algunos versículos de la Santa Biblia. Entre las formas de veneración existentes en el catolicismo destacan:

El magisterio católico ha definido formas distintivas de culto hacia dichas personas, no asociadas a su imagen y no permitiendo en ningún momento la adoración fuera de Dios. Respecto del culto referido a la Virgen María, los padres conciliares señalaron:

Este culto, tal como existió siempre en la Iglesia, a pesar de ser enteramente singular, se distingue esencialmente del culto de adoración tributado al Verbo encarnado, lo mismo que al Padre y al Espíritu Santo, y lo favorece eficazmente.[11]

Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium 66

En muchos países, los católicos veneran a la Virgen, en sus diferentes advocaciones, de Guadalupe, de los Ángeles, Fátima, entre otras advocaciones. Esto para los cristianos evangélicos es idolatría, según su interpretación de la Biblia.[cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Catechism of The Catholic Church, passage 2113, p.460, Geoffrey Chapman, 1999
  2. Gruyters, Antonio HM (2007). Imágenes e idolatría (1 edición). Bogotá, Colombia: Editorial San Pablo. ISBN 958692971X. 
  3. idolater at Wordnik
  4. Stern, Sacha. Jewish Identity in Early Rabbinic Writings. p. 9. Consultado el 18 de octubre de 2013. 
  5. Cohn-Sherbok, Dan (2003). Breve historia del judaísmo. Madrid, España: Ediciones Istmo. p. 116. ISBN 8470904086. «LA idolatría está prohibida en la Torá» 
  6. Roth, Rabbi Simchah. «TRACTATE AVODAH ZARAH». BET MIDRASH VIRTUALI. Rabbinical Assembly in Israel and the Masorti Movement. Consultado el 31 de mayo de 2013.
  7. "Practically speaking, however, the vast majority of the poskim agree that Christianity is considered avodah zarah and a Jew is forbidden to enter a church" Neustadt, Rabbi Doniel. «Visiting a Church or a Mosque – Avodah Zarah». The Weekly Halacha Discussion. Consultado el 31 de mayo de 2013.
  8. "The teachings of the Torah focus on actual Avodah Zarah, and into the times of the Mishnah and Gemara Jews found themselves living among people who practiced pagan religions. Over time, however, new religions developed whose basis is in Jewish belief – such as Christianity and Islam – which are based on belief in the Creator and whose adherents follow commandments that are similar to some Torah laws (see the uncensored Rambam in his Mishneh Torah, Hilkhot Melakhim 11:4). All of the rishonim agree that adherents of these religions are not idol worshippers and should not be treated as the pagans described in the Torah. Moslems certainly worship a single God and do not offer libations of wine. There are different approaches to Christians, where we find that the Rambam views them as basically pagans, while Tosafot – and even more so the Me'iri – view them as monotheists. Therefore, although many of the laws limiting interaction with non-Jews remain in place in order to avoid intermarriage and assimilation, other laws – e.g. limits on business dealings prior to their holidays – are assumed to be permitted. This is based on statements made in the Gemara that in the Diaspora it is impossible for Jews to avoid such interactions (Avodah Zarah 7b) and that non-Jews living in Diaspora countries are not truly idol worshippers, they are just following the traditions of their fathers (Hullin 13b)."Steinsaltz, Rabbi Adin. «Introduction – Masechet Avodah Zarah». The Coming Week's Daf Yomi. Consultado el 31 de mayo de 2013.
  9. Richardson, R.C. (1972). Puritanism in north-west England : a regional study of the diocese of Chester to 1642. Manchester, England: Manchester University Press. p. 26. ISBN 978-0-7190-0477-3. 
  10. «Éxodo 20:3-6». Reina-Valera 1960. Consultado el 4 de marzo de 2014.
  11. Concilio Vaticano II (1976). Documentos del Vaticano II (31ª edición). Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. p. 107. ISBN 84-220-0010-5. 

Enlaces externos[editar]