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Hermanos de Jesús

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Los hermanos de Jesús de Nazaret (Griego: ἀδελφοὶ, translit. adelphoi, lit. 'hermanos') son mencionados en algunos pasajes del Nuevo Testamento, y, especialmente, en los evangelios canónicos —en concreto, dos veces en el Evangelio de Mateo, dos en el Evangelio de Marcos, una en el Evangelio de Lucas y dos en el Evangelio de Juan—. Dado que la existencia de hermanos carnales de Jesús de Nazaret entra en contradicción con el dogma de la virginidad perpetua de María, que mantienen algunas confesiones cristianas, existe un debate entre filólogos e investigadores bíblicos de diferentes confesiones cristianas sobre cómo deben ser interpretados los textos que hacen referencia a los hermanos de Jesús. El debate está muy condicionado por las diferentes creencias religiosas de los participantes.

Desde el punto de vista filológico, no hay razón alguna para suponer que Jesús no tuvo hermanos.[1]​ No puede, sin embargo, excluirse completamente la posibilidad de que se trate de medios hermanos hijos de José de un matrimonio anterior, o de primos. La Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa mantienen la doctrina de la perpetua virginidad de María; los primeros líderes protestantes, incluido el fundador de la Iglesia luterana, Martín Lutero,[2]​ y el teólogo reformado Ulrico Zuinglio,[3]​ también sostuvieron esto, de la misma manera John Wesley,[4]​ uno de los fundadores del metodismo. Juan Calvino también creía que era posible que María permaneciera virgen, pero creía que la evidencia bíblica no era concluyente.[5]​ Los católicos, la mayoría de los anglicanos, luteranos, metodistas y reformados, siguiendo a Jerónimo, concluyen que los adelphoi eran primos de Jesús, hijos de la hermana de María, que a veces se identifica como María de Cleofás, mientras que los ortodoxos orientales, siguiendo a Eusebio y Epifanio, argumentan que fueron hijos de José de un matrimonio anterior. [6][7]​ El resto de las demás denominaciones protestantes no creen en la perpetua virginidad de María sosteniendo que los adelphoi eran hijos de José y María.

Menciones en el Nuevo Testamento[editar]

En ciertos pasajes del Nuevo Testamento se habla de forma explícita de hermanos (en griego αδελφοί) de Jesús. A continuación se hace mención de estos pasajes con sus respectivas referencias bíblicas:

Evangelios sinópticos[editar]

Los evangelios sinópticos contienen dos pasajes que mencionan a hermanos de Jesús:

  • En Marcos se dice lo siguiente:
Καὶ ἔρχονται ἡ μήτηρ αὐτοῦ καὶ οἱ ἀδελφοὶ αὐτοῦ καὶ ἔξω στήκοντες ἀπέστειλαν πρὸς αὐτὸν καλοῦντες αὐτόν. καὶ ἐκάθητο περὶ αὐτὸν ὄχλος, καὶ λέγουσιν αὐτῷ. Ἰδοὺ ἡ μήτηρ σου καὶ οἱ ἀδελφοί σου ἔξω ζητοῦσίν σε. καὶ ἀποκριθεὶς αὐτοῖς λέγει Τίς ἐστιν ἡ μήτηρ μου καὶ οἱ ἀδελφοί; καὶ περιβλεψάμενος τοὺς περὶ αὐτὸν κύκλῳ καθημένους λέγει Ἴδε ἡ μήτηρ μου καὶ οἱ ἀδελφοί μου: ὃς ἂν ποιήσῃ τὸ θέλημα τοῦ θεοῦ, οὗτος ἀδελφός μου καὶ ἀδελφὴ καὶ μήτηρ ἐστίν.
Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo. Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: «Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan». Él les respondió diciendo: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?» Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «Aquí están mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre».

El pasaje aparece en los tres evangelios sinópticos: es recogido también en Mateo y en Lucas.

  • En Marcos, cuando Jesús se encuentra en Nazaret, la muchedumbre se maravilla al oírle predicar en la sinagoga, ya que se trata de su antiguo convecino, y se preguntan:
Οὐχ οὗτός ἐστιν ὁ τέκτων, ὁ υἱὸς τῆς Μαρίας καὶ ἀδελφὸς Ἰακώβου καὶ Ἰωσῆτος καὶ Ἰούδα καὶ Σίμωνος; καὶ οὐκ εἰσὶν αἱ ἀδελφαὶ αὐτοῦ ὧδε πρὸς ἡμᾶς; καὶ ἐσκανδαλίζοντο ἐν αὐτῷ.
«¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas?» Y se escandalizaban de él.

El mismo pasaje aparece también en Mateo donde se mencionan los mismos nombres de los hermanos de Jesús. En cambio, en Lucas se omite la referencia a la madre y los hermanos de Jesús, quien es citado solo como «hijo de José».

