Reestructuración del sistema financiero en España

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Con la crisis económica mundial surgida en 2008, y pese a que al principio se creyó que el impacto sería pequeño gracias al sistema de regulación y supervisión de las entidades, pronto se puso de manifiesto que era necesaria una reestructuración del sistema financiero de España, pues presentaba diversos problemas, especialmente de capital y de financiación, agravados por la peculiar estructura de las cajas de ahorros.

Desde entones, los bancos y las cajas de ahorros han sufrido una serie de operaciones de fusión, adquisición, transformación de cajas en bancos, con utilización de recursos públicos y privados, intervenciones del Banco de España, etc, ... cuyo principal efecto ha sido la conversión de la mayoría de las cajas en bancos así como la reducción del número de entidades financieras existentes, a la vez que se reducía también el número de oficinas, empleados, y costes de estructura, y se incrementaba su tamaño financiero individual.

Actualmente (septiembre de 2017), aún quedan entidades que están pendientes de la salida del FROB de su capital (Bankia, Banco Mare Nostrum (BMN) y EspañaDuero). Además, está prevista la fusión de Bankia y Banco Mare Nostrum (BMN),[1]​ así como la fusión de Banco Santander y Banco Popular.[2]

Desde los máximos de 2008, el sector ha reducido un 30% la plantilla, situándola al cierre de 2016 en 194.283 empleados. La red de oficinas se ha reducido en un 38%, al sumar en la misma fecha 28.959 sucursales.[3]

Historia[editar]

En el contexto de la crisis económica y financiera mundiales, y de la crisis económica española, el conjunto de las entidades de crédito españolas se enfrentó a diferentes problemas:

  • descapitalización por pérdida de valor de sus activos, especialmente de aquellos relacionados con el sector inmobiliario, o la titulización de derechos de crédito,
  • aumento notable de los préstamos calificados como dudosos o problemáticos,
  • dificultades en la obtención de financiación internacional,
  • aumento de la rigidez en la oferta de crédito a empresas y particulares,
  • disminución del negocio, como consecuencia de la fuerte caída de la actividad económica, y
  • exceso sobrevenido del número total de oficinas, consecuencia de lo anterior.

En esta situación, con peculiares circunstancias en el caso español, como la existencia de un excesivo número de cajas de ahorros, y sus dificultades de obtención de capital en los mercados mayoristas, el gobierno de España fomentó, desde 2008, la reestructuración de las entidades financieras, mediante una serie de medidas, que favorecieron la conversión de las cajas en bancos, incidiendo principalmente sobre el capital de las entidades. En una primera época, en 2008 y 2009, el impulso se dio facilitando capital mediante préstamos a cambio de que las entidades lo destinaran a sus clientes o se fusionasen, y después, en 2011 y 2012, aumentando las exigencias de calidad del capital, o de saneamiento de los activos inmobiliarios.

En octubre de 2008, se creó el Fondo para la Adquisición de Activos Financieros (FAAF),[4]​ para apoyar la oferta de crédito a la actividad productiva de empresas y a los particulares, mediante la compra de “activos españoles de máxima calidad” a las entidades financieras. El fondo se extinguió el 30 de marzo de 2012,[5]​ y durante su vigencia se realizaron cuatro subastas con un importe total de 19.300 millones de euros, captados por 54 entidades de crédito.[6]

En junio de 2009, se creó el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB),[7]​ con un doble objetivo: el primero, facilitar la reestructuración de entidades en crisis, cuando el reforzamiento de los recursos propios no fuera posible mediante financiación privada o los fondos de garantía de depósitos de las entidades de crédito; y el segundo, para entidades viables, facilitar las fusiones voluntarias y la bancarizaciones de cajas.

En febrero de 2011, se buscó la mejora de la capitalización de las entidades financieras, estableciendo nuevas normas sobre la cobertura del capital principal, en sintonía con el conjunto de los estados miembros de la Unión Europea, y siguiendo los últimos acuerdos de los países del Comité de supervisión bancaria de Basilea, denominados Basilea III.[8]​ La norma española era en realidad algo más exigente, pues elevaba al 8 o 10 por ciento el porcentaje del capital principal en relación a los activos ponderados por riesgo, lo cual obligó a 13 entidades, 4 de ellas intervenidas, a recapitalizarse.[9]

En febrero de 2012, se adoptaron normas sobre el saneamiento de activos inmobiliarios,[10]​ que deberían salir al mercado o sanearse mediante una provisión genérica para activos no problemáticos y una provisión específica, más un colchón de capital para activos problemáticos. Además, se ofreció un plazo adicional para el cumplimiento de estas condiciones a aquellas entidades de crédito que llevasen a cabo procesos de integración del sector y compromisos de incremento del crédito a familias y pymes.

