Juan Natalicio González

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Juan Natalicio González
Juan natalicio gonzalez.jpg
Retrato del presidente González.

Coat of arms of Paraguay (1842-1990) - obverse.svg
37.° Presidente de la República del Paraguay
15 de agosto de 1948-30 de enero de 1949
Gabinete Gabinete de Juan Natalicio González
Vicepresidente Vacante
Predecesor Juan Manuel Frutos
Sucesor Raimundo Rolón

Coat of arms of Paraguay (1842-1990) - obverse.svg
Ministro de Hacienda de Paraguay
9 de junio de 1946-15 de agosto de 1948
Presidente
Predecesor Agustín Ávila
Sucesor Leandro Prieto

Embajador plenipotenciario del Paraguay ante Uruguay
Bandera de ParaguayBandera de Uruguay
10 de mayo de 1945-24 de julio de 1946
Presidente Higinio Morínigo

Información personal
Nombre en español Juan Natalicio González Paredes Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 8 de septiembre de 1897
Bandera de Paraguay Villarrica, Paraguay
Fallecimiento 6 de diciembre de 1966 (69 años)
Bandera de México Ciudad de México, México
Causa de muerte Infarto agudo de miocardio
Nacionalidad Paraguaya
Familia
Padres Pablo González
Benita Paredes
Cónyuge Lydia Frutos
Educación
Educado en Universidad de Buenos Aires
Información profesional
Ocupación Político, periodista, escritor y poeta Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Partido Colorado - Asociación Nacional Republicana (ANR)

Juan Natalicio González Paredes (Villarrica, Departamento del Guairá, Paraguay; 8 de septiembre de 1897 - Ciudad de México, México; 6 de diciembre de 1966) Fue un político, poeta, escritor y periodista paraguayo que ejerció como el 37º presidente de Paraguay; gobernó desde el 15 de agosto de 1948 hasta el 30 de enero de 1949. Es considerado como el último intelectual paraguayo en ejercer la presidencia de la República.

Anteriormente había ejercido el cargo de Ministro de Hacienda durante los gobiernos de Higinio Morínigo y en el de Juan Manuel Frutos luego de la cruenta guerra civil de 1947, en donde el Partido Colorado había ocupado los principales ministerios presidenciales. Además desarrolló labores diplomáticas durante el gobierno del primero en Uruguay.

Su vida[editar]

Nació el 8 de septiembre de 1897, en Villarrica, ciudad del Departamento de Guairá, Paraguay --cuna de importantes personalidades del arte y la política, como Manuel Ortiz Guerrero, Natalicio Talavera, Ramón Indalecio Cardozo, Leopoldo Ramos Giménez, Delfín Chamorro y Efraím Cardozo--.

Procedente de una sencilla familia rural, su madre fue la señora Benita Paredes, una mujer sabia y culta; su padre, Pablo González, fue un hombre trabajador, dedicado a la explotación de la yerba mate en grandes yerbales de su propiedad en zonas de Ygatimí. En Tarumá poseía además un establecimiento ganadero. Natalicio tuvo dos hermanos, Erasmo y Andrés.

Se casó con Lydia Frutos, una mujer inteligente, sutil y bonita, a quien le fascinaba la lectura, y que se graduó como doctora en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. El matrimonio no tuvo hijos.

De niño era observador, introvertido, solitario y reflexivo, y estos rasgos no desaparecieron en su juventud ni en su adultez. Fue conocido por estas características durante toda su vida. Realizó sus estudios en una escuela pública de su ciudad natal, donde tuvo como maestros a Gregorio Benítez y Delfín Chamorro.

