Francisco Herrera el Mozo

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El triunfo de San Hermenegildo, Museo del Prado.

Francisco Herrera, el Mozo (Sevilla, 1627 - Madrid, 25 de agosto de 1685) fue un pintor y arquitecto barroco español hijo de Herrera el Viejo.

Biografía[editar]

Alegoría de la Eucaristía, Catedral de Sevilla.

Juventud y Viaje a Italia[editar]

Marchó muy joven a Italia, hacia 1650, al parecer incapaz de resistir el mal carácter de su padre, con quien había colaborado en algunas obras; allí estudió pintura al fresco, muy de moda durante el Barroco decorativo allí, y que apenas se practicaba en España, por lo que los fresquistas italianos eran muy demandados; como colaborador de los fresquistas romanos aprendió a hacer su pincelada más suelta y a hacer más dinámicas sus composiciones.

La escuela veneciana le influyó en cuanto a la aplicación del color y el tratamiento de la luz. Sus naturalezas muertas, sus perspectivas arquitectónicas y sus retratos alcanzaron gran popularidad en la capital italiana, desde donde se dirigió a Nápoles, pero la totalidad de su producción de este periodo se encuentra perdida o sin identificar. Completó sus estudios con la arquitectura, en la cual llegó a destacar por sus proyectos.

Regreso a España[editar]

No se tienen datos documentales que permitan establecer la duración de su estancia en Italia, pero en todo caso en 1654 se encontraba de vuelta en Madrid, donde en el mes de julio firmó el contrato para realizar la pintura del retablo mayor de la iglesia del convento de los carmelitas descalzos, actual iglesia de San José, del que solo resta el gran lienzo central de la Apoteosis de San Hermenegildo (Museo del Prado, Madrid), de un dinamismo barroco inédito en la Corte. El escorzo forzado presente en esta obra, la composición escenográfica, basada en la línea curva y la gama cromática cálida, mediatizada por una luz indirecta, han sido considerados elementos claves en la evolución de la pintura madrileña del último tercio del siglo XVII.

Solo un año después se le documenta en Sevilla donde inmediatamente pintó el Triunfo del Sacramento o Apoteosis de la Eucaristía para la Hermandad sacramental de la Catedral de Sevilla, seguido del Triunfo de San Francisco o San Francisco recibiendo los estigmas, colocado en su altar de la misma catedral en 1657. El vibrante tratamiento de la luz, con las figuras recortadas a contraluz en el primer término, tuvieron inmediata repercusión en la pintura de Murillo, con quien aparece en enero de 1660 como copresidente de la Academia sevillana de dibujo recién fundada. Antes de concluir el año, sin embargo, debió de abandonar Sevilla, quizá por problemas familiares relacionados con la muerte de su padre en Madrid en 1654 y sin testar.

Pintor y arquitecto de la Corte[editar]

En la corte consiguió ser pintor del rey Carlos II en 1672, además de Maestro Mayor de las Obras Reales por su condición de arquitecto en 1677. Se han perdido sus frescos de la iglesia de Nuestra Señora de Atocha, Recoletos, y San Felipe el Real; sólo se conservan algunos lienzos. Entre estos figuran varios cuadros de la Pasión (Museo Cerralbo, Madrid), y el Sueño de San José. Su labor como tracista de retablos, escenógrafo teatral y arquitecto se circunscribe a los últimos años de su vida. En el desempeño de esta función viajó a Zaragoza en 1680 y trazó los planos para la Basílica del Pilar, que se inició en 1681. Al morir en 1685, el proyecto original de Herrera el Mozo se modificó.

Bibliografía[editar]

  • Pérez Sánchez, Alfonso E., Pintura Barroca en España, 1600-1750. Editorial Cátedra, Madrid ISBN 978-84-376-0994-2

Enlaces externos[editar]