El 9 de junio de 2012, el ministro de Economía, Luis de Guindos confirmó que España había solicitado "ayuda financiera" (evitando utilizar la palabra rescate) a Europa para el sistema bancario español. Se trataba de "un préstamo en condiciones muy favorables" que se iba a inyectar en las entidades financieras a través del FROB, el cual actuaría como "agente intermediario del Gobierno y sería el receptor final de los fondos". Asimismo, subrayó que las condiciones de esta ayuda financiera "se le impondrían a la banca, no a la sociedad española". La cifra ofrecida por el Eurogrupo fue 100.000 millones de euros como límite.[11]

El 20 de julio de 2012, se firmó el Memorando de Entendimiento (MoU, por las siglas en inglés de Memorandum of Understanding), documento que reflejaba las condiciones del acuerdo entre España y sus socios europeos para el rescate de la banca española.

El 28 de septiembre de 2012, el informe de la consultora Oliver Wyman reveló unas necesidades de capital en la banca española de 53.745 millones de euros. Esto supuso el pistoletazo de salida para un nuevo, proceso de reestructuración del sector, acompañado por los fondos aportados por Bruselas de hasta 100.000 millones de euros.

No obstante, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, dijo que solo se necesitaría pedir dos tercios del déficit de capital detectado, unos 40.000 millones de euros, dado que el resto se cubriría con venta de activos y colocaciones de los bancos en los mercados.

El informe apuntaba a que en un escenario de fuerte deterioro económico -una caída del PIB del 6,1% en dos años- siete entidades tendrían un excedente de capital: CaixaBank (incluyendo Banca Cívica), Kutxabank, Unicaja Banco (incluyendo Banco CEISS) y casi todos los bancos que no han surgido de cajas (Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell (con la CAM) y Bankinter).

Otras siete entidades sufrían un déficit de capital, entre ellas las cuatro nacionalizadas: tres que sí que surgieron de cajas (BFA-Bankia (24.743 millones), Catalunya Banc (10.825 millones), NCG Banco (7.176 millones)) y Banco de Valencia (que no surgió de ninguna caja) (3.462 millones). Las otras tres entidades que necesitaban capital eran Banco Popular (que no surgió de ninguna caja) (3.223 millones), Banco Mare Nostrum (BMN) (2.208 millones) y el grupo formado por Ibercaja Banco, Caja3 y Liberbank (cuya fusión finalmente no se llevó a cabo) (2.108 millones), las cuales tendrían que captar recursos del mercado, o de lo contrario sufrirían el estigma de recibir ayudas públicas.

Las entidades que recibieran ayudas estarían obligadas a traspasar sus activos tóxicos al "banco malo", a un precio cercano al de mercado. Las cuatro entidades nacionalizadas se venderían, una vez recapitalizadas, en una subasta competitiva.

El 11 de diciembre de 2012, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) o fondo de rescate permanente de la eurozona transfirió a España títulos por valor de 39.468 millones de euros para financiar el rescate a los cuatro bancos españoles nacionalizados y la inyección al "banco malo".

El FROB utilizó 36.968 millones de euros para recapitalizar los cuatro bancos nacionalizados: BFA-Bankia (17.960 millones), Catalunya Banc (9.084 millones), NCG Banco (5.425 millones) y Banco de Valencia (4.500 millones), y 2.500 millones para capitalizar la Sociedad de gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocido como el "banco malo".

A cambio de estas ayudas, la Comisión Europea obligó a esos bancos a acometer hasta 2017 reestructuraciones "muy importantes y muy exigentes", que -con excepción de Banco de Valencia- les obligaba a reducir su balance en más del 60% en los próximos cinco años. La red de sucursales se reduciría a la mitad en los próximos cinco años en comparación con 2010. Centrarían su modelo empresarial en préstamos al por menor y a las pymes, es decir a la banca minorista y en las regiones en las que estaban presentes históricamente, y abandonarían las líneas de crédito a promociones inmobiliarias y otras actividades de riesgo.

Catalunya Banc y NCG Banco debían ser vendidos antes de 2017 y en caso de no encontrarse comprador, deberían liquidarse. Banco de Valencia debía dejar de existir como entidad independiente e integrarse en CaixaBank, una solución "más barata" que su liquidación.[12]

El 20 de diciembre de 2012, se produjo el visto bueno de Bruselas a los programas de los bancos no nacionalizados pero que necesitaban ayuda pública (Banco Mare Nostrum (BMN), Liberbank, Caja3 y Banco CEISS).