En su adolescencia tuvo como íntimos amigos a Manuel Ortiz Guerrero y Leopoldo Ramos Giménez, con quienes formó la “trilogía lírica” de Villarrica, a principios de siglo. Natalicio compartía con estos amigos el placer de la lectura. Disfrutaba de grandes clásicos universales, como Buchner, Voltaire, Darwin, Buffon, Volney, Dante y Spencer. El hábito por la lectura de los clásicos franceses le fue inculcado por Nicolás Sardi, su profesor de francés en el colegio. El aprecio de Sardi por Natalicio era tan grande que le abrió las puertas de su biblioteca privada. Allí, Natalicio pasaba horas y horas leyendo a Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Gustave Flaubert (uno de sus autores preferidos) y Eugeni Sué.

En 1914 empezaron a llegar las noticias de la guerra en los campos europeos. En ese mismo año sucedió uno de los acontecimientos que cambiaría por completo la historia de Natalicio: la muerte de su padre. Tras lo ocurrido, el joven empacó sus maletas, no sin antes recorrer las calles de su amada Villarrica, y partió rumbo a Asunción, confiado en su capacidad intelectual e impulsado por su sueño de estudiar medicina. Ya en la capital, su sueño fue truncado debido al cierre de la Facultad de Medicina por orden de Eduardo Schaerer, quien gobernaba en esa época.

Periodista y escritor[editar]

Siguiendo el llamado de su inspiración, en 1915 inició su carrera de periodismo como reportero del diario “El Liberal”. Tras integrarse a la Asociación Nacional Republicana-Partido Colorado, ese mismo año, ingresó al periódico oficial del partido “General Caballero” como redactor, donde conoció a grandes personalidades como Juan Manuel Frutos, editor del periódico y a Juan E. O`Leary, Arsenio López Decoud, Antolín Irala, Manuel Domínguez, Ignacio A. Pane y a Fulgencio R. Moreno, quienes influyeron de manera importante en el pensamiento político de Natalicio.

Invitado por Arsenio López Decoud, en 1916 fue secretario de redacción de la revista “Fígaro”. Trabajó también en el diario “Patria” entre 1917 y 1919, donde llegó a ser jefe de redacción. Al tiempo que cumplía con sus funciones en el periódico tuvo el orgullo de fundar la revista cultural “Guarania”.

Trayectoria política[editar]

Se afilió formalmente a las filas de la Asociación Nacional Republicana el 8 de septiembre de 1916, en esta agrupación política lograría un repunte político en su liderazgo que años después fue uno de los más trascendentes de la república, incluso, años antes de su apogeo llegó a ocupar brevemente el cargo de diputado. A inicios de la década de 1940, bajo el gobierno de Higinio Morínigo realizó diversas actividades dentro de la Junta de Gobierno de la ANR. Durante el transcurso de 1945, la aproximación que tenía la ANR hacia el gobierno de Morínigo se hacía cada vez más evidente. Uno de los colorados que más se aproximó al régimen militar justamente fue Juan Natalicio González, quien se perfilaba como uno de los candidatos más sólidos para representar al Partido Colorado en las elecciones venideras de 1948.

Uno de los primeros frutos de la aproximación colorada a Morínigo, fue la designación de J. Natalicio González como embajador plenipotenciario ante el gobierno del Uruguay. González solicita la venia a su partido. Votaron por la aceptación: Víctor Morínigo, Manuel Gadea, Crispín Insaurralde, Leandro Prieto y Américo Domaniczki. El Dr. Enciso Velloso dejó en libertad a Natalicio para que resuelva él sin comprometer al partido. El Dr. Ángel Florentín Peña fue radical y solicitó la sanción severa para el príncipe de las letras paraguayas. J. Natalicio González finalmente aceptó la designación de Morínigo, sin comprometer el nombre del partido; como ciudadano aceptaba el cargo, pero con beneficio de inventario como adelantado de la causa. Fue juramentado oficialmente el 10 de mayo de 1945, y finalmente parte al país charrúa a cumplir con su labor diplomática.

