Rafael Uribe Uribe

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Rafael Uribe Uribe
Rafael Uribe Uribe by Francisco Cano.png
Rafael Uribe Uribe. Óleo sobre lienzo, Francisco Cano. Museo de Antioquia, Medellín
Información personal
Nacimiento 12 de abril de 1859 Ver y modificar los datos en Wikidata
Valparaíso,
Estado Soberano de Antioquia Bandera de Colombia,
Confederación Granadina Flag of New Granada.svg
(actual Colombia)
Fallecimiento 15 de octubre de 1914 Ver y modificar los datos en Wikidata (55 años)
Bogotá,
República de Colombia Bandera de Colombia
Causa de la muerte Herida punzante Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura Cementerio Central de Bogotá, Colombia Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Colombiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político
Familia
Hijos
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Diplomático, político, abogado, periodista y militar Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
  • Embajador de Colombia Ver y modificar los datos en Wikidata
Rango
Participó en Guerra de los Mil Días Ver y modificar los datos en Wikidata

Rafael Víctor Zenón Uribe Uribe (Valparaíso, 12 de abril de 1859 - Bogotá, 15 de octubre de 1914) fue un abogado, periodista, diplomático y militar colombiano. Es conocido por dos actividades que alternaron su vida pública. La primera de ellas fue la actividad política parlamentaria, la cual ejerció desde sus puestos como congresista (1896, 1899, 1904 y 1909), Senador (1911-1914) y ministro Plenipotenciario de Colombia ante varios gobiernos (1905-1909). La segunda sería su actividad militar, labor en la que sería reconocido especialmente por haber participado como general en la Guerra de los Mil Días (1899-1903).[1]

Combatió en las guerras civiles de 1885, 1895 y 1899, de las cuales salió derrotado. Su papel como general estaría marcado por importantes victorias durante la Guerra de los Mil Días desde el punto de vista táctico, las cuales le dieron una reputación como el principal general liberal a pesar de no tener la preparación militar de otros como Benjamín Herrera. Aun así, Uribe sufrió importantes derrotas al mando de los ejércitos liberales, como en la batalla de Bucaramanga (1899) y la pérdida de Corozal.[2]

Uribe también obró por la renovación de las idea políticas tradicionales del Partido Liberal Colombiano y sus propuestas devenidas desde el radicalismo. Ideas como el federalismo y el secularismo, promulgado desde la constitución de 1863, y respaldadas por los gobiernos del Olimpo Radical, fueron vistas por Uribe como poco correspondientes a las necesidades que enfrentaba la nación. Su ideario político buscó la instauración de un socialismo corporativo y sindicalista en Colombia. Uno de sus aportes fue, junto con Benjamín Herrera, la fundación de la Universidad Republicana que más tarde se convertiría en la Universidad Libre de Colombia.[3]

Entró a formar parte del gobierno conservador del general Rafael Reyes, en donde desarrolló gestiones de índole diplomática. Representó a Colombia ante los gobiernos de Argentina, Brasil y Chile y asistió a la Conferencia Panamericana de 1906.[4]

Uribe murió asesinado en las afueras del Capitolio Nacional.

Biografía[editar]

Rafael Uribe Uribe nació el 12 de abril de 1859 en la hacienda El Palmar en Valparaíso (Antioquia), población fundada por su padre Tomás Uribe Toro.[5]​ Recibió educación por parte de su madre María Luisa Uribe de Uribe. En 1871, ingresó al Colegio del Estado (actual Universidad de Antioquia), establecimiento de carácter militar y conservador en donde aprendió los principios de la logística y el arte militar. Posteriormente, participó en las filas liberales caucanas de la guerra civil de 1876, en la cual fue herido en una rodilla.[6]

En 1880 se graduó como abogado en la Universidad del Rosario, y al año siguiente laboró como procurador general en Antioquia, desempeñándose al mismo tiempo como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Antioquia.[6]

