Manuel Ortiz Guerrero

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Manuel Ortiz Guerrero
Stamps of Paraguay, 2002-29.jpg
Información personal
Nacimiento 16 de julio de 1897
Villarrica ParaguayFlag of Paraguay.svg Paraguay
Fallecimiento 8 de mayo de 1933
(35 años)
Asunción ParaguayFlag of Paraguay.svg Paraguay
Causa de la muerte Lepra Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Paraguaya Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educación Colegio Nacional de la Capital
Información profesional
Área Poesía

Manuel Ortiz Guerrero (Villarrica, 16 de julio de 1897 - Asunción, 8 de mayo de 1933) fue un poeta paraguayo.

Biografía[editar]

(Villarrica, Guairá, 1897 - 1933) Escritor paraguayo, uno de los pocos representantes del modernismo en este país. Hijo de Vicente Ortiz, juez de campaña, y Susana Guerrero, que murió tras el parto, fue criado por la abuela. Siendo muy joven se unió a su padre para participar en la revolución de 1912. Al resultar vencidas las fuerzas revolucionarias, deambuló con él por las selvas de Mato Grosso (Brasil), donde contrajo el beri-beri, la antesala del mal que más tarde lo llevaría a una vida aislada y solitaria: la lepra. Poco antes, en 1912, intervino en una lucha armada, acompañando a su padre. Derrotado el bando donde militara el poeta, tuvo que marchar al exilio en Brasil, donde contrajo el beri-beri y se engendró el mal que acabaría tempranamente con su vida.

Publicó sus primeros poemas en la Revista del Centro Estudiantil, luego de lo cual, periódicos capitalinos le abrieron sus puertas. Una de sus obras más consagradas, el poema Loca apareció en la revista Letras. Por esa época vivía con el también poeta Guillermo Molinas Rolón. Su más importante biógrafo y compañero, el dramaturgo Arturo Alsina, escribió acerca de aquella época: «...En la casucha que les sirve de albergue no se come todos los días y en las noches de invierno han de dormir por turno para poder utilizar la única frazada con que cuentan».

Reunía en sí los rasgos típicos del poeta de su tiempo: bohemia impenitente, alto contenido de romanticismo en sus actos, gestos y escritos, amistad prodigada sin dobleces, nobleza espiritual y alto altruísmo, dignidad a toda prueba. Se cuenta que hurtaba velas del camposanto para alumbrar sus noches, que compartía con otros poetas y músicos, como él.

Fue recitador y orador de voz ardiente y melodiosa. Débesele la creación del género musical conocido como guarania, junto con José Asunción Flores. Fundó en Asunción la revista Órbita. Publicó las siguientes obras: Eireté (comedia en un acto, Villarrica, 1921), Surgente (poemas, Asunción, 1922), El Crimen de Quintanilla (tragedia en 3 actos, Asunción, 1922), La Conquista (drama en cuatro actos, Asunción, 1930).

Muchas de sus poesías llevan música del maestro José Asunción Flores y varias, del músico caazapeño Ampelio Villalba, al igual que su maestro el creador del Pájaro Campana, el maestro oriudo de Caazapá, don Carlos Talavera. Al decir del poeta Vicente Lamas, «su mejor poema fue su vida».

Casado con su inseparable compañera Dalmacia, falleció el 8 de mayo de 1933, víctima de lepra, antes de cumplir cuarenta años. Sus restos fueron trasladados desde su ciudad natal a una céntrica plaza asuncena que lleva el nombre de Manuel Ortiz Guerrero y José Asunción Flores.

Obras[editar]

Volcado decididamente al modernismo, siguen a Loca otros poemas que, sin embargo, resumen un inexcusable sabor romántico: Raída poty, Guarán-i, La sortija, Diana de gloria.

Escribió indistintamente en español y en guaraní, si bien en esta última lengua logró resultados admirables, sobre todo en los poemas que sirven de texto a las guaranias más importantes de José Asunción Flores: Panambí verá, Nde rendape aju,Kerasy y Paraguaype. En su libro La poesía paraguaya - Historia de una incógnita, el crítico e intelectual brasileño Walter Wey escribió:

Ortiz Guerrero personificó el heroísmo de ser intelectual en un Paraguay sin editores, todavía, el de tener que vivir exclusivamente del arte, ya que no sabía hacer otra cosa que poetizar y tocar la guitarra. Fue el poeta y el tipógrafo de sus poesías. Las imprimía en la pequeña y tosca máquina tipográfica de su propiedad y vendía los folletos de puerta en puerta. Consiguió conmover al pueblo y lo obligó a volverse sentimentalmente hacia el pobre leproso, que ya al fin de su vida, recibía los últimos amigos en el rincón más oscuro del miserable cuarto, colocando las siglas estratégicamente distantes de la cama, para que ellos no viesen la carne pecadora que ya tiene las señales profundas de la vida lo que realzaba, entre tanto, aún más, los hermosos ojos de color esperanza. Las huellas de esta lucha con la vida y por la vida quedaron en algunos de sus versos y en la prosa de los anuncios dolientes que ponía en los folletos intitulados Cantimplora, que atestiguan el doloroso destino del poeta de guaranítico aliento para cantar e implorar que le comprasen los libros...

Su producción literaria -valorada unánimemente como la más popular en la historia de las letras paraguayas, aunque algunos críticos le restan mayor valor y trascendencia estéticos- data de la década de 1920 en la cual publicó poemarios como Surgente, Pepitas y Nubes del este y obras teatrales como Eireté, La conquista y El crimen de Tintalila. Póstumamente aparecieron sus Obras completas - sin incluir trabajos inéditos- en 1952, y Arenillas de mi tierra, en 1969. También escribió, además de las ya citadas letras en guaraní para las guaranias de su compañero y amigo José Asunción Flores, otras, en español, tales como India y Buenos Aires, salud.

Referencias[editar]

  • Diccionario Biográfico Forjadores del Paraguay, Primera edición enero de 2000. Distribuidora Quevedo de Ediciones. Buenos Aires, Argentina.

Enlaces externos[editar]