Hermila Galindo

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Hermila Galindo
Hermila Galindo.tiff
Información personal
Nombre de nacimiento María Hermila Acosta
Nacimiento 2 de junio de 1886
[[Archivo:{{{bandera alias-1880}}}|20x20px|border|link=|Bandera de México]] San Fernando, Durango, México
Fallecimiento 20 de agosto de 1954 (68 años)
Bandera de México Ciudad de México, México
Nacionalidad mexicana
Información profesional
Ocupación escritora feminista

Hermila Galindo Acosta, más conocida como Hermila Galindo de Topete (Ciudad Lerdo, Durango, México, 2 de junio de 1886[1]​-Ciudad de México, 18 de agosto de 1954), fue una maestra, revolucionaria, feminista y política mexicana.

Primeros años[editar]

Fue bautizada como hija natural. En el acta, aparece registrada como María Hermila Acosta.[2]​ Se dice que la madre de Hermila Acosta falleció durante sus primeros días de nacida. Es probable que, debido a su orfandad, su padre, Rosario Galindo, la haya recogido y le haya dado su apellido y la haya dejado al cuidado de su hermana soltera, Ángela Galindo. Al quedar huérfana de padre en 1902, Hermila comenzó a trabajar como profesora de taquigrafía en diversas escuelas de Torreón, Coahuila. En 1909, cuando tenía 23 años, Hermila comenzó a simpatizar con el reyismo y posteriormente, con el maderismo y su postura antirreeleccionista. Es probable que su primer acercamiento a estas corrientes haya sido como taquígrafa del abogado antiporfirista Francisco Martínez Ortiz, dirigente del semanario 'El Nuevo Mundo. En 1911, se trasladó a vivir a la Ciudad de México, en donde fue secretaria del general Eduardo Hay. Tras el derrocamiento de Francisco I. Madero, ocurrido en la Decena Trágica, Hermila se quedó sin un trabajo permanente; impartía cursos de taquigrafía en la escuela Miguel Lerdo de Tejada, de la Ciudad de México. Es probable que durante ese tiempo mantuviera contacto o perteneciera a clubes revolucionarios, porque en 1914 fue elegida por el club Abraham González para que formara parte del comité de bienvenida al Ejército Constitucionalista. De esta forma, conoció a Venustiano Carranza, quien la invitó a colaborar como su secretaria particular. A partir de entonces, trabajó y promovió la política carrancista.[3]

En 1915, fundó y dirigió el semanario literario y político Mujer Moderna. A través de esta publicación, promovió la educación laica, la educación sexual, así como la igualdad de la mujer y los hombres. En 1916, envió una ponencia al Primer Congreso Feminista de Yucatán, "La mujer en el porvenir", que causó revuelo entre las mismas feministas. En ella, expuso sus ideas sobre el feminismo: explicaba la necesidad de igualdad entre mujeres y hombres, incluyendo sus derechos sexuales y políticos. Solicitó la necesidad de implementar un plan de educación sexual, y señaló a la religión como la principal responsable de la ignorancia de la población al respecto de este tema, por tratarlo como un tabú.[4]​ Impartió conferencias sobre feminismo en diversos lugares del país, en los que fundaba clubes feministas: Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán.[5]​ Viajó a La Habana para dar a conocer la postura política de Venustiano Carranza y para protestar en contra de la política intervencionista de Estados Unidos en México. Fue autora del libro La doctrina Carranza y el acercamiento indolatino.[6]

A fines de 1916, Hermila, secretaria particular de Venustiano Carranza, envió al constituyente un escrito en el que solicitó los derechos políticos para las mujeres, argumentando lo siguiente:

"Es de estricta justicia que la mujer tenga el voto en las elecciones de las autoridades, porque si ella tiene obligaciones con el grupo social, razonable es, que no carezca de derechos. Las leyes se aplican por igual a hombres y mujeres: la mujer paga contribuciones, la mujer, especialmente la independiente, ayuda a los gastos de la comunidad, obedece las disposiciones gubernativas y, por si acaso delinque, sufre las mismas penas que el hombre culpado. Así pues, para las obligaciones, la ley la considera igual que al hombre, solamente al tratarse de prerrogativas, la desconoce y no le concede ninguna de las que goza el varón."

Defendió la igualdad de la mujer y su derecho a voto, promoviendo la inclusión de éste en los artículos 34.° y 35.° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917. Sin embargo, el Congreso Constituyente decidió no incluir el voto femenino en la nueva carta magna, bajo el argumento siguiente:[7]

El hecho de que algunas mujeres excepcionalmente tengan las condiciones necesarias para ejercer satisfactoriamente los derechos políticos no funda la conclusión de que éstos deben concederse a las mujeres como clase [...] la actividad de la mujer no ha salido del círculo del hogar doméstico, ni sus intereses se han desvinculado de los de los miembros masculinos de la familia; no ha llegado entre nosotros a romperse la unidad de la familia, como llega a suceder con el avance de la civilización; las mujeres no sienten pues, la necesidad de participar en los asuntos públicos, como lo demuestra la falta de todo movimiento colectivo en ese sentido.

En 1918, desafió la ley electoral,[8]​ y se presentó como candidata al Congreso de la Unión por el 5.° distrito electoral de la capital.[7]​ A pesar de que obtuvo la mayoría de votos, el resultado fue rechazado por el Colegio Electoral. Durante las décadas de 1920 y 1930, continuó participando en la política. Finalmente, en 1952, se convirtió en la primera mujer congresista federal de México. En 1953, vio realizado su sueño, cuando el Congreso y el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines aprobaron la reforma al artículo 34.° constitucional:

Son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años de edad, siendo casados, o 21, si no lo son, y tener un modo honesto de vivir.

La modificación al artículo fue dada a conocer a través del Diario Oficial de la Federación el 17 de octubre de 1953. El voto de las mujeres fue resultado de la tarea realizada no sólo por Hermila Galindo, sino de Elvia Carrillo Puerto, Adelina Zendejas, Adela Formoso de Obregón Santacilia, María Lavalle Urbina y Amalia González Caballero de Castillo Ledón, entre otras.

Fallecimiento[editar]

Hermila Galindo murió en la Ciudad de México el 18 de agosto de 1954, víctima de un infarto agudo de miocardio.[cita requerida]

Referencias[editar]

  1. Acta de bautizo de María Hermila Acosta en el libro de Bautismos núm. 6, folio 329 del Archivo Parroquial de Cd. Lerdo, Durango. El bautizo fue el 16 de agosto de 1886 y ahí se menciona que nació el 2 de junio de ese mismo año.
  2. Orellana, Laura. Fricciones y divergencias en el Primer Congreso Feminista de Yucatán (1916). Análisis de la recepción de la ponencia de Hermila Galindo, "La mujer en el porvenir", en el Congreso. (en inglés). Consultado el 2 de junio de 2018. 
  3. Cervantes, Erika (4 de febrero de 2003). «Hermila Galindo de Topete, primera mujer congresista». Cimac noticias. Consultado el 18 de julio de 2012. 
  4. Rocha, 1990; 67
  5. Cruz Jaimes, Guadalupe (24 de enero de 2007). «Primera candidata a diputada: Hermila Galindo, una feminista en la Constituyente de 1917». Cimac noticias. Consultado el 18 de julio de 2012. 
  6. García, 1996; 571
  7. a b Rocha, 1990; 65
  8. Nash, Mary (2004-2012). Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos. Alianza Editorial. ISBN 9788420642055. 

Bibliografía[editar]



Enlaces externos[editar]