Selknam

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Selknam
Selknam playa 1930.jpg
Familia selk'nam caminando en una playa.
Otros nombres Onas
Ubicación Flag of Argentina.svg Argentina - Flag of Chile.svg Chile
Población total 696 habitantes (descendientes mestizos)
Idioma español, selknam (extinto)
Etnias relacionadas Günun-a-këna, Poya, Pampas, Tehuelches, Haush

Los selknam, selk'nam o shelknam —nombre que les daban los aonikenk— u onas —denominación que proviene del idioma yagán— fueron un pueblo amerindio ubicado en el norte de la isla Grande de Tierra del Fuego, en el extremo austral del continente americano. Originalmente, eran nómadas terrestres, cazadores y recolectores. Posiblemente hoy esta etnia solo está representada por descendientes mestizos, quienes luego de un proceso de transculturación que operó por más de un siglo, se encuentran aculturizados por completo.

Origen

Niños selknam; fotografía de 1898 del libro Genocidio selknam.

Los selknam u onas eran parientes cercanos de los aonikenk o tehuelches, que habitaban en la Patagonia, al norte del estrecho de Magallanes. Con ellos tenían una notable semejanza física, de lenguaje y de costumbres. Los varones eran altos con una talla media de 1,8 m, musculosos, corpulentos, anchos de hombros, tez bronceada y de gran agilidad lo que les permitía tener éxito en la caza, las mujeres eran más bajas y tendientes a aumentar de peso.[1]

Historia

El aspecto físico de los selk'nam era el resultado del mestizaje entre pámpidos de alta estatura y constitución robusta y fuéguidos, bajos y de estructura ósea delicada, dominando el primer tipo físico.

Según sus propias tradiciones y la evidencia lingüística y geológica[2] los primeros selk’nam —y los haush estrechamente emparentados con ellos— fueron techuelches de la Patagonia meridional que se habrían instalado en la Isla Grande de Tierra del Fuego.

Selknam y haush compartían la isla con dos pueblos canoeros (nómadas marinos): los kawésqar o alacalufes y los yaganes, de contextura física, lengua y costumbres muy diferentes. Los selknam habitaban principalmente el norte y centro de la isla, mientras que los haush estaban localizados en el sureste, en la península Mitre en la época en que tuvieron contacto con los europeos. Aunque fueron vistos en 1520 por los españoles de Hernando de Magallanes cuando descubrió el estrecho que lleva su nombre y vio las fogatas de los indígenas que motivaron el nombre del territorio, su primer contacto personal registrado con los europeos fue el protagonizado por Pedro Sarmiento de Gamboa en 1580.

Posteriormente, los contactos continuaron en forma esporádica hasta las últimas décadas del siglo XIX con la llegada de sacerdotes salesianos y de hombres blancos a colonizar y explotar la isla. Los territorios que antes eran el libre hogar de estos cazadores nómadas, fueron cercados. Muchos de ellos rompieron las cercas y cazaron y comieron la carne de las ovejas, a las que llamaron "guanaco chico" o "guanaco blanco". [cita requerida] El contacto permanente con el hombre blanco tuvo devastadoras consecuencias para esta etnia, pues además de transmitirles enfermedades contagiosas, los desplazaron de sus territorios de caza. En 1881 eran alrededor de 4000 a 5000 individuos.

En 1883 comenzó la explotación ganadera con la concesión por parte del gobierno chileno de las primeras estancias a particulares y en 1887 llegaron los mineros en busca de oro al sector norte de la isla. En 1888 se estableció una misión salesiana en isla Dawson con el propósito de evangelizar y civilizar a los indígenas. En 1891 la población había disminuido a no más de 2000 personas.

En 1895 los estancieros llegaron a un acuerdo con la misión salesiana de Isla Dawson, le pagarían una libra esterlina por cada indígena recluido en la misión. Con los años más de 800 llegaron a isla Dawson muriendo la mayoría por el cambio de estilo de vida al sedentarismo ocioso y las enfermedades. En 1974 murió la última representante pura de esta etnia, Ángela Loij.[3] Descendientes mestizos de los onas viven en la parte argentina de la isla Grande de Tierra del Fuego formando la comunidad Rafaela Ishton.

