Motín de Aranjuez

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Motín de Aranjuez
Caída y prisión del Príncipe de la Paz.JPG
Caída y prisión del Príncipe de la Paz (c. 1814); grabado de Francisco de Paula Martí de un dibujo de Zacarías Velázquez que refleja el día 19 de marzo en la ciudad de Aranjuez.
Tipo motín
Lugar Aranjuez
Ubicación Aranjuez
País España
Coordenadas 40°02′00″N 3°36′10″O / 40.033333333333, -3.6027777777778
Fecha 17-19 de marzo de 1808
Resultado Abdicación de Carlos IV de España en favor de Fernando VII de España

El Motín de Aranjuez ocurrió entre el 17 y el 18 de marzo de 1808 por las calles de esta localidad madrileña. El motín se desencadenó en protesta por la política de Manuel Godoy, «favorito» de Carlos IV. El resultado del mismo fue que Godoy fue apresado y que el rey Carlos IV el 19 de marzo abdicó la Corona de España en favor de su hijo el Príncipe de Asturias Fernando, que reinaría con el nombre de Fernando VII. Como ha destacado Rafael Sánchez Mantero, «por primera vez en la Historia de España, un rey veía cómo su propio hijo le arrebataba la corona como consecuencia de un motín popular».[1]​ Los contemporáneos mitificaron el 19 de marzo como el punto de partida de la «Revolución Española».[2]

Causas[editar]

La guerra contra Inglaterra (1796-1802) había producido graves problemas económicos a España, pues los ataques a las flotas indianas provocaron la falta de materia prima proveniente de América; el bloqueo de Cádiz permitió a los virreinatos americanos comerciar por su cuenta y supuso la pérdida de fuerzas navales que defendieran las costas españolas. Tras la derrota de Trafalgar (1805), la oposición al gobierno recayó fundamentalmente en las clases bajas. A ello hay que sumarle el descontento de la nobleza, la impaciencia del príncipe de Asturias (el futuro Fernando VII) por reinar, la acción de los agentes de Napoleón, las intrigas de la Corte —donde se iba creando un núcleo opositor en torno al Príncipe de Asturias, formado por aristócratas recelosos del poder de Manuel Godoy y escandalizados por las relaciones de este con la reina María Luisa de Parma—,[3]​ así como el temor del clero a las medidas desamortizadoras.

La presencia de tropas francesas en España, en virtud del tratado de Fontainebleau (1807), se había ido haciendo amenazante a medida que iban ocupando —sin ningún respaldo del tratado— diversas localidades españolas (Burgos, Salamanca, Pamplona, San Sebastián, Barcelona o Figueras). El total de soldados franceses acantonados en España ascendía a unos 65 000, que controlaban no solo las comunicaciones con Portugal, sino también con Madrid, así como la frontera francesa.

La presencia de estas tropas terminó por alarmar a Godoy. En marzo de 1808, temiéndose lo peor, la familia real se retiró a Aranjuez para, en caso de necesidad, seguir camino hacia el sur, hacia Sevilla y embarcarse para América, como ya había hecho Juan VI de Portugal.

Motín contra Godoy[editar]

Residencia de Manuel Godoy en Aranjuez

El 17 de marzo de 1808, tras correr por las calles de Aranjuez el rumor del viaje de los reyes, una pequeña multitud (compuesta por empleados de los nobles llegados al efecto, puesto que al ser sitio Real y Villa, Aranjuez no tenía una población villana que pudiera alzarse por sí sola), dirigida por miembros del partido fernandino —nobles cercanos al príncipe de Asturias—, se agolpa frente al Palacio Real y asalta el palacio de Godoy, quemando aquellos enseres que no fueron directamente saqueados. El palacio era realmente propiedad del rey, ya que Godoy se lo había vendido en 1803, pero este lo siguió habitando durante las jornadas de los reyes en Aranjuez. El motín perseguía la destitución de Godoy y la abdicación de Carlos IV en el príncipe Fernando.

Su esposa, María Teresa de Borbón y Vallabriga, y su hija, Carlota Luisa, que también se encontraban en el palacio, fueron conducidas entre vítores al Palacio Real de Aranjuez, por conocer el pueblo la actitud desdeñosa de Godoy hacia aquella, humillada por sus públicas atenciones a su amante Josefa Tudó.

El día 19, por la mañana, Godoy es encontrado escondido entre esteras de su palacio y trasladado hasta el Cuartel de Guardias de Corps, en medio de una lluvia de golpes. Ante esta situación y el temor de un linchamiento, interviene el príncipe Fernando, verdadero dueño de la situación.

Abdicación de Carlos IV[editar]

A mediodía del 19 de marzo Carlos IV abdicó en favor de su hijo, el Príncipe de Asturias, que sería proclamado como Fernando VII. El 3 de mayo Carlos IV, que se encontraba ya en Bayona buscando la protección de Napoleón, declaró al periódico Moniteur:[4]

He sido violentado a abdicar la corona para salvar mi vida y la de la reina, pues sin este acto hubiéramos sido asesinados aquella noche, y la conducta del príncipe de Asturias es más reprensible aún pues bien sabía él mi deseo de cederle la corona cuando se hubiese casado con una princesa de Francia, boda que yo había deseado ardientemente.

A raíz de lo acontecido en Aranjuez, Carlos IV había escrito a Napoleón «que, forzado a renunciar a la Corona, acude a ponerse en los brazos de un gran monarca, aliado suyo».[5]​ El emperador francés estaba enterado de la crisis dinástica que estaba viviendo España desde el complot de El Escorial de octubre de 1807. Su principal informador era el mariscal Joaquim Murat que desde el 7 de marzo ya se encontraba en Madrid. Este le escribió a Napoleón: «Lo digo y lo repito, V.M. puede disponer de España como quiera; sois adorado por la nación». A principios de mayo por las abdicaciones de Bayona Napoleón se haría con los derechos de la Corona española que a su vez cedería a su hermano mayor José, que reinaría con el nombre de José I Bonaparte.[6][7]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Sánchez Mantero, 2003, p. 44.
  2. Calvo Maturana, 2012, pp. 146-147.
  3. Roma, Luigi (1980). «La Península Ibérica». En Vinicio de Lorentiis, ed. Napoleone (Juna Bignozzi, trad.) [Napoleón] (Especial para Círculo de Lectores edición). Verona, Italia: Edizione Futuro. pp. 50-51. ISBN 84-226-1461-8. Archivado desde el original el 24 de junio de 2018. Consultado el 24 de junio de 2018. «El primer ministro Godoy mantenía una relación amorosa, de dominio público, con la reina María Luisa, que escandalizaba a la catolicísima España. Godoy había sido el promotor del ofrecimiento de ayuda militar española a Prusia y después de la victoria de Napoleón trató de calmar su venganza solicitando varias veces al emperador que ocupara Portugal, con la secreta esperanza de que le asignara alguna provincia para, una vez lograda la conquista, establecer un dominio soberano personal. » 
  4. Moreno Alonso, 2008, p. 214.
  5. «Carta de Carlos IV a Napoleón sobre los sucesos de Aranjuez (marzo de 1808)». www.grimh.org. Consultado el 9 de septiembre de 2021. 
  6. Moreno Alonso, 2008, p. 214-215.
  7. Piqueres Díez, 2012.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]