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Fernando Lázaro Carreter

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Fernando Lázaro Carreter

Fernando Lázaro Carreter en la ceremonia de entrega del Premio Blanquerna 1993
Información personal
Nacimiento 13 de abril de 1923 Ver y modificar los datos en Wikidata
Zaragoza (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 4 de marzo de 2004 Ver y modificar los datos en Wikidata (80 años)
Madrid (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte Síndrome de disfunción multiorgánica Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española
Educación
Educación doctor Ver y modificar los datos en Wikidata
Educado en
Tesis doctoral El desarrollo de las ideas lingüístico-gramaticales en el siglo XVIII (1946)
Supervisor doctoral Dámaso Alonso Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumno de
Información profesional
Ocupación Lingüista, periodista, profesor universitario, escritor, crítico literario, filólogo y romanista Ver y modificar los datos en Wikidata
Área Lingüística, periodismo y crítica literaria Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
Empleador
Estudiantes doctorales Miguel García-Posada, Violeta Demonte, Ignacio Bosque y Soledad Varela Ortega Ver y modificar los datos en Wikidata
Estudiantes Santiago de los Mozos Mocha Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de
Distinciones

Fernando Lázaro Carreter (Zaragoza, 13 de abril de 1923-Madrid, 4 de marzo de 2004) fue un filólogo y profesor español director de la Real Academia Española entre 1992 y 1998.

Biografía

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Cursó el bachillerato en el Instituto «Goya» de Zaragoza (1934-1941). En sus aulas despierta su amor por la literatura José Manuel Blecua Teijeiro (1913-2003), quien años después será catedrático de Literatura Española en la Universidad de Barcelona. Realiza los Estudios Comunes en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza (1941-1943), donde es alumno de Francisco Ynduráin Hernández (1910-1994), y estudia Filología Románica en la Universidad de Madrid (1943-1945). En 1947 se doctora por esta Universidad bajo la dirección de Dámaso Alonso (1898-1990).

Logra la cátedra de Gramática General y Crítica Literaria de la Universidad de Salamanca en 1949. Es decano de su Facultad de Filosofía y Letras (1962-1968). Se incorpora en 1971 a la Universidad Autónoma de Madrid como catedrático de Lengua Española. Desde 1978 hasta 1988 es catedrático en la Universidad Complutense de Madrid. Se jubila en 1988 como catedrático de Teoría de la Literatura. Enseña, asimismo, como profesor visitante en universidades de Alemania (Heidelberg), Francia (Toulouse) y Estados Unidos (Austin), y como profesor asociado en la Sorbona (París III).

Aúna sus conocimientos filológicos y su interés por el periodismo en el Consejo Asesor de Estilo del Departamento de Español Urgente de la Agencia EFE, del que es miembro fundador. Participa activamente en la redacción de su Manual de Español Urgente (1976).

Desde 1972 ocupa el sillón R de la Real Academia Española —vacante por el fallecimiento de Luis Martínez Kleiser— y es su director de 1992 a 1998. Se preocupa entonces especialmente de financiar la institución con la creación de la Fundación Pro Real Academia Española (1993). Esta financiación le permite afrontar nuevos proyectos. Cuando abandona la dirección, ya están muy avanzados los bancos de datos informáticos Corpus diacrónico del español (CORDE) y Corpus de referencia del español actual (CREA).

Sus cenizas reposan en Magallón (Zaragoza), localidad de la que eran naturales sus padres y con la que mantuvo fuertes vínculos durante toda su vida.

Obra

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Se puede agrupar en cinco apartados: estudios lingüísticos, estudios literarios, libros de educación secundaria, artículos periodísticos y obra teatral.

Estudios lingüísticos

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  • De acuerdo con el ambiente académico de su época de formación, su primera obra es un estudio dialectal: El habla de Magallón. Notas para el estudio del aragonés vulgar (1945).[1]
  • Pronto, sin embargo, demuestra originalidad en sus planteamientos. Su tesis doctoral, Las ideas lingüísticas en España durante el siglo XVIII (1949), constituye una de las primeras investigaciones sobre historia de las ideas lingüísticas e inicia su interés por una época por aquel entonces desatendida.[2]​ Otra obra reseñable sobre la lingüística de la Ilustración es su discurso de ingreso en la Real Academia Española Crónica del Diccionario de Autoridades (1713-1740) (1972).
  • De 1953 es la primera edición del Diccionario de términos filológicos. Tuvo dos nuevas ediciones muy ampliadas (1963) y (1968), y múltiples reimpresiones. Pese a los años transcurridos, continúa siendo una obra de consulta de gran utilidad.[3]
  • En cuanto a sus investigaciones de gramática, incorpora en la década de 1970 al ámbito español los estudios de gramática generativa. Desde esta perspectiva teórica, polemiza sobre el artículo (1975) y sobre la pasiva (1975) con Emilio Alarcos Llorach (1922-1998), defensor de un estructuralismo funcionalista.