Evangelio de Juan[editar]

En el Evangelio de Juan, mayoritariamente considerado más tardío que los sinópticos, hay también pasajes que hacen referencia a la existencia de hermanos de Jesús:

  • En Juan, se relata que Jesús fue de Caná a Cafarnaúm «con su madre, sus hermanos y sus discípulos».
  • En Juan, durante la fiesta de los tabernáculos, Jesús es increpado por sus hermanos:
Εἶπον οὖν πρὸς αὐτὸν οἱ ἀδελφοὶ αὐτοῦ Μετάβηθι ἐντεῦθεν καὶ ὕπαγε εἰς τὴν Ἰουδαίαν, ἵνα καὶ οἱ μαθηταί σου θεωρήσουσιν [σοῦ] τὰ ἔργα ἃ ποιεῖς: οὐδεὶς γάρ τι ἐν κρυπτῷ ποιεῖ καὶ ζητεῖ αὐτὸς ἐν παρρησίᾳ εἶναι: εἰ ταῦτα ποιεῖς, φανέρωσον σεαυτὸν τῷ κόσμῳ. οὐδὲ γὰρ οἱ ἀδελφοὶ αὐτοῦ ἐπίστευον εἰς αὐτόν. λέγει οὖν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς Ὁ καιρὸς ὁ ἐμὸς οὔπω πάρεστιν, ὁ δὲ καιρὸς ὁ ὑμέτερος πάντοτέ ἐστιν ἕτοιμος. οὐ δύναται ὁ κόσμος μισεῖν ὑμᾶς, ἐμὲ δὲ μισεῖ, ὅτι ἐγὼ μαρτυρῶ περὶ αὐτοῦ ὅτι τὰ ἔργα αὐτοῦ πονηρά ἐστιν. ὑμεῖς ἀνάβητε εἰς τὴν ἑορτήν: ἐγὼ οὔπω ἀναβαίνω εἰς τὴν ἑορτὴν ταύτην, ὅτι ὁ ἐμὸς καιρὸς οὔπω πεπλήρωται. ταῦτα δὲ εἰπὼν αὐτοῖς ἔμεινεν ἐν τῇ Γαλιλαίᾳ.
Y le dijeron sus hermanos: «Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo». Ni aun sus hermanos creían en él. Entonces Jesús les dijo: «Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está preparado. No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas. Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido». Y habiéndoles dicho esto se quedó en Galilea.

Otros libros del Nuevo Testamento[editar]

Los hermanos de Jesús son también mencionados, además de en los evangelios, en otros libros del Nuevo Testamento:

  • En los Hechos de los Apóstoles (Hechos) se dice que los apóstoles «perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos».

El problema semántico[editar]

El término en el griego del Nuevo Testamento[editar]

La etimología de la palabra griega para "hermano" (ἀδελφός adelphos) es "del mismo útero", a-delphys,[8]​ aunque en el uso del Nuevo Testamento, el significado cristiano y judío de "hermano" es más amplio y se aplica incluso a miembros de la misma comunidad religiosa.[9]​ En la Biblia, las palabras griegas adelphos y adelphe no estaban restringidas a su significado literal de "hermano" o "hermana", ni tampoco sus plurales.[10]

El término adelphos en sentido literal, se emplea para hacer referencia a un hermano consanguíneo, carnal —los dos progenitores en común— o medio hermano —un solo progenitor en común—. Por ejemplo, el término se utiliza para hacer referencia al parentesco que une a Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo (Marcos, Marcos y Marcos, y correspondientes); y también para la relación entre Antipas y Filipo, quienes, como se sabe por el historiador judío Flavio Josefo, eran ambos hijos de Herodes I el Grande, pero de diferentes madres (Marcos).

El término adelphos en sentido figurado, la palabra se utiliza para hacer referencia a relaciones personales que no son de parentesco: en este sentido, se identifica como hermanos a los seguidores de Jesús (Marcos), a los cristianos (1 Corintios; 1 Corintios) e incluso a todos los seres humanos (Hebreos).[11]

Desde una fecha temprana, hubo diversas discusiones para interpretar si el término griego adelphos —aplicado en estas circunstancias a personas descritas como adelphoi (hermanos) de Jesús — significaba que eran hermanos completos, medio hermanos, hermanastros o primos. Para apoyar su punto de vista, el escritor cristiano del siglo IV, Helvidio, citó a Tertuliano y afirmó que los adelphoi eran hijos de María y José nacidos después de Jesús;[12][13]​ Sin embargo, Jerónimo refutó que Tertuliano “no pertenecía a la Iglesia” y argumentó que los adelphoi eran primos de Jesús.[14]

El término adelphos (hermano en general) es distinto de anepsios (primo, sobrino, sobrina).[15][16]​ En sus escritos cristianos del siglo II, Hegesipo diferenciaba entre los que eran anepsioi o adelphoi de Jesús.[17]​ Sin embargo, se ha argumentado que la palabra 'hermano' (adelphos) sí se usa para designar relaciones de parentesco más amplias en el caso de María de Nazaret y María de Cleofás, ya que a pesar de que ambas serían designadas como hermanas en Juan 19:25, en la cultura hebrea un matrimonio no colocaría el mismo nombre a dos de sus hijas carnales; y dado que Hegesipo escribió que José de Nazaret y Cleofás eran hermanos (convirtiendo a ambas mujeres en cuñadas) aquí "hermana" se estaría usando en el sentido de 'cuñada'.[18]​ Además, el idioma nativo de Jesús y sus discípulos era el arameo (como en Mateo 27:46 ; Marcos 5:41 ),[19]​ que no podía distinguir entre un hermano o hermana de sangre y un primo. El arameo, como el hebreo bíblico , no contiene una palabra para "primo".[20]

