Julio Popper

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Julio Popper
Juli0 Popper.jpg
Julio Popper
Nacimiento 15 de diciembre de 1857
Bandera de Rumania Bucarest, Rumania
Fallecimiento 5 de junio de 1893
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Etnia Pueblo judío

Julio Popper o Julius Popper (Bucarest, 15 de diciembre de 1857Buenos Aires, 5 de junio de 1893), ingeniero, aventurero y científico judío-rumano nacionalizado y asentado en Argentina que fue uno de los principales partícipes del exterminio de los indios selknams u onas, que habitaron Tierra del Fuego.[1] [2]

Biografía[editar]

Julio Popper nació el 15 de diciembre de 1857 en Bucarest, capital del Reino de Rumania, perteneciente al Imperio Otomano, hijo de Neftalí Popper -rector del primer colegio hebreo de la ciudad y fundador del diario Timpul, órgano de la colectividad judeo-búlgara- y Peppi (Perla), ambos judíos procedentes de Polonia.

A los 17 años dejó la casa paterna para estudiar en París, en la Universidad Politécnica, en la Escuela Nacional de Puentes y Rutas, donde se graduó como Ingeniero en Minas. Manejó varios idiomas: rumano, griego, yídish, francés, alemán, latín y un perfecto castellano.

Después de graduarse, Popper viajó a Constantinopla y, de allí, a Egipto donde tuvo algún tipo de participación en el mantenimiento del canal de Suez. Después de eso, recorrió Medio Oriente, India, China y Japón. En 1881 volvió a Rumania pero su estadía allí duró poco. Rumania, recientemente independizada del Imperio Otomano, tenía una serie de leyes que restringían las posibilidades de los judíos y si había algo acerca de lo que Popper estaba seguro era de que su vida no transcurriría dentro de los estrechos límites de un ghetto.

A principios de 1881 Popper inició su segundo gran viaje. Desafiando al invierno, atravesó Rusia y Siberia. Desde allí cruzó a Alaska, Canadá y los Estados Unidos. Se radicó durante un tiempo en Nueva Orleans y colaboró en el diseño del plan de canalización y ordenamiento de la ciudad. En 1882 se mudó a La Habana. Allí se vio involucrado, otra vez, en los programas de mejoramiento urbano y de refuncionalización del puerto. La siguiente escala fue en México, donde dio los primeros pasos en dos actividades que, con el tiempo, le abrirían muchas puertas: la geografía y el periodismo.

En 1885, después de una breve estadía en el Brasil en la que, curiosamente, no participó de ninguna obra, desembarcó en Buenos Aires. Tenía 28 años y un currículum impresionante. Y, si eso fuera poco, una cultura y un mundo que tanto le permitían exponer sus puntos de vista de ingeniero como citar a Boileau, disertar sobre antropología, inventar recetas de cocina, invocar a las musas, bromear en latín o aludir, como al paso, a sus aventuras entre los mandarines.

Emigración hacia Argentina[editar]

Julio Popper llegó a Buenos Aires en 1885 a Buenos Aires teniendo pleno conocimiento del descubrimiento de oro en el extremo sur continental de Argentina, hoy Provincia de Santa Cruz, más precisamente en la famosa zona de "zanja a pique". Sin perder de vista estas manifestaciones auríferas y por lógica deducción geológica y minera, Popper arribó a la Isla Grande de Tierra del Fuego con un grupo de expedicionarios en septiembre del año 1886, descubriendo en esa oportunidad el más importante yacimiento aurífero que registró la actividad minera en territorios australes sobre el litoral del océano Atlántico, ubicado sobre la espiga que prácticamente encierra por el extremo norte a la Bahía San Sebastián y que él denominó, con acertada justicia, El Páramo. Durante su viaje exploratorio se encargó de poner nombres (topónimos) a los lugares, ríos, y accidentes geográficos que iba encontrando, y registrándolos en sus mapas. El más importante y que aún hoy tiene vigencia y aceptación es el de mar Argentino.

Popper tenía la visión geopolítica de crear un pueblo como modo de afirmar la soberanía Argentina, que llamó Atlanta, cerca de donde hoy se encuentra la ciudad de Río Grande. Este poblado iba a constituir el puerto de entrada hacia la Antártida en 1890, con todos los servicios que debía tener un puerto. De este proyecto "Atlanta", Popper escribió y editó seis ejemplares, numerados y firmados por él, de los cuales el Museo del Fin del Mundo posee el número dos.