Buena parte de sus escritos de lingüística están recogidos en su libro Estudios de lingüística (1980).[4]

Estudios literarios

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Su labor comprende estudios específicos sobre géneros y autores literarios, y estudios de teoría general de la literatura.

  • En investigaciones concretas ilumina, ante todo, la literatura del Siglo de Oro. Destacan las compilaciones de artículos Estilo barroco y personalidad creadora[5]​ (1966; edición ampliada en 1974), Clásicos españoles. De Garcilaso a los niños pícaros[6]​ (2003) y sus obras sobre la picaresca: «Lazarillo de Tormes» en la picaresca[7]​ (1972) y la edición filológica de La vida del Buscón llamado Don Pablos de Francisco de Quevedo (1965).[8]
  • Aparte del estructuralismo, y el formalismo ruso, Lázaro también escribió artículos sobre estilística, crítica, hermenéutica y lingüística.  En concreto escritos que contiene su teoría de la literatura son entre otros: Estilística y crítica literaria (1950),[9]La lingüística norteamericana y los estudios literarios en la década 1958-1968 (1969), ¿Es poética la función poética? (1975)[10]​ y Leo Spitzer (1887-1960) o el honor de la filología (1980) [11]
  • Su contribución en el ámbito de la teoría de la literatura es aparte de la compilación Estudios de Poética (la obra en sí) (1976), que se complementa con artículos posteriores, varios de ellos recogidos en De poética y poéticas (1990).[12][13]

Teoría de la literatura

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Dentro de las corrientes de la teoría de la literatura que se desarrollan en el siglo XX, podemos situar a Fernando Lázaro Carreter en el inmanentismo. El inmanentismo busca en el texto los elementos de la literatura como algo objetivo, fuera del tiempo y las culturas, algo universal y eterno. Dentro del inmanentismo se dan varios movimientos a los que Lázaro Carreter se aproxima a lo largo de su carrera (el Formalismo Ruso, la Nueva Critica Norteamericana), viendo sus contradicciones e intentando superarlas con su propia teoría de la literatura.

Con Dámaso Alonso, que fue su profesor  y director de su tesis, se inicia en la Estilística. La Estilística es una teoría europea dentro del inmanentismo. Lázaro Carreter escribe “Estilística y Crítica Literaria” en 1950, y separa la Estilística de la Crítica; la Estilística se centra en la forma, y la Crítica además de la forma, en el contenido y el mensaje que quiere transmitir el autor. La estilística como auxiliar del análisis estaría al servicio de la crítica. En 1980 escribe ““Leo Spitzer (1887-1960) o el honor de la filología”[14]​ en el que acerca la estilística al trabajo filológico (Lázaro Carreter es filólogo).  En 1990 en De poética y Poéticas[13]​ Carreter expone las limitaciones de la Estilística en cuanto a que el trabajo de identificar componentes formales en los textos había derivado en un inventario inconexo de los mismos del que no se podían extraer elementos comunes de los que pueda ser literatura. Llega a la conclusión de que la estilística carecía de una metodología y sistematización objetivas.

“La lingüística norteamericana y los estudios literarios en la década 1958-1968”, (Carreter, 1969) en este artículo se acerca al New Criticism,dándolo a conocer. Es un movimiento que defiende la unión del fondo y la forma, con la metodología del “close reading”  y la importancia de la crítica literaria.

También muestra interés por el Formalismo Ruso, movimiento que está en el origen de los anteriores. Lázaro Carreter busca superar los límites de Estilística, pero no lo consigue, porque aunque busca aplicar un método científico y objetivo, las conclusiones a las que llega de extrañamiento y desautomatización del lenguaje como propio de la literatura, no es algo exclusivo de ella. En “¿Es poética la función poética?[10]​ Hace una crítica del paradigma jakobsiano y plantea que la función poética pase a ser función estructurante (Carreter, 1975).

