Juan Gabriel Vásquez

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Juan Gabriel Vásquez
Juan Gabriel Vásquez - 2015 National Book Festival.jpg
Información personal
Nacimiento 1 de enero de 1973 Ver y modificar los datos en Wikidata (45 años)
Bogotá, Colombia Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Colombiana y española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Escritor, periodista, traductor y novelista Ver y modificar los datos en Wikidata
Géneros Novela, ensayo y cuento Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones

Juan Gabriel Vásquez (Bogotá, enero 1 de 1973) es un escritor colombiano que también se ha destacado como periodista y traductor. Su novela más conocida es El ruido de las cosas al caer, que ganó, entre otras distinciones, el Premio Alfaguara de Novela y el Premio Literario Internacional IMPAC de Dublín. Sus novelas se publican actualmente en 28 lenguas.

Biografía[editar]

Vásquez es hijo de dos abogados. Alfredo Vásquez y Fanny Velandia. Creció en una familia de lectores y empezó a escribir muy temprano, publicando cuentos en publicaciones escolares desde los ocho años. Según le contó a The Guardian, a esa edad empezó a traducir una biografía de Pelé que nunca terminó[1]​. En la adolescencia leyó a Gabriel García Márquez y a Mario Vargas Llosa.

En 1990 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad del Rosario, en su ciudad natal, pero después de dos años de carrera decidió dedicarse a la literatura. Desde su niñez y adolescencia fue un lector voraz, pero en la universidad la literatura empezó a tener un lugar central en su vida, Leyó a los autores latinoamericanos: Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Carlos Fuentes, además de los ya mencionados. Empezó a participar en concursos de cuento para escritores noveles.

Sin embargo, no abandonó los estudios de Derecho. En 1996 se graduó con una tesis titulada La venganza como prototipo legal en la Ilíada, que la misma universidad publicaría años más tarde. Tras recibir su diploma, viajó a París para hacer estudios de doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de La Sorbona. Después de los estudios, renunció a escribir la tesis para concentrarse en la escritura de ficción.

Fruto de esos años son sus primeras novelas: Persona (1997) y Alina suplicante (1999). En repetidas ocasiones Vásquez ha manifestado su descontento con estos dos libros, que le parecen “aprendizajes” y que se ha negado a reeditar después. Son novelas breves de corte intimista, pero tienen muy poco en común. La primera acusa la influencia del modernismo anglosajón, y en particular Virginia Woolf, a la cual Vásquez siempre se ha sentido muy próximo. La segunda fue un intento por insertar una situación trágica por excelencia –un incesto– en una familia colombiana contemporánea. Vásquez ha dicho que incluso antes de publicar esta novela, la insatisfacción que sentía con el trabajo realizado hasta entonces lo lanzó a una fuerte crisis. Esto lo llevó a irse de París a comienzos de 1999[2]​.

Entre enero y septiembre de ese año vivió cerca de Xhoris, un pequeño pueblo de la zona valona de Bélgica. Lo acogió una pareja mayor en una casa de campo de las Ardenas. Allí Vásquez vivió una etapa cuya importancia ha subrayado con frecuencia[3]​. Leyó la obra de novelistas que lo marcarían, como Joseph Conrad, V.S. Naipaul y Javier Marías, y también la de cuentistas como Alice Munro[4]​. Sus experiencias durante esa temporada se convertirían en la base de su próximo libro, la colección de cuentos Los amantes de Todos los Santos (2001).

En octubre de 1999 Vásquez se casó con Mariana Montoya y se instaló en Barcelona. En el año 2000 comenzó a trabajar como redactor en la revista Lateral, dirigida por el húngaro Mihály Dés. Era una pequeña revista independiente que aglutinó a una generación de escritores que comenzaba a despuntar: el francés Mathias Enard, los catalanes Jordi Carrión, Juan Trejo y Robert Juan-Cantavella, y el ecuatoriano Leonardo Valencia, entre otros. En la redacción de la revista solían ser visitantes el mexicano Juan Villoro y el chileno Roberto Bolaño. Era un ambiente estimulante para un joven que comenzaba a abrirse paso en la literatura.