Matrimonio e hijos

Uribe contrajo matrimonio con la antioqueña Sixta Tulia Gaviria Sañudo. Dejó seis hijos de su matrimonio:[7]

  • María Luisa Uribe Gaviria, esposa del político y diplomático Carlos Adolfo Urueta. Con descendencia.
  • Adelaida Uribe Gaviria, casada con Carlos Castro Mosquera. Con descendencia.
  • Julián Uribe Gaviria (18901952), político, gobernador de Antioquia de 1932 a 1934, casado con Amalia Uribe Arango. Con descendencia.
  • Tulia Uribe Gaviria, esposa de Daniel Pombo y Gutiérrez de Piñeres. Con descendencia.
  • Inés Uribe Gaviria, casada con Tomás López. Con descendencia.
  • Carlos Uribe Gaviria (1892-1982), político y militar, desposado con Silvia Rocha Galvis. Con descendencia.

Trayectoria político-militar[editar]

Primeros cargos estatales e inicio de su actividad política[editar]

En 1881, Rafael Uribe inició su servicio público como docente en la Universidad de Antioquia en las cátedras de Gobierno Constitucional y de Economía Política. Dentro de los cargos públicos que ocupó se encuentran los de Secretario del Gran Jurado Electoral de Antioquia en agosto de 1881, al paso de tres meses fue elegido Secretario de la Asamblea Legislativa de Antioquia. En mayo del siguiente año resultó nombrado miembro de la secretaría de Gobierno y Guerra del Estado, y en diciembre fue el representante del Gobierno de Antioquia en la inauguración del ferrocarril de Puerto Berrio.[8]

Uribe fue nombrado presidente del Consejo de Estado de Antioquia en 1883, cargo que dejó para asumir como procurador general del Estado. Al término de su período en la Asamblea Legislativa en mayo de 1884, pasó a ejercer como Fiscal Principal del Estado Soberano de Antioquia, a este cargo Uribe renunció en diciembre de 1884, momento en el que pudo restablecer su bufete.[9]

Guerra civil colombiana de 1884-1885[editar]

La guerra civil colombiana de 1884-1885 fue producto de la manifestación de los intereses del Partido Liberal, el cual no estaba de acuerdo con la política centralista de regeneración del presidente Rafael Núñez, quien se había aleado con los nacionalistas en 1884, lo que condujo a la creación de una nueva constitución en 1886. De esta emanaría un nuevo poder centralista y declarando a la religión católica y, por tanto, a la Iglesia, como elementos anexos al gobierno.[10]

Tras la derrota de las tropas militares liberales, Uribe fue encarcelado a causa del asesinato de Resurrección Gómez, y pasó casi un año de encarcelamiento mientras demostraba su inocencia.[4]

Ascenso dentro del Partido Liberal[editar]

Ya en 1890 su decisión de tomar la vida política como la opción más viable es definitiva, razón por la cual continuó colaborando con el directorio hasta llegar a ser reconocido como miembro del directorio liberal para 1891 junto a Fidel Cano, con quien Uribe habría de crear el periódico El Espectador.[11]

Con la reelección de Núñez para el sexenio de 1892 a 1898, el poder quedó definitivamente asumido por el Partido Nacional de mayor tendencia conservadora. Por su parte, Uribe empuñó las armas nuevamente durante la breve guerra civil colombiana de 1895, siendo derrotado en la batalla de La Tribuna por el general Rafael Reyes.[4]​ Huyó, pero fue capturado en Mompós y luego trasladado a la cárcel de San Diego en Cartagena de Indias. Indultado, posteriormente fue diputado a la Cámara de Representantes, se enfrenta a varios líderes de La Regeneración.[12]

Tras la muerte de Núñez, acaecida en 1894, se dio el ascenso de Miguel Antonio Caro. Dos años después, Uribe fue elegido como Representante a la Cámara por el Partido Liberal junto a Santiago Pérez. Sin embargo, la curul de Pérez no fue reconocida debido a su anterior exilio que le había llevado a perder sus derechos políticos. Tras aceptar su cargo en el Congreso como único liberal entre 60 conservadores,[13]​ Uribe se convirtió en el solo Representante a la Cámara por Antioquia.

