Diego Colón

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Diego Colón
Diego Colon.jpg
Información personal
Nacimiento 1479
Porto Santo o Lisboa
Fallecimiento 1526
La Puebla de Montalbán
Religión Iglesia católica
Residencia Palacio Virreinal
Familia
Dinastía Casa de Colón
Padre Cristóbal Colón
Madre Felipa Moniz
Cónyuge María de Toledo y Rojas
Heredero Luis Colón
Descendencia Juana, Isabel, Luis y Cristóbal
Carrera militar
Lealtad España
Mandos Almirante Mayor de las Indias
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Para Diego Colón, hermano de Cristóbal Colón, véase Giacomo Colombo.

Diego Colón y Perestrelo (Porto Santo o Lisboa, 1479 ó 1480 - La Puebla de Montalbán, 1526) fue el II almirante de la Mar Océana, II virrey de las Indias y II gobernador de las Indias. Hijo y sucesor de Cristóbal Colón en el almirantazgo, virreinato y gobierno de las Indias, con asiento en Santo Domingo, capital de la actual República Dominicana.

Juventud[editar]

Diego Colón (mediohermano de Hernando Colón) fue el hijo primogénito de Cristóbal Colón, marino y posterior descubridor del Nuevo Mundo, y de su esposa Felipa Moniz Perestrelo,[nota 1] noble portuguesa hija del capitán donatario de la isla de Porto Santo.

Fallecida su madre, siendo muy niño, estuvo cerca de su padre en sus continuos viajes y, a partir de 1485, también por España. El futuro almirante procuró algo de sosiego a su hijo, gracias a su convivencia con la cordobesa Beatriz Enríquez de Arana.

Después, durante algunos años sirvió de paje a los Reyes Católicos.

En 1504 o 1505 su padre, quien ya era ya almirante de la Mar Océana y virrey de las Indias, lo intentó casar con una de las hijas de Juan de Guzmán, III duque de Medina Sidonia, pero la boda no llegó a formalizarse probablemente por culpa de la oposición del rey Fernando el Católico, que recelaba del poder acumulado por el duque, y el peligro de casar a su hija con el hijo del virrey del las Indias.[1]

Gobernador de la Española[editar]

El fallecimiento de su padre Cristóbal, en mayo de 1506, convirtió a Diego Colón en heredero de sus privilegios en América. Sin embargo, el rey Fernando "el Católico" se negó en un primer momento a traspasar todos los derechos del almirante y le nombró gobernador de la isla La Española en 1508.

En ese mismo año Diego Colón se casó con María Álvarez de Toledo, hija de Fernando Álvarez de Toledo y Enríquezseñor de Villorias— y sobrina de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez, II duque de Alba de Tormes. Tanto su padre como su tío eran primos del rey Fernando por parte de madre. De esta manera la Casa de Colón se vinculó a través de una de las casas más poderosas del reino: la de los Álvarez de Toledo, con la corona española.

Diego Colón partió desde Cádiz para la isla La Española, donde llegó en julio de 1509, sustituyendo en el cargo a Nicolás de Ovando.[2]

Rápidamente cambió a la cúpula administrativa y militar de Ovando y entabló un largo pleito -conocido como los "Pleitos Colombinos"- contra la corona que fue resuelto mediante sentencia en la que se le reconocían derechos como virrey, pero con jurisdicción limitada para aquellos territorios que hubieran sido descubiertos oficialmente por su padre.

Diego Colón soñaba con crear una sociedad estamental, conformada por agrupaciones cerradas (nobleza, clero y "tercer estado" o "común"), partiendo de las circunstancias de nacimiento (la familia e incluso la primogenitura –determinada por el sexo y orden de nacimiento–), y una República de Indios bajo el control de sus aliados, los hidalgos (sin que el término "república" implicara alguna condición "republicana", sino que aludiendo a la expresión latina res publica, entendible como "cosa pública", "bien común", sociedad o Estado),[3] para lo cual utilizaría los repartos de indios, aparentemente la única riqueza tangible de la isla, distribuyéndolos a su antojo, con el objeto de premiar a sus amigos, creando así diferencias sociales.