De regreso en Buenos Aires, en 1887, dio una conferencia en el Instituto Geográfico Argentino el 5 de marzo. Su disertación científica entusiasmó tanto a los presentes que de ella salió como resultado la fundación de la Compañía Anónima Lavaderos de Oro del Sur y, en la primavera de 1887, Julio Popper regresó a Tierra del Fuego con los papeles que lo habilitaban para explotar los yacimientos de arenas auríferas que pudiera encontrar. Además, su disertación tuvo tanto éxito que le valió su incorporación a la Logia Docente, el grupo de intelectuales más distinguido en la sociedad de Buenos Aires.[3]

Matanza de onas[editar]

Una vez concluida la Conquista del Desierto, estancieros, buscadores de oro y particulares se lanzaron sobre la Tierra del Fuego. La fiebre del oro posibilitó una campaña de exterminio contra la población indígena de Tierra del Fuego. A ello contribuyó también la mortandad producto de las nuevas enfermedades introducidas por los colonizadores. Popper fue uno de los "cazadores de indios" que formaron parte de la campaña de exterminio de la población selknam u ona de Tierra del Fuego. Se desconoce la cantidad de indios que habría matado, pero las pruebas apuntan a que sí intervino en las cacerías y tomó parte en las mismas.[4]

En este contexto, ocurrió la masacre de la playa de San Sebastián, en noviembre de 1886, en la que el comandante Ramón Lista, al frente de un grupo de marinos, atacó una toldería ona provocando la muerte de 27 de ellos. Tras la masacre, los hombres de Lista se ensañaron con un joven ona al que encontraron escondido tras unas rocas, armado tan solo con su arco y su flecha: lo mataron de 28 balazos.[4]

La principal evidencia contra Popper es el álbum fotográfico de la expedición, que es de carácter secuencial (1887), se encuentra en el Museo del Fin del Mundo en Ushuaia, Argentina, y fue un obsequio de Popper para el presidente argentino Miguel Juárez Celman. En varias fotografías se lo muestra en plena actividad de cacería. Popper mismo la mostró en una exposición en el Instituto Geográfico Militar, donde explicó que en el enfrentamiento murieron dos indios.[4]

El nombre de Popper aparece frecuentemente mencionado entre los cazadores de indios, junto con el de Alejandro Maclennan y "Mister Bond", entre otros.[4]

Álbum fotográfico de la expedición[editar]

Las fotografías del album de la expedición de Julio Popper están dispuestas de manera tal que construyen un sentido. Las primeras 16 desglosan un texto escrito por el autor, que da cuenta de los diversos aspectos de la travesía, que acentúa el carácter científico de la expedición. Comenta su viaje relatando diversos episodios con indígenas y los categoriza de salvajes, de exóticos, descripción que estuvo fuertemente vinculada a los pensamientos de la época, a las ideas más científicas como el darwinismo. Existen también dos mapas de la Tierra del Fuego, inexplorada por entonces. Las hojas restantes presentan las fotografías de su expedición.

Hace una descripción bastante precisa de los onas, los describe físicamente, sus modos de vida material, las herramientas que utilizan, las divisiones sexuales frente al trabajo, sus frágiles toldos transportables, su vida nómada de cazador-recolector, entre otras características.

Monedas y estampillas Popper[editar]

Sello de Popper de 1891.

Para mantener su organización Julio Popper acuñó monedas de oro de un gramo y 5 gramos.[7] En un principio, esta acuñación fue realizada en sus propios talleres, de manera casi artesanal. Pero debido a sus contactos, consiguió que la Casa de Moneda de la Nación acuñase 200 piezas de 5 gramos y 1000 piezas de 1 gramo, lo que en cierto modo legalizaba su circulación. La situación fue insólita, ya que en la Argentina, en esa época, en todo el territorio, regía el Peso Moneda Nacional, pero en Tierra del Fuego, el "Popper".

Algunos explican esta emisión por las dificultades que se originaban en la gran distancia e incomunicación que tenía la Isla, lo que creaba la necesidad de un circulante.

Además de las monedas, emitió estampillas de 0,10 centavos, lo que le causó un juicio por parte del Estado.

