Pecado mortal

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De acuerdo al catolicismo, un pecado serio, grave o mortal es la violación con pleno conocimiento y deliberado consentimiento de los mandamientos de Dios en una materia grave.[1] Debe tenerse en cuenta que si Jesús dio su vida por la salvación de todos y cada uno de los seres humanos, aceptando incluso ser martirizado en la cruz, su sacrificio no ha de ser en vano. Una conducta humana de poca gravedad no puede lógicamente desvirtuar el destino que Dios ha dispuesto, que no es otro que la salvación. Se podrían considerar como tales (si se cumplen las condiciones señaladas): el secuestro, el asesinato, el incesto, el robo, el adulterio, la violación, el aborto, el suicidio, entre otros.

Concepto[editar]

Tradicionalmente se ha identificado al pecado mortal con aquel pecado cuya comisión conlleva, por sí sola y dada su gravedad, la condena del alma, de modo que si pusiéramos al otro lado de la balanza todas las obras buenas que el sujeto haya podido realizar a lo largo de toda su vida no serían suficientes para obtener su salvación, salvo que logre el perdón por los medios que la Iglesia establece. No es que no se valoren las obras de toda una vida en su conjunto sino que éstas no suponen contrapeso suficiente para desvirtuar el desprecio grave a la voluntad de Dios y la intrínseca maldad que ello supone.

Es la Iglesia la que establece qué conductas constituyen pecado mortal y cuáles no. En este sentido se ha dicho que nadie puede tener por padre a Dios si no tiene por madre a la Iglesia. Aunque sorprende un poco la literalidad de los preceptos que ella establece, pues hay conductas gravísimas que no se mencionan expresamente, como la tortura con ensañamiento o el robo de bebés, y otras cuya inclusión recibe una fuerte contestación social, como la masturbación (u onanismo), que siendo pecado no parecen a primera vista pecado mortal.

Es por ello que la interpretación que se dé a los preceptos canónicos requiere especial relevancia. Y, como en toda norma, caben distintos criterios interpretativos.[2] La interpretación puede ser estricta, restrictiva o extensiva. La primera es la que se detiene en la literalidad de la norma (sin excluir ningún supuesto ni admitir supuestos análogos). La interpretación extensiva es la que tácitamente incluye supuestos análogos, con igual razón de ser, no contemplados por la norma en su literalidad. Y la restrictiva es aquella que entiende que deben excluirse algunos supuestos de hecho. Así, aunque la norma dice no matarás, puede ser lícito en caso de estado de guerra en ciertos casos (que la norma en su literalidad no prevé).

Pecado Mortal y Dogmas de Fe[editar]

La infalibilidad (certeza o inexorabilidad) del Papa tiene una serie de requisitos en cuestiones de fe y moral. Es necesario que sus pronunciamientos sean ex cathedra. Es decir que expresamente proclame una doctrina como definitiva (que no va a cambiar).

El problema surge cuando nos referimos a actos concretos, a una casuística indefinida, que no puede ser definitiva por su misma naturaleza. Puede que sea dogma de fe la prohibición de matar, pero la decisión de si una guerra concreta es legítima (aunque conlleve muertes), es algo casuístico, que depende de las circunstancias concretas. Los supuestos de hechos concretos sólo encajan en la norma mediante una labor interpretativa concreta.

La materia grave[editar]

El Catecismo de la Iglesia Católica, el documento oficial y autorizada de la Iglesia Católica donde se consignan las enseñanzas de la fe, define estos pecados tan grave asunto. El número que está escrito el asunto grave preocupación en El Catecismo de la Iglesia Católica está a la derecha de la palabra.
(Esto no es necesariamente todos los asuntos graves posibles.)

