Shuniata

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En el marco de varias doctrinas orientales, shuniata es lo carente de realidad, sin entidad, lo que no existe, lo insustancial, lo deshabitado, lo vacío, la vacuidad.

  • śūnyatā, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
  • शून्यता, en escritura devanagari del sánscrito.
  • Pronunciación: /shuniáta/ o /shuniátaa/.[1]

Etimología[editar]

El término sánscrito shuniata (en palí: suññatā) es un sustantivo que significa ‘calidad de lo vacío’ (vacuidad). Está formado a partir del adjetivo shuniá (en palí suñña): ‘vacío’, y el sufijo tuá: ‘cualidad’.[1]

El mismo concepto se conoce en otros idiomas con otros nombres:

El concepto de vacío[editar]

Shuniata significa que no hay nada que posea una esencia individual y, por tanto, que todo está vacío, sin una realidad independiente. Todo lo que existe está relacionado y es interdependiente, y la aparente pluralidad de individualidades es un carácter ilusorio de nuestra existencia.

Esta ignorancia (avidia) de la verdadera naturaleza de la realidad es, por tanto, no experimentar shuniata como la verdadera naturaleza de la misma. Cuando esto es posible, es precisamente lo que se llama el "despertar o iluminación" en el budismo.

Cabe destacar que el concepto de shuniata nunca implica que la realidad no exista, no equivale al cero (aunque en la India la idea del cero parte de la idea de la shunia) o a una ausencia total. No es sinónimo de nihilismo. Contrariamente sugiere una realidad última, que no puede clasificarse en las categorías de la lógica.

Este concepto fue muy desarrollado filosóficamente a partir de la noción de la no existencia de individualidad (anātman) y la explicación del surgimiento dependiente (pratitya-samutpada). Es una pieza central de toda la filosofía budista, de manera que toda enseñanza sobre la naturaleza de la realidad se desarrollará a fin de ayudar a comprender qué es esa vacuidad.

Origen y evolución de la palabra[editar]

Su origen proviene de las doctrinas budistas de Anatta (término palí, del sánscrito anatman (la no existencia del alma) y patichasamupada (término palí, del sánscrito pratitia-samut-pada: ‘surgimiento interdependiente’). El Suñña-sutta,[2] que forma parte del canon palí, relata la historia del monje Ananda, servidor de Buda Gautama quien le preguntó: «¿En qué sentido se dice que el mundo es vacío?». Buda replicó: «En el sentido de que carece de un alma o de algo perteneciente a un alma. Por eso se dice que el mundo es vacío».

A lo largo del tiempo, se desarrollaron varias diferentes escuelas doctrinarias[3] dentro del budismo, en un esfuerzo por explicar el significado filosófico exacto del vacío.

Después de Buda, Nagaryuna y su doctrina madhiamaka (que se considera una primitiva doctrina majaiana) desarrollaron el concepto de shuniata.

Shuniata —interpretado de manera positiva (ver más abajo la sección Tathagatagarbha)— también es un elemento importante en la literatura Tathagatagarbha, la cual tuvo un papel formador en la evolución de la posterior doctrina mahāyāna.

En la tradición del budismo tibetano, se han preservado diálogos detallados entre los puntos de vista de varias escuelas para entrenar a los estudiantes. Por ejemplo, en la tradición tibetana algunas de las principales escuelas filosóficas que aparecen son: la vaibhasika, la sautrantika, la chitta-matra, y muchas escuelas dentro de la madhiamaka (tales como la Sua-tantrika-madhiamika y la prasanguika-madhiamika).

Se debe tener presente que la definición exacta y el alcance de shuniata varía dentro de las diferentes escuelas budistas lo que puede llevar a confusión. Todos estos sistemas de principios explican de forma sutil qué fenómenos son «vacíos de», cuáles son «vacíos» exactamente y qué significa la «vacuidad».

Por ejemplo, en la escuela chitamatra se enseña que la mente existe por sí misma en última instancia, pero otras escuelas como la madhyamaka lo niegan.

