Rafael Tovar y de Teresa

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Rafael Tovar y de Teresa (Ciudad de México, 6 de abril de 1954) es un diplomático, abogado e historiador mexicano y, desde el 2012, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, miembro del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto. Se ha desempeñado también como Embajador de México ante Italia, como segundo presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y fue brevemente Coordinador de los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana.

Licenciado en derecho por la Universidad Autónoma Metropolitana, siendo el mejor estudiante[cita requerida] de la generación 1974-1978, posteriormente continuó sus estudios en la Universidad de la Sorbona y la Escuela de Ciencias Políticas en París.[1]

Inició como crítico musical del suplemento cultural del periódico mexicano Novedades de 1972 a 1973, fue jefe de Relaciones Culturales de la Secretaría de Hacienda de 1974 a 1976 y posteriormente asesor del director general del Instituto Nacional de Bellas Artes de 1976 a 1978.

En 1979 ingresó al Servicio Exterior Mexicano, donde fue titular de la Dirección General de Asuntos Culturales de la Secretaria de Relaciones Exteriores (1979 a 1982), luego ministro en la Embajada de México en Francia (1983 a 1987) y asesor del secretario de Relaciones Exteriores (1987 a 1988).

Se desempeñó, también en el sector cultural, como Coordinador de Asuntos Jurídicos del recién fundado Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en 1989, posteriormente Coordinador de Asuntos Internacionales del mismo Consejo 1990 a 1991, para luego ser Director General del Instituto Nacional de Bellas Artes de 1991 a 1992.

Fue el segundo presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) de 1992 a 2000, luego fue nombrado embajador de México en Italia (2001 a 2007).[2]

Después de la renuncia de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a la Comisión Organizadora de la Conmemoración del Bicentenario del inicio del movimiento de Independencia Nacional y del Centenario del inicio de la Revolución Mexicana y del interinato de Sergio Vela, fue nombrado por el presidente Felipe Calderón como nuevo coordinador, cargo que ocupó de 17 de septiembre de 2007 al 25 de octubre de 2008, fecha en la que renunció a la Coordinación sin explicar las razones.[3]

Obras[editar]

Es autor del libro Modernización y política cultural y coautor de la obra colectiva en dos volúmenes El patrimonio cultural de México. Entre los reconocimientos que ha recibido destacan las condecoraciones otorgadas por los gobiernos de Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, España, Francia, Guatemala, Italia, Polonia, Suecia, Ucrania y Venezuela.

Publicó, en marzo de 2009, la novela Paraíso es tu memoria (editorial Alfaguara), y en 2010, El último brindis de Don Porfirio (editorial Taurus).

Gestión en el Instituto Nacional de Bellas Artes[editar]

Durante su gestión como director general del INBA, en el Palacio de Bellas Artes, máximo recinto artístico del país, se abrieron nuevas salas de exhibición y se remodeló la Sala Nacional, se realizaron mejoras acústicas y decorativas en la de conciertos y se creó la plaza sobre Avenida Juárez y la Alameda, de acuerdo con el proyecto original del arquitecto Adamo Boari, al que se añadió la construcción de un estacionamiento subterráneo.

También, de forma conjunta con el Departamento del Distrito Federal, se renovó integralmente el Auditorio Nacional y se le dotó de un nuevo esquema de operación y administración que, desde 1992, le ha permitido mantener un alto nivel de calidad internacional y ser enteramente autofinanciable.

Gestión en el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes[editar]

El foco de su gestión como Presidente del Conaculta fue la modernización del sector cultural. Para lograrla, definió y adoptó proyectos estratégicos en cada una de las áreas sustantivas de la gestión de la cultura que sirvieran como ejes de articulación de la política cultural y de la modernización de sus instituciones, estrategias y herramientas.

Preservación del patrimonio[editar]

En el campo de la preservación del patrimonio cultural, se concentró en catorce Proyectos Especiales de Arqueología; en la educación artística en la fundación y construcción del Centro Nacional de las Artes; en el estímulo a la creación, del establecimiento del Sistema Nacional de Creadores de Arte; y en la difusión de la cultura, de la ampliación sustancial de los espacios de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas.