A fines de mayo de 1946, Natalicio retorna al Paraguay. El 14 de junio de 1946 es designado por el presidente Morínigo como ministro de Hacienda en reemplazo del renunciante exministro Agustín Ávila, duraría en este cargo hasta los últimos días del gobierno de Morínigo, e incluso ocuparía este cargo durante toda la presidencia provisional de Juan Manuel Frutos.

Se involucró y fue miembro de un movimiento político dentro del Partido Colorado, los “Guiones Rojos”, un movimiento con tinte nacionalista republicano. En aquella época de 1946, los líderes de las principales facciones coloradas eran: Natalicio González por los “Guiones Rojos” y Federico Chaves por “Los democráticos”. Natalicio González desde su cargo de ministro, lanzaba duras críticas contra su contendor al acusarlo de “falto de energía” para defender las posiciones ya ganadas por el Partido Colorado en el gobierno de Morínigo, al respecto manifestaba que “Federico Chaves había cedido posiciones a los febreristas”. Debido a la intransigencia de los febreristas, que contaban con el decidido apoyo de ciertos militares cercanos a Morínigo, los propios colorados a modo de contrarrestar la ofensiva febrerista habían sugerido a Morínigo, destituir a Natalicio del cargo de ministro, ya que era el principal rival de los febreristas en carpas de coloradas. Ante este ofrecimiento de la propia Junta de Gobierno, Morínigo a este ofrecimiento se opuso rotundamente, ya que consideraba a Natalicio González como su mejor aliado dentro del Partido Colorado.

Al firmarse el acuerdo republicano-febrerista, varios opositores ocupan puestos claves en los ministerio, entre ellos Juan Natalicio, quien fue nuevamente en el cargo de ministro de Hacienda. Al iniciar sus funciones el nuevo gabinete de coalición, comenzaba la carrera para buscar apoyo político de distintas entidades tanto del gobierno para buscar sustento como de los opositores para tratar de copar las máximas instancias del poder. Natalicio González y sus adherentes se dedicaron a buscar apoyo y control en los cuarteles militares adictos, como la Caballería, la Polícia, las delegaciones de Gobierno a cargo de colorados. Una táctica que dio resultado a la hora de definirse fue la incorporación paciente y sostenida en el Ejército en esas unidades, de sargentos de filiación colorada, atento a que buen número de la oficialidad joven no respondía al partido. El Partido Colorado de modo a limar asperezas resuelve conceder pleno apoyo a los ministros colorados en el gabinete de Morínigo.

Durante los meses en que se llevó a cabo el gobierno de coalición entre colorados, febreristas y militares varios fueros los intentos por parte de cada agrupación por acceder o mantener el poder, Natalicio González siempre trató de persuadir a Morínigo para que éste tome partido ante la evidente lucha fría entre colorados y febreristas, Al definirse Morínigo a apoyar al partido republicano, volcó la balanza a un lado. La poderosa Caballería, la Policía, el apoyo del caudal cívico de los colorados y con el recurso logístico de los ministerios de Hacienda y Obras Públicas definirían en días cuál de los partidos oficialistas quedaría como único responsable del gobierno.

González se convirtió en el principal vocero del Partido Colorado ante el presidente Morínigo, esto facilitó el respaldo republicano que serviría bastante a Morínigo de modo a afrontar los conflictos de la guerra civil del 47. La conjunción Morínigo-Natalicio González, conocedores de la psicología paraguaya y hombres de pronto accionar, llevaba una clara ventaja sobre la dupla militar Machuca-Franco.

El 11 de enero de 1947, Morínigo se había reunido con su cúpula militar a consultarlos si los colorados debían cesar en sus cargos ante el retiro de los febreristas, en mayoría, los militares sugirieron a Morínigo integrar un futuro gabinete netamente militar. Morínigo finalmente incumplió este acuerdo, e integró su gabinete con ministros afines al Partido Colorado. Esto dio inicio ya desde marzo de 1947 al conflicto militar que se desarrolló desde Concepción y las zonas cercanas al Chaco hasta las ciudades cercanas a la Capital. Durante el tiempo que duró este conflicto, González, cumplió su labor de ministro quizás en una de las épocas económicas más turbulentas del Paraguay en el siglo XX.