En los sūtras majaiánicos Tathagatagarbha, en cambio, se dice que solo las cosas impermanentes, cambiantes y las condiciones (el reino de samsara) son vacíos en un sentido negativo, pero el buda o el Nirvāna, que se declara que son reales, eternos y plenos de virtudes inconcebibles, perdurables.

Además, el sūtra de Loto expone que al ver todos los fenómenos como vacíos, shunia no es el logro final más elevado, sino que el éxtasis de la sabiduría búdica sobrepasa incluso la visión de la completa vacuidad.

Shuniata en el budismo anterior a las sectas, en los Nikayas[editar]

Sunnata (del sánscrito shuniata [vacuidad]) es la forma sustantivada de shunia (cero en sánscrito, literalmente «ceridad») y en los contextos pāḷis no representa el cero metafísico (no-ser como principio del ser, posibilidad infinita distinta de la infinita actualidad), sino una característica de este mundo.

En S IV.295 96, se explica que el que vive de las limosnas experimenta una contemplación mortífera en la cual la consciencia y las sensaciones han sido detenidas. Cuando él vuelve recuenta «tres toques» que lo tocan: «vacío» (suññato), «indeterminación» (animito) y «ausencia de planes» (appanihito phasso), y discrimina (viveka) de acuerdo a ello. El significado de «vacuidad» como está contemplado aquí se explica en M 1.29 como la «liberación de la mente del vacío» (sunnata cheto vimutti) con la consiguiente comprensión de que este mundo está vacío de espíritu o de algo espiritual (suññam idam attena vā attaniyena vā).

El término se utiliza en dos sūtras en el Majjhima Nikaya, donde se usa en el contexto de una progresión de estados mentales para referirse a cada uno de los estados del vacío del que lo sigue a continuación.

La postura de que nada contingente tiene alguna esencia inherente constituye la base de la shunia-vada (‘doctrina del vacío’) más radical. En el majaiana, esta doctrina, sin negar su valor, niega cualquier esencia incluso a la apariencia de Buda y a la promulgación del dharma mismo.

En los textos Theravāda tardíos[editar]

En el Patisambhidamagga, se dan muchos significados, incluyendo el nirvana. Se dice que las formas son vacías en/de/por su propia naturaleza, una expresión similar a aquella usada en la literatura majaiana.

Budismo majaiana[editar]

El Vajracchedika Sūtra declara lo siguiente: «Aquellos que me ven en cuerpo (rupena) y piensan de mí en sonidos (ghosaih), tienen una forma de pensar falsa, no me ven en absoluto.... El buda no puede ser correctamente comprendido (rjuboddhum) por medios cualquiera (upayena)».

Esos «medios» no son idóneos para comprender correctamente, pero si se los toma como fines, inclusive los medios más adecuados son un impedimento. Lo que es verdadero de la ética, también es verdadero de los apoyos de la contemplación en el vacío: como en la bien conocida parábola de la balsa (Alagaddupama Sūtra), los medios para cruzar un río dejar de ser útiles cuando la meta de la otra orilla ha sido alcanzada.

Shuniata en el «Sutra del corazón»[editar]

El shuniata es un tema clave en el Sutra del corazón (uno de los sutras majaianas de la perfección de la sabiduría, que es habitualmente recitado por los budistas majaianas alrededor del mundo.

El Sutra del corazón declara que los skandhas, que constituyen nuestra existencia mental y física, son vacíos en su naturaleza o esencia, esto es, vacíos de cualquier naturaleza o esencia. Pero también declara que esta vacuidad es igual a la forma (lo que denota plenitud), en otras palabras, que esto es una vacuidad que al mismo tiempo no es diferente del tipo de realidad que normalmente atribuimos a los eventos; no es un vacío nihilista que socava nuestro mundo, sino un vacío positivo que lo define.