Es curioso que en los años 60 reaparezca la palabra “poética” (término con que se conocía a la teoría de la literatura desde Aristóteles), tratando de superar la crisis metodológica de las ciencias humanas desde la semiótica (estudio de los signos y su uso comunicativo), muy vinculada al formalismo ruso a Roman Jakobson con su Lingüística y Poética (1958).[15]

Lázaro Carreter sigue a Jakobson en la relación entre la nueva poética y la nueva estilística, considerando el estilo como objeto científico. Aunque piensa que la semiótica es aun un proyecto, para él el punto de vista semiológico es enriquecedor porque establece conexiones con otros sistemas de signos, otras artes, con el autor, el receptor y el contenido.

A partir de ahí, Lázaro Carreter hará un planteamiento nuevo. La literalidad como condición necesaria de la literatura.  El lenguaje literario forma parte del lenguaje literal. La literalidad se une a la memoria, a lo que se quiere que perdure y la literatura contribuye a esa función de memoria, como mecanismo esencial de la cultura. Diferencia entre uso comunicativo y artístico del lenguaje; el lenguaje comunicativo desaparece tras la comunicación, pero el artístico está destinado a la reproducción literal y a la permanencia. La lingüística debe asumir el estudio del lenguaje literal “Estudios de lingüística” (Carreter, 1980).[4]​ El lenguaje literal tiene normas, como los géneros, que el lector debe descifrar. La literatura es la expresión más valiosa culturalmente del leguaje literal. La obra literaria debe permanecer inalterada y ser reproducida en sus propios términos. El lenguaje literario no es sistemático, sino que responde a los deseos de cada autor. La obra literaria tiene un doble cifrado, el de la época y el del autor. El emisor es el autor pero el receptor es universal. El lenguaje literario requiere meditación y es necesaria su interpretación.

La hermenéutica literaria según Carreter se centra en las dificultades que tiene el lector para comprender el texto (competencia del lector). Se habla de intentio operis, es la intención de la obra en sí misma, popularizado tiempo después por Umberto Eco . Carreter hace más referencia al intentio autoris, al final de su obra (qué quiso decir el autor con el texto) para que las posibilidades de lectura sean más variadas. En el título de la obra ¿Qué es literatura? (Carreter, 1976),[16]​ en la importancia de la forma y en esa intentio autoris coincidirá con Sartre que pone el acento en la intención del autor y en el lector para dar sentido a la obra. Lázaro Carreter centra su atención en la importancia de practicar los comentarios de texto con el objetivo de comprender con más facilidad los textos y despertar el espíritu crítico de los alumnos.

Lázaro fue un reputado conferenciante. Muchos de sus artículos literarios fueron antes conferencias. Se pueden escuchar las series de Comunicación y lenguaje poéticos (1982) y Hacia una moderna pedagogía de la literatura (1991), en la página web de la Fundación Juan March

Libros de texto de educación secundaria

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  • En una estancia de formación en Francia en la década de 1950 conoce el método docente del comentario de textos. Lo aplica en Cómo se comenta un texto en el bachillerato (1957), escrito en colaboración con Evaristo Correa Calderón (1899-1986). Tiene un éxito inmediato entre los profesores de secundaria, pues rompe con la tradición de un estudio exclusivamente memorístico de la literatura. Posteriormente, y ampliado con otros artículos, cambia su título a Cómo se comenta un texto literario (1974).[17][18]
  • Desde entonces y hasta sus últimos años, escribe distintos manuales de enseñanza secundaria de lengua y literatura españolas bien con Correa Calderón, bien con Vicente Tusón Valls (1934-1999), bien en solitario. Son los libros de texto de educación secundaria de lengua y literatura españolas más utilizados en España en las décadas de 1960 a 1990, en ellos se combinan la exposición teórica con los ejercicios prácticos.

Artículos periodísticos

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Se pueden agrupar en dos apartados principales, los de crítica teatral y los de corrección idiomática.

  • Los primeros los publica semanalmente en la revista barcelonesa Gaceta Ilustrada y, con posterioridad, en la madrileña Blanco y Negro. Salvo unos pocos que se recogen en Azaña, Lorca, Valle y otras sombras (2004) no se encuentran compilados en libro.[19]
  • Los artículos de corrección idiomática aparecen con el epígrafe de El dardo en la palabra en el diario Informaciones de Madrid en 1975, posteriormente la Agencia EFE los distribuye a distintos diarios de España y de América, y de 1999 a 2003 se publican en el diario madrileño El País, que se encarga de su distribución en América. Lázaro los reúne en dos libros: El dardo en la palabra (1997) y El nuevo dardo en la palabra (2003). En estos artículos critica con un tono humorístico los usos, sobre todo periodísticos, que no se acomodan a la norma culta del español. Constituyen un gran éxito que acerca a Lázaro al público general. El valor fundamental de El dardo en la palabra consiste en alertar a la población sobre la necesidad de hacer un uso cuidadoso del idioma; carece, no obstante, de todo valor normativo. Gracias a estos artículos, consigue que el empleo del idioma se convierta en un asunto de discusión del público culto.[20][21]

