Diana de Versalles

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Diana de Versalles en la Galerie des Caryatides (Sala de las Cariátides), que fue diseñada para ella, en el Louvre.

La Diana de Versalles es una estatua de mármol de la diosa griega Artemisa (latín: Diana), con un ciervo, que se encuentra en el Museo del Louvre, París. La estatua, que tiene un tamaño levemente mayor al natural,[1] es una copia romana (perteneciente al siglo I o II) de un original griego en bronce que se perdió y es atribuido a Leocares,[2] circa 325 a. C.

La obra también es conocida como Diana à la Biche, Diane Chasseresse (Diana cazadora) y Artemisa de la caza.

Descripción[editar]

Diana es representada como una cazadora esbelta, acompañada por un ciervo macho de tamaño menor que el natural, lleno de vitalidad. Ella mira hacia la derecha, mientras que con el brazo derecho toma una flecha de su aljaba. Se puede observar que la mano izquierda sostiene parte de un arco, aunque falta la totalidad; la desaparición del arco convierte a la imagen en un sencillo pastoral. Diana viste un corto quitón dorio, un peplo alrededor de la cintura y sandalias.

Historia[editar]

Fuente de Diana en el jardín de la Castillo de Fontainebleau.

La estatua fue descubierta en Italia: el sitio web del Louvre indica que en Nemi, donde existía un antiguo santuario; otras fuentes comentan su procedencia de la Villa Adriana en Tívoli. A fines de la década de 1550, el papa Pablo IV se la regaló a Enrique II de Francia, como una sutil pero inevitable alusión a la amante del rey, Diana de Poitiers, siendo instalada como pieza central del Jardin de la Reine (Jardín de la Reina), al oeste de la Galerie des Cerfs (Galería de los Ciervos) en Fontainebleau; allí fue una de las primeras y más destacadas esculturas romanas que se vieran en Francia. «Única entre las estatuas exportadas desde Italia antes de la segunda mitad del siglo XVII, la Diane Chasseresse adquirió una reputación fuera de Italia equivalente a las obras maestras en el Cortile del Belvedere o la Villa Borghese»" (Haskell y Penny 1981:196), pese a que sus admiradores solían confundirla con la Artemisa de Éfeso. En 1602, Enrique IV la trasladó al Palacio del Louvre, donde la Diana fue instalada en una sala diseñada especialmente para acogerla, la Salle des Antiques (ahora, la Salle des Caryatides). En su momento, su restauración corrió a cargo de Barthélemy Prieur. En su remplazo, en Fontainebleau, se encontraba la réplica en bronce creada por Prieur en 1605 (Haskell and Penny 1981:196), la misma fue colocada en un alto pedestal manierista de mármol dispuesto por el ingeniero hidráulico Tommaso Francini, con cabezas de perros de caza y ciervos de las cuales salía agua que habían sido creadas por Pierre Briard, en un parterre rodeado por una orangerie.[3] En 1634, Hubert Le Sueur creó otra réplica en bronce para Carlos I de Inglaterra, el cuñado de Luis XIII.[4]

Luis XIV instaló a la Diana en la Grande Galerie de Versalles. En 1710, Guillaume Coustou realizó una copia en mármol para Marly.

Siendo uno de los mayores tesoros de Francia, la Diane Chasseresse regresó al Louvre en An VI de la Primera República (1798).[5] Volvió a ser restaurada en 1802 por Bernard Lange.[6]

El sitio web del Louvre menciona replicas romanas similares al original que han sido halladas en Leptis Magna (Libia) y en Antalya (Turquía).

Notas[editar]

  1. La estatua mide 2,01 metros de alto.
  2. «Ficha: Diana de Versalles». Consultado el 14 de enero de 2008.
  3. La orangerie retirada bajo el reinado de Luis Felipe I. En 1813, la réplica de Prieur fue remplazada por otra realizada en 1684; la obra de Prieur fue trasladada a la Galerie des Cerfs.
  4. En la actualidad se encuentra en el Castillo de Windsor.
  5. Número de catálogo 589.
  6. Lange también es conocido por haber efectuado la primera restauración de la Venus de Milo.

Referencias[editar]

  • Maxime Collignon, (1890). Manual of Mythology, in Relation to Greek Art. H. Grevel & Co. Página 94.
  • Francis Haskell and Nicholas Penny, (1981). Taste and the Antique: The Lure of Classical Sculpture 1500-1900. Yale University Press. Cat. Nº 30.
  • Martin Robertson, (1975). A History of Greek Art. Vol. I, pp. 460-61. Cambridge University Press.

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