Los Proyectos Especiales de Arqueología, realizados a través del INAH y financiados por el Fondo Nacional Arqueológico constituido ex profeso, permitieron extender las excavaciones y el rescate de zonas ya conocidas tan importantes como Teotihuacán, Xochicalco, Monte Albán y Chichén Itzá; recuperar otras de nueva apertura al público, como Cantona y Filo-Bobos; y crear modernos e importantes recintos museográficos, como el Museo de las Culturas del Norte en Paquimé y el Museo del Pueblo Maya en Yucatán y el de sitio en Teotihuacan, Palenque y Xochicalco, entre otros.

El Centro Nacional de las Artes fue inaugurado en 1994 como espacio para el desarrollo de la excelencia en la educación artística profesional, a partir de la construcción de un conjunto arquitectónico sin precedente con la participación de ocho arquitectos mexicanos en un plan maestro de Ricardo Legorreta. En él quedaron comprendidas las nuevas instalaciones de las escuelas de música, artes plásticas, danza y teatro; la remodelación del Centro de Capacitación Cinematográfica; la creación de la Biblioteca de las Artes y el primer Centro Multimedia aplicado al impulso de las artes; las nuevas sedes de los centros de investigación para música, artes plásticas, teatro y danza, así como siete teatros, entre los cuales destacó la instalación del primer conjunto de cines en un nuevo esquema de proyección que introdujo un cambio definitivo en el modo de exhibir cine en México. El CNA tuvo una asistencia de más de cinco millones de personas hasta el año 2000 a sus diversas actividades artísticas y académicas.

Estímulos a la creatividad artística[editar]

El Sistema Nacional de Creadores de Arte significó, en 1993, la extensión del alcance de los programas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, existente desde 1989, que junto con los fondos homólogos a nivel estatal constituyó por primera vez en México un espectro de apoyos a los intelectuales y artistas del país completo en su cobertura geográfica, generacional y de disciplinas y campos de la creación. La creación de estos mecanismos permitió la transparencia en la asignación de recursos en apoyo a la creación al establecer el principio de que los “pares” avalaran cada proyecto a la vez que elegían los proyectos a financiar. Sin duda, esta tarea contribuyó en el proceso democratizador de México, iniciado en esos años, al terminar con “clientelismos” y reducir las trabas administrativas que impidieran el uso político de recursos públicos destinados a la tarea cultural. De modo paralelo, y a fin de lograr una efectiva descentralización de bienes y servicios culturales en todo el país, se crearon Fondos Estatales para la Cultura y las Artes en todas las entidades de la Federación regidas bajo los mismos criterios

Fomento al libro y la lectura[editar]

En cuanto a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, su gestión logró elevar las 3751 bibliotecas que existían a 6100 recintos, y subrayar su papel como los espacios primarios de acceso a los libros y la cultura para la población en todo el territorio nacional. Ello en paralelo con un intenso programa editorial (6000 títulos con cerca de seis millones de ejemplares) que culminó con el Programa Nacional: Año de la Lectura 1999-2000.

Difusión cultural, nacional e internacional[editar]

Medios audiovisuales[editar]

Entre otras acciones también destacadas se cuenta la creación, en el edificio de La Ciudadela, del Centro de la Imagen que se ha convertido en un referente, incluso a nivel internacional, para la fotografía. En medios audiovisuales, se iniciaron en 1993 las transmisiones del Canal 22 de televisión abierta, concentrado en una programación de alta calidad en la difusión cultural. En cine fueron creados el Foprocine (Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad) y el Fidecine (Fondo de Inversión y Estímulo al Cine) que fomentaron la producción de cortos y largometrajes merecedores de premios en muchos casos y participantes en centenares de festivales internacionales. La creación del Programa IBERMEDIA en 1999, conjuntamente con España y diversos países de América Latina, favoreció el desarrollo de proyectos cinematográficos de excelencia. Se integró al sector cultural la Cineteca Nacional, a la que se destinaron recursos especiales para proteger sus acervos y ampliar y renovar sus instalaciones. Con objeto de estimular la cultura cinematográfica se creó la Videoteca Universal, con más de 500 títulos con lo mejor de la cinematografía mundial. Con el propósito de contribuir a la educación musical se creó el Sistema Nacional de Fomento Musical, que propició la formación de 144 orquestas afiliadas con la participación de cerca de 8 mil niños y jóvenes, más coros y bandas musicales.

