Levantamiento del gueto de Varsovia

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Levantamiento del gueto de Varsovia
Segunda Guerra Mundial - Holocausto
Stroop Report - Warsaw Ghetto Uprising 06b.jpg
Fotografía tomada por Jürgen Stroop en un reportaje para Heinrich Himmler durante el levantamiento del Gueto en mayo de 1943. Es una de las fotografías más conocidas de la Segunda Guerra Mundial.
Fecha 19 de abril - 16 de mayo de 1943
Lugar Gueto de Varsovia, Bandera de Alemania Gobierno General
Coordenadas 52°14′46″N 20°59′45″E / 52.246111111111, 20.995833333333Coordenadas: 52°14′46″N 20°59′45″E / 52.246111111111, 20.995833333333
Resultado Destrucción del gueto de Varsovia
Beligerantes
Bandera de Alemania Alemania Nazi Resistencia judía:
Flag of ZOB (Jewish Fighting Organization).svg ŻOB
Bandera ŻZW.jpg ŻZW
Resistencia polaca
Flaga PPP.svg Armia Krajowa
Bahnmarke bleibt an Backbord liegen.svg Gwardia Ludowa
Comandantes
Bandera de Alemania Jürgen Stroop
Bandera de Alemania Erich Steidtmann
Bandera de Alemania Franz Bürkl
Mordechai Anielewicz  
Dawid M. Apfelbaum  
Icchak Cukierman
Marek Edelman
Dawid Apfelbaum
Paweł Frenkiel  
Zivia Lubetkin
Henryk Iwański
Fuerzas en combate
Fuerzas alemanas
• 2.091 combatientes
Resistencia judía
• 1.000 combatientes
Bajas
Fuentes alemanas
• 16 muertos
• 85 heridos
Fuentes de posguerra
•300 muertos
Fuentes alemanas
• 13.000 muertos
• 56.885 deportados a los campos de concentración
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El levantamiento del gueto de Varsovia (en alemán Aufstand im Warschauer Ghetto) fue la sublevación de los judíos del gueto de Varsovia cuando las tropas alemanas comenzaron la segunda deportación masiva hacia los campos de concentración y exterminio durante la Segunda Guerra Mundial. Ocurrió entre el 19 de abril y el 16 de mayo de 1943 y fue liderada por Mordechai Anielewicz,[1] miembro del movimiento juvenil judío Hashomer Hatzair, siendo finalmente aplastada por las tropas de las SS bajo el mando del General Jürgen Stroop. Anteriormente se había lanzado un ataque contra los ocupantes alemanes el 18 de enero, donde los judíos polacos salieron bien parados.

Antecedentes[editar]

Una vez que Alemania invadió Polonia, la población judía en todo el país empezó a sufrir ataques diariamente. En 1940, la población judía polaca, unos 3 millones, comenzaron a ser reubicados en pequeños sectores de las ciudades polacas, denominados guetos. En el gueto de Varsovia, el más grande de todos, habitaban hacinados unos 380.000 judíos, los que significaba el 30% de la población de la ciudad, en un territorio que ocupaba el 2,4% de su superficie.[1] Incluso antes de que los nazis empezaran a transportar a miles de judíos al campo de concentración de Treblinka, los judíos ya habían comenzado a morir en masa debido a las epidemias y al hambre.

Al iniciarse esta deportación, los líderes de la resistencia judía ordenaron no luchar, ya que creían que los judíos eran enviados a un campo de trabajo, en lugar de un campo de exterminio. A finales del año, la ausencia de noticias de los deportados y los rumores que se filtraban entre los soldados alemanes convencieron a los judíos restantes de la cruda realidad, y cuando escucharon que se avecinaban nuevas deportaciones, decidieron luchar. Sin embargo, de los casi 60.000 judíos que quedaban en el gueto, menos de mil tenían experiencia de combate, y la inmensa mayoría de la población no participó en la resistencia armada.

El 9 de enero de 1943, el jefe de las SS, Heinrich Himmler, ordena la reanudación de las deportaciones del gueto. Los judíos se enteran de esta orden y empiezan a tomar medidas al respecto.