Obra teatral

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  • En la década de 1950 Lázaro escribe dos dramas, La señal (1952) y Un hombre ejemplar (1956). El primero se llegó a representar en el teatro María Guerrero de Madrid (1956), si bien con poca asistencia de público.[22][23]
  • Mucho más éxito tuvo la comedia La ciudad no es para mí, que publica con el pseudónimo Fernando Ángel Lozano. La representa el actor Paco Martínez Soria tanto en el teatro (estreno en 1962 y varios años seguidos en cartel), como en una adaptación para el cine dirigida por Pedro Lazaga (1965). El guion cinematográfico lo escribieron Vicente Coello y Pedro Masó. En alguna ocasión, Lázaro se refirió a esta obra como «un pecado venial».[24]

Premios y distinciones

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Centro Cultural Fernando Lázaro Carreter en el barrio madrileño de Carabanchel.

Recibe doctorados «honoris causa» por las universidades de Zaragoza (1985), Salamanca (1986), Autónoma de Madrid (1988), Valladolid (1993), La Laguna (1994) y La Coruña (1997).

Se le concedieron las siguientes distinciones: Commandeur dans l'Ordre des Arts et des Lettres de la República Francesa (1979), Cruz de San Jorge (1983), Medalla de oro de la ciudad de Zaragoza (1997), Orden del Mérito de la República Argentina (1998), Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (2000). Y los premios:

Para honrar su memoria la Fundación Germán Sánchez Ruipérez crea el Premio Lázaro Carreter, y el Ayuntamiento de Zaragoza el Premio Lázaro Carreter de Literatura Dramática [1]. Varios centros de educación secundaria [2] Archivado el 15 de febrero de 2009 en Wayback Machine. [3] Archivado el 7 de septiembre de 2008 en Wayback Machine. [4] y bibliotecas [5] españoles llevan su nombre.