En 1891, Popper patentó en la Argentina y varios países del mundo, su "cosechadora de oro", que según él, podía lavar 75 t de arena por día, extrayendo 99,6% del oro que contiene.

Julio Popper murió en 1893, en Buenos Aires, con tan solo 36 años. Hoy en día, las monedas "Popper" tienen un gran valor numismático.

El personaje de Julius Popper en el arte[editar]

En 1956, el escritor chileno Francisco Coloane escribió una novela titulada Tierra del Fuego, donde habla de la figura de Julio Popper. Años más tarde, en 2000 se estrenó la película Tierra del Fuego, basada en dicha novela y en las propias crónicas de Popper. Esta película es dirigida por Miguel Littín, y el guion estuvo a cargo de él mismo, del escritor chileno Luis Sepúlveda y del guionista italiano Tonino Guerra.[8]

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Los libros del Padre Juan E. Belza y del Profesor Boleslao Lewin sobre aspectos biográficos del Ingeniero Julio Popper.
  • Belza, Juan E En la isla del fuego Bib ID 1459868 Publicación del Instituto de Investigaciones Históricas Tierra del Fuego, 1974 v.: ill.; 24 cm.

Referencias[editar]

  1. Según memorias de Federico Echelaite en la película documental “Los onas, vida y muerte en Tierra del Fuego” (de A. Montes, A. Chapman y Jorge Prelorán).
  2. Gusinde, Martín (1951). Hombres primitivos en la Tierra del Fuego (de investigador a compañero de tribu).. Sevilla: Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla. pp. 98-99. 
  3. Popper, J., Atlanta, proyecto para la fundación de un pueblo marítimo en Tierra del Fuego y otros escritos, 2003, Eudeba, p. 24.
  4. a b c d José María Borrero, La Patagonia Trágica
  5. El rumano Julio Popper ya lo conocemos por sus correrías en pos de nuevas minas de oro (se interesó por esta sangrienta ocupación cuando su empresa minera quedó estancada y quiso resarcirse de sus fracasos con un trabajo remunerativo al servicio de patrones cuyo vehemente anhelo era la eliminación de los indios. Cuando los europeos hicieron su posición cada vez más insostenible, Popper recurrió al gobierno de Buenos Aires. Entre otras cosas, tuvo la osadía de defender con hábil charlatanería a los indios, para distraer la atención de los graves cargos que se le imputaban por maltratar a sus peones, durante una conferencia pública que tuvo lugar el 27 de julio de 1891. En la misma oportunidad presentó, con espeluznantes detalles, un cuadro de las violaciones, ultrajes y asesinatos que fueron cometidos por los europeos. Es cierto que describió, sin tapujos, la realidad de aquellos horripilantes acontecimientos que clamaban al cielo, y también es cierta su defensa de los aborígenes: "La injusticia no está del lado de los indios... Los que hoy día atacan la propiedad ajena en aquel territorio, no son los Onas, son los indios blancos, son los salvajes de las grandes metrópolis". A pesar de esas graves palabras, él tuvo considerable participación en la terrible calamidad de que "el dominio absoluto del indio Ona se ha convertido en recipiente de hombres arrojados de todos los países de Europa, en teatro del vandalismo de grupos de desertores, deportados y bandidos de todas las razas". No tuvo vergüenza de hacer fotografiar una matanza de indios durante la cual él, apuntando con su fusil, capitaneaba a sus subordinados con idénticas intenciones: en primer plano yace el cadáver de un hombre vencido, mientras que las armas se dirigen contra las mujeres y niños que huyen; él mismo observa la caída de los mortalmente heridos. El aspecto de este grupo causa estupor y espanto
  6. BORGATELLO (a): 221 y COJAZZI: 21 reimprimieron esta fotografía
  7. Estas eran de distintos valores. Una moneda de oro mostraba en el anverso un guanaco y en el reverso un indio. También circulaba un grano de oro de un gramo de peso; de un lado llevaba el martillo con la pala, rodeado de la inscripción "El Páramo - Un Gramo"; del otro llevaba en el centro el nombre Popper, circundado por "Tierra del Fuego - 1889".
  8. CineChile. «Tierra del Fuego (2000)». Consultado el 13 de agosto de 2013.

Enlaces externos[editar]