Idioma

El idioma selk'nam pertenece a la familia chon que incluye también al idioma tehuelche y al idioma haush, éste último es más cercano al selk'nam que el tehuelche. El selk'nam-haush forma la rama austral de las lenguas chon, estas lenguas se hablaron en Tierra del Fuego y en las áreas de la Patagonia en torno al estrecho de Magallanes. Las relaciones de la familia chon con otras lenguas de América del Sur siguen siendo un problema abierto, algunos autores consideran que el gününa küne estaría relacionado con las lenguas chon, mientras que otros conjeturan una relación con la familia pano-takana. Algunas palabras selk'nam conocidas revelan claramente el parentesco con las otras lenguas chon:

  • Sol: Kré / kran
  • Luna: Kréen / krä
  • Noche: Kauk'n
  • Día: Kerren
  • Hombre: C'ón / Chohn
  • Mujer: Naa / Nah
  • Uno: Sós
  • Dos: Sôki
  • Tres: Sauki
  • Cuatro: Koni-sôki
  • Cinco: Kismarey

Cultura

Organización social

Hombres selknam cazando. A la izquierda de la imagen se observan perros fueguinos, los que eran empleados como ayuda en la cacería.

La base de la organización de los onas era la familia, padre, madre, hijos, pero a esta se incorporaban los parientes que ocupaban el mismo territorio, llamado haruwenh. Había muchos territorios perfectamente delimitados. Formaban "clanes" patrilineales de 40 a 120 miembros con jurisdicción sobre un territorio de caza. Los hombres tomaban esposas de otros clanes.

Dada las características insulares del territorio fueguino, el espacio fue organizado en función a su división, por medio de los haruwen ('nuestra tierra', 'nuestra patria'), que constituyeron la base de la organización social de los selknam. Cada haruwen se organizó en función a linajes patrilineales exogámicos y patrilocales.

Dependiendo de su línea patrilineal, los selknam descendían de un cielo que representaban con rayados ideoplásticos, simbolizando pájaros, animales, peces, vientos, mares o árboles, considerados como sus antiguos howen.

Carlos Vega

Cada haruwen era un espacio físico específico, dentro del cual obtenían los recursos por medio de la caza y la recolección, lo que necesariamente obligaba a mantener una búsqueda constante de alimentos que contribuía a la vida nómade de los selknam. Cada espacio era respetado por las familias y compartidas excepcionalmente por circunstancias especiales, como, por ejemplo, las celebraciones del hain (ceremonia de iniciación), escasez de alimentos, matrimonios, etc.

La vida nómada de los selknam era similar a la de los cazadores de la Patagonia y de la Pampa. Cada miembro tenía sus obligaciones bien especificadas: el hombre cazaba y confeccionaba las armas, la mujer, labores domésticas, cuidado de los niños, transportaba e instalaba la vivienda. Esta cultura, poseía un amplio mundo espiritual manifestado en ceremonias como el Hain, ritual de iniciación en el que se revelaba a los adolescentes ciertos secretos tendientes a preservar su orden social: el patriarcado. Si en sus viajes encontraban una ballena varada o estaban en peligro, empleaban señales de humo para comunicarse entre los grupos.

La vivienda

Objetos Onas colectados por Julius Popper.

Los onas construían dos tipos de viviendas, llamadas kawi. Una de forma semicircular y la otra en forma de cono. Las construían con palos enterrados en la tierra con los que formaban una estructura que cubrían con pieles de animales.

Religión, ritos y creencias

Los selknam pintaban sus cuerpos y cubrían sus rostros con máscaras de troncos de árboles para sus rituales.

Los onas celebraban ritos de iniciación masculina durante los cuales los ancianos revelaban los secretos tribales a los jóvenes o klóketen. Tal rito iniciático era llamado h'ain; realizado alrededor de los 18 años, daba a los jóvenes la categoría de adultos, Los ritos se basaban en un mito que narraba cómo en un tiempo mítico las mujeres mantenían dominados a los hombres disfrazándose de espíritus y cómo Sol descubrió la impostura y todas las mujeres, excepto su esposa Luna, fueron asesinadas y que desde entonces los hombres se apropiaron del engaño y continuaban representándolo para dominar a su vez a las mujeres. Si a muchos observadores externos les puede llamar la atención el "body-art" -los cuerpos eran pintados-, sorprendieron aún más a los testigos presenciales por las durísimas pruebas -en especial de resistencia física- a que eran sometidos los iniciados.