El 5 de febrero de 2013, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) desembolsó el segundo tramo de 1.865 millones de euros del rescate bancario (que, junto a los 39.468 millones del primer tramo, hicieron un total de 41.333 millones). Banco Mare Nostrum (BMN) recibió 730 millones del fondo de ayuda. Banco CEISS, 604 millones. Caja3 recibió 407 millones mediante convertibles contingentes ('cocos') y, finalmente, Liberbank 124 millones, también mediante 'cocos'.

Las necesidades de capitalización de estas entidades eran de 6.250 millones según el test de Oliver Wyman. La diferencia con las ayudas recibidas se debió a las pérdidas que asumieron los tenedores de híbridos (participaciones preferentes y deuda subordinada), unos 2.000 millones, a la venta de activos por valor de unos 1.000 millones y a la transferencia de activos al "banco malo", por un importe similar.

Las medidas de reestructuración para estos bancos implicaban una reducción de tamaño desde el 25% al 40%. En 2017, en relación al balance de 2010, la reducción debería ser superior al 40% en el caso de Banco Mare Nostrum (BMN), en torno al 30% en el caso de Banco CEISS, y cerca del 25% en el de Liberbank. Caja3 se integraría completamente en Ibercaja Banco. Deberían orientar su modelo empresarial para centrarlo en el negocio minorista y la concesión de préstamos a las pymes en las regiones en las que habían operado tradicionalmente. Dejarían de prestar dinero a proyectos inmobiliarios, o mantendrían una actividad marginal en este ámbito, y limitarían su presencia en el negocio de banca mayorista.

España se comprometió a vender Banco CEISS y a que Liberbank y Banco Mare Nostrum (BMN) cotizaran en bolsa antes de que finalizara el período de reestructuración. Caja3 dejaría de existir como entidad independiente.[13][14]

Banco Popular e Ibercaja Banco pudieron recapitalizarse por sí mismos.

El 28 de diciembre de 2013, se publicó en el BOE la Ley de Cajas de Ahorros y Fundaciones Bancarias (Ley 26/2013, de 27 de diciembre). Entró en vigor un día después de su publicación, es decir, el día 29.[15][16]

El 23 de enero de 2014, se cerró formalmente el rescate de la banca española, aunque España seguirá bajo la vigilancia del fondo de rescate europeo (el MEDE) hasta que haya devuelto la totalidad del préstamo de 41.300 millones de euros. El memorando de entendimiento se dio así por concluido, después de que la troika confirmara el cumplimiento de todas las condiciones impuestas al sector financiero español.[17]

El 26 de octubre de 2014, se anunció que la banca española había superado los test de estrés del Banco Central Europeo (BCE) y la Autoridad Bancaria Europea (AEB), ya que las 15 entidades nacionales que se sometieron al examen contaban con una solvencia de al menos el 5,5% en el caso más adverso.[18]

El 22 de febrero de 2017, el Congreso aprobó por unanimidad la creación de una comisión de investigación sobre las cajas de ahorros y el rescate financiero para así analizar el origen de la crisis financiera desde el año 2000.[19]

Procedimientos de capitalización[editar]

Las entidades financieras han afrontado este proceso de incremento y saneamiento de capital, que ha conducido a su reestructuración, de muy diversas formas, pudiéndose distinguir entre las que han recurrido a soluciones privadas (salida a Bolsa, inversores privados, SIP y adquisiciones sin ayudas) y las que han contado con ayudas públicas (fusiones, SIP y adquisiciones con ayudas, o por intervención directa del regulador bancario y posterior venta). Incluso algunas han recurrido a soluciones mixtas.

Lista de los procesos de integración[editar]

La consecuencia de todas estas medidas ha sido un conjunto de operaciones que han cambiado la cantidad y tamaño de las entidades financieras en España, transformando casi todas las cajas, reduciendo el número de entidades y aumentando su tamaño.[20]

En la siguiente lista, se hace referencia a los grupos bancarios, por lo que en cada grupo se incluyen las distintas filiales existentes (Banco Popular y Banco Pastor dentro de Banco Santander; Banco Mare Nostrum (BMN) dentro de Bankia; EspañaDuero dentro de Unicaja Banco; CajaSur Banco dentro de Kutxabank; y Banco Castilla-La Mancha dentro de Liberbank). Además, hay que tener en cuenta que se incluye a Banco Mare Nostrum (BMN) dentro de Bankia a pesar de que todavía no se ha completado dicha adquisición.

