Argumento teleológico

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El argumento teleológico o argumento de designio es el argumento sobre la existencia de Dios que se basa en la premisa de que existiría una evidencia percibida de un mundo y un universo "diseñado". Se basa en aquellos aspectos del mundo que al ser complejos, parecen haber estado diseñados; y que en consecuencia, parecen obedecer un objetivo o una finalidad de un ser inteligente.

Descripción[editar]

Dentro de las distintas variaciones el argumento básico es como sigue:

  • 1. X es demasiado complejo como para haber ocurrido al azar.
  • 2. Por lo tanto X debe de haber sido creado por un ser inteligente.
  • 3. Dios es el único ser inteligente que ha podido crear X.
  • 4. Por lo tanto Dios existe.

X normalmente se refiere al universo, el proceso evolutivo, al ser humano, etc.

El primer razonamiento, presenta la crítica de ser considerada un tipo de falacia lógica conocida como "pregunta compleja", desde que se presupone y asume previamente de que esa aleatoriedad no puede llevar a complejidad.

Otras formas del argumento afirma que la existencia de una cierta categoría de complejidad hace necesario a un diseñador, como lo siguiente...

  • 1. Se preconcibieron todas las cosas que se diseñan, proyectan, proponen o idean.
  • 2. La Preconcepción, proyección, proposición, y la invención; hace necesario un intelecto, mente o voluntad.
  • 3. Todas las cosas que son consideradas irreduciblemente compleja presentan intención o preconcepción.
  • 4. El universo contiene cosas no hechas por el hombre, y que son irreduciblemente complejas.
  • 5. Por ende, esas cosas despliegan intención y preconcepción.
  • 6. Esas cosas hacen necesario un intelecto, mente o voluntad.

Este segundo razonamiento, presenta la crítica de ser considerada un tipo de falacia lógica conocida como "afirmación de la consecuencia".

Historia[editar]

Este tipo de explicación estuvo muy presente en la cosmovisión de Aristóteles, influido por sus estudios de biología. Por ello todo el Universo y sus componentes principales estaban orientados a conseguir alguna finalidad. Todo lo que existía, si generalizamos, tenía una finalidad, un propósito.

Este orden regular de los fenómenos naturales, como el cambio de estaciones, el cambio diario entre día y noche, la reproducción vegetal y animal, etc., hizo creer que este orden difícilmente podía tener su origen en el azar, a través de las consecuencias de la suma de cambios azarosos.

Por ejemplo en la antigüedad no era fácil de aceptar que el modelo atomista que defendía Demócrito y sus seguidores (remplazado actualmente por un modelo científico), podía generar una naturaleza tan regular y ordenada. Fue así como Aristóteles y; posteriormente en la Edad Media, los pensadores cristianos encontraron en esta premisa del orden el fundamento en el cual podían basar la existencia de Dios.

Actualmente el argumento teleológico para la existencia de Dios, además de estar presente dentro de la teología y metafísica, se encuentra dentro del argumento contemporáneo conocido como diseño inteligente.

El Ajuste Fino[editar]

En los últimos años apolegetistas cristianos, usan comúnmente la tesis del ajuste fino (véase articulo en Wikipedia sobre el principio antrópico) como refuerzo del argumento teológico. Este argumento, parte de la base que en el universo existen una serie de constantes fisicas (carga del electrón, constante de gravitación universal...) que están ajustadas de manera a que pueda existir la vida, por lo tanto, tiene que existir alguién que predeterminó dichas constantes (Dios). La contra argumentación, nos dice que es una afirmación A posteriori y una falacia ad ignorantiam pués se ignora el rango de variación de dichas constantes, que también podrían permitir la vida. Algunos autores usan el ajuste fino dentro del Argumento antropológico.

Véase también[editar]