Referencias

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  1. Lázaro Carreter, F. (1945). El habla de Magallón, notas para el estudio del aragonés vulgar. Zaragoza: Institución Fernando el Católico. pp. 26 p. 
  2. Lázaro Carreter, F. (1949). Las ideas lingüísticas en España durante el siglo XVIII vulgar. Madrid: [s.n] (S.A.E. Graf. Espejo). pp. 287 p. 
  3. Lázaro Carreter, F. (1953). Diccionario de términos filológicos (Biblioteca románica hispánica III. Manuales 6. edición). Madrid: Gredos. pp. 443 p. ISBN 84-249-1111-3. 
  4. a b Lázaro Carreter, F. (1980). Estudios de Lingüística. Madrid: Crítica. pp. 256 p. ISBN 84-8432-116-9. 
  5. Lázaro Carreter, F. (1966). Estilo barroco y personalidad creadora: Góngora, Quevedo, Lope de Vega. Madrid: Cátedra. pp. 200 p. ISBN 84-376-0022-7. 
  6. Lázaro Carreter, F. (2002). Clásicos españoles: de Garcilaso a los niños pícaros. Madrid: Alianza. pp. 447 p. ISBN 84-206-4142-1. 
  7. Lázaro Carreter, F. (1972). «Lazarillo de Tormes» en la picaresca. Esplugas de Llobregat, Barcelona: Ariel. pp. 232 p. 
  8. La vida del Buscón llamado don Pablos de Franciso de Quevedo (Salamanca, 1965) (edición filológica)
  9. Carreter, Fernando Lázaro (1950). «Estílistica y Crítica Literaria». Ínsula 59: 2-15. 
  10. a b Carreter, Fernando Lázaro (1975). ««¿Es poética la función poética?».». Estudios de Poética (La obra en sí) (2ªed edición). Madrid: Taurus. pp. 63-73. 
  11. Carreter, F. L. (1980). «“Leo Spitzer (1887-1960) o el honor de la filología”». Estilo y estructura en la literatura española (Barcelona: Crítica): pp. 7-29. 
  12. Lázaro Carreter, F. (1976). Estudios de Poética (la obra en sí). Madrid: Taurus. pp. 159 p. 
  13. a b Lázaro Carreter, F. (1990). De poética y poéticas. Madrid: Cátedra. pp. 250 p. ISBN 84-376-0887-2. 
  14. Carreter, Fernando Lázaro (1980). «Leo Spitzer (1887-1960) o el honor de la filología». Estilo y estructura en la literatura española (Barcelona: Crítica): 7-29. 
  15. «Lingüistica y Poética». Cátedra Lingüistica (Madrid). 1958. 
  16. Carreter, Fernando Lázaro (1976). «¿Qué es literatura?». Escrito en Santander. No tiene (Universidad Internacional Menéndez Pelayo.). 
  17. Lázaro Carreter, F.; Correa Calderón, E. (1957). Cómo se comenta un texto en el Bachillerato: Grados elemental y superior. Curso preuniversitario. Salamanca: Anaya. pp. 164 p. 
  18. Lázaro Carreter, F.; Correa Calderón, E. (1974). Cómo se comenta un texto literario. Madrid: Cátedra. pp. 205 p. ISBN 84-207-0924-7. 
  19. Lázaro Carreter, F. (2004). Azaña, Lorca, Valle y otras sombras. Madrid: Alianza. pp. 304 p. ISBN 84-206-4281-9. 
  20. Lázaro Carreter, F. (1997). El dardo en la palabra. Barcelona: Círculo de Lectores: Galaxia Gutenberg. pp. 757 p. ISBN 84-8109-183-9. 
  21. Lázaro Carreter, F. (2003). El nuevo dardo en la palabra. Barcelona: Círculo de Lectores. pp. 250 p. ISBN 84-206-5939-8. 
  22. Lázaro Carreter, F. (1952). La señal: drama en dos actos, divididos en cuatro cuadros. Madrid: Alfil. 
  23. Lázaro Carreter, F. (1956). Un hombre ejemplar. Madrid. 
  24. Lázaro Carreter, F. [publicado con el pseudónimo Fernando Ángel Lozano] (1965). La ciudad no es para mí. Madrid: [¿?]. pp. 348 p. 

Bibliografía

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Otras obras de Fernando Lázaro Carreter

  • Lázaro Carreter, F. (1958). Teatro medieval / textos íntegros en versión de Dr. D. Fernando Lázaro Carreter. Madrid: Castalia. pp. 227 p. 
  • Lázaro Carreter, F.; Correa Calderón, E. (1961). Vida y obra del Fénix. Salamanca: Anaya. 
  • Lázaro Carreter, F. (1961). Moratín en su teatro. Oviedo: Cuadernos de la Cátedra Feijoo. 
  • Lázaro Carreter, F. (1961). Menéndez Pelayo: su época y su obra literaria. 2 vol. Contiene: Vol.1, Vida y obra de Menéndez Pelayo, Vol.2, Historia de las ideas estéticas en España (antología, introducción y notas de F. Lázaro Carreter). Salamanca: Anaya. ISBN 84-207-1304-X. 
  • Lázaro Carreter, F.; Correa Calderón, E. (1968). Literatura española contemporánea. Salamanca: Anaya. pp. 348 p. 
  • Lázaro Carreter, F. (1971–1972). Lengua española: historia, teoría y práctica. Salamanca: Anaya. pp. 2 v. 
  • Lázaro Carreter, F.; Alarcos Llorach, E. [et al.] (1974). Literatura y educación (Encuesta). Madrid: Castalia. pp. 339 p. 
  • Lázaro Carreter, F.; Tusón Valls, V. (1978). Curso de lengua española: memorándum para el profesor. Madrid: Anaya. pp. 192 p. 

Obras de homenaje universitario a Lázaro Carreter

  • Varios (1983). Serta Philologica F. Lázaro Carreter Natalem diem sexagesimun celebranti dicata. Madrid: Cátedra. 
  • Varios; Santos Río, L. (Coord.) (2005). Palabras, norma, discurso. En memoria de Fernando Lázaro Carreter. Salamanca: Instituto Universitario C.E. pp. 1230 p. ISBN 84-7800-493-9. 

Enlaces externos

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Predecesor:
Luis Martínez Kléiser

Académico de la Real Academia Española
Silla R

1971-2004
Sucesor:
Javier Marías Franco
Predecesor:
Manuel Alvar

Director de la Real Academia Española

1991 - 1998
Sucesor:
Víctor García de la Concha