Bancos no surgidos de la segregación de la actividad financiera de las cajas de ahorros
Posición Banco Sede Entidades integradas Activos en España, MM€ (2016)[21]
Banco Santander Santander Banco Santander, Banesto, Banif, Banco Popular (Banco de Castilla, Banco de Crédito Balear, Banco de Galicia, Banco de Andalucía, Banco de Vasconia, Banco Pastor, negocio minorista de Citibank en España)[22] 464,70
BBVA Bilbao Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Unnim Banc/Unnim Caixa (Caixa Manlleu, Caixa Sabadell, Caixaterrassa), Catalunya Banc/CatalunyaCaixa (Caixa Catalunya, Caixa Tarragona, CaixaManresa) 346,40
Banco Sabadell Alicante Banco Sabadell, Banco Atlántico, Banco Herrero, Banco Guipuzcoano, Banco CAM/Caja Mediterráneo (CAM), Caixa Penedès, Banco Gallego, negocio minorista de Lloyds en España 148,90
Bankinter Madrid 67,18
Bancos surgidos de la segregación de la actividad financiera de las cajas de ahorros
Posición Banco Sede Entidades integradas Activos en España, MM€ (2016)[21]
CaixaBank Valencia la Caixa, Caixa Girona, Banco de Valencia, Banca Cívica (Cajasol, Cajanavarra, CajaCanarias, Caja de Burgos), negocio minorista de Barclays en España 347,90
Bankia Valencia Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Rioja, BMN (Cajamurcia, Caja Granada, Sa Nostra) 229,10
Unicaja Banco Málaga Unicaja, Caja de Jaén, Banco CEISS/Caja España-Duero (Caja España, Caja Duero) 58,00
Ibercaja Banco Zaragoza iberCaja, Caja3 (Caja Inmaculada (CAI), Caja de Badajoz, Cajacírculo) 57,90
Kutxabank Bilbao BBK, Kutxa, Caja Vital, CajaSur 56,60
10º ABANCA La Coruña Novacaixagalicia (Caixa Galicia y Caixanova), Banco Etcheverría 48,30
11º Liberbank Madrid cajAstur, Caja Cantabria, Caja de Extremadura, Caja Castilla-La Mancha (CCM) 38,32

Cronología[editar]

El proceso de reestructuración bancaria se inició en 2009 con la intervención de Caja Castilla-La Mancha (CCM) y la creación del FROB. Actualmente (2017), dicho proceso todavía no ha finalizado.

2009[editar]

2010[editar]

2011[editar]

2012[editar]

2013[editar]

2014[editar]

2015[editar]

2016[editar]

2017[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. La junta de accionistas de Bankia aprueba su fusión con Banco Mare Nostrum en una sesión de trámite
  2. La integración del Banco Popular en el Banco Santander se realizará en un máximo de dos años
  3. Principales indicadores de seguimiento del sistema bancario español
  4. RDL 6/2008, de 10 de octubre, por el que se crea el Fondo para la Adquisición de Activos Financieros (BOE 14/10/2008)
  5. Nota FAAF. Acuerdo de Liquidación de Fondo para la Adquisición de Activos Financieros.
  6. Nota FAAF. Entidades que han obtenido financiación de las subastas del FAAF.
  7. RDL 9/2009, sobre reestructuración bancaria y reforzamiento de los recursos propios de las entidades de crédito (BOE 27/06/2009).
  8. RDL 2/2011 de 18 de febrero, para el reforzamiento del sistema financiero (BOE 19/02/2011)
  9. Nota de prensa. Reestructuración del sector financiero. Resultados del proceso de recapitalización. Intervención pública del gobernador del Banco de España, 30 de septiembre de 2011
  10. RDL 2/2012, de 3 de febrero, de saneamiento del sector financiero. (BOE 04/02/2012)
  11. España pide a Europa que rescate a la banca
  12. España recibe el primer tramo del rescate europeo a la banca: 39.468 millones
  13. Los bancos del grupo 2 tendrán que reducir su tamaño entre el 25% y el 40%
  14. España recibe el segundo tramo de 1.865 millones del rescate para la banca
  15. El BOE publica la Ley de Cajas de Ahorros y Fundaciones Bancarias
  16. Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de Cajas de Ahorros y Fundaciones Bancarias
  17. Se cierra el rescate bancario, aunque España seguirá vigilada hasta que devuelva el préstamo
  18. La banca española en su conjunto supera los test de estrés europeos
  19. Aprobada por unanimidad la Comisión de Investigación sobre el rescate bancario
  20. La revolución de la banca expansion.com
  21. a b Bancos más grandes de España
  22. http://economia.elpais.com/economia/2017/06/07/actualidad/1496815101_806944.html

Enlaces externos[editar]