Agua (elemento)

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Water droplet 001.jpg
Fría y húmeda, el símbolo alquímico para el agua es un triángulo con su vértice invertido.

El elemento agua, junto con el fuego, la tierra y el aire, es uno de los cuatro elementos de las cosmogonías tradicionales en Occidente y está presente en todas las religiones y sus rituales, en la filosofía esotérica, en la alquimia y en la astrología. Se le atribuyen caracteres femeninos, pasivos y fecundantes. Su esencia demiúrgica presente en abundantes mitos tuvo especial desarrollo en Mesopotamia y en el océano primordial del antiguo Egipto.

En Oriente[editar]

En la filosofía china, el agua es uno de los cinco elementos. Se la asocia al planeta Mercurio, al norte, al invierno, al color negro (porque representa a las inundaciones), y se considera que gobierna los riñones. En el Taoísmo el agua representa inteligencia y sabiduría, si bien la abundancia extrema de este elemento puede causar dificultad de elección y apego a las cosas. En el ciclo de dominación, el agua domina al fuego y es dominada por la tierra. En los pancha maja-bhuta (‘cinco grandes-elementos’) del hinduismo y budismo temprano, el agua es ap o yala. También es uno de los cinco movimientos o fases del Wu Xing, hidratando la "madera" según el ciclo de generación (cheng) y apagando el fuego según el ciclo de dominación (ko).

En Occidente[editar]

Tales de Mileto propuso como el principio o arché de todas las cosas el agua, posteriormente Anaxímenes propuso el aire, Heráclito el fuego y Jenófanes la tierra.

Empédocles los unificó en la teoría de las cuatro raíces (a las que Aristóteles más tarde rebautizaría como elementos).

Arroyo Ceide (Omaña, León)

Por su parte, Platón, asumiendo los cuatro elementos propuestos por Empédocles, propuso en su Timeo, que el cuerpo geométrico asociado al agua es el icosaedro, formado con 20 tríangulos equiláteros.[1] [nota 1] Para Aristóteles, los cuatro elementos se encontraban organizados alrededor del centro del universo para formar una esfera sublunar. Completaba su tradicional estudio anotando que "el agua es tanto fría como húmeda, y ocupa un espacio entre el aire y la tierra en las esferas elementales".[2]

Hipócrates en su descripción de los cuatro humores asoció al agua la flema o "pituita". En la medicina antigua y medieval, esta simbología se extendería al invierno, el temperamento flemático, la feminidad, el cerebro y el punto cardinal Oeste.[cita requerida]

Simbolismo iconográfico[editar]

En China y en Japón, el agua era representada por una tortuga negra, mejor conocida como 玄武 (Xuán Wǔ). En la religión azteca, por una caña; en la religión hindú, por la sangre; para la cultura griega, por una copa; para los escitios, como un cuenco; para los celtas, un caldero.

El cristianismo, tomando algunos aspectos iconográficos de la Cábala, identifica el elemento agua con el arcángel Gabriel y el evangelista San Juan (con su animal simbólico: el águila).

El elemento agua en la estética pictórica del Lejano Oriente[editar]

De los innumerables homenajes que el arte oriental le ha dedicado al agua, su filosofía y sus simbolismos, pueden servir de muestra estos ejemplos:

Véase también[editar]

  • [[Elementos de la antigüedad xiomara linda

Referencias[editar]

  1. Vlastos, Gregory (2006). El universo de Platón: Timeo (cap. 22 y 23) pp. 66 a 82. Las Vegas: Parménides. ISBN 9781930972131. 
  2. G.E.R. Lloyd, Aristotle, caps. 7-8.

Notas[editar]

  1. Platón explicaba que el agua fuera el elemento con mayor cantidad de lados porque fluía como si estuviese hecha de esferas diminutas.

Bibliografía[editar]

  • Revilla, Federico (1990). Diccionario de Iconografía. Madrid: Ediciones Cátedra. ISBN 978-84-376-0929-1. 
  • Cirlot, Juan-Eduardo (1991). Diccionario de Símbolos. Barcelona: Editorial Labor. ISBN 978-84-335-3504-8. 

Enlaces externos[editar]