En arameo y hebreo, que se inclinaban a usar circunloquios para indicar relaciones de sangre, las personas a las que se hacía referencia como "hermanos de Jesús" no siempre implicaban la misma madre biológica.[10]​ Esta percepción es afirmada por eruditos y teólogos, quienes observan que Jesús fue llamado " el hijo de María", en lugar de "un hijo de María" en su lugar de nacimiento (Marcos 6:3).[21]

El término en la biblia hebrea[editar]

En hebreo y arameo no existe una palabra con el significado preciso del español «primo», por lo cual el concepto se expresa recurriendo a circunloquios.

En el hebreo del Antiguo Testamento, la palabra אח ('ah, ‘hermano’) se utiliza en algunos pasajes en el sentido de «primo» o «sobrino». En el Génesis Abrám (Abraham) le dice a Lot: «somos hermanos» (Génesis), cuando en realidad se trataba de su sobrino.[22]​ Son, sin embargo, casos relativamente excepcionales, y en los que el contexto resuelve la posible ambigüedad. En concreto, solo hay un caso en la Biblia hebrea en que el término tenga el sentido de «primo»: se trata de 1 Crónicas: «Hijos de Majlí: Eleazar y Quis. Eleazar murió sin tener hijos; sólo tuvo hijas, a las que los hijos de Quis, sus hermanos, tomaron por mujeres»; aquí son primos los que se casan pero se les llama «hermanos». Cuando se realizó la traducción al griego del Antiguo Testamento, la llamada Biblia de los Setenta (siglos III-I a. C.) se tradujo el hebreo אח por el griego ἀδελφός (hermano). Por ese motivo, la palabra se utiliza, en esa ocasión al menos, con el significado de «primo» en el Antiguo Testamento.

En la época de Jesús, el hebreo no era una lengua hablada, sino solo religiosa y de cultura. La lengua más extendida era el arameo, otra lengua semítica: también en arameo, la palabra para «hermano» (aha) puede utilizarse con el sentido de «primo» o «sobrino».

Relación de los hermanos de Jesús con María[editar]

Hijos de José y María[editar]

Una de las primeras interpretaciones que se dio a las referencias a «hermanos de Jesús» los considera hijos del matrimonio formado por sus padres, José y María. Según esta interpretación, después del nacimiento de Jesús, concebido por obra del Espíritu Santo como se relata en Mateo y Lucas, ambos esposos habrían mantenido relaciones conyugales y tenido varios hijos. Jesús sería, entonces, el hermano mayor.

Esta posición fue defendida por Tertuliano en el siglo II, más adelante, en el siglo IV, esta misma idea fue defendida por otro teólogo, Helvidio, que fue refutado por Jerónimo de Estridón.

Esta posición es en la actualidad la dominante entre la mayoría de los cristianos protestantes, aunque solo desde el desarrollo de la teología liberal —Lutero y otros muchos de los iniciadores de la Reforma fueron defensores del dogma de la virginidad perpetua de María—.

De acuerdo con J.P. Meier desde un punto de vista estrictamente filológico, no existe razón alguna para pensar que los hermanos y hermanas de Jesús no lo sean en el sentido convencional de la palabra, es decir, hijos biológicos de José y de María, y hermanos carnales de Jesús de Nazaret.[23][31]

Hijos de un matrimonio anterior de José[editar]

Para defender el dogma de la virginidad de María, madre de Jesús, antes y después del parto,[32]​ surgió desde fecha relativamente temprana en los autores cristianos la idea de que los «hermanos de Jesús» mencionados en el Nuevo Testamento eran en realidad hijos de un matrimonio anterior de José de Nazaret. Eran, por tanto, hijos biológicos de José, pero no de María, quien habría permanecido virgen hasta su muerte. Desde el punto de vista cristiano, ya que Jesús no fue en realidad hijo biológico de José, sino solo de María, estos hermanos lo habrían sido solo desde el punto de vista legal, como hijos de José, pero no tendrían ningún vínculo de parentesco real con Jesús. Epifanio de Salamis en su obra Panarion menciona que José fue padre de Santiago y de sus tres hermanos (José, Simeón, Judá) y dos hermanas (una Salomé y una María)[33]​ o (una Salomé y una Ana)[34]​ con Santiago siendo el hermano mayor. Santiago y sus hermanos no eran hijos de María, sino hijos de José de un matrimonio anterior. Después de la muerte de la primera esposa de José, muchos años después, cuando tenía ochenta años, "tomó a María (madre de Jesús)". Según Epifanio, las Escrituras los llaman "hermanos del Señor" para confundir a sus oponentes.[35][36]