Ya posicionado dentro del congreso, Uribe era único vocero del Partido Liberal. Presentó leyes, entre ellas la de los salarios,[14]​ y raras veces habló a favor de los proyectos de gobierno. Apoyó con cautela algunas de las propuestas expuestas, la mayor parte de las veces hecha por los conservadores históricos. Durante dicho período, los esfuerzos de Uribe girarían en torno a tres áreas: la primera habría de ser el respaldo a la independencia de Cuba, un tema que ante la situación de las relaciones con España, poca trascendencia habría de tener. Así mismo, otro eje que desarrollaría dentro de su lucha sería su oposición a los poderes extraordinarios que se otorgaron al jefe del ejecutivo y a la limitación de sus poderes individuales sobre el estado. Por último, otro de los temas vitales que habrían de emerger dentro de su actividad parlamentaría habría de ser su fuerte crítica a la industria cafetera.[15]

Uno de los temas centrales de su actividad parlamentaria sería la de las políticas fiscales y económicas adoptadas por el gobierno de Caro, así como a los efectos de esta en el sector agrícola colombiano y, en particular, a sus efectos sobre la industria cafetera. Aunque no logró del todo convencer a los congresistas, los impuestos se redujeron a la tercera parte de la tasa original y se le dio el poder al presidente para reducir o eliminar el impuesto cuando el mercado lo requería.[16]

Uribe diseñó un programa sobre el sistema de tenencias de la tierra dividido en cinco punto que se estructuraba así: como primer punto era necesario limitar las propiedades de los latifundistas y grandes hacendados a 500 hectáreas, a excepción de las excluidas por la ley. Otro punto buscaba ofrecer ayuda o apoyo estatal a los colonos pobres en la adjudicación de tierras y a que se respetaran sus derechos de ocupación. Por tercer punto se planteaba la vigilancia constante en la venta de grandes parcelas de tierras del estado para que no se incumplieran los acuerdos del primer punto. Otro punto planteaba la necesidad de finiquitar el proceso de concesiones ferroviarias, puesto que no representaban ninguna mejora, debía terminar dicha práctica. Como quinto y último punto del programa,[17]

Otra de sus defensas destacadas en el congreso fue a causa del desperdicio del mercado interno debido a la pobreza interna que atravesaba la nación. En su presentación sobre los salarios[18]​ mostró gráficamente que la inflación causada por las políticas regeneracionistas habían debilitado de manera directa el poder adquisitivo de los trabajadores. Dando cuenta de que la fluctuaciones diarias no afectaban a los comerciantes, banqueros o grande terratenientes, Uribe mostró que los realmente afectados por estas medidas del mercado eran los jornaleros, obreros, trabajadores y demás sectores de las clases humildes y asalariadas de la sociedad.[19]

Si bien las medidas Uribe no eran proteccionistas para antes de final del siglo XIX, es notoria su lucha constante ante la reducción de aranceles en pro de favorecer los sectores agricultores del país que se concentraba especialmente en el sector agrario, con un énfasis especial en el café,[13]​ que habría de ser uno de los productos que posicionaría a Colombia dentro del mercado internacional con la entrada del siglo XX.[20]

La Guerra de los Mil Días[editar]

La posición relativamente intransigente de Uribe lo convirtió en la cabeza de la facción guerrerista del Partido Liberal y en esa calidad participó activamente de la planeación del alzamiento del 20 de octubre de 1899, el cual sería la génesis de la Guerra de los Mil Días. Además, comandó las fuerzas liberales que lucharon en la batalla de Bucaramanga (1899) entre 13 y 14 de noviembre de 1899, donde sus tropas fueron derrotadas por las fuerzas conservadoras.[21]​ Logró organizar una retirada hacía la ciudad de Cúcuta donde unió los remanentes de su fuerza con las de Benjamín Herrera. El 15 de diciembre, mientras intentaban abrirse camino hacía Ocaña fueron sorprendidos a la altura de La Amarilla. Se inició entonces la Batalla de Peralonso que culminó al día siguiente cuando Uribe atacó el puente sobre el río del mismo nombre y logró la desbandada de las fuerzas del gobierno. Por este acto fue conocido como El Héroe de Peralonso.[22]

En abril de 1901,[23]​ el gobierno no había derrotado aún a las guerrillas liberales donde se destacaban líderes como Tulio Varón, Ramón Marín y Avelino Rosas, entre otros. En ese contexto, Uribe escribió en Nueva York el Manifiesto de Paz, donde planteaba la imposibilidad de seguir la guerra y tendía una mano al gobierno que no la aceptó, optando por arreciar el conflicto tras el nombramiento de Arístides Fernández como Ministro de Guerra.[24]

Otro acto igualmente audaz lo constituyó la captura del alto mando conservador en la hacienda Terán, el 2 de febrero de 1900. Entre el 11 y el 25 de mayo de 1900 luchó cuerpo a cuerpo al mando de la División Uribe Uribe en la Batalla de Palonegro, la cual culminó con la derrota de las fuerzas liberales a manos del general conservador Próspero Pinzón.[25]​ Entonces cruzó la frontera hacia Venezuela, y al estallar la Revolución Libertadora, Uribe se pliega a favor del presidente Cipriano Castro. En la batalla de San Cristóbal llevada a cabo los días 28 y 29 de julio de 1901, derrotó la invasión anticastrista dirigida por el general venezolano Carlos Rangel Garbiras con el apoyo del gobierno conservador colombiano de José Manuel Marroquín.[26]​ Durante varios meses alternó sus actividades bélicas con iniciativas de paz que fueron desatendidas por el gobierno colombiano. Finalmente, cuando el gobierno ofreció un indulto el 12 de junio de 1902, las fuerzas liberales comenzaron su desmovilización. Las de la Región Caribe, encabezadas por Uribe, se rindieron en la hacienda Neerlandia el 24 de octubre de 1902.[27]

Actividad política de post-guerra (1903-1914)[editar]

Uribe en Medellín.
Me he trasladado a otras regiones intelectuales y a una política más noble y serena”[28]​.... El resto de mi vida me dedicaré al servicio de mi país, como patriota, no de una variedad política…Ahora no soy nada más que un colombiano.[29]
—Rafael Uribe

Uribe, quien formaba parte del congreso al haber sido electo para las contiendas de 1904 por el municipio de Sopetrán,[13]​ apoyó al régimen conservador de Rafael Reyes, ganador de las elecciones presidenciales para el periodo 1904-1910. Desde que comenzó sus sesiones, Uribe exigió la indemnización por la separación de Panamá de Colombia.[30]

Se acordó que la prioridad del estado era impulsar el desarrollo del sector exportador mejorando el transporte ferroviario, ampliando las exportaciones agrícolas con productos como el café, el azúcar y el banano. Pero todo ello requería también un desarrollo en el sector agroindustrial, razón por la cual también se implementaron empresas industriales que optimizaron el procesamiento de productos de café y sus textiles. A través de estas medidas se iniciaría realmente las medidas de proteccionismo por parte del gobierno y de las ideas de Uribe frente a la clase obrera del país. Sin embargo, estas ideas venían forjándose desde hacía tiempo.[31]