Mientras trabajaba en Lateral, Vásquez empezó a escribir los relatos que integrarían Los amantes de Todos los Santos. Son relatos basados en sus experiencias de los años que pasó en Francia y Bélgica, claramente inscritos en la tradición del cuento realista. El libro se publicó en Colombia en abril de 2001 y, aunque fue bien recibido, evocando comparaciones con Raymond Carver, los críticos no dejaron de extrañarse de que un autor colombiano escribiera un libro cuyos personajes son belgas o franceses[5]​. Las pocas reseñas que aparecieron en España elogiaron las “sutilezas de narrador centroeuropeo"[6]​ del libro y hablaron de la influencia de Borges y Hemingway[7]​. De aquí en adelante Vásquez considerará que Los amantes de Todos los Santos es su primer libro.

Vásquez también comenzó durante esos años su trabajo como traductor. Se encargó de la primera traducción publicada en España de Hiroshima, de John Hersey (Turner, 2001).

En 2002 dejó la revista Lateral y se dedicó a la traducción, al periodismo y a diversos trabajos por encargo para ganarse la vida. Escribió informes de lectura para las editoriales de Barcelona y reseñas de libros para El Periódico de Catalunya, sobre todo. Por invitación del editor catalán Pere Sureda, comenzó a traducir para las editoriales del Grup 62 de Barcelona. De esta época son sus traducciones de El último día de un condenado a muerte, de Victor Hugo (La Medianoche) y Viajes de entreguerras, de John Dos Passos (Península). En 2003, el crítico y editor colombiano Conrado Zuluaga encargó a Vásquez una breve biografía de Joseph Conrad para una colección que dirigía en la editorial colombiana Panamericana. El resultado fue El hombre de ninguna parte (2004), un libro que sería la semilla de una novela posterior.

Mientras realizaba trabajos varios, Vásquez escribía la que consideraría su primera novela: Los informantes. La novela se publicó en 2004. Su recepción crítica fue extraordinaria. Se señaló la influencia de Philip Roth, que Vásquez siempre ha reconocido, al mismo tiempo que se elogiaba su ambición y su originalidad en el panorama de las nuevas generaciones latinoamericanas. Los informantes le abrió a Vásquez un espacio en el mundo literario español. Cuatro años después comenzó a traducirse, alcanzando en poco tiempo una docena de lenguas[8]​.

En Inglaterra, la novela quedó finalista del Independent Foreign Fiction Prize el año en que otro colombiano, Evelio Rosero, se alzó con el premio por su novela Los ejércitos[9]​. En Colombia, la Revista Semana la escogió como una de las novelas más importantes publicadas desde 1981. La novela sería elogiada por escritores como John Banville y Mario Vargas Llosa, entre otros. Su publicación en Estados Unidos en 2009 tuvo una recepción inusual para un escritor latinoamericano. En el New York Times, Larry Rohter escribió: “La carrera de Vásquez despega de manera notable”[10]​. Jonathan Yardley, el respetado crítico del Washington Post, dijo que era “el mejor libro de ficción que se me ha cruzado en el camino desde 2005”[11]​.

En septiembre de 2005, en Bogotá, nacieron sus hijas gemelas Martina y Carlota. Vásquez les dedicaría su siguiente novela, publicada en 2007: Historia secreta de Costaguana. La novela, construida sobre una especulación (un posible viaje de Joseph Conrad a Colombia), afianzó la reputación de Vásquez. La novela es un diálogo con la historia colombiana del siglo XIX. Su narrador, sin embargo, tiene un tono picaresco y sarcástico que se dirige constantemente al lector y se permite incluso anacronismos. La figura de este narrador fue muy debatida. En uno de los textos sobre la novela, el escritor Pablo Montoya dijo:

Luis Fernando Afanador, otro reseñador renombrado, llega hasta decir que la novela ganaría en contundencia si se eliminara el permanente diálogo del narrador con el lector. Evidentemente, atender estas consideraciones significaría atentar contra uno de los pilares que sostienen la novela: su intención lúdica. Las reseñas que se hicieron en España, en cambio, celebraron las audacias técnicas de la narración. Ellas ven en Historia secreta de Costaguana, y así lo precisan Jean-François Fogel, Juan Marsé y Enrique Vila-Matas, un poderoso diálogo no sólo entre el narrador y el lector, sino entre la ficción novelesca y la historia. [12]

La novela es también un comentario indirecto a la relación que Vásquez tiene con la obra de Gabriel García Márquez. Se trata de un asunto sobre el que ha vuelto muchas veces defendiéndose de la idea de influencia. En una de sus columnas en el Espectador escribió:

Ese derecho a mezclar impunemente las tradiciones y las lenguas —a buscar sin complejos la contaminación, a romper con las apolilladas lealtades nacionales o lingüísticas que atormentaban hasta hace muy poco a los escritores colombianos— es, quizás, el gran legado de García Márquez. […] Cien años de soledad es un libro que se puede admirar infinitamente, pero cuyas enseñanzas son difícilmente aplicables (la prueba es lo que les sucede a sus imitadores). Así que repito aquí lo que ya he dicho en otra parte: ningún escritor colombiano que tenga un mínimo de ambición se atrevería a seguir por los caminos ya explorados por la obra de García Márquez; pero ningún escritor con dos dedos de frente despreciaría las puertas que esa obra nos ha abierto, las libertades que nos ha heredado. [13]

En 2007 Vásquez fue incluido en Bogotá 39, un proyecto que del Hay Festival que reunió a los más notables escritores latinoamericanos menores de 39 años. Ese mismo año comenzó a escribir columnas de opinión para el diario El Espectador, de Colombia. En sus columnas fue muy crítico de los gobiernos de Álvaro Uribe en Colombia y de Hugo Chávez en Venezuela. Sus posiciones políticas defienden la libertad como valor supremo y un modelo de sociedad abierta, laica y liberal. En una entrevista aseguró:

Para mí sigue siendo pertinente que un novelista participe en el debate social. O un filósofo, si quieres, pero alguien que piensa la realidad en términos morales. Los políticos no suelen hacerlo, y menos en mi país. Los grandes debates, sobre la legalización de la droga, sobre el matrimonio homosexual, sobre el aborto, los políticos nunca son capaces de llevarlos al terreno de la discusión moral, que es donde deben resolverse. Los llevan al terreno de la discusión religiosa, los llevan al terreno de la discusión política, en el sentido más banal de la palabra, pero raras veces intentan comprender esas cosas desde el punto de vista humano. ¿A quién estamos haciendo daño, qué vidas estamos destruyendo o afectando seriamente con una decisión? Eso no se trata. [14]

En 2008 publicó una recopilación de ensayos literarios, El arte de la distorsión. Uno de los textos del libro, el que le da el título, se había publicado previamente en la revista colombiana El Malpensante y ganado el Premio de Periodismo Simón Bolívar en la categoría de ensayo.

Ese mismo año Vásquez fue invitado a la Fundación Santa Maddalena, un retiro para escritores situado en la Toscana. Allí comenzó su novela El ruido de las cosas al caer. Publicada en abril de 2011, la novela ganó el Premio Alfaguara y se convirtió en uno de los libros colombianos más significativos de las últimas décadas. El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince destacó la voz narrativa de la novela y la consideró “el objeto verbal mejor logrado que he leído en toda la literatura colombiana de los últimos tiempos”[15]​. La traducción italiana ganó el Premio Gregor von Rezzori-Città di Firenze. Con la traducción inglesa, Vásquez se convirtió en el primer latinoamericano y el segundo autor de lengua española en ganar el IMPAC International Dublin Literary Award, que previamente habían obtenido autores como Orhan Pamuk, Herta Müller y Javier Marías. La traducción francesa contribuyó a que Vásquez mereciera el Prix Roger Caillois al conjunto de su obra. En Estados Unidos, la novela fue portada del New York Times Book Review y Lev Grossman, en la revista Time, escribió que a Vásquez

Lo comparan con frecuencia con Roberto Bolaño, otro escritor latinoamericano en plena huida del realismo mágico. […] Como Bolaño, Vásquez es un estilista magistral y un virtuoso del ritmo paciente y las estructuras intrincadas, y utiliza la novela para los mismos fines que lo hacía Bolaño: para cartografiar el daño profundo que causan en el mundo la codicia y la violencia y para conceder que ni siquiera el amor puede repararlo. [16]

En ese mismo año ganó por segunda vez el Premio Simón Bolívar, esta vez en la categoría de Entrevista, por una conversación con el escritor norteamericano Jonathan Franzen publicada en la revista colombiana El Malpensante[17]​.