Realizó el segundo repartimiento de indios (ya que muchos de los que habían sido repartidos en el primer repartimiento general de 1505 habían muerto). Favoreció a sus allegados y paniaguados, aunque duró poco, pues en 1514 se hizo un tercer repartimiento, el de Rodrigo de Alburquerque.[4] Otra política que siguió, para ampliar su poder, fue forzar a la emigración de españoles a otras islas, con objeto de aliviar la presión demográfica que sufría La Española, y de tratar de ampliar sus dominios en otras islas, como Cuba a la que envió a su lugarteniente Diego Velázquez de Cuéllar; Jamaica o Puerto Rico, que fueron definitivamente conquistadas.

Como consecuencia de la actitud de Diego Colón, se crearon dos partidos entre los colonizadores españoles en América; por un lado, los hidalgos, veteranos españoles del descubrimiento y sus principales aliados, y por otro, los llamados realistas, formado por funcionarios reales y defensores españoles de una sociedad igualitaria[5] para todos los colonizadores (fuesen hidalgos o no hidalgos), concediendo ciertos derechos a los indígenas, a quienes consideraban inferiores. La actitud de Colón provocó graves enfrentamientos en las islas descubiertas y no aportó nada en la exploración de Tierra Firme, aunque sí logró que se descubriera el Mar del Sur u Océano Pacífico por Núñez de Balboa, y de ese modo abrió la posibilidad de expansión hacia el enorme sur. Vista la tensión existente, el rey Fernando lo llamó a España a finales de 1514 y lo sustituyó.

Para cortar la autoridad de Diego Colón, en 1511 se creó en La Española una audiencia, a petición de los vecinos, compuesta de tres jueces de apelación, y presidida por Diego, que estuvo en constantes conflictos entre los miembros de la misma. También se eliminaron de su jurisdicción los territorios de tierra firme y, por si faltaba algo, el monarca envió a Ibáñez de Ibarra y Rodrigo de Albuquerque (1514) como repartidores de indios, que procuraron, obviamente, perjudicar a Diego Colón y a sus amigos.

Como quiera que los dominicos se oponían cada vez con mayor dureza al sistema de las encomiendas, Diego Colón endureció sus posturas y, poco a poco, su conducta se fue haciendo cada vez menos discreta en cuanto a la rigidez e independencia de criterio que mostraba con respecto a la Corona española, llegando a formarse un partido real, dirigido por el tesorero Miguel de Pasamonte, y otro del Almirante, y a elevarse peticiones a la Corte para que Diego fuese relevado de su puesto. Mientras tanto, Diego fue montando una corte, cada vez más suntuosa, que intentaba rivalizar con la de España, muy poco adecuada, además, a la insipiencia de la colonia. Pasamonte arrebató, a su vez, a Diego la autoridad en los asuntos económicos, y el rey y el secretario Conejillos le abrumaban con sus continuas censuras.

Finalmente, el monarca Fernando sometió a juicio de residencia a sus oficiales e hizo volver a Diego Colón a España en 1515, mientras el cardenal Cisneros nombraba a tres religiosos jerónimos para regir las Indias.

Después de la sentencia de La Coruña, en 1520, se reintegró Diego Colón a su virreinato, protestando previamente contra la misma. Su segunda etapa se distinguió por acaecer la primera insurrección de negros y por los continuos conflictos con la audiencia y los oficiales reales, culminando todo el proceso en el año 1523, en que el rey Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico le suspendió en sus funciones y le obligó a regresar a España, donde prosiguió los pleitos y siguió acompañando a la corte en sus continuos viajes.

Mientras se dirigía a Sevilla para asistir a la boda del rey Carlos I con Isabel de Portugal, le sorprendió la muerte. Diego Colón falleció en 1526 en La Puebla de Montalbán, (Toledo).

El título de virrey de Diego Colón fue meramente honorífico, pues la corona sólo le hizo efectivo el de gobernador. Su viuda, la enérