Teoría de la causación
Los conceptos aristotélicos de acto y potencia son funcionales a la explicación o respuesta de uno de los primeros problemas filosóficos: el problema del movimiento. Aristóteles considera al movimiento como un paso del ser al no ser en potencia, y un paso del no ser al ser en acto. Por ejemplo, el árbol pasa de ser mesa en potencia a ser mesa en acto y por lo tanto no serlo en potencia, y del no ser mesa en acto, a serlo. A este movimiento, Aristóteles lo considerará como consecuencia de una causa. Esta causa podrá ser la causa eficiente o motriz, la causa material, la causa formal o la causa final.
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[editar] Causa eficiente
La causa eficiente o causa motriz es el motor o estímulo que desencadena el proceso de desarrollo. Por ejemplo, la causa eficiente de esta mesa será el carpintero.
[editar] Causa material
La causa material es la materia, una condición pasiva pero no menos necesaria, ya que es la base que recibe la forma y además, la que se va a mantener en todo cambio o movimiento. Por ejemplo, la causa material de esta mesa es la madera.
[editar] Causa formal
La causa formal es la forma específica del individuo del que se trate, es lo que distinguirá a una vaca de un caballo, a un ladrillo de una maceta. Por ejemplo, la forma o Idea de mesa es la causa formal de esta mesa.
[editar] Causa final
La causa final, por último, es una especie de destino que dirige el proceso de desarrollo de algo o de todo, ya que para Aristóteles todas las cosas tienen un fin determinado. Por ejemplo, la Idea de hombre sería la que va a guiar a este niño en acto, hombre en potencia. Igual será con la Idea de árbol, que guiará a la semilla en su crecimiento, siendo la causa final de ésta.