En 2012 Vásquez regresó a Colombia. Al año siguiente fue recibido como escritor residente por la Universidad de Stanford, en California, Estados Unidos. Allí terminó la novela Las reputaciones, la historia de un caricaturista político, que se publicó en abril de 2013. La novela ganó el Premio Real Academia Española, el Premio Arzobispo Juan de San Clemente, el Premio Casa de América Latina de Lisboa y el Prix Carbet des Lycéens en Martinica. Tras la publicación en Estados Unidos, The New York Review of Books consideró que era la novela más “inteligente y persuasiva” de Vásquez. La crítica se titula “Similar a Conrad en Colombia”:

Con su libro de relatos belgas y sus cinco novelas colombianas, Vásquez ha acumulado una obra impresionante, una de las más impactantes que hayan surgido en Latinoamérica en lo que va del siglo. […] Como las mejores novelas de Conrad, las de Vásquez están tensamente escritas: cada línea está cargada de observaciones y análisis agudos. En esto también recuerda a Borges, aunque de una forma más terrenal y no metafísica. [18]

Vásquez abandonó en agosto de 2014 su columna semanal en El Espectador, pero no ha dejado de ejercer el periodismo de opinión. Escribe ocasionalmente para el mismo periódico y también para El País, de Madrid, y The Guardian, de Londres. En esas tribunas ha aparecido con frecuencia para defender el proceso de paz colombiano y la necesidad de poner punto final a la guerra que ha asolado su país durante las últimas décadas[19][20][21]​.

En 2015 apareció La forma de las ruinas. Es su obra más compleja formalmente, pues mezcla diversos géneros para explorar las consecuencias de dos asesinatos que han marcado la vida colombiana: los de Rafael Uribe Uribe (1914) y Jorge Eliécer Gaitán (1948). La novela ha sido muy bien recibida tanto en Colombia como fuera de ella. Juan David Correa dijo en la revista colombiana Arcadia: “Entre el thriller, la indagación histórica y la tradición literaria, Vásquez consigue mantener el ritmo en una novela larga, compleja, que no le hace concesiones a nadie”[22]​. Al mismo escritor le dijo:

Creo que sí, que La forma de las ruinas es, de lejos, el reto más difícil que me ha tocado hasta ahora. En parte, eso se debe a todo lo que la novela trata de hacer al mismo tiempo: es una autobiografía, una exploración histórica, una novela policial, una teoría de la conspiración, una meditación sobre lo que somos como país… Tuve que escribir 26 versiones distintas para descubrir la que mejor le convenía al libro. Mejor dicho: la que era capaz de reunirlo todo y meterlo en una misma trama.[23]

Con la novela, Vásquez se convirtió en el primer hispanoamericano en ganar el Premio Literário Casino da Póvoa de Portugal.   

En 2016 tradujo para la editorial barcelonesa Navona una de sus novelas predilectas: El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. La misma traducción se publicó en Angosta editores, editorial colombiana que dirige el escritor Héctor Abad Faciolince. 

En febrero de 2017, Vásquez fue invitado por la Universidad de Berna para ocupar la cátedra Friedrich Dürrenmatt. El resultado de esos cursos fue una colección de ensayos alrededor del arte de la novela: Viajes con un mapa en blanco. El libro se publicó en noviembre de ese mismo año. 

Obras[editar]

Novela
  • Persona, Magisterio, 1997
  • Alina suplicante, Norma, 1999
  • Los informantes, Alfaguara, 2004
  • Historia secreta de Costaguana, Alfaguara, 2007
  • El ruido de las cosas al caer, Alfaguara, 2011
  • Las reputaciones, Alfaguara, 2013
  • La forma de las ruinas, Alfaguara, 2015
Cuento
  • Los amantes de Todos los Santos, Alfaguara, 2001.
    • "El regreso", "Los amantes de Todos los Santos", "El inquilino", "En el café de la République", "La soledad del mago", "Lugares para esconderse" y "La vida en la isla de Grimsey".
Biografía
  • Joseph Conrad. El hombre de ninguna parte, Panamericana, 2004.
Ensayo
  • El arte de la distorsión, Alfaguara, 2009.
  • Viajes con un mapa en blanco, Alfaguara, 2018.
Otros
  • La venganza como prototipo legal alrededor de la Ilíada, Ediciones Universidad de Nuestra Señora del Rosario, 2011.[24]

Premios y distinciones[editar]

  • Finalista del Independent Foreign Fiction Prize en Reino Unido por Los informantes.
  • Premio Qwerty al mejor libro de narrativa en castellano (Barcelona) por Historia secreta de Costaguana .
  • Premio Fundación Libros & Letras al mejor libro de ficción (Bogotá) 2007 por Historia secreta de Costaguana.
  • Premio Alfaguara de Novela 2011 por El ruido de las cosas al caer.
  • Premio Roger Caillois 2012, Francia.
  • Premio Gregor von Rezzori 2013, Italia, por El ruido de las cosas al caer.
  • Finalista del 1er Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa por Las reputaciones, Lima, Perú.
  • Premio Literario Internacional IMPAC de Dublín 2014 (Irlanda) por El ruido de las cosas al caer.
  • XX Premio Literario San Clemente (España) por Las reputaciones.
  • Premio Real Academia Española (RAE) 2014 por Las reputaciones.[25]
  • Finalista del II premio biblioteca de narrativa colombiana, Universidad Eafit por La forma de las ruinas.
  • Finalista del 2º Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa por La forma de las ruinas, Lima, Perú.
  • Ganador de Le Prix Carbet des lycéens 2016, por Las reputaciones.[26]
  • Ganador al mejor libro publicado en Portugal, otorgado por la Casa de América Latina de Portugal, por la novela Las reputaciones.[27]

