Sancho Dávila y Fernández de Celis

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Dávila en Sevilla ejecutando el saludo fascista en septiembre de 1936 desde un balcón

Sancho Dávila y Fernández de Celis (Cádiz, 5 de junio de 1905-Madrid, 14 de noviembre de 1972) fue un político español de extrema derecha que tuvo un destacado papel durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura franquista. Debido a sus simpatías nazis, cayó en desgracia cuando el régimen franquista decidió distanciarse de su pasado de colaboración con Adolf Hitler. Jefe territorial de Andalucía, supervisó las campañas de represión llevadas a cabo en la región conforme avanzaban las tropas franquistas. Fue también delegado nacional de la Organización Juvenil y procurador de las Cortes franquistas.[1]

Ostentó el título nobiliario de conde de Villafuente Bermeja.[2]

Biografía[editar]

Orígenes y primeros años[editar]

Hijo de Sancho Dávila de Ágreda y de Mercedes Fernández de Celis y Ariosa, era a su vez primo de José Antonio Primo de Rivera[3] líder del partido fascista Falange Española. En 1933 fue nombrado responsable para expandir la Falange en las provincias de Sevilla y Cádiz.[4] Poco tiempo después se convirtió en el "jefe territorial" de Falange en Andalucía.[5] Amigo íntimo de José Sáinz Nothnagel, en mayo de 1936 Dávila y Nothnagel fueron arrestados por las autoridades republicanas durante una redada policial contra los círculos de Falange.[6] La policía republicana detuvo a Dávila por vinculación con actos de terrorismo y agitación violenta emprendida por los escuadrones falangistas. Para esa época José Antonio y los principales líderes falangistas ya habían sido detenidos, después de que el partido fuese ilegalizado en febrero de 1936.

Guerra civil[editar]

Tras ser detenido por las autoridades republicanas pasó por las prisiones de Cádiz, Sevilla, Vitoria y finalmente en la Cárcel Modelo de Madrid, donde le sorprendió el golpe de Estado que dio lugar a la Guerra Civil. Ayudado por la legación cubana en Madrid,[7] logró pasar a la zona "rebelde", y llegó el 24 de septiembre a Sevilla.[8] Tras la ejecución de José Antonio Primo de Rivera, Dávila se unió junto a Agustín Aznar en una apuesta para fortalecer el liderazgo en la Falange. Los dos hombres lideraron el sector de los llamados «legitimistas» que existía dentro de la Falange y que se oponía a la dirección ejercida por Manuel Hedilla,[9] el jefe provisional de FE de las JONS.

Dávila no tardó en convertirse en el principal líder falangista de Andalucía, donde con el tiempo acabó adquiriendo un gran poder autónomo.[10] La presencia de Sancho Dávila fue especialmente importante para su grupo político debido a su conexión familiar con los Primo de Rivera y su papel fue fundamental para el establecimiento del culto a El Ausente, como era conocido José Antonio Primo de Rivera en la zona sublevada.[11] Esta lucha se trasladó a los órganos de comunicación falangistas. Mientras que la mayor parte de la prensa y publicaciones falangistas apoyaban a Hedilla,[n. 1] el periódico sevillano F.E. se decantaba más por Sancho Dávila.[14] En la lucha que siguió en el seno de la Falange, la milicia «legitimista» se hizo con el poder del partido y el 16 de abril 1937 estableció un triunvirato compuesto por Dávila, Aznar y José Moreno a la cabeza de Falange.[15] Sin embargo, con la ayuda del agente nazi Carl von Haartman, las fuerzas de Hedilla lograron recapturar el cuartel general de Falange en Salamanca, desalojando a los hombres de Dávila. No obstante, Francisco Franco intervino en el conflicto y tras hacerse con el control del partido, estableció la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, bajo su exclusivo control; con ello, eliminó de un plumazo la amenaza que la Falange y sus líderes representaban para su poder.[16] Dávila fue inmediatamente encarcelado tras el incidente, aunque algún tiempo después sería puesto en libertad gracias a la intervención de Gonzalo Queipo de Llano.[17]

Carrera posterior[editar]

Debido a sus malas relaciones con Franco, no ocupó ningún cargo de responsabilidad en FET y de las JONS hasta 1938, época en la que un gran número de pro-nazis ascendieron. El 19 de mayo de 1938 fue nombrado delegado nacional de la Organización Juvenil.[18] Posteriormente sería sustituido por José Antonio Elola-Olaso al tiempo que la influencia del amigo y aliado de Sancho Dávila, Ramón Serrano Suñer, comenzó a decaer.[19]

Entre 1952 y 1954 fue presidente de la Real Federación Española de Fútbol.

Falleció en la ciudad sanitaria «Francisco Franco» de Madrid[20] en noviembre de 1972.

Notas[editar]

  1. Este era el caso del diario Arriba España de Pamplona, dirigido por el hedillista Fermín Yzurdiaga,[12] o la revista gráfica Fotos.[13]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]