Elección como presidente[editar]

Al finalizar los conflictos de la guerra civil del 47, la economía debía comenzar su rumbo de recuperación y el cambio de gobierno se iba haciendo inminente. La inestabilidad en la administración de Morínigo presagiaba vientos de cambio. En el seno del Partido Colorado la interna se debatía entre el guionista J. Natalicio González y el democrático, Federico Chaves. La Convención del Partido Colorado, victorioso en la contienda, estaba próxima. Se había fijado como fecha de convocatoria el día 18 de noviembre de 1947. Dos candidatos pugnaban para emerger como futuro Presidente de la República: González y Chaves. Baste recordar las campañas turbulentas de los bandos. El país volvía, a menos de 3 meses a de terminar la guerra civil, por el camino torvo de las maniobras y mañas electoralistas. Las huestes de J. Natalicio González recorrían las calles de Asunción con el grito estentóreo de “Natalicio al Palacio a balazos o cañonazos”.

J. Natalicio González y los principales colaboradores del presidente Morínigo se habían enrolado en el “Guión Rojo”. Los demócratas prácticamente no gravitaban en el gobierno. Los demócratas, con muchos adeptos. Los guiones igualmente. El apoyo logístico del gobierno que apoyaba a los guiones: Ministerio de Hacienda, a cargo de J. Natalicio González; la Policía, con la colaboración de su jefe, el Dr. Mario Ferrario, sobrino del Presidente de la República, Gral. Higinio Morínigo. El Comandante de la Primera División de Caballería también simpatizaba con los guiones. Varios delegados de gobierno manifestaban cierta aproximación a la candidatura de Juan Natalicio González. Los guiones controlaban el gobierno: Ministerio de Hacienda, Ministerio del Interior, Policía, Primera División de Caballería y un contingente de fanáticos que iban en pos de la conquista del poder.

Teatro Municipal “Ignacio A. Pane”, lugar de la convención colorada realizada el 18 de noviembre de 1947.

El 18 de noviembre de 1947 se definía la candidatura del futuro jefe de Estado. Se inicia la convención con la propuesta para presidente de la asamblea. La votación favoreció por escaso margen al candidato demócrata J. Bernardino Gorostiaga. El propuesto por los guiones fue el Dr. Juan Manuel Frutos, prestigioso luchador republicano. En ese instante se incidenta la convención por acreditaciones supuestamente irregulares por reclamo del sector guionista. El tumulto se apodera del Teatro Municipal “Ignacio A. Pane”. Comienza a actuar la policía secreta y son detenidos algunos caudillos y convencionales demócratas. Ante el abandono de los chavistas ante la falta de garantías, se hace cargo de la asamblea unilateralmente el guionismo. Preside el acto el Dr. Juan Manuel Frutos y consecuentemente la candidatura de J. Natalicio González fue proclamada por sus adictos. Finalmente Natalicio González fue promovido como candidato por la Asociación Nacional Republicana. Llega el año 1948, el 14 de febrero del mismo año se celebraron las elecciones generales sin candidato opositor. El triunfo de Juan Natalicio González estaba cantado. Acto seguido, la Junta Electoral unge triunfador de las elecciones. Fracasa un golpe de los demócratas por derrocar a Morínigo y Natalicio el 20 de abril de 1948. En ese intento fue ultimado el mayor José Vicente González, en la Caballería.