  • «El noble bodhisattva, Avalokiteśvara, involucrado en las profundidades de la práctica de la perfección de la sabiduría, miró desde arriba sobre los cinco skandhas (conjuntos), y vio que ellos estaban vacíos en su naturaleza esencial».
  • «Escucha, oh Shariputra, el vacío es igual a la forma y la forma es igual al vacío. Fuera de la forma, el vacío no es; el vacío no es la forma. El vacío es eso que es la forma, la forma es eso que es el vacío. Sólo así son percepción, cognición, construcción mental y conciencia».
  • «Escucha, oh Shariputra, todos los fenómenos de la existencia están marcados por el vacío: no surgido ni destruido, no impuro ni puro, no deficiente ni completo».

Shuniata en la escuela madhiamaka de Nagaryuna[editar]

Para Nagaryuna, quien entregó la formulación filosófica más importante de shuniata, el vacío como marca de todos los fenómenos es una consecuencia natural de la originación dependiente; en efecto, él identifica los dos. Una exposición clara y rigurosa de la doctrina y genealogía de la vacuidad la encontramos en La palabra frente al vacío. Filosofía de Nagarjuna de Juan Arnau (véase bibliografía). En su análisis, cualquier naturaleza esencial perdurable (es decir, plenitud) prevendría el proceso de la originación dependiente, prevendría cualquier tipo de originación por completo, pues las cosas simplemente habrían sido siempre y continuaría siendo siempre.

Esto habilita a Nagaryuna para sostener un osado argumento relativo a la relación del nirvāna y del samsara. Si todos los eventos fenoménicos (es decir, los eventos que constituyen samsara) son vacíos, entonces ellos son vacíos de toda capacidad irresistible para causar sufrimiento. Para Nāgārjuna, nirvāna no es algo agregado al samsara ni un procedimiento para salirse de él (removiendo el ente iluminado de él). En otras palabras, nirvāna es simplemente samsara correctamente experimentado a la luz de una comprensión adecuada de la vacuidad de todas las cosas.

Shuniata en los sutras Tathagata-garbha[editar]

La clase de escrituras budistas conocidas como los Tathagata-garbha-sutras presenta un aparente conocimiento variante de la vacuidad. Según estas escrituras, buda y nirvana, a diferencia de los fenómenos compuestos condicionados, no están vacíos de existencia intrínseca, sino simplemente vacíos de impermanencia, de lo defectuoso y lo sin mismidad.

En el Sutra-srimala el buda es visto como vacío de toda impureza e ignorancia, no de realidad intrínseca. El Sutra-majaiana-majá-parinirvana (Nirvāṇa sutra) sostiene tal visión y considera el Vacío Primordial como la cognición búdica (jñāna) que percibe tanto el vacío como el no-vacío, donde el vacío es la totalidad del samsara y el no-vacío es el gran nirvāna. El buda en el Sutra-majaiana-majaparinirvana, indica además que ver absolutamente todo como vacío es un enfoque desequilibrado y constituye una desviación del camino del medio del budismo:

El sabio percibe la vacuidad y la no vacuidad, lo eterno y lo impermanente, el sufrimiento y la dicha, el yo y el no yo... porque percibir la vacuidad de todas las cosas y no percibir la no-vacuidad no puede calificarse de Vía del Medio; el percibir el no-yo de todo sin percibir el yo no puede considerarse la vía del medio.

Además, este sūtra particular contiene un pasaje en el cual Buda castiga a aquellos que ven el Tathagatagarbha (el cual es el elemento búdico inmortal subyacenete) en cada ser como vacío. El sūtra declara cómo Buda declara que ellos efectivamente cometen una forma de doloroso suicidio espiritual a través de esa postura:

Por haber cultivado el no-yo en relación con el Tathagatagarbha y haber cultivado continuamente la Vacuidad, el sufrimiento no será erradicado sino que se volverá como una polilla en la llama de una lámpara.