La idea, sin embargo, es bastante más antigua. Se remonta al menos al siglo II. Está presente ya en un evangelio apócrifo conocido como Protoevangelio de Santiago, en el que se defiende la virginidad de María, antes y después del parto y afirma que José era viudo, con hijos, en el momento en que María le fue confiada a su cuidado.[37]​ También se encuentra en otros evangelios apócrifos del siglo II, como el Evangelio de la infancia de Tomás. Orígenes menciona un Evangelio de Pedro (no está claro si se trata del mismo Evangelio de Pedro del que han llegado hasta nosotros algunos fragmentos), según el cual «los hermanos de Jesús serían los hijos de José, nacidos de una primera mujer que él habría tenido antes de María».[38]

El libro apócrifo La Historia de José el Carpintero, escrito en el siglo V y enmarcado como una biografía de José dictada por Jesús, describe cómo José tuvo una esposa antes de María con la que tuvo seis vástagos, cuatro hijos y dos hijas. Los nombres de los hijos eran Judas, Justo, Santiago y Simón, y los de las hijas eran Asia y Lidia. Según ese relato, los llamados hermanos de Jesús serían hijos de José de un matrimonio anterior.[39]

La Enciclopedia Católica, citando los textos contenidos en los libros apócrifos, escribe que José tuvo seis hijos (2 mujeres y 4 hombres) con un matrimonio anterior a María, quien al quedar viudo desposaría a María:

Cuando contaba con cuarenta años de edad, José desposó a una mujer llamada Melcha o Escha para algunos, Salomé para otros, con quien convivió cuarenta y nueve años y con quien tuvo seis chicos, dos hijas y cuatro hijos, el menor de los cuales fue Santiago (el Menor, llamado “el hermano del Señor”). Un año después de la muerte de su esposa, cuando los sacerdotes anunciaron por toda la Judea que ellos deseaban encontrar en la tribu de Judá algún hombre respetable para desposar a María, de entonces doce a catorce años de edad, José, quien ya tenía en dicho momento noventa años, fue a Jerusalén entre los candidatos, un milagro manifestó la elección de José realizada por Dios, y dos años después la Anunciación tuvo lugar.[40]

El Evangelio del pseudo-Mateo, que probablemente fue escrito en el siglo VII, establece que los hermanos de Jesús fueron hijos de un matrimonio anterior de José.

José comenzó a hablar con timidez, diciendo: Soy un hombre viejo, y tengo hijos; ¿Por qué me entregan esta jovencita, que es más joven que mis nietos? (...) Y en cierto día, José llamó a su hijo primogénito, Santiago, y lo envió al huerto a recoger verduras (...) Y José, que había venido a una fiesta con sus hijos, Santiago, José, Judas, y Simeón y sus dos hijas, también asistía Jesús, con María, su madre, junto con su hermana María de Cleofás.[41]

Esta es la posición tradicional en las iglesias orientales, y especialmente en la Iglesia ortodoxa. Desde el punto de vista filológico, es una interpretación posible, ya que, ciertamente, el término griego para «hermano» podía significar también «medio hermano», es decir, persona que, con respecto a la otra, tiene solo un progenitor común. En Marcos, y correspondientes, se usa el término para hacer referencia a dos medio hermanos, Antipas y Filipo, que solo tenían un progenitor en común, el rey Herodes I el Grande.

Primos[editar]

La interpretación de que los hermanos de Jesús citados en el Nuevo Testamento son en realidad sus primos es bastante tardía. Su principal defensor fue, ya en el siglo IV, San Jerónimo, en su obra Adversus Helvidium (Contra Helvidio),[42]​ que tiene una intención apologética: se trata de refutar la opinión de un autor llamado Helvidio, quien citando a Tertuliano, afirma que los hermanos de Jesús eran hijos biológicos de José y de María. Jerónimo responde que Tertuliano "no pertenece a la Iglesia". Junto con Helvidio, esta enseñanza fue rechazada por Tertuliano y Joviniano, pero defendida por Ambrosio de Milán y Agustín de Hipona.[43]​ Jerónimo centra su argumentación en el uso que del término adelphós se hace en la primera traducción al griego de la Septuaginta, aduciendo varios ejemplos en que el término adelphós se utiliza para designar relaciones entre tío y sobrino (Abraham y Lot; Jacob y Labán en Génesis), o entre primos (1 Crónicas). Este último es el único caso, en toda la Biblia, en que el término se utiliza, fuera de toda duda, para expresar una relación entre primos.[44]​ Está claro, en cualquier caso, que no es usual, aunque tampoco, ausente el empleo de la palabra adelphós con el significado de primo en la traducción griega del Antiguo Testamento,[45]​ por lo que esta interpretación, común hasta hoy en medios católicos,[46]​ resulta improbable para algunos estudiosos contemporáneos, entre los que se encuentra John P. Meier.[47][48][49][50]

Jerónimo también argumentó que estos adelphós eran hijos de la hermana de María, María de Cleofás.[12][51]​ El Diccionario Oxford de la Iglesia Cristiana menciona que un erudito moderno, a quien no identifica, ha propuesto que estos adelphós eran hijos de Cleofás (el hermano de José según Hegesipo) y de María, la esposa de Cleofás (no necesariamente refiriéndose a la hermana de la madre de Jesús).[12]