Difusión, infraestructura y conservación de la infraestructura cultural[editar]

Para consolidar y modernizar los espacios de difusión, se constituyó el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados, con la suma de recursos del gobierno federal, los estatales y municipales y la iniciativa privada para el equipamiento, la renovación y la ampliación de instalaciones en todo el país. En lo relativo a monumentos históricos, destacan las labores de restauración y rehabilitación estructural en la Basílica de Guadalupe, la Catedral Metropolitana, el Castillo de Chapultepec y el Palacio Nacional. Una labor destacada fue la creación del Fonden (Fondo de Atención a Desastres Naturales), que tan sólo en los sismos de junio de 1999 restauró 1755 inmuebles de carácter histórico en varios estados de la República. También significó un importante esfuerzo la construcción de la nueva sede de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía en Churubusco.

La colaboración con el sector privado como política permanente se materializó en proyectos como la remodelación integral del Museo Nacional de Arte (MUNAL), con la participación de Banamex, al igual que la rehabilitación integral del Convento de Santo Domingo en Oaxaca, conjuntamente con la misma institución bancaria y el gobierno del estado, bajo un esquema concebido como modelo de coordinación. Otro ejemplo fue la colaboración con el entonces Departamento del Distrito Federal y la UNAM en la remodelación y conservación del Antiguo Colegio de San Ildefonso, para habilitarlo como un centro internacional de exposiciones. En este espacio y en los otros museos dependientes de Conaculta, a través del INBA y el INAH, se presentaron muestras del más alto nivel procedentes de los grandes museos del mundo. En contraparte, se buscó proyectar la cultura y el arte mexicanos en la mayoría de los espacios más prestigiados del exterior. En lo relativo a la difusión de la música, se grabó una parte muy considerable del repertorio sinfónico, instrumental y vocal de la música mexicana de concierto.

Cultura popular y urbana[editar]

Se iniciaron los primeros programas de apoyo a la conservación y difusión de las lenguas indígenas, así como el PACMyC (Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias), junto con acciones de fomento a las artesanías y la música popular. Con el propósito de dotar al país de un museo nacional de arte popular, se creó un fideicomiso que permitió el inicio del desarrollo del proyecto al cual, con la colaboración del DDF, se le asignó un espacio en el centro histórico, sede actual donde hoy funciona exitosamente el MAP. A fin de multiplicar los puentes entre la educación y la difusión cultural, se creó el Programa Nacional de Desarrollo Cultural Infantil “Alas y Raíces a los Niños”, que alcanzó un público de cerca de 43 millones de beneficiarios entre la población infantil.

En paralelo a su responsabilidad como presidente del Conaculta, fue coordinador del Programa Año 2000: “Del Siglo XX al Tercer Milenio”, magna celebración de la llegada de esta fecha emblemática que fue motivo en México de un vasto número de proyectos y actividades.

Familia[editar]

Su hermano Guillermo Tovar de Teresa fue un destacado historiador del arte, bibliógrafo, coleccionista de arte, cronista, filántropo y erudito.[4]


Predecesor:
Víctor Flores Olea
Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
1992 - 2001
Sucesor:
Sari Bermúdez
Predecesor:
Mario Moya Palencia
Embajador de México ante Italia
2001 - 2007
Sucesor:
Jorge Eduardo Chen Charpentier
Predecesor:
Consuelo Sáizar Guerrero
Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
2012 - Actualidad
Sucesor:
Actualmente en el cargo

Referencias[editar]

  1. Rafael Tovar y de Teresa (México) Festival Cervantino
  2. Rafael Tovar y de Teresa Espacio USA
  3. Renuncia Rafael Tovar y de Teresa a la comisión para festejos del bicentenario La Jornada, 25 de octubre de 2008
  4. Palapa Quijas, F. (2013). Murió Guillermo Tovar de Teresa: "Ser cronista no es una chamba o un título, sino una vocación", aseguraba. La Jornada, suplemento "La Jornada de enmedio", p. 8a, sección Cultura. (Consultado 13 de noviembre del 2013)