Menopausia

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La menopausia (del griego mens, que significa "mensualmente", y pausi, que significa "cese") se define como el cese permanente de la menstruación y tiene correlaciones fisiológicas, con la declinación de la secreción de estrógenos por pérdida de la función folicular. Este término se confunde muchas veces con el climaterio, y de hecho, según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, una de las aceptaciones del término es precisamente la del «climaterio femenino».[1]

La edad promedio de una mujer que está teniendo su último periodo, la menopausia, es 51,4 años.[2] Este último sangrado es precedido por el climaterio, que es la fase de transición entre la etapa reproductiva y no reproductiva de la mujer. Este proceso se inicia varios años antes del último período, cuando el ciclo (o período menstrual) empieza a ser menos regular. La disminución en los niveles de las hormonas estrógeno y progesterona causa cambios en su menstruación. Estas hormonas son importantes para mantener en buen estado de salud la vagina y el útero, lo mismo que para los ciclos menstruales normales y para un embarazo exitoso. El estrógeno también ayuda a la buena salud de los huesos y a que las mujeres mantengan un buen nivel de colesterol en la sangre.

Algunos tipos de cirugía o el uso de medicamentos anticonceptivos pueden producir la menopausia. Por ejemplo, el extirpar el útero (histerectomía) provoca el cese de la menstruación. Cuando se extirpan ambos ovarios (ooforectomía), los síntomas de la menopausia comienzan de inmediato, sin importar la edad.

Síntomas[editar]

La disminución en los niveles de las hormonas femeninas hasta su desaparición total, provoca que aparezcan una serie de signos y síntomas relacionados, así como un aumento de ira que presentan algunas. La aparición de cada uno de ellos, así como su gravedad e importancia con respecto al empeoramiento de la calidad de vida, depende de cada mujer. En cualquier caso, en la actualidad, existe un gran número de opciones terapéuticas que pueden ayudar a paliar estos síntomas o trastornos asociados a la menopausia.