Su gobierno[editar]

Gabinete[editar]

Natalicio González al asumir la presidencia, integró de la siguiente manera su gabinete:

 Flag of the President of Paraguay.svg
Ministerios del Gobierno de
Juan Natalicio González
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Liberato Rodríguez 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto Domingo Montanaro 15 de agosto de 1948 - 10 de septiembre de 1948
- Juan E. O'Leary 10 de septiembre de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Hacienda Leandro P. Prieto 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Educación y Culto Felipe Molas López 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio Mario Mallorquín 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Defensa Nacional Raimundo Rolón 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones Víctor Morínigo 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Salud Pública y Previsión Social Crispín Insaurralde 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949
Ministerio de Justicia Julián Augusto Saldívar 15 de agosto de 1948 - 30 de enero de 1949

En las elecciones del 14 de febrero de 1948 Juan Natalicio González fue elegido jefe de estado. Le entregó el poder el presidente provisional Juan Manuel Frutos, ya que su predecesor, Higinio Morínigo, fue destituido por un golpe el 3 de junio.

En la mañana del 15 de agosto de 1948 en una sesión solemne, Juan Natalicio González Paredes juró ante la Cámara de Representantes, conforme a la norma constitucional de 1940. Don Manuel Talavera, presidente de dicha Cámara, le impone la banda presidencial en presencia de sus amigos e invitados especiales. Varios escritores de prestigio internacional acompañaron en aquel acto al recientemente promovido Presidente Constitucional del Paraguay por el período 15 de agosto de 1948 al 15 de agosto de 1954.

En las elecciones del 14 de febrero de 1948 Juan Natalicio González fue elegido jefe de estado. Le entregó el poder el presidente provisional Juan Manuel Frutos, ya que su predecesor, Higinio Morínigo, fue destituido por un golpe el 3 de junio. En la mañana del 15 de agosto de 1948 en una sesión solemne, Juan Natalicio González Paredes juró ante la Cámara de Representantes, conforme a la norma constitucional de 1940. Don Manuel Talavera, presidente de dicha Cámara, le impone la banda presidencial en presencia de sus amigos e invitados especiales. Varios escritores de prestigio internacional acompañaron en aquel acto al recientemente promovido Presidente Constitucional del Paraguay por el período 15 de agosto de 1948 al 15 de agosto de 1954.

Iniciaba su mandato con el siguiente mensaje al congreso:

“El coloradismo es una doctrina americana, que nace de la realidad americana. No acepta doctrinas importadas: ni liberalismo, ni comunismo, ni fascismo”.
J. Natalicio González, mensaje al congreso del 15 de agosto de 1948.

Al hacerse cargo del gobierno el escritor guaireño, encuentra una tenaz oposición del sector democrático. Las conspiraciones se suceden y los intentos de golpes cuarteleros perturban la paz social. Natalicio González se caracterizó, fundamentalmente, por ser un observador de la realidad social paraguaya y de la cultura latinoamericana en sus diversos aspectos.

Obras de gobierno[editar]

Juan Natalicio González va al gobierno con un plan: potenciar la agricultura, desarrollar las industrias y promover las obras públicas. Pretendió durante su gestión realizar algunas reformas estructurales. Una de las obras más importantes de su gobierno fue la estatización de la Compañía Americana de Luz y Tracción (CALT), que luego se convirtió en la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), mediante un proceso de nacionalización. Una de sus frases célebres fue: “No habrá ningún colorado pobre”, y esto lo llevó a la práctica, dando gran poder político a todas las seccionales coloradas. El Departamento de Misiones, netamente ganadero, con algún potencial agrícola, estuvo en su mira. Expropió algunos campos sobre la Ruta N°1 que conduce a Encarnación para así habilitar parcelas agrícolas. El programa planteado por el gobierno de González no tuvo el lapso necesario para consolidar y ejecutar tal objetivo. El comercio, sometido a racionamiento, alienta los negocios para la provisión de gasolina, adquisición de automotores y otros productos de primera necesidad.