Según un fragmento atribuido a la obra Exposición de los Dichos del Señor del Padre Apostólico Papías de Hierápolis, quien vivió alrededor del año 70-163 d.C., "María la esposa de Cleofás o Alfeo" sería la madre de Santiago el Justo, Simón, Judas (identificado como Judas el Apóstol) y José.[52]​ El teólogo anglicano J.B. Lightfoot descartaría la evidencia de Papías como espuria, ya que la cita pertenecía en realidad a su homónimo Papías de Lombardía, procedente de su Elementarium Doctrinae Rudimentum, del siglo XI.[53]

Esta es la posición históricamente predominante en la tradición católica y cuenta con algunos defensores en la actualidad, entre los que se cuentan los especialistas que integran la Escuela bíblica y arqueológica francesa de Jerusalén.[54]

Ausencia de los hermanos de Jesús[editar]

Hay algunos eventos en las Escrituras donde no se muestran los hermanos o hermanas de Jesús, por ejemplo, cuando Jesús se perdió en el templo y durante su crucifixión. Esto se argumenta para apoyar la opinión de que los "hermanos" de Jesús no son hermanos de sangre, aunque algunos lo rechazan.[cita requerida]

Lucas 2: 41–51 informa de la visita de María, José y Jesús al templo de Jerusalén cuando Jesús tenía 12 años, pero no menciona a ningún hermano. Robert Eisenman cree que Lucas trató de minimizar la importancia de la familia de Jesús por cualquier medio posible, eliminando a Santiago y los hermanos de Jesús del registro del Evangelio.[55]​ Karl Keating argumenta que María y José se apresuraron sin dudarlo a regresar directamente a Jerusalén cuando se dieron cuenta de que Jesús estaba perdido, lo que seguramente habrían pensado dos veces antes de hacerlo si hubiera otros niños (hermanos de Jesús) que cuidar.[56]