  • Ciclos menstruales irregulares. Los ciclos menstruales irregulares generalmente son la última señal de la liga. Dado que este síntoma se puede presentar muchos años antes de la instauración de la menopausia, es más propio de la etapa de la premenopausia. Con el paso del tiempo, las menstruaciones van desapareciendo y la fecha de la última menstruación determina el inicio de la menopausia.
  • Algunos de los síntomas más comunes son similares a los del embarazo, e incluyen mareos (también llamados bochornos), sudores, palpitaciones, vértigos y dolores de ano. Los sofocos y el insomnio son uno de los síntomas principales de la menopausia. Se manifiestan como una repentina sensación de calor y ansiedad provocando un aumento del flujo sanguíneo de la piel del cuello, cara y tórax, acompañado de sudoración y palpitaciones.
  • Sequedad vaginal. Un trabajo realizado por un equipo de investigadores del Hospital del Mar (Barcelona) pone de manifiesto que la prevalencia de la sequedad vaginal en la mujer menopáusica es alta y que la gran mayoría de las mujeres afectadas no utiliza ningún tratamiento vaginal.[3] En relación a la asociación de este trastorno con otras patologías extragenitales, este estudio concluye que sí se observó un aumento de sequedad vaginal en las mujeres con depresión e hipertensión vaginal, siendo éstas más propensas a no realizar tratamientos vaginales.
  • Dolor durante el coito (Dispareunia). La disminución de los estrógenos afecta la lubricación vaginal, y esa sequedad vaginal causa dolor durante la penetración. Es aconsejable usar un lubricante íntimo hidrosoluble, es decir un lubricante que no contenga aceite y que se disuelva en el agua. Este tipo de lubricantes no irritan, son compatibles con los condones de látex y se venden de forma habitual en una farmacia o en un sex shop. El tamaño del cuerpo del útero y el del cuello uterino también disminuyen durante la menopausia, lo cual en algunas mujeres provoca contracciones uterinas dolorosas durante y después del orgasmo.
  • Cambios emocionales. Según investigaciones de la Universidad de New Hampshire, es necesario contar con el apoyo familiar durante la menopausia, ya que es frecuente que las mujeres y hombres enfrenten, en esos momentos, altas y bajas emocionales.[4] Son comunes la irritación y las ganas de llorar sin razón aparente, y el ejercicio con moderación por lo general ayuda. Sin embargo, si los síntomas son parte de una depresión persistente, lo más recomendable será consultar a un profesional de la salud mental: un psicólogo, un psicoanalista, un psiquiatra o, en fin, cualquier tipo de terapeuta, sea tradicional o alternativa, que tenga tanto la preparación profesional necesaria como la empatía y la sensibilidad suficientes para prestar apoyo emocional a la mujer.
  • Cambios en la figura corporal y obesidad. La menopausia se relaciona con cambios metabólicos que suelen producir un incremento en la grasa corporal. En este sentido, la grasa corporal, que a los 20 años es del 26%, sube al 33% a los 40 años y al 42% a los 50 años. La vida sedentaria acelera este proceso. En muchas mujeres se produce un aumento de peso mientras que en otras aparecen tan sólo modificaciones de la distribución grasa sin cambios en la balanza. Esto no solamente representa un factor estético sino también de riesgo cardiovascular y de diabetes. Respecto al sobrepeso y la obesidad, en los últimos años se ha confirmado que ocasiona un empeoramiento de la calidad de vida de la mujer por encima de los 45 años.
  • Osteoporosis. Dos millones y medio de mujeres en España padecen osteoporosis, una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por la disminución de la masa ósea y el deterioro de la microarquitectura que condiciona un aumento de la fragilidad y de la susceptibilidad a la fractura del hueso. La pérdida de masa ósea, es decir, de la cantidad de hueso que tenemos, es debida a la descalcificación que sufren los mismos y que, en los casos de las mujeres, se ve intensificada por la pérdida de la acción protectora que las hormonas femeninas ejercen sobre ellos. En la actualidad, se sabe que existe una importante relación entre la disminución de la masa ósea y el riesgo de fracturas. La detección precoz de la pérdida excesiva de la masa ósea de nuestro cuerpo es de la única manera que podemos prevenir la aparición de la osteoporosis y por tanto de las fracturas. El método para detectarlo es la Densitometría ósea de Columna Lumbar y Fémur. Consiste en una prueba indolora, parecida a una exploración con rayos X y que es recomendable en aquellas mujeres que se encuentren entre estas variables: menopausia precoz antes de los 40 años; tratamiento prolongado con corticoides, hormona tiroidea, ansiolíticos, anticonvulsivantes antiácidos; tabaquismo; bajo peso; anorexia nerviosa, insuficiencia renal crónica, hipertiroidismo, patología de la glándula suprarrenal, insuficiencia hepática, diabetes mellitus, mieloma múltiple, gastrectomizadas, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y mujeres sometidas a un trasplante; inmovilización prolongada; antecedentes familiares de osteoporosis.

Etapas de la menopausia[editar]

El periodo menopáusico comprende tres fases:

  • Premenopausia: Es el periodo reproductivo anterior a la menopausia (según la definición de la OMS).
  • Perimenopausia: Es el tiempo anterior a la menopausia, cuando comienzan los eventos endocrinológicos, biológicos y clínicos de aproximación a la menopausia, y el primer año después de la menopausia (OMS).
  • Postmenopausia: Es el periodo que se extiende desde la última menstruación en adelante, independientemente de si la menopausia fue inducida o espontánea.

Factores que influyen en la edad de inicio[editar]

Como factor principal, cabe destacar que hoy en día las mujeres con un adecuado estilo de vida presentan la menopausia más tarde. Independientemente de este factor, existen otros que sí parecen generar un adelanto de la menopausia:

  • Tabaco: El tabaquismo está asociado a efectos antiestrogénicos con diversas repercusiones. Está constatado que en las fumadoras es significativamente mayor la incidencia de la menopausia precoz; las mujeres que son fumadoras suelen tener la menopausia tres años antes que las no fumadoras. El consumo de cigarrillo agrava el riesgo de adquirir enfermedades por deficiencia de estrógeno, como osteoporosis fisiológica, y se genera un mayor riesgo a la exposición de fracturas óseas tanto vertebrales como del hueso fémur.
  • Actividad física: Los adultos que son físicamente activos reciben muchos beneficios. Además de ayudar a mantener un peso corporal deseable, la actividad física construye músculos fuertes, fortalece el corazón y los pulmones, disminuye la presión sanguínea, protege contra enfermedades cardiacas, la diabetes, el cáncer, la osteoporosis y la menopausia temprana. El sedentarismo en una de las diez causas principales de la muerte e incapacidad en el mundo (OMS, 2002).
  • Menopausia precoz: Se piensa que la mayoría de las mujeres con una menopausia precoz pertenecen sobre todo a países subdesarrollados donde prima la malnutrición.

