Sagrado

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Lo sagrado (por oposición a profano) es una noción que, aplicada a una cosa, permite a un grupo o una sociedad humana creer en una separación binaria espiritual o moral entre diferentes elementos que la componen, la definen o la representan (objetos, actos, ideas, valores...).

El término se utiliza en los grupos basados en la iniciación o la revelación para describir los elementos que los constituyen y fundamentan, así como todo aquello que está ligado a ellos (manifestaciones, organizaciones, etc.). Por ejemplo, en la mayoría de las religiones lo Sagrado designa todo lo que atañe a lo más fundamental de su culto.

Esta noción se utiliza hoy en día de manera más general en otros contextos: una nación puede definir como sagrados los principios que la fundan; una sociedad puede definir como sagrados algunos de sus valores; etc. Los antropólogos contemporáneos dicen además que la noción de Sagrado es demasiado borrosa para ser utilizada en el estudio de las religiones - aunque sigan trabajando en ello.

Los elementos de lo Sagrado se consideran generalmente como inmutables: su manipulación, incluso con el pensamiento, debe obedecer unos rituales bien definidos. No respetar estas reglas, incluso actuar contra las mismas, se considera generalmente como un pecado o crimen real o simbólico: es lo que llamamos sacrilegio. El peor de los sacrilegios es la profanación, que se define como la introducción de elementos profanos en un recinto sagrado (real o simbólico).

Nótese que la noción de "Sagrado" se encuentra en todas las sociedades.

"Las cosas sagradas son las que las protegen y aíslan de las cosas profanas son a las que se aplican estas prohibiciones y que deben permanecer apartadas de aquéllas. La relación (o la oposición, la ambivalencia) entre los Sagrado y lo Profano es la esencia del hecho religioso." (Durkheim)

"Lo sagrado es el respeto a la vida. La espiritualidad es el respeto de lo esencial: amar la vida, amar todas las vidas." (Bruno San Marco)

El término se utiliza a veces por extensión, eventualmente por no creyentes, para calificar valores que aparecen como esenciales para una civilización (ejemplo: El respeto de la propiedad es una cosa sagrada, etc.).

En este sentido aparece en La Marsellesa:

Amor sagrado a la Patria
¡Guía, sostén nuestros brazos ...
Libertad, libertad querida
¡Combate junto a tus defensores!

Lo sagrado está ligado siempre a la represión violenta. Es Dios (o los dioses) el encargado de aplicarla, a través de quienes sean sus voceros. Las más de las veces se trata de restituir algún desorden cultural de naturaleza esencial. Se evita así la profanación, que funciona como otra forma de violencia que, al no ser dogmática amenaza a la cultura, ya que no ofrece la sustitución de todos los símbolos que implica. El sacrilegio (profanación o robo de algo sagrado) quita de la trama social los elementos simbólicos que protegen su orden (la paz interna). Esta es una violencia nefasta para la comunidad. La violencia en lo sagrado supone la restitución del orden social. Todos los cambios culturales implican la subversión de lo sagrado donde se hace necesaria la violencia.