El Evangelio de Juan registra los dichos de Jesús en la cruz, es decir, el par de mandatos "Mujer, ahí tienes a tu hijo". y "¡Ahí tienes a tu madre!" (Juan 19: 26-27), luego dice "y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa". Desde la época de los Padres de la Iglesia, esta afirmación se ha utilizado para razonar que después de la muerte de Jesús no hubo otros hijos biológicos que cuidaran de María, y que tuvo que ser confiada al discípulo Juan.[57][58][59]​ Constantine Zalalas argumenta que habría sido contra la costumbre judía que Jesús entregara a su madre al cuidado del discípulo si María tuviese otros hijos vivos, porque el hijo mayor siempre asume la responsabilidad de su madre.[60]​ Karl Keating dice: "Es difícil imaginar por qué Jesús hubiera desatendido los lazos familiares y hubiera hecho esta provisión para su Madre si estos cuatro [Santiago, José, Simón, Judas] fueran también sus hijos".[56]​ El papa Juan Pablo II también dice el mandato "¡He ahí a tu hijo!" fue la encomienda del discípulo a María para llenar el vacío maternal dejado por la muerte de su único hijo en la cruz.[61]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Una visión de conjunto sobre el estado de la cuestión puede verse en Meier, Un judío marginal, pp. 326-341 (ver bibliografía). John P. Meier es sacerdote católico y uno de los principales investigadores actuales sobre el Jesús histórico. En su obra prescinde de presupuestos teológicos para atenerse a criterios exclusivamente filológicos e históricos.
  2. Martin Luther on Mary's Perpetual Virginity, archivado desde el original el 21 de diciembre de 2008, consultado el 18 de junio de 2018 .
  3. Zwingli, Ulrich (1905), «Eini Predigt von der ewig reinen Magd Maria», en Egli, Emil; Finsler, Georg; Zwingli-Verein, Georg, eds., Huldreich Zwinglis sämtliche Werke (en alemán) 1, Zürich: C. A. Schwetschke & Sohn, p. 385, consultado el 1 de julio de 2008, «I firmly believe that [Mary], according to the words of the gospel as a pure Virgin brought forth for us the Son of God and in childbirth and after childbirth forever remained a pure, intact Virgin» .
  4. Wesley, John; Benson, Joseph (1812), The Works of the Rev. John Wesley, p. 112, «I believe that He was made man, joining the human nature with the divine in one person; being conceived by the singular operation of the Holy Ghost, and born of the blessed Virgin Mary, who, as well after as before she brought Him forth, continued a pure and unspotted virgin» ..
  5. Calvin, John (2009). Commentary on Matthew, Mark, Luke – Volume 2. Grand Rapids, MI: Christian Classics Ethereal Library. asin: B002C1BMTI. 
  6. La veneración de la Theotokos según la Biblia ( Archimandrita Cleopa Ilía )
  7. Bauckham, Richard: Jude and the Relatives of Jesus in the Early Church, Londres, 1990. ISBN 0-567-08297-0; p. 19. Acerca de la identidad de Richard Bauckham, véase la entrada a él relativa en Theopedia.
  8. Segal, Charles (1999), Tragedy and civilization: an interpretation of Sophocles, p. 184, «word for ‘brother,’ adelphos, from a- (‘same,’ equivalent to homo-) and delphys (‘womb,’ equivalent to splanchna).» .
  9. «Matthew». Bible hub. 12:50. «For whoever does the will of my Father in heaven is my brother and sister and mother.» 
  10. a b Bethel (1907)
  11. Un comentario más extenso sobre el uso figurado de la expresión en el Nuevo Testamento puede verse en Meier, op. cit., p. 337.
  12. a b c Cross, FL, ed. (2005), «Brethren of the Lord», The Oxford Dictionary of the Christian Church, New York: Oxford University Press ..
  13. Lawler, T. C.; Burghardt, Walter J., eds. (1951), Tertullian, Treatises on marriage and remarriage, p. 160 .
  14. Jerome (c. 383), «The Perpetual Virginity of Blessed Mary – Against Helvidius», en Schaff, Philip; Wace, Henry; Knight, Kevin, eds., Nicene and Post-Nicene Fathers, Second Series 6, transl. by W.H. Fremantle, G. Lewis and W.G. Martley, Buffalo, NY: New Advent  Parámetro desconocido |orig-year= ignorado (ayuda).
  15. M. Miller (1953), «Greek Kinship Terminology», The Journal of Hellenic Studies 73: 46-52, JSTOR 628235, doi:10.2307/628235 .
  16. 431. anepsios, Bible Hub .
  17. Shanks, Hershel; Witherington III, Ben, The Brother of Jesus – The Dramatic Story & Meaning of the First Archaeological Link to Jesus & His Family, pp. 94-95, consultado el 4 August 2014, «De hecho, había una palabra para primo en griego, "anepsios", y nunca se usa para hablar de Santiago o de los otros hermanos de Jesús. Es interesante cómo el escritor cristiano del siglo II Hegesipo distingue [página 95] entre los que eran primos de Jesús ( anepsioi ), y Santiago y Judas, que son llamados hermanos de Jesús (citado en el historiador del siglo IV Eusebio, Hist. Eccl. 4.22.4; ver 2.23.4, 3.20.1).» .
  18. https://www.researchgate.net/publication/331568813_Semper_Virgo_A_Biblical_Review_of_a_Debated_Dogma
  19. Myers, Allen C., ed. (1987). «Aramaic». The Eerdmans Bible Dictionary. Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans. p. 72. ISBN 978-0-8028-2402-8. 
  20. Saward, John (2002), Cradle of Redeeming Love: the Theology of the Christmas Mystery, San Francisco: Ignatius Press, p. 18, ISBN 978-0-89870-886-8 .
  21. Camerlynck, Achille (1910), «St. James the Less», The Catholic Encyclopedia 8, New York: New Advent  Parámetro desconocido |orig-year= ignorado (ayuda).
  22. Génesis y Génesis
  23. A este respecto, veánse la "Conclusión" de J.P. Meier (Meier, op. cit., pp. 340-341).
  24. Colosenses