Aunque encontraba ideas valiosas dentro de los postulados de filósofos como Jeremy Bentham o Augusto Comte con respecto a los lineamientos que podrían dar eje a la gobernabilidad más óptima del estado colombiano, la llegada del nuevo siglo trajo una renovación en sus lecturas, dentro de las cuales habrían de estar las de Jean Jaures.[3]​ La búsqueda por un sistema más óptimo que permitiera la acumulación de capital suficiente en favor de proteger y estimular el sector agroindustrial colombiano llevó a que Uribe considerara a los pequeños agricultores y trabajadores como el punto central de la economía nacional, razón por la cual previó medidas desde el parlamento que favorecieran su participación económica dentro del debate político. Fue así como formuló en septiembre de 1904 su programa llamado “socialismo de estado”, en el que plasmó algunas de las ideas que consideraba eran vitales para los problemas que atenuaban a Colombia.[32][12]

Uribe defendió la promulgación de leyes laborales justas y la reducción de la jornada de trabajo, en donde el máximo posible era el de 8 horas. Así mismo centro su atención en el ámbito educativo, denunciando, en primera instancia, el trabajo infantil y el trabajo femenino. De igual forma promovió le reglamentación de seguridad en las fábricas, así como el seguro contra accidentes laborales. Muchas de las medidas que él promovía en relación con el sector laboral aún eran un poco avanzadas para el desarrollo industrial que tenía el país, ya que se encontraba aún en una etapa artesanal. Este montón de legislaciones laborales eran producto del estudio que Uribe había hecho a ciudades europeas como Glasgow.[33]

En 1905, entre las críticas de sus copartidarios, Uribe aceptó el nombramiento como ministro plenipotenciario del gobierno Reyes ante Chile, Argentina y Brasil.[34]​ Aunque sus deberes diplomáticos no le permitieron obtener éxito como negociador, sus estudios, esbozados en su obra Por la América del sur habrían de contribuir significativamente en la comprensión de las naciones del hemisferio y al posterior desarrollo económico y militar de la nación. Siguiendo en parte los pasos de Alexis de Tocqueville hechos por Norteamérica, Uribe se dio a la labor de estudiar los datos básicos que el hallaba interesantes y pertinentes sobre cada país. Los cuatro años de su actividad diplomática fueron importantes para el desarrollo de las relaciones internacionales de Colombia con los otros países del cono sur. Si bien sus estudios se centraron en diversas instituciones públicas de las naciones visitadas, lo que más se puede destacar de dichas actividades es sus estudios agrícolas, ya que lo convirtieron en figura prominente dentro del desarrollo y dinamización de la industria cafetera a nivel nacional, por medio de consumo, como internacional, representado en la promoción de este producto en los mercado internacionales.[35]

De igual manera, sus labores diplomáticas ayudarían a introducir nuevas especies de semillas y plantas híbridas que ayudarían a fortalecer el área pecuaria, así como el hecho de haber introducido nuevas técnica de prevención de enfermedades que traería de regreso a Colombia en 1907 tras volver al Congreso. Cuando cayó el gobierno de Reyes en 1909, la constituyente del año siguiente le abrió paso a la Unión Republicana.[34]

Asesinato[editar]

Leovigildo Galarza y Jesús Carvajal, asesinos de Rafael Uribe.
Exequias de Uribe.
Placa conmemorativa a un costado del Capitolio Nacional, sobre la carrera Séptima de Bogotá, en el sitio donde fue herido Rafael Uribe.[36]

Según el historiador Eduardo Santa, Uribe fue «el blanco de los más protervos ataques por parte de la prensa “republicana”». Después del triunfo del candidato conservador José Vicente Concha, el 8 de febrero de 1914, en las calles aparecieron avisos contra Uribe a quien llamaban «el Cónsul del Desprestigio».[37]

El 15 de octubre de 1914, Uribe caminaba hacia el Capitolio Nacional de Colombia, y llevaba debajo de su brazo un proyecto destinado a proteger a los trabajadores colombianos de los accidentes de trabajo.[38]​ En un costado del Capitolio, se le acercaron dos carpinteros, Leovigildo Galarza y Jesús Carvajal, que lo atacaron con golpes de hachuelas. Uribe logró sobrevivir, pero murió en la madrugada del día 16 en su casa ubicada en la carrera 5 con calle 9 del barrio La Candelaria.[39]​ Su cuerpo fue puesto en cámara ardiente en el Salón de sesiones del Senado de la República.[40]