Referencias[editar]

  1. Jaggi, Maya (26 de junio de 2010). «"A Life in Writing"». The Guardian. 
  2. Hans Ulrich Obrist, Conversations in Colombia. La oficina del doctor, Bogotá, 2015.
  3. “Escribimos porque la realidad nos parece imperfecta”. Entrevista con Jasper Vervaeke y Rita de Maeseneer. Ciberletras, 23, 2010.
  4. “Gracias, señora Munro”. El Espectador, 17 de octubre de 2013   
  5. Miguel Silva, “Los amantes de Todos los Santos”. Revista Gatopardo, Bogotá, junio 2003.
  6. Xavi Ayén, “El colombiano Vásquez publica relatos de tono centroeuropeo”, La Vanguardia, Barcelona, 15 de mayo de 2002.
  7. Jordi Carrión, “Invitació a la lectura”, Avui, Barcelona, 3 de septiembre de 2001.   
  8. Maya Jaggi, “A Life in Writing”, The Guardian, Londres, 26 de junio de 2010.
  9. Boyd Tonkin, “Witness to war: Evelio Rosero on fiction that fights for the truth”, The Guardian, Londres, 15 de mayo de 2009.   
  10. Larry Rohter, “In 1940’s Colombia, Blacklists and Enemy Aliens”, New York Times, Nueva York, agosto 2 de 2009.
  11. Jonathan Yardley, “Jonathan Yardely reviews ‘The Informers’, by Juan Gabriel Vásquez”, The Washington Post, agosto 2 de 2009.   
  12. Pablo Montoya, Novela histórica en Colombia: entre la pompa y el fracaso, Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 2009.
  13. Juan Gabriel Vásquez, “La vieja pregunta”, El Espectador, 20 de marzo de 2014.
  14. “Creo en la novela como manera de dialogar con el mundo”. Entrevista con Jasper Vervaeke. Juan Gabriel Vásquez: la distorsión deliberada, Universiteit Antwerpen, 2015.
  15. Héctor Abad Faciolince, “La música del ruido”, El Espectador, junio 5 de 2011.   
  16. Lev Grossman, “Dope Opera”, Time, New York, agosto 5 de 2013.   
  17. “Una charla entre pájaros”, El Malpensante, edición 127, Bogotá, febrero de 2012.
  18. David Gallagher, “Akin to Conrad in Colombia”, The New York review of Books, octubre 27 de 2016.   
  19. Juan Gabriel Vásquez, “La paz sin mentiras”, El País, Madrid, 18 de agosto de 2016.
  20. Juan Gabriel Vásquez, “Último alegato por la paz”, El País, Madrid, 1 de octubre de 2016.
  21. Juan Gabriel Vásquez, “Peace has been reached in Colombia. Amid the Relief is Apprehension”. The Guardian, Londres, 26 de agosto de 2016.   
  22. Juan David Correa, “Los hechos que marcaron nuestra historia son momentos de engaños”, Arcadia, Bogotá, 20 de noviembre de 2015. 
  23. Juan David Correa, “Los hechos que marcaron nuestra historia son momentos de engaños”, Arcadia, Bogotá, 20 de noviembre de 2015.   
  24. Libro por si quiere cotizarlo
  25. «Las reputaciones de Juan Gabriel Vásquez, Premio RAE 2014», página de la Real Academia Española, 02.10.2014; acceso 19.04.2016
  26. Premio Le Prix Carbet des lycéens 2016, otorgado a Juan Gabriel Vásquez
  27. Premio Casa de América Latina de Portugal por su novela Las reputaciones

Bibliografía[editar]

Karim Benmiloud (dir.), Juan Gabriel Vásquez : une archéologie du passé colombien récent, Rennes, Presses Universitaires de Rennes, 2017, 354 p. (ISBN : 978-2-7535-5519-8)

Enlaces externos[editar]