Desarrollo[editar]

Inicio del Levantamiento[editar]

El 18 de enero, las autoridades alemanas del gueto intentaron deportar a la población judía restante, pero las organizaciones judías clandestinas Żydowska Organizacja Bojowa (ŻOB) y Żydowski Związek Wojskowy (ŻZW) expulsaron a los opresores y tomaron el control del gueto. Se instalaron puestos de vigilancia en cada esquina y todo judío acusado de haber colaborado con los alemanes fue ejecutado, incluyendo a los miembros de la Gestapo judía.[2] Los sublevados no disponían de muchas armas, la mayoría tenía pistolas y revólveres, y contaban con unas docenas de rifles viejos, así como una ametralladora. Disponían de muchos explosivos caseros, así como de granadas proporcionadas por el Armia Krajowa, el Ejército Territorial Polaco.

Cuatro días después de iniciarse la lucha, los alemanes se retiran del gueto e inmediatamente solicitaron refuerzos para recuperar el control del mismo. Por su parte, los judíos empezaron a cavar cientos de búnkers, incluyendo 618 refugios antiaéreos. Estos refugios subterráneos fueron camuflados, y se comunicaban unos con otros a través del desagüe; además contaban con electricidad y agua. Por su parte, los alemanes reunieron unos 2.054 soldados y 36 oficiales alrededor del gueto, incluyendo a 821 granaderos de las Waffen-SS. Asimismo se ordenó a unos 363 miembros de la colaboracionista Policía Azul polaca que rodearan el gueto. Se juntaron tanques, vehículos armados, armas de gas, lanzallamas y artillería para el eventual asalto.

La resistencia polaca vio una oportunidad de actuar en el levantamiento y empezó a intentar pasar armas dentro del gueto. Entre el 19 y el 23 de abril el Ejército Territorial y la comunista Guardia del Pueblo intentaron entrar al gueto desde distintas partes, sin éxito. Una brigada polaca, al mando de Henryk Iwański, incluso penetró en el gueto y logró establecer un enlace con la resistencia judía, ayudando a unos pocos a escapar. La resistencia polaca también transmitió mensajes de radio informando a las potencias aliadas de la desesperada situación dentro del gueto de Varsovia. A pesar de los esfuerzos polacos y judíos para mantener la resistencia, era cada vez más evidente que cuando los alemanes atacaran con toda su fuerza, el gueto caería.

El contraataque alemán[editar]

Un oficial de las SS interroga a dos judíos durante el levantamiento del gueto de Varsovia.

En la noche del Pésaj, el 19 de abril de 1943, insurgentes judíos lanzaron bombas molotov y granadas de mano cuando los soldados alemanes empezaron a avanzar hacia el gueto. Dos tanques franceses, capturados por Alemania, fueron destruidos por los hombres de la ZOB y la ZZW. Los soldados de las SS comenzaron entonces a quemar casa por casa, demoler sótanos y desagües, y a asesinar a todo judío que capturaban.

Cuatro días después, la lucha organizada acabó. Desde entonces los judíos se esconden en los refugios que habían construido, aunque centenares son capturados. Muchos se suicidan, y algunas mujeres detonan granadas que tenían escondidas bajo su ropa cuando son arrestadas.

Sabiendo que el final del levantamiento se acercaba, la población civil se aglomeró en las puertas del gueto, más que todo por curiosidad, porque el antisemitismo y el miedo a los nazis habían ahogado cualquier simpatía hacia la causa judía. El gueto continúa siendo arrasado diariamente, y el general Jürgen Stroop relata en su diario como "familias enteras se arrojan por las ventanas de los edificios incendiados". El 6 de mayo apunta que ha capturado a 1.500 judíos y han asesinado a 365 combatientes, a los que Stroop califica como bandidos.