  • Aborto (2272)
  • La adulación es una falta grave, si se hace cómplice de vicios o pecados graves de los otros(2480)
  • El adulterio (Cuando dos personas, de las cuales al menos una de ellas está casada con otra persona, y estas tienen relaciones sexuales entre sí, cometen ambos adulterio) (2380)
  • La blasfemia (puesta en circulación de odio, reproche, desafío o hablar mal de Dios, la Iglesia, los santos o las cosas sagradas) (2148)
  • Estafar a un trabajador de su salario (retiene e impide su habilidad para sostener las necesidades básicas para él y su familia) "El salario justo es el fruto legítimo del trabajo. Negarlo o retenerlo puede constituir una grave injusticia". (2434)
  • Omisión deliberada de la obligación del domingo (no ir a misa el domingo y días de Precepto) (2181)
  • La adivinación, la magia, la brujería, etc. (2117)
  • El divorcio (a excepción de un cónyuge que es la víctima inocente de un divorcio que no se trate de obtener el divorcio a sí mismo) (2384-2386)
  • Del Abuso de Drogas (2290 y 2291)
  • Poner en peligro su propia seguridad y de otros por la embriaguez o el amor por la velocidad en el mar, en la carretera, o en el aire (2290)
  • La envidia ("Se refiere a la tristeza a la vista del prójimo y el deseo desordenado de poseerlo, aunque injustamente cuando se desea un grave daño al prójimo es un pecado mortal:".) (2539)
  • La eutanasia (2277)
  • La ira extrema ("El deseo de venganza.", Como la Enciclopedia Católica define. "Cuando se trata de conformidad con las prescripciones de la razón equilibrada, la ira no es un pecado. Es más bien una cosa loable y justificada con un celo adecuado. Se convierte en pecaminosa cuando se trató de vengarse de alguien que no ha merecido, o en un grado mayor de lo que se ha merecido, o en conflicto con las disposiciones de la ley, o por un motivo impropio. El pecado es la continuación, en un sentido general mortal como se opone a la justicia y la caridad. Puede, sin embargo, ser venial, porque la sanción que conlleve no es más que un insignificante uno o por falta de deliberación. Del mismo modo, la ira es pecado cuando hay una excesiva vehemencia en la pasión misma, ya sea interna o externamente. Por lo general es entonces considerado un pecado venial a menos que el exceso sea tan grande como para ir en contra en serio al amor de Dios o del prójimo ".) (2302)
  • El falso testimonio y perjurio [El falso testimonio es una declaración pública en contra de la corte a la verdad. El perjurio es un falso testimonio bajo juramento. Condenan a los inocentes, exonerar a los culpables o aumentar la pena del acusado. Están en contradicción con la justicia.] (2152 y 2476)
  • Gula (una pasión desordenada de los apetitos mundanos (amor, excesiva de alimentos, cuando se pone seriamente en peligro su seguridad y la de los demás.) (2291)
  • El odio de un vecino / a desear deliberadamente a él o ella un gran daño (2303)
  • El incesto (2388)
  • Mentir ("La gravedad de la mentira se mide según la naturaleza de la verdad que deforma, según las circunstancias, las intenciones del que la comete, y el daño sufrido por sus víctimas. Si la mentira en sí sólo constituye un pecado venial, que llega a ser mortal cuando lesiona gravemente las virtudes de la justicia y la caridad ". ) (2482)
  • El asesinato (homicidio doloso) (2268)
  • La fornicación (unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio) (2353)
  • La pornografía (2354)
  • La prostitución (2355)
  • La violación (2356)
  • La negativa de las naciones ricas para ayudar a aquellos que son incapaces de garantizar los medios de su desarrollo por sí mismos (2439)
  • El sacrilegio (profanar o tratar indignamente los sacramentos y acciones litúrgicas de la Iglesia, así como las cosas consagradas a Dios) (2120)
  • El escándalo (una actitud o comportamiento que induce a otro a hacer pecados graves) (2284)
  • El suicidio (2281)
  • El terrorismo que amenaza, hiere y mata sin discriminación (2297)
  • Apuestas desleales y tramposos en los juegos (el robo) (Estos no son mortales si el daño causado es tan pequeño que quien la padece no pueda razonablemente considerarlo significativo) (2413 y 2434)

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. O'Neil, Arthur (abril de 1912). «El pecado mortal». The Catholic Encyclopedia. Nuevo York: Robert Appleton Company. 
  2. Por ejemplo si en el tren pone que no se pueden llevar perros, cabe preguntarse si es posible llevar gatos (o tortugas). Probablemente sí podrá acceder un perro lazarillo.

http://www.vatican.va/archive/ESL0022/_P6C.HTM http://www.vatican.va/archive/ESL0022/_P6D.HTM