  25. Lucas.
  26. Meier, op. cit., p. 338.
  27. "No obstante, si -prescindiendo de la fe y de la doctrinas posterior de la Iglesia- pedimos al historiador o exegeta un juicio sobre el NT y los textos patrísticos que hemos examinado, vistos únicamente como fuentes históricas, la opinión más probable es que los hermanos y hermanas de Jesús lo eran verdaderamente" (Meier, p. 340).
  28. "Por eso, la opinión más plausible desde un punto de vista puramente filológico e histórico es que los hermanos y hermanas de Jesús eran realmente tales" (Meier, p. 341).
  29. Una completa visión de conjunto sobre las diferentes visiones cristianas del problema puede encontrarse en Puig, Jesús: Una biografía, pp. 164-175 (ver bibliografía).
  30. Como señala J.P. Meier, ningún teólogo ha sugerido nunca que Santiago y Juan, llamados "hermanos" en varias ocasiones en el Nuevo Testamento, no lo fuesen realmente (Meier, op. cit., p. 336).
  31. Meier menciona los principales argumentos en favor de esta postura:
    • 1. Las referencias a los hermanos de Jesús aparecen en múltiples fuentes cristianas. Los pasajes sinópticos tienen su origen, según la extendida teoría de las dos fuentes, en el Evangelio de Marcos, pero hay referencias también en las cartas de Pablo de Tarso, el Evangelio de Juan, e incluso, independientemente de Marcos, en los escritos de autor del Evangelio de Lucas —si se interpreta como una verdadera alusión a los hermanos de Jesús el pasaje de Hechos—, e incluso en una fuente no cristiana, el historiador judío Flavio Josefo. Ninguno de estos autores introduce ninguna precisión sobre la naturaleza de la relación entre estos personajes y Jesús que pueda hacer suponer que no se trata de verdaderos hermanos.
    • 2. En varios de los pasajes, los hermanos de Jesús son mencionados en relación con su madre, María. La expresión perdería su sentido si se interpretase como «primos» o «parientes».
    • 3. El uso habitual de los autores del Nuevo Testamento, de los autores cristianos primitivos y de Flavio Josefo diferencia claramente entre «hermanos» y otras relaciones de parentesco. Otros términos para expresar relaciones de parentesco fueron usados por Pablo (ανεψιός, anepsiós, ‘primo’)[24]​ y Lucas (συγγεννής, syngenês, ‘pariente’).[25]​ En el siglo II, Hegesipo distinguía entre un hermano, un tío y un primo de Jesús.[26]​ El historiador judío Flavio Josefo, que se refiere a Santiago, «hermano de Jesús», utiliza también estos términos para hacer referencia a otras relaciones de parentesco.
    • 4. Los relatos de la concepción de Jesús en Mateo y Lucas son considerados generalmente tardíos y menos fiables históricamente que la tradición que procede de Marcos. Según la crítica actual, tienen fundamentalmente un carácter teológico, y parecen coexistir con otra tradición más antigua según la cual Jesús era hijo de José. Por otro lado, hacen referencia a una intervención divina de carácter sobrenatural, que resulta históricamente poco creíble.
    • Según J.P. Meier la interpretación considerada más plausible desde el punto de vista filológico e histórico,[27][28]​ es decir, que los hermanos de Jesús citados en el Nuevo Testamento son hijos de José y de María y, por lo tanto, hermanos carnales, biológicos, de Jesús, resulta inaceptable para la mayoría de los cristianos. Por una parte, los cristianos no aceptan que Jesús fuese hijo biológico de José, ya que atribuyen su concepción a la obra del Espíritu Santo, según los relatos de Mateo y Lucas. Por otro, desde el siglo II la corriente mayoritaria de la tradición cristiana afirma la virginidad perpetua de la madre de Jesús, en la actualidad dogma de fe para varias confesiones cristianas, incluyendo a católicos y ortodoxos. Por ese motivo han surgido interpretaciones alternativas de los textos evangélicos.[29]
    • Para J. P. Meier, la única razón de estas interpretaciones es hacer compatibles las alusiones a los hermanos de Jesús con las creencias cristianas.[30]
  32. "Bien puede tratarse de una solución elaborada a posteriori para apoyar la emergente idea de la virginidad perpetua de María, que no llegó a ser doctrina común hasta la segunda mitad del siglo IV" (Meier, p. 333).
  33. Cyprus), Saint Epiphanius (Bishop of Constantia in; texts), Frank Williams (Specialist in early Christian; Holl, Karl (2013). The Panarion of Epiphanius of Salamis: De fide. Books II and III (en inglés). Leiden [u.a.]: BRILL. p. 622. ISBN 9004228411. 
  34. College, St. Epiphanius of Cyprus ; translated by Young Richard Kim, Calvin (2014). Ancoratus 60:1. Washington, D.C.: Catholic University of America Press. p. 144. ISBN 978-0-8132-2591-3. Consultado el 22 de septiembre de 2015. 
  35. Williams, translated by Frank (1994). The Panarion of Epiphanius of Salamis : Books II and III (Sects 47-80, De Fide) in Sect 78:9:6. Leiden: E.J. Brill. p. 607. ISBN 9789004098985. Consultado el 18 de septiembre de 2015. 
  36. Williams, translated by Frank (2013). The Panarion of Epiphanius of Salamis. (Second, revised edición). Leiden [u.a.]: Brill. p. 36. ISBN 9789004228412. Consultado el 18 de septiembre de 2015. 
  37. Protoevangelio de Santiago. Consultado el 18 de junio de 2018. 
  38. Comentario al Evangelio de Mateo (Libro X), Capítulo 17. newadvent.org. 
  39. CHURCH FATHERS: The History of Joseph the Carpenter. Consultado el 8 de diciembre de 2016.  (Roberts, A.; Donaldson, J.; Coxe, A.C. (1886) From Ante-Nicene Fathers, Vol. 8. (Walker, A., trad.), Buffalo, Nueva York: Christian Literature Publishing Co.)
