Pueblos aislados

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Estados en los que viven etnias no contactadas

Los pueblos aislados son pueblos originarios que han optado por vivir en un aislamiento voluntario, rechazando cualquier contacto con representantes del gobierno, empresas de extracción de recursos naturales y representantes de grupos religiosos que operan en proximidad de sus territorios ancestrales.

La mayoría de los grupos indígenas ven a las compañías petroleras y de gas, leñadores, mineros y empresarios como "fantasmas de la muerte", debido a los daños que causan en su hábitat, contaminando ríos, devastando la flora y fauna, única fuente de vida conocida para ellos.

Algunos de estos grupos, en la zona amazónica de Ecuador, Perú, Brasil y Bolivia, son poco conocidos, cuentan con pocos individuos, y están en peligro inminente de extinción.

Índice

América del Sur [editar]

Pueblos de Ecuador [editar]

En Ecuador los grupos en aislamiento voluntario son:

  • Tagaeri, pertenecientes a familia huaorani, del gran clan del Coca (Ecuador). Las disputas entre los Huaorani se remontan a los años cuarenta y cincuenta, la evolución de estas confrontaciones llevaron finalmente a la división del gran clan.
Babe,[1] un guerrero huaorani, primo de Taga, recuerda así la división del gran clan:

“Kimontare era hermano de mi papá. Cuando murió mi padre, Kimontare cogió el mando. Fue todavía más cruel que Nihua. Aumentaron las peleas en la familia. Por la pena de la muerte de su papá, Dabo mató a Buganei, la preferida de las mujeres de Nihua, con cinco lanzas. También mató a Kimontare. Por eso su familia, liderada por su hijo mayor Taga, abandonó la región. Name y muchos otros, hasta unos quince, estaban con él; los Tagaeri corrieron hacia abajo, nosotros fuimos hacia arriba".

El último contacto se produjo en 1987 cuando dos personas (Monseñor Alejandro Labaca y Sor Inés Arango) [2] que intentaron el contacto fueron muertas. Las noticias de los conflictos con los Tagaeri se remontan a 1958, algunos de estos conflictos fueron originados en la resistencia a ser reducidos al río Tihuaeno por el Instituto Lingüístico de Verano (ILV), organización evangélica norteamericana;
  • Huaorani, algunos grupos;
  • Taromenane,
  • Corubo, se estima que este grupo cuenta con no más de 40 personas;
  • Amamhuaca, se calcula en unas 720 personas: unas 500 en Perú y 220 en Brasil;
  • Mascho, se estima entre 20 y 100 personas;
  • Kineri;
  • Nanti;
  • Nahua;
  • Kugapakori;
  • Tetete, pueblo desaparecido en medio de conflictos con empresas petroleras y madereros iniciados en la década de los ochenta, con la indiferencia culposa de las autoridades. Una página triste para la historia de la Amazonia y de vergüenza para los gobiernos de turno.[3]

Indígenas aislados de Perú [editar]

Survival International estima que existen unos 15 pueblos indígenas aislados en Perú. Estos pueblos se enfrentan a diversas amenazas que ponen en peligro su supervivencia, principalmente el contacto con trabajadores de empresas de hidrocarburos y los madereros ilegales. A principios de la década de los años 80, una prospección de la pretrolera Shell provocó el contacto con los nahua. En cuestión de unos pocos años, más del 50% de los nahua había muerto.

En la actualidad, varias petroleras, entre ellas la española Repsol-YPF, operan en zonas donde viven indígenas aislados, como los cacataibo y los nanti. El Gobierno de Perú ha negado la existencia de estos pueblos y continúa concediendo licencias de prospección.

Indígenas aislados de Brasil [editar]

Según la Fundación Nacional del Indio de Brasil (FUNAI), la Amazonia brasileña podría ser el hogar de hasta 70 pueblos indígenas en situación de aislamiento. Muchas de estas comunidades son compuestas por los supervivientes del contacto anterior con foráneos, como los indígenas del estado de Acre, que descienden de aquéllos que lograron sobrevivir a la masacre provocada por la llegada de colonos durante la fiebre del caucho.

Algunos de estos pueblos son nómadas y viven de la caza y la recolección, pero muchos otros son sedentarios. La mayoría de ellos están amenazados por la construcción de presas, la tala de la selva para dejar sitio a las grandes plantaciones y ranchos ganaderos o la industria maderera. Cualquier contacto con foráneos puede producir epidemias fatales.

¿Por qué se aíslan? [editar]

Muchos de las tribus que se definen como no contactados son en realidad sobrevivientes o descendientes de sobrevivientes de crueles atrocidades cometidas en el pasado. Masacres, epidemias y actos de violencia han marcado la memoria colectiva de estas comunidades que hoy intentan por todos los medios, evitar el contacto con el mundo externo a su comunidad.

Muchos de los grupos aislados de la Amazonia occidental son descendientes de los pocos sobrevivientes de la época del boom del caucho, hacia fines del siglo XIX. En este período se exterminó el 90% de la población autóctona en una terrible secuencia de brutalidad y esclavitud.

Otros grupos son sobrevivientes de masacres más recientes. Los "cinta ancha", autóctonos de la Amazonia brasilera, has sufrido muchos ataques feroces, entre los años 1920 y 1960, como la tristemente célebre "masacre del paralelo 11" que tuvo lugar en el año 1963 en las fuentes del río Aripuanã donde operaba la compañía Arruda, Junqueira & Co. La masacre fue organizada por el responsable de la compañía, Antonio Mascarenhas Junqueira, para evitar que los nativos interfirieran en sus actividades comerciales. Uno de los responsables de la masacre fue juzgado y condenado a 10 años de cárcel en 1975, sin embargo salió libre ese mismo año. [4]

Asia [editar]

Los Jarawa [editar]

Se cree que los antepasados de los jarawa y de otros pueblos indígenas de las Islas Andamán,en el Océano Índico, formaron parte de las primeras migraciones humanas exitosas fuera de África. Cientos de miles de colonos indios viven actualmente en las islas, y superan ampliamente en número a la población indígena.

Los jarawa cazan cerdos y lagartos monitor, capturan peces con arcos y flechas y recolectan semillas, bayas y miel. Son nómadas y viven en grupos de 40 a 50 personas. En 1998, algunos de ellos empezaron a salir de la selva por primera vez para visitar poblaciones y asentamientos cercanos.

Los jarawa se ven amenazados por la llegada masiva de colonos a sus tierras, facilitada por la construcción de una carretera que atraviesa su territorio. Los foráneos cazan ilegalmente los animales de los que los jarawa dependen para sobrevivir, y además traen consigo enfermedades ante las cuales no tienen inmunidad. El turismo también se ha convertido en una seria amenaza. La organización en defensa de los derechos indígenas Survival International ha lanzado una campaña contra los touroperadores que llevan a los turistas a visitar la reserva jarawa en una especie de “safari humano”.

Véase también [editar]

Referencia [editar]

  1. Tagaeri, resistencia de un pueblo. Adriana Reyes y Fernando Villavicencio - Ecuador-Terra incógnita. Mayo de 1999
  2. [1] Morir en la fe: Moñseñor Labaca y Sor Inés Arango
  3. Tagaeri, resistencia de un pueblo. (ya citado)
  4. [2] Survival International (Italia), 2012 (en italiano)

Enlaces externos [editar]