Debido a las tácticas de guerrilla de las que hacen uso los judíos, los alemanes dejan de atacar por la noche. Los insurgentes judíos y polacos aprovechan para intentar romper el cerco alrededor del gueto, pero fracasan. Para el 8 de mayo se totalizan 20 días de combates continuos. En este punto los edificios del gueto son unas ruinas humeantes, y en sus sótanos se encuentran escondidos los supervivientes, que comparten el refugio con los cadáveres de los caídos, que a su vez son devorados por las ratas. Ese mismo día los alemanes toman el cuartel general del ZOB, siendo ejecutados inmediatamente todos los que se encontraban allí. Mordechai Anielewicz y su novia se suicidan antes de la llegada de los alemanes;[1] también lo hacen la mayoría de los líderes. Otro dirigente, Marek Edelman, logra escapar gracias a un camión de la Armia Krajowa, que espera camuflado en una alcantarilla a las afueras del gueto. Los alemanes deciden que ya es hora de acabar con la lucha y empiezan a incendiar el gueto, los sobrevivientes se esconden en las alcantarillas, padeciendo un hambre y sed atroces. Sin municiones, no pueden suicidarse, por lo que piden a sus compañeros que los maten. Para evitar que el incendio pase los límites del gueto, los bomberos de Varsovia son desplegados afuera.

El 16 de mayo, Stroop declara que la batalla ha terminado y la sinagoga de la calle Tlomacka es demolida como símbolo del fin de la existencia judía en Varsovia. Los colaboracionistas polacos inician la persecución de los supervivientes del gueto, y le ponen un nombre a la misma: la caza del judío. Sin embargo, muchos logran escapar, viviendo escondidos hasta el alzamiento de 1944, donde las fuerzas alemanas también triunfaron.

Legado[editar]

Monumento a los héroes del gueto de Varsovia.

En total, unos 7.000 judíos murieron en el ataque alemán. Otros 6.000 se quemaron o asfixiaron en los búnkeres que ellos habían construido. El resto, unos 40.000, fueron enviados a campos de exterminio, principalmente al de Treblinka.[1] En el informe del 13 de mayo de 1943, Jürgen Stroop decía:

180 judíos, bandidos y subhumanos han sido aniquilados. El sector judío de Varsovia ya no existe. Las operaciones a gran escala finalizaron a las 20.15 horas al hacer explotar la sinagoga de Varsovia. El número total de judíos con lo que se actuó fue: 56.065, incluyendo judíos capturados y judíos cuya exterminación puede ser probada.

La mayoría de los edificios del gueto fueron barridos a ras del suelo. En el sitio se estableció el campo de concentración de Varsovia, oficialmente Konzentrationslager Warschau, que se utilizó para encerrar polacos y funcionó también como campo de fusilamiento. La fecha exacta de fundación es controvertida, ya que gracias a una carta de Heinrich Himmler se conoce que un campo de este tipo funcionaba en el gueto o a sus alrededores antes del levantamiento judío.

Durante el levantamiento de Varsovia, el Armia Krajowa liberó a unos 380 judíos del gueto, que estaban en la cárcel alemana ubicada en la calle Gęsia, hoy en día rebautizada Anielewicz, en honor al comandante del ZOB. Muchos de estos judíos se unieron inmediatamente al Armia Krajowa, al igual que unos pocos judíos que habían estado subsistiendo en las alcantarillas de Varsovia desde el año anterior.

Los líderes del ŻOB, Icchak Cukierman y Zivia Lubetkin, sobrevivieron al exterminio del gueto y años después testificaron en el juicio contra Adolf Eichmann en Israel. Ambos murieron en ese país.

El levantamiento del gueto es recreado en la película El Pianista (2002), donde el protagonista Władysław Szpilman, interpretado por el actor Adrien Brody, escapa del gueto al iniciarse el levantamiento, y puede observar desde una casa cercana cómo sus compañeros son ejecutados, y también en la película Rebelión en Polonia - Sublevación en el gueto (TV) (Uprising) (2001) de Jon Avnet, protagonizada por Leelee Sobieski, David Schwimmer, Hank Azaria, Donald Sutherland, Jon Voight y Cary Elwes, que se centra en las deportaciones a Treblinka y en la lucha armada de los judíos del gueto.

También, el grupo sueco de power metal Sabaton incluyó en su disco del 2010 Coat of Arms una canción titulada Uprising, referente al levantamiento del gueto de Varsovia.

Referencias[editar]

  1. a b c d «70 años del Gueto de Varsovia: el levantamiento de los chicos» (en español). diario Clarín (19 de marzo de 2013). Consultado el 19 de abril de 2013.
  2. Malasaña en pruebas - Bitácora de Jesús Gómez Gutiérrez

Enlaces externos[editar]