Referentes a sus deidades, eran politeistas y creían en un ser supremo que castigaba la maldad. Temáukel era la denominación de una gran entidad sobrenatural que consideraban mantenía ordenado al mundo, aunque la deidad creadora del mundo era llamada Kénos o Quénos.[4] El sol y la luna, a los que llamaban Krenn y Kreen, tenían gran importancia para ellos; siendo el sol el esposo de la luna, y quién corría tras ella para castigarla, pero sin alcanzarla. También podemos mencionar a K'aux, un personaje mitológico que veló por el orden y las buenas actitudes de los miembros de cada tribu, y el que inculcó todas y cada una de las leyes a los selknam; y quién junto a su sobrino Táiyin, derrotó al cruel espíritu Táita.

Los "chamanes", llamados kon, ayudaban a los cazadores y curaban enfermedades. Recibían su poder de los espíritus de los chamanes muertos, quienes se les aparecían en sueños. A los muertos se les enterraba superficialmente y la familia abandonaba el lugar y quemaban sus pertenencias ya que había que olvidar en la tierra al difunto. Los selknam tenían la creencia que después de la muerte se les llevaba a un juicio celestial en presencia de todos los dioses.[cita requerida] Si ellos no deseaban que el difunto ingresara a su reino y gozara de vida eterna (ya sea por mala conducta o por faltar alguna ley), debía castigárseles llevándolo a los infiernos, donde la diosa de los infiernos, el caos y las malas actitudes, Xalpen, lo esperaba para hacerle sentir sufrimiento y dolor por la eternidad.. Los selknam creían además que la diosa Xalpen recurría a sus dioses guerreros, los Shoort, para llevar a cabo sus planes de caos y destrucción.

Vestimenta

Para mitigar el frío los selknam se cubrían con pieles y calzaban zapatos de piel de guanaco.

Los onas se cubrían con una capa de piel de guanaco, que a veces podía ser de zorro o cururo, que los cubría desde el cuello hasta las rodillas. La empleaban con el pelo hacia fuera y la llamaban chonhkoli. Bajo esta capa los varones no llevaban otra vestimenta y las mujeres usaban una prenda para cubrirse los genitales. Usaban mocasines, calzado fabricado con la piel de las extremidades del guanaco, cosidos con el pelo hacia fuera. Durante la cacería, los hombres solían llevar un triángulo de piel de guanaco atado a la frente, con propósitos mágicos.

La pintura corporal era muy importante en la ceremonia del hain y en la vida cotidiana se empleaba pintura facial.

Alimentación

El guanaco es un animal de fuerte presencia en la Patagonia.

Los onas se alimentaban de aves, guanacos, y tucutucus, lo que los habitantes de haruwen costeros complementaban con la recolección de productos marinos, como mariscos que encontraban en la playa o alguna ballena varada; y de frutos silvestres como los del calafate y la chaura.

La búsqueda de alimento signaba la vida cotidiana. Conseguir comida era tarea de los varones cuya excelencia en el uso del arco y la flecha se hizo proverbial (nada más difícil que cazar un guanaco). Como ellos debían andar siempre al acecho, las mujeres cuidaban la casa, consumían mariscos si el hambre obligaba a hacerlo y, durante los traslados, cargaban las tiendas en bolsas de cuero y cestos de juncos, junto con los utensilios y los hijos que aún no caminaban.

Herramientas

Los onas fabricaban herramientas de piedra, hueso y madera. Su principal arma eran el arco y la flecha. También empleaban la honda y el arpón.

Matanzas de selknam

Cuando los primeros colonizadores pisaron la Isla Grande de Tierra del Fuego, se produjo el comienzo del fin de la etnia ona, muriendo en sólo 20 años la mayoría de los nativos. Esto fue provocado en gran medida por los grupos de «cazadores de indios» formados por ciudadanos europeos que realizaban expediciones de exterminio, donde José Menéndez Menéndez fue el mayor propulsor.

Los cazadores de indios

Julio Popper en una de sus "cacerías". A sus pies, yace un ona muerto. La foto corresponde a un álbum que Popper obsequió al Presidente Juárez Celman.