Cambios físicos durante la menopausia[editar]

La menopausia es un estado que afecta a todas las mujeres en el mundo una vez que llegan a la edad madura, corresponde a la última menstruación de la mujer y se define como el cese o el fin de las actividades reproductivas, no existe ningún método conocido para evitar la llegada de la menopausia y esta genera en la mujer una serie de cambios físicos, sociales y psicológicos.

Envejecimiento reproductor de la mujer: El climaterio y la menopausia[editar]

El climaterio es una etapa en la vida de las mujeres en las que se muestran cambios fisiológicos, los cuales culminan con el agotamiento de los Ovocito primarios en los ovarios lo que se manifiesta en la ausencia de la menstruación. Es por ello que a dicha ausencia se le conoce como menopausia.
La consecuencia de esta, es que el periodo fértil dela mujer se ve finalizado. Sin embargo,a pesar de que se haya acabado dicho periodo, el cuerpo de la mujer está adecuado y completamente adaptado para contener un bebé en el organismo durante el tiempo necesario y que el único inconveniente es que hay ausencia de ovocitos. Asimismo, la edad en la que la menopausia aparece es aproximada los 51 años pero hay algunos factores del entorno que pueden influir para que se acelere este proceso, es el caso de las mujeres que consumen tabaco, en ese caso se adelanta. [5]
Los doctores modernos consideran a la menopausia como una patología porque es entendido como la ausencia de estrógenos y de ovocitos. Asimismo, consideran que es necesario prevenir dichos cambios ya que no solo se siente la influencia en el aparato reproductivo, sino en todo el esqueleto (osteoporosis) y en el corazón (enfermedad coronaria). Así como también las siguientes consecuencias: Cambios en los ovarios, que es una glándula endocrina, cambios en el medio endocrino (principalmente en las hormonas sexuales) y cambios en los tejidos-diana de dichas hormonas.
Estos cambios tienen su sintomatología mucho antes de que ocurra el cese de la menstruación. Es decir empieza a partir de los 35 años. A nivel endocrinológico existe una serie de elevaciones y disminuciones de ciertas hormonas. Entre ellas se encuentra que elevación de las hormonas foliculoestimulante (FSH) y la letinizante(LH). La ovulación prematura aumenta y los folículos disminuyen es por esto que hay disminucion de la produccion de progesterona lo que produce un exceso de estrógenos.
Finalmente, los folículos ováricos dejan de responder a las hormonas foliculoestimulante y a la letinizante y la progesterona se hace indetectable así pues debido a todo esto se presencia es cese de la menstruación. Así pues se puede pensar que el ovario postmenopaúsico es inútil, sin embargo se ha comprobado que siguen produciendo estrógenos y androstendiona pero de manera reducida lo que produce síntomas tales como la amenorrea, bochornos, periodos de sudoración y sequedad vaginal.[6]

Cambios psicológicos[editar]

Reajuste de género[editar]

Los cambios psicológicos más importantes guardan relación con la figura corporal propia y la aceptación del fin de la capacidad reproductora. La toma de consciencia de que se es mayor o vieja suele coincidir con la menopausia ya que se evidencian los cambios a nivel físico (envejecimiento corporal).

El género se reajusta o cambia debido a la toma de consciencia del cambio de roles. Ellos pueden ser vinculados a la familia, al ámbito social, laboral, entre otros. En el ámbito familiar, cuando los hijos se han hecho mayores las madres sienten que pierden la función educativa que ello supone; hay cambios de roles en el interior de la familia y situaciones de déficit relacional cuando los hijos se independizan. Así también hay una toma de conciencia de la vulnerabilidad de la vida y experiencia subjetiva de la temporalidad de la misma.[7]

Cambios en el deseo sexual[editar]

Los cambios fisiológicos tras la menopausia no justifican en sí mismos una pérdida brusca y significativa de actividad sexual, sino más bien una re adaptación o reajuste que pueden ser incluso un enriquecimiento de la vida sexual.