Defenestración[editar]

Desde que asumió su mandato, en las calles de Asunción corría el rumor de que habría sin duda alguna, algo que le impediría cumplir su gobierno hasta el final. El 26 de octubre de 1948 experimentó una tentativa de golpe de estado, emprendida por su propio partido, aunque los rebeldes fueron paralizados por las fuerzas leales. El conductor de la rebelión, Gral. Carlos Montanaro, levanta la Escuela Militar esperando la adhesión de las otras unidades comprometidas. A la hora de las decisiones quedó solo y fue al exilio. El descontento militar ante la baja de jefes y oficiales jóvenes del Ejército que tenían sus méritos ganados en la guerra civil de 1947, no cayó bien entre sus camaradas. Día a día se deterioraba el gobierno de Juan Natalicio González, finalmente así culminó el ajetreado año de 1948. En los primeros días del mes de enero de 1949, aunque los rebeldes fueron paralizados por las fuerzas leales, Natalicio no pudo resistir mucho tiempo en el poder, ya que el 29 de enero de 1949 se desató otro golpe, esta vez provocado por Felipe Molas López y Federico Chaves, con el respaldo militar de las fuerzas bajo el mando del general Raimundo Rolón. La madrugada del 30 de enero, Natalicio presentó su renuncia a la presidencia. Lo sustituyó su exministro de Defensa, el general Rolón. El 7 de febrero de 1949 llegó a Buenos Aires pero ciertas diferencias que se fueron formando con el primer gobierno de Perón, lo obligó a emprender rumbo hacia México en 1950, donde años después desempeñaría labores diplomáticas para el gobierno del presidente Stroessner. Fue el último intelectual en ocupar la presidencia de la República en el siglo XX.

Muerte[editar]

González murió en Ciudad de México el 6 de diciembre de 1966 a causa de un ataque cardiaco (aunque corrieron en su época fuertes rumores de que se había suicidado) Ocurrió la mañana en que volvería a su tierra natal. Eran las 11:00 cuando su esposa Lydia lo encontró en su silla junto al escritorio. Desesperada ante la muerte de su esposo, su esposa disolvió en un vaso de agua treinta pastillas de distintas clases de analgésicos, y decidida a quitarse la vida, se lo bebió, y acto seguido se cortó las venas de ambas muñecas con una hoja de afeitar. La criada que la encontró agonizando, abrazada a su marido, llamó a una ambulancia que la trasladó a un hospital. Los médicos hicieron todo por reanimarla pero nada dio resultado. Murió debilitada por el sangrado. Tanto los restos de Natalicio González como los de esposa fueron repatriados a tierras paraguayas. Fue así como la vida del destacado poeta y escritor finalizaba en diciembre de 1966.

Legado[editar]

Natalicio González tuvo una importante actuación en la política nacional durante la última parte de la década de 1940 en Paraguay. Pero al abandonar Paraguay, varias calumnias se ciñeron sobre la figura de González por su ostracismo. Natalicio González dejó un nuevo estilo de política para la época, el de ganar a como dé lugar, espacios de poder y posicionar al Partido Colorado siempre en la cúspide, este mismo estilo de política aplicaría Alfredo Stroessner durante su gobierno. También González dotó de gran poder político a las seccionales coloradas, las cuales también durante el régimen Stronista vieron sus años de apogeo. Y sin dudar, muchas de sus obras literarias quedan como una gran impronta del fallecido poeta.

Homenajes[editar]

Varias calles llevan su nombre como homenaje, principalmente en las ciudades de Asunción, Capiatá y Fernando de la Mora.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Pangrazio, Miguel Ángel (2000). Historia Política del Paraguay Tomo II (en español y Guaraní). Paraguay: Editora Intercontinental. 
  • Galeano, José Antonio (2000). Crónica Histórica Ilustrada del Paraguay Capítulo XII (en español y Guaraní). Asunción-Paraguay: Aramí. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Predecesor:
Juan Manuel Frutos
Coat of arms of Paraguay.svg
Presidente de la República del Paraguay

1948 - 1949
Sucesor:
Raimundo Rolón