Invierno

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Cercanías del Lago Achensee, Tirol (Austria) durante el invierno boreal.
Caída de nieve en Dumfries, Escocia, en el invierno de 2010
Atardecer en la cascada Goðafoss, Islandia, durante el invierno.
Esquema básico de la inclinación de eje terrestre y la incidencia de los rayos solares a medida que la tierra se traslada alrededor del sol.

El invierno es una de las cuatro estaciones de clima templado. Esta estación se caracteriza por días más cortos, noches más largas y temperaturas más bajas a medida que nos alejamos del Ecuador.

Etimología[editar]

La palabra invierno proviene del español antiguo ivierno,[1] y éste del latín vulgar hibernum, del latín tempus hibernum, tiempo invernal.[2]

Causas[editar]

Como las demás estaciones del año, el invierno es provocado por la inclinación de 23,44 grados [3] del eje terrestre sobre su plano orbital. [4] [5]

Período y duración[editar]

Desde un punto de vista astronómico, comienza con el solsticio de invierno alrededor del 23 de diciembre en el hemisferio norte y el 21 de junio en el hemisferio sur, y termina con el equinoccio de primavera,[1] alrededor del 21 de marzo en el Hemisferio norte y el 21 de septiembre en el hemisferio sur, variando las fechas levemente según el año. El hecho que la órbita de la Tierra sea elíptica, se traduce en una duración menor del invierno en el hemisferio norte y mayor respecto a éste en el sur, ya que en julio se produce el afelio, durante el invierno austral, y en enero el perihelio durante el boreal. En resumen, el invierno dura aproximadamente 4 días más en el hemisferio austral respecto al boreal.

Desde una óptica meteorológica, en cambio, se suelen considerar invernales los meses enteros de diciembre, enero y febrero en el hemisferio norte y junio, julio y agosto en el hemisferio sur.[1]

Características[editar]

El invierno es la estación más fría del año,[1] y sus características son inevitablemente definidas en contraste con las otras estaciones del año: ya que durante los días invernales las temperaturas son más bajas y hay menos horas de luz solar. Estas características se acentúan a medida que nos alejamos de los trópicos y nos acercamos a los círculos polares.

En algunas regiones del planeta, según su latitud, altitud y determinadas condiciones meteorológicas, se puede observar la caída de nieve.

Explicaciones mitológicas del invierno[editar]

En la mitología griega, Hades, dios del inframundo, rapta a la bella Perséfone para hacerla su esposa. Zeus le ordena a Hades que la devuelva y se la entregue a Deméter, diosa de la tierra y su madre. Sin embargo, Hades engaña a Perséfone y le hace comer semillas de granada, comida del inframundo que la obliga a quedarse allí para siempre. Deméter, sin su hija Perséfone no tiene felicidad por lo tanto no cuida a la tierra. Zeus, viendo que la tierra quedaba desolada, las plantas se secaban y morían, llega a un acuerdo para que Perséfone pase seis meses con Deméter y seis meses con Hades. Durante el tiempo en que su hija está con Hades, Deméter se entristece y provoca el otoño y el invierno.[6]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d Real Academia Española. «invierno». Diccionario de la lengua española. Consultado el 7 de agosto de 2011.
  2. elpais.com. «invierno». diccionario. Consultado el 7 de agosto de 2011.
  3. National Space Science Data Center (Centro de Datos de la NASA, Estados Unidos). «EarthFactSheet, Orbital parameters» (en inglés). Consultado el 9 de septiembre de 2011.
  4. Asociación Nacional de Maestros de Ciencias de la Tierra (de Estados Unidos). «¡La inclinación del Eje de la Tierra es la Causa de la Estaciones del Año!». Consultado el 4 de septiembre de 2011.
  5. Fundació Observatori Esteve Duran (de Cataluña). «Las Estaciones». Consultado el 4 de septiembre de 2011.
  6. Philip Wilkinson y Neil Philip (2008). Mitología. Buenos Aires, Argentina: El Ateneo. p. 54. ISBN 978-950-02-0440-8. 

Enlaces externos[editar]