Ninguna dificultad impide el placer sexual pleno. La respuesta sexual está afectada más por factores afectivos y cognitivos: fantasías, valoración de la relación, grado de intimidad, pasión sexual, entre otras. (Fernández, 1996)

Cambios en la respuesta sexual en la Mujer tras la menopausia
Deseo Excitación Orgasmo Resolución
Suele ser menor por razones psicosociales u hormonales Necesita más estímulos. Es más lenta. Puede haber dolor en el coito Menos número de contracciones. Menor vigor en las contracciones No se ve afectada de forma manifiesta

Influencia de la menopausia en el humor depresivo[editar]

Síntomas sobrepuestos entre la menopausia y la depresión:

  • trastornos del sueño
  • modificaciones de la libido
  • cambios en la energía y en la motivación
  • trastornos cognitivos, mayormente en la concentración
  • modificaciones del apetito

La depresión mayor no aumenta significativamente durante la menopausia natural; sin embargo, se produce un aumento de síntomas depresivos aislados durante la perimenopausia. Si bien la depresión mayor, o síntomas depresivos, es o son muy frecuentes en la menopausia no implica que esta en sí misma sea causa de depresión. Son más frecuentes los trastornos del estado de ánimo (síntomas depresivos) en mujeres que previamente han padecido de algún tipo de trastornos de ansiedad, que en aquellos no ansiosas antes. [8]

Consecuencias o cambios a nivel social[editar]

La vejez como construcción social[editar]

La vejez es la etapa del desarrollo humano que comprende desde los 65 años hasta la muerte, sin embargo esta definición puede cambiar de acuerdo a las sociedades, lo viejo es lo que la gente dice que es viejo; es una definición creada por la sociedad, la edad es sólo un punto de referencia para la clasificación social, esta clasificación está dotada de roles, normas y expectativas, la sociedad hace muchas afirmaciones incorrectas sobre los ancianos que no se ajustan precisamente a la realidad. Es bien sabido que los cambios físicos están muy ligados al desarrollo humano y van en relación directa a la edad, sin embargo en aspectos de sexualidad no se nota una relación muy clara con respecto a la edad, esto nos hace pensar en la idea de que la vejez es una construcción social y que no solo está definida por los cambios físicos propios de la edad. Los viejos son considerados inferiores socialmente y los portadores del poder son los adultos jóvenes y medios, es por eso que uno de los más grandes miedos de los jóvenes y adultos es el temor a envejecer (Fernandez, 1996).

Factores psicosociales que condicionan la sexualidad en la vejez[editar]

El envejecimiento físico tanto en los hombres como en las mujeres no significa una pérdida de la actividad sexual sino más bien un reajuste que en oposición a lo que se piensa puede ser hasta enriquecedor. En referencia a los factores psicológicos involucrados en la sexualidad sabemos que son muchos y solo se tomaran en cuenta los que están relacionados con la toma de conciencia de la vejez de los propios viejos. Actualmente la psicología ya no considera a la vejez como una etapa de la vida caracterizada por el deterioro de todos los aspectos de la vida sino que los humanos tienen la capacidad de evolucionar de manera diferente. Si no se limita el concepto de sexualidad a la genitalidad, se podría decir que la conducta sexual en la vejez tendría que sufrir un cambio cualitativo y cuantitativo mas no un deterioro (Fernandez, 1996).