(En la versión tibetana del Majaiana-maja-parinirvana-sutra, la obtención de la liberación nirvánica (moksha), por el contrario, se dice que abre un reino de total éxtasis, gozo, permanencia, estabilidad, [y] eternidad (ibídem), en el cual el buda es «completamente pacífico» (Dharma-kshema, versión sureña).

Quizá, la declaración más clara de la compresión de la Vacuidad por el budismo Tathagatagarbha se encuentra en el Anguli-malíia-sutra, donde leímos la siguiente explicación clarificadora:

... mediante el cultivo de la extrema vacuidad y el considerar continuamente las cosas como vacías, se observará la total destrucción de todos los fenómenos. Aunque la Liberación no es vacío, se verá y pensará que es vacío. De este modo, por ejemplo, al pensar que los cubos de granizo son joyas, uno llega a pensar que las gemas reales son vacías [shunia]. De la misma forma, al pensar demasiado en los fenómenos que no son vacíos [ashunia] van ser vaciados [shunia], al considerar como vacíos los fenómenos, te disuelves en la vacuidad (shunia) incluso con aquellos fenómenos que no están vacíos. Algunos fenómenos están vacíos [de existencia] y algunos fenómenos no están vacíos [de existencia]. Al igual que el granizo, las millones de kleshas [aflicciones mentales y morales] están vacías [de existencia], al igual que el granizo, aquellos fenómenos que pertencen a la ignorancia están vacíos [de existencia] y se disuelven rápidamente. Como las auténticas gemas de berilio, el Buda es eterno. La Liberación es como las verdaderas gemas de la familia del berilio.

Así en los Tathagatagarbha sutras característicos, se traza un balance entre el vacío, impermanente y sin centro reino del samsara y la eterna realidad liberadora de Buda y el nirvana. El Sutra del loto (capítulo 4) asimismo sugiere que el ver todas las cosas como vacías no es la suprema realización búdica, ni la ganancia final ni una ventaja: la sabiduría budista se indica aquí para trascender la percepción de la vacuidad.

Shuniata opuesto al nihilismo y al materialismo[editar]

Roger R. Jackson escribe: «Una interpretación nihilista del concepto de vacuidad (o sólo de la mente) no es, de ningún modo, una mera posibilidad hipotética; fue consistentemente adoptada por los opositores del budismo, donde quiera que la religión se expandiera, ni los mismos budistas han sido immunes a ella...»[4] Y posteriormente;[5] «Con el fin de obviar el nihilismo, [...] la corriente majaiánica principal ha explicado su propia retórica negativa al apelar a la noción de que hay, en efecto, dos tipos de verdad (satyadvaya), convencional o “mundana y superficial” verdades (lokasamvriti), y verdades superiores que son la verdad en el «más alto sentido» (para-martha)».

En palabras de Robert Thurman: «La vacuidad no significa “nadidad”, sino más bien que todas las cosas carecen de realidad intrínseca, de objectividad intrínseca, de identidad intrínseca o de referencialidad intrínseca. Al carecer de tal esencia estática o substancia, esto no las hace no existir, sino que las hace totalmente relativas».[6]

Esta relatividad de todos los fenómenos contrapone al materialismo, la noción de que los fenómenos existen por su propio derecho, en y por sí mismos. Así, la filosofía del Buda es vista como la Senda del Medio entre el nihilismo y materialismo.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. a b Véase la entrada Chāndogya que se encuentra en la mitad de la primera columna de la pág. 1085 en el Sanskrit-English Dictionary del sanscritólogo británico Monier Monier-Williams (1819-1899).
  2. Bhikkhu, 1997d.
  3. Anne C. Klein: Knowing naming & negation (a sourcebook on tibetan sautrantika). Snowlion Publications, 1991, ISBN 0-937938-21-1.
  4. Jackson, 1993, p. 57.
  5. Jackson, 1993, p. 58.
  6. prefacio de Robert Thurman al libro de Lex Hixon: Mother of the Buddhas. Quest Books, 1993, ISBN 0-8356-0689-9

Referencias[editar]

Primarias[editar]

Secundarias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]