Julio Popper tuvo varios enfrentamientos con los selknam, fotografiándose con las "piezas cobradas". Capataces y peones ingleses, escoceses, irlandeses e italianos, fueron los "cazadores de indios" que como Mac Lennan o "chancho colorado",administrador de las estancias de José Menéndez Menéndez, su patrón, pusieron el precio de una libra por testículos y senos y media libra por cada oreja de niño. Otro testimonio referido a los aborígenes que ahogaron entre la marea y los fusiles en Cabo Peña dice:

Esos los hizo matar Chancho colorado, Mc Lennan el verdadero nombre, administrador otro, son tres, Sam Ishlop y Stewart, algo de malvinero por ahí. Que yo sé, que más o menos que los conozco por mi mamá que los nombró a todos...y hay varios más que yo no me acuerdo"

Federico Echelaite o Echeline, de madre Ona y padre noruego, falleció en 1980 a la edad de 75 años; transcrito de la película Los Onas, vida y muerte en tierra del fuego, A. Montes, A. Chapman y J. Prelorán.

De los 4000 de 1880 apenas quedaban 500 hacia 1905. Para entonces la matanza casi había cesado. Los pocos que quedaron luego sucumbieron por las enfermedades introducidas.

Su presencia moderna

Enriqueta Gastelumendi (1913-2004) fue una de los últimos descendientes directos del pueblo Selknam, mestiza, hija de madre selknam y padre vasco.
Últimos selknam en 1896, en Puerto Harris, Isla Dawson.

Hacia la década de 1980 quedaban unos 9 descendientes puros: Pacheco, Francisco Minkiol —nacido en 1916 en Río Gallegos—, Federico Echelaine —nacido en 1905—, Luis Garibaldi Honte —90 años, nacido en la Isla Grande de Tierra del Fuego—, Segundo Arteaga y Rafaela Ishton Martínez. Anne Chapman cita también a Rosaria Imperial y Alfredo Rupatini. También se menciona como una de las últimas selknam a Virginia Choinquitel, quien murió en 1999 a los 57 años. El grado de conocimiento de su lengua variaba en cada caso, aunque probablemente para la segunda década del siglo XXI ya no quede nadie vivo que hable esta lengua.

La Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 de la Argentina, dio como resultado que se reconocen y/o descienden en primera generación del pueblo ona 391 personas en la Provincia de Tierra del Fuego, de los cuales ninguno reside en comunidades indígenas. Otros 114 onas residen en la Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del Gran Buenos Aires. En toda la Argentina se autorreconocieron 696 onas ninguno de los cuales vive en una comunidad indígena.[5]

Bibliografía

  • Esteban Lucas Bridges (1952). El último confín de la tierra. Buenos Aires - Argentina: Emecé Editores S.A. 
  • Esteban Lucas Bridges (1935.). Supersticiones de los onas. Argentina Austral 73: 33-39. 
  • Alberto María de Agostini (1956). Treinta años en Tierra del Fuego. Buenos Aires - Argentina: Ediciones Preuser. 
  • Fresia Barrientos M. (2005). Pueblos originarios de Chile. Santiago - Chile - Universidad Academia de Humanismo Cristiano. ISBN 956-7382-09-3. 
  • Juan Belza (1974). cta Indiorum. Texto original de un misionero salesiano anónimo. 1914. Karukinka 9: iii-xii. 
  • Thomas Bridges (1897). An account of Tierra del Fuego (Fireland), its natives and their languages. 1897. Document held by the Royal Geographical Society. 
  • N. Bryson. The great ceremonies of the Selk'nam and the Yamana. A comparative analysis. En Patagonia. Natural history, prehistory and ethnography in the uttermost end of the world, C. McEwan, L. Borrero y A. Prieto (Eds), pp. 82-109. British Museum Press, Londres. British Museum Press, Londres. 
  • C. Gallardo (1910). Los onas. Zagier y Urruty, Buenos Aires. 
  • N. García Canclini (1986). La producción simbólica. Teoría y método en sociología del arte. Siglo XXI, México D. F. 

Referencias

  1. «Etnias australes de Chile: Onas o Selk'nam». www.memoriachilena.cl. Consultado el 30 de agosto de 2011.
  2. Véanse los registros de Beauvoir en el artículo selk'nam
  3. Thereedfoundation.org (27 de mayo de 1975). «Angela Loij». Consultado el 1 de junio de 2011.
  4. * Dick Edgar Ibarra Grasso. Cosmogonía y Mitología Indígena Americana. Editorial Kier, 1997. página 65. ISBN 950-17-0064-X, 9789501700640
  5. INDEC. Censo 2001 - Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas

Enlaces externos