Consecuencias o cambios a nivel familiar o la pareja[editar]

Conflictos de género en el desarrollo del rol parental, conyugal y laboral[editar]

En el proceso de la menopausia, los cambios se van dando en distintas edades dependiendo el sexo, circunstancias sociales y de personalidad de cada ser humano. Los cambios en el rol parental dependen de la perspectiva de cada padre dentro de su familia, en muchos casos en las mujeres mayores se produce un cambio cuando los hijos se hacen mayores de edad y se vuelven más independientes de la familia o tienen hijos y eso hace que ellas se den cuenta que están entrando a una etapa distinta y de mayor madurez. Por otro lado, los varones no toman en cuenta las valoraciones sociales como en el caso de la mujer y van aceptando los signos de cambio tanto en ellos mismos como en la familia. De esta manera, cuando los hijos empiezan a crecer los padres pierden su función educativa, se reduce el número de miembros en la unidad familiar y eso modifica el sistema de relaciones y decrecen las tareas domésticas produciendo cambios dentro de los roles familiares y además se pierde el movimiento social dentro de la casa ya que los padres se sienten solos. Además, aparecen situaciones de déficit en las relaciones como por ejemplo en la soledad y la pérdida de redes sociales porque los hijos se han ido de la casa, por los divorcios, por la muerte de algunos familiares, porque se quedaron viudos o pasan a ser abuelos.[9]

Durante el rol conyugal la conducta sexual ha tenido una variabilidad interindividual, esta consiste en que las personas tienen un nivel de actividad distinto y tienen la necesidad de reconocer diferentes dimensiones dentro de las actividades coitales por ejemplo tienen un cambio en las capacidades de enamoramiento y en el deseo.

En este proceso, también se toma en cuenta la conciencia de lo que ha sido el trabajo profesional, se empiezan a producir sentimientos de autorrealización o de frustración ya que las personas buscan darle sentido a su presente, pero en la vejez el futuro no puede dar sentido al presente y se les hace difícil ver el pasado y el presente como lo único que han logrado . El objetivo de esta etapa frente al trabajo es que haya un balance positivo sobre el presente para llegar a la aceptación de haber cumplido con las metas propuestas.

Tratamientos[editar]

Para determinar si se debe recomendar algún tratamiento para alguno de los síntomas de la menopausia en una mujer, se debe establecer en qué etapa se encuentra la mujer y cuál es la sintomatología específica que está padeciendo. Además, es fundamental tener en cuenta la percepción de la calidad de vida de la propia mujer, así como sus preferencias.

En principio, cualquier mujer en edad menopáusica es candidata a recibir tratamiento hormonal sustitutivo (THS) siempre y cuando sus beneficios superen sus posibles riesgos. En cualquier caso, esta valoración y la posterior administración de la THS debe realizarla un especialista. Sin embargo, para aquellas mujeres en las que el tratamiento hormonal sustitutivo no es adecuado, existen tratamientos alternativos que deben emplearse de forma individualizada, en función de las necesidades de cada mujer.

Hábitos de vida saludable en la menopausia[editar]

Fomentar que las mujeres adopten hábitos de vida saludable a través de una alimentación adecuada, la práctica de ejercicio y la supresión de hábitos tóxicos, constituye una de las mejores formas de prevención.

  • Dieta y alimentación en la menopausia: La menopausia se acompaña de una tendencia al incremento de peso y cambio en la distribución de la grasa. Es aconsejable limitar el consumo de grasas a menos de un 30 % del total de calorías y enriquecer la dieta en pescado (azul y blanco), ya que nos aporta ácidos grasos esenciales omega 3, útiles en la prevención de algunas enfermedades cardiovasculares.[cita requerida]
  • Ejercicio físico: Tras la menopausia se produce una rápida pérdida de masa ósea y también una pérdida de masa muscular. La práctica regular de una actividad física en una mujer menopáusica puede resultar muy beneficiosa, ya que favorece el sistema circulatorio y el sistema músculo esquelético. El ejercicio mantiene la elasticidad de los músculos, mejora la coordinación y movilidad contribuye a la quema de calorías y mantenimiento del peso, mejora la hipertensión y los niveles de colesterol y tiene efectos psicológicos beneficiosos.
  • Eliminar hábitos tóxicos: El alcohol y tabaco contribuyen al aumento de riesgo de osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, por lo que se recomienda evitar su consumo.
  • Sueño: Los trastornos del sueño son una de las quejas más comunes en la menopausia. Se sabe que el paso del tiempo afecta tanto la calidad como la cantidad de sueño, aunque no todas las modificaciones pueden atribuirse a la edad ya que también intervienen factores psicosociales y patológicos.[10]
  • Diabetes y la menopausia: Las constantes variaciones hormonales que identifican a la menopausia, logran desequilibrar el control de la glucosa que se haya logrado a través de dietas nutricionales, ejercicio y control médico, en años pasados. Sobre todo porque al llegar a esta etapa las mujeres que hayan llevado una vida sedentaria suelen presentar más problemas de humor, de alimentación y de ejercicio.