Se sabe que los asesinos tenían contacto con la prensa republicana. Galarza no tenía ninguna filiación política pero Carvajal se declaró liberal republicano en los interrogatorios que se desarrollaron en su contra.[38]​ Carvajal había sido despedido del ministerio de Obras Públicas, y pensaba que Uribe era el responsable, por lo que se especula que decidió asesinarlo.[41]​ Galarza sostuvo que caminó de frente, le atestó un golpe con la hachuela y le gritó: «¡Usted es el que nos tiene fregados!».[36]​ El documento de la necropsia de Uribe es el primero que se conoce en la historia de la criminalística del país. Contiene una descripción anatómica de las heridas que permite hacer un estudio retrospectivo de los hechos.[42]

Aun así, nunca se llegó a saber quién había sido el autor intelectual del magnicidio. Se destacarían los intereses políticos. Por ejemplo, Gil Blas, al cumplirse dos meses del asesinato, escribió:

Alrededor de este crimen no se ha podido hacer luz, porque quizá no conviene a los intereses políticos de los que fraguaron en la sombra el plan y lo llevaron a la práctica. El país va convenciéndose ya de que los verdaderos culpables son hombres astutos e inteligentes, que meditaron mucho este crimen verdaderamente científico, del cual no quedará rastro alguno.

Gil Blas, 15 de diciembre de 1914[43]

Durante el proceso Galarza declaró que él y Carvajal eran los únicos responsables del crimen. Carvajal no aceptó ni negó el dicho de su compañero. El 19 de junio de 1918 el jurado los encontró culpables del asesinato de Uribe y el 25 de junio de 1918 se les dictó sentencia y fueron condenados a veinte años de presidio, privación de los derechos políticos, y a pagar &&&&&&&&&&080000.&&&&&080 000 pesos oro y los gastos procesales.[41]

Periodismo[editar]

Uribe desarrolló una actividad periodística, pero sus intentos por consolidar un órgano periodístico fueron frustrados. Algunos de los periódicos en los que trabajó o fundó fueron La Unión, La Consigna y El Trabajo.[34]

Obras y legado[editar]

Monumento a Rafael Uribe en el Parque Nacional de Bogotá.
Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe Medellín.

A pesar de que Uribe ganó prestigio con los años posteriores a su participación en la Guerra de los Mil Días, es reconocido por los aportes de sus ideas políticas y reformistas en el proceso de ruptura con la ideología tradicional y elitista bajo la que se erigía el programa político del Partido Liberal Colombiano durante la segunda mitad del siglo XIX. Las ideas con las que se iría distanciando se encontraban consolidadas dentro del partido desde el período de gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera. Este gobierno sería el encargado de llevar a cabo una reforma constitucional que daría como producto la Constitución de Rionegro de 1863, esta carta continuaría aplicándose con la consolidación de los gobiernos liberales que serían designados con el nombre de Olimpo Radical, hasta la pérdida de su poder con la Guerra civil colombiana de 1884-1885.[44]

Con la finalización de la Guerra de los Mil Días y de su vida como general, Uribe tendría un cambio importante en su pensamiento político cuando entró en contacto con las ideas de pensadores del socialismo europeo como Jean Jaures,[3]​ fue así como dejaría entonces de considerarse a sí mismo como partidario del liberalismo para considerarse como un nacionalista, alejándose del modelo de Estado Liberal, que el partido de dicho nombre sostenía en sus programas políticos y programas por los que él había luchado. Sus propuestas políticas fueron reconocidas por haberse distanciado del anticlericalismo y el federalismo que defendía la facción más antigua de partido, representada en políticos como Manuel Murillo Toro, Santiago Pérez y José María Rojas Garrido, así como también por haberse distanciado de las ideas liberales del laissez faire en búsqueda de establecer un plan de intervencionismo estatal limitado por medio del cual se instaurara un corporativismo que procurara la defensa de los trabajadores y el campesinado colombiano. Además de ello, también es reconocido por haber realizado valiosos aportes al sector agrario, educativo, laboral y periodístico.[45]