  40. Enciclopedia Católica: San José. 
  41. The Gospel of Pseudo-Matthew. Archivado desde el original el 5 de agosto de 2018. Consultado el 19 de junio de 2018. 
  42. Puede consultarse el texto en latín de Adversus Helvidium aquí.
  43. Garrett, James Leo (1996). Teología sistemática. Tomo I, Bíblica, Histórica, Evangélica. Estados Unidos: Eerdmans Publishing (editorial de origen). p. 627. ISBN 0-311-09140-7. Consultado el 28 de noviembre de 2015. 
  44. Puig, op. cit., p. 168; Meier, op. cit., p. 334.
  45. «No es cierto que adelphos se use regularmente en el AT griego con el significado de primo» (Meier, op. cit., p.334).
  46. «[...] a menudo se considera doctrina común en la Iglesia católica, esto es, que los hermanos y hermanas eran realmente primos y que no sólo María, sino también José, vivieron en estado de perpetua virginidad [...]» (Meier, op. cit., p.327).
  47. «La idea de que José se mantuvo perpetuamente casto [...] carece de base en la Escritura» (Meier, op. cit., p. 333).
  48. «Se pueden presentar varios argumentos filológicos en apoyo de la teoría de Jerónimo; pero un examen minucioso demuestra que no son tan concluyentes como podría parecer a primera vista» (Meier, op. cit., pp. 333-334).
  49. Although the Hieronymian view still has its advocates, it must be said to be the least probable. ( Bauckham: The Relatives of Jesus).
  50. «Ahora bien, si se hubiera querido precisar que los hermanos de Jesús eran, de hecho, sus primos tendríamos algún indicio de ello -por pequeño que fuera- en los textos del Nuevo Testamento o, al menos, en la tradición cristiana primitiva. [...] Hegesipo distingue claramente entre Santiago, el "hermano del Señor" y Simeón "el primo del Señor" [...] Por tanto, siguiendo a Hegesipo, autor del siglo II, difícilmente los hermanos del Señor pueden ser considerados sus primos». (Armand Puig: Jesús. Una biografía; pp. 168-169. Barcelona: Destino, 2005. ISBN 84-233-3752-9.
  51. Harrison, Everett F (1968), A Short Life of Christ, p. 58, «In opposition to Helvidius, Jerome (Hierony- mus, hence the name Hieronymian for his view) insisted that the brethren were kinsmen, specifically first cousins, being sons of Mary's sister, namely, that Mary who was the wife of Clopas» ..
  52. de Hierápolis, Papías. Fragmentos de Papías: Fragmento X. Consultado el 18 de junio de 2018. 
  53. Lightfoot, J.B. (1865). «The Brethren of the Lord». philologos.org. Archivado desde el original el 18 de junio de 2018. Consultado el 18 de junio de 2018. «The testimony of Papias is frequently quoted at the head of the patristic authorities, as favouring the view of Jerome. [...]. It is strange that able and intelligent critics should not have seen through a fabrication which is so manifestly spurious. [...] [T]he passage was written by a mediaeval namesake of the Bishop of Hierapolis, Papias [...] who lived in the 11th century.» 
  54. Escuela Bíblica de Jerusalén, ed. (1998). «Evangelio según San Mateo 12:46: comentario». Biblia de Jerusalén (edición española). Bilbao (España): Desclée de Brouwer. p. 1438. ISBN 978-84-330-1305-7.  Los «hermanos» (y las «hermanas») de Jesús se mencionan repetidas veces (Mateo 12:46; Mateo 13:55; Juan 7:3; Hechos 1:14; I Corintios 9:5; Gálatas 1:9). La palabra griega empleada (adelphós) significa en su sentido primero «hermano de sangre»; mas, al igual que la palabra hebrea o aramea correspondiente, puede significar también unas relaciones de parentesco más amplias (ver Génesis 13:8; 29:15; Levítico 10:4) y de modo especial a un primo hermano (I Crónicas 23:22). El griego tiene otro término para significar «primo» (anepsios), ver Colosenses 4:10 sobre el uso de este término en el Nuevo Testamento. Pero el Libro de Tobías muestra que se pueden emplear las dos palabras indistintamente refiriéndose a la misma persona; ver Tobías 7:2: «nuestro hermano Tobit» (adelphós o anepsios, según los manuscritos). A partir de los Padres de la Iglesia, la interpretación predominante ha visto en estos «hermanos» de Jesús a «primos», en consonancia con la creencia en la virginidad perpetua de María. Por lo demás, esto es coherente con Juan 19:26-27, que deja suponer que María estaba sola a la muerte de Jesús.
  55. Eisenman, Robert (2002), James, the Brother of Jesus, Watkins ..
  56. a b Keating, Karl (1988), Catholicism and Fundamentalism: The Attack on "Romanism" by "Bible Christians", Ignatius Press, p. 284, ISBN 978-0-89870-177-7 .
  57. Arthur B. Calkins, "Our Lady's Perpetual Virginity," in Mark Miravalle, ed. (2008), Mariology: A Guide for Priests, Deacons, Seminarians, and Consecrated Persons ISBN 978-1-57918-355-4 pp. 308–309
  58. Mark Miravalle, 1993, Introduction to Mary, Queenship Publishing ISBN 978-1-882972-06-7, pp. 62–63
  59. Fundamentals of Catholicism, Kenneth Baker 1983 ISBN 0-89870-019-1 pp. 334–35
  60. Zalalas, Constantine, Holy Theotokos: Apologetic Study ..
  61. L'Osservatore Romano, weekly ed. in English, 30 April 1997, p. 11 Article at EWTN

Bibliografía[editar]

  • BAUCKHAM, Richard (1996). The Relatives of Jesus. Themelios 21.2: 18-21.
  • MEIER, John P. (1997). Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico. Tomo I: Las raíces del problema y de la persona. Pamplona: Verbo Divino, (6.ª edición). ISBN 84-8169-203-4. (Primera edición en inglés de 1991). pp. 326-341.
  • PUIG, Armand (2005). Jesús. Una biografía. Barcelona: Destino. ISBN 84-233-3752-9. pp. 164-175.

Enlaces externos[editar]