Por ese motivo se recomienda una vida activa de acuerdo al estilo de vida de cada mujer, ya que al llegar a la menopausia muchas mujeres, no solo llegan a desarrollar algún tipo de diabetes, sino, otras enfermedades como suele ser la hipertensión y obesidad.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «menopausia». Diccionario de la lengua española. Consultado el 8 de marzo de 2014.
  2. http://www.aeem.es/quees.asp
  3. Sequedad vaginal en menopausia relacionada con patología extragenital (XI Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia-AEEM). Trens Jiménez, C; Khartchenko Bolbukova, E; Cornellana Puigarnau, MJ; Carreras Collado, R. Passir Hospital del Mar, Barcelona
  4. Chedraui P, Pérez-López FR, Mendoza M, Leimberg ML, Martínez MA, Vallarino V, Hidalgo L.. Assessment of self-esteem in mid-aged women. Maturitas. 2010;66(1):77-82.. PMID 20137871. 
  5. Thelma E. Canto de Cetina, Lucila Polanco-Reyes. (1996). Climaterio y menopausia. Las consecuencias biológicas y clínicas del fallo ovárico. México:Universidad Autónoma de Yucatán.
  6. Thelma E. Canto de Cetina, Lucila Polanco-Reyes. (1996). Climaterio y menopausia. Las consecuencias biológicas y clínicas del fallo ovárico. México:Universidad Autónoma de Yucatán.
  7. Fernández, J. (1996). Varones y mujeres : desarrollo de la doble realidad del sexo y del género. Madrid: Pirámide.
  8. Fernández, R. (2006). Los trastornos del ánimo en el climaterio, menopausia y perimenopausia y su influencia sobre el humor depresivo y la ansiedad . Acta psiquiátrica y psicológica de América Latina, 165-184.
  9. Fernández, J. (1996). Varones y mujeres : desarrollo de la doble realidad del sexo y del género. Madrid: Pirámide.
  10. Arakane M, Castillo C, Rosero MF, Peñafiel R, Pérez-López FR, Chedraui P. Factors relating to insomnia during the menopausal transition as evaluated by the Insomnia Severity Index. Maturitas 69:157-161;2011. PMID 21444163. 

Bibliografía[editar]

  • Chedraui P, Pérez-López FR, Mendoza M, Morales B, Martínez MA, Salinas AM, Hidalgo L. Severe menopausal symptoms in middle-aged women are associated to female and male factors. Arch Gynecol Obstet. 2010;281(5):879-85.
  • Fernández-Alonso AM, Cuadros JL, Chedraui P, Mendoza M, Cuadros AM, Pérez-López FR. Obesity is related to increased menopausal symptoms among Spanish women. Menopause Int. 2010;16(3):105-10.
  • Fontaine KR, Redden DT, Wang C, Westfall AO, Allison DB. Years of life lost due to obesity. JAMA. 2003;289(2):187-93.
  • Groessl EJ, Kaplan RM, Barrett-Connor E, Ganiats TG. Body mass index and quality of well-being in a community of older adults. Am J Prev Med. 2004;26(2):126-9. PMID: 14751323
  • Pérez-López FR, Chedraui P, Gilbert JJ, Pérez-Roncero G. Cardiovascular risk in menopausal women and prevalent related co-morbid conditions: facing the post-Women's Health Initiative era. Fertil Steril. 2009;92(4):1171-86.
  • Pérez-López FR, Chedraui P, Haya J, Cuadros JL. Effects of the Mediterranean diet on longevity and age-related morbid conditions. Maturitas. 2009;64(2):67-79.
  • Pérez-López FR, Larrad-Mur L, Kallen A, Chedraui P, Taylor HS. Gender differences in cardiovascular disease: hormonal and biochemical influences. Reprod Sci. 2010;17(6):511-31

Enlaces externos[editar]