Tres presentaciones esgrimen aspectos generales de la idea de Uribe frente a su proyecto de nación moderna. Su escrito Los problemas nacionales plantea respuestas ante las crisis de la nación con respecto al sector agro-industrial, legislativo, fronterizo y, ante todo, laboral.[46]​ Otro de sus trabajos fue su exposición sobre el presente y el porvenir del partido liberal en Colombia en donde Rafael Uribe esbozó lo que él consideraba soluciones a los “problemas nacionales”. Otro de ellos es el escrito intitulado plan de marzo, en este esquema él plantearía los lineamientos para la organización permanente del partido liberal que contenía una plataforma para los años de 1912 y 1913. Este plan esbozado por Uribe habría de ser el proyecto de gobierno que el Partido Liberal Colombiano habría de servir como eje programático para el partido hasta finales de la primera mitad del siglo XX.[47][4]

Aunque Uribe creo, promovió y fue coautor de varias leyes, tuvo muy poco o nulo éxito en las legislaturas dominadas por el partido conservador. Esto deja entrever que su actividad parlamentaría, si bien no fue infructuosa, fue poco aceptada durante sus períodos de participación política. No obstante, hay que resaltar que no todo lo promovido por él fue estéril, ya que sus contribuciones a la agricultura colombiana habrían de aportar elementos para el desarrollo de las especies vacunas y vegetales, entre ellas el pasto para ganado y el café. Además, Uribe contribuyó a la proyección y el mejoramiento del sector agrario a través del proyecto de ley que permitió la creación del Ministerio de Agricultura.[12]

Con el paso de los años el proyecto de modernización del partido liberal habría de consolidarse con la retoma del poder por parte del presidente Alfonso López Pumarejo, quien iniciaría su actividad legislativa bajo el proyecto de gobierno establecido en el plan de marzo y el plan de gobierno presentado en 1914 por Uribe. Las ideas liberales reformistas esbozadas por Uribe en su segundo período parlamentario eran un programa que presagiaba muchos de los compromisos que la nación habría de adquirir desde el Partido Liberal. Así mismo, es de tener en cuenta que personajes como Jorge Eliecer Gaitán, Luis Carlos Galán y Gustavo Petro,[48]​ se han declarado cercanos a las ideas de Uribe.

Uribe en la cultura[editar]

En el libro El olor de la guayaba, de Plinio Apuleyo Mendoza y Gabriel García Márquez, se menciona que el personaje del coronel Aureliano Buendía en la novela Cien años de soledad se basa parcialmente en la figura de Uribe, bajo cuyas órdenes el abuelo de García Márquez luchó en la Guerra de los Mil Días.[49]

En una investigación realizada por el periodista bogotano Manuel González Guzmán sobre los acontecimientos que rodean el entorno de los personajes típicos de la Bogotá de los años cuarenta, cuenta como la más fiel seguidora del general Uribe, uno de los personajes urbanos más representativos de todos los tiempos, Margarita Villaquirá La loca Margarita, fanática seguidora del Partido Liberal desde la época de la Guerra de los Mil Días. El día del asesinato de Uribe, corrió a la plaza, y se abrazó al malherido Uribe, quedando bañada en su sangre. Hasta ese día había vestido ropas blancas, y desde ese día vistió ropas rojas, y así hasta su muerte en 1942.[50]

El asesinato y la investigación subsiguiente constituyen una parte importante de la novela de Juan Gabriel Vásquez La forma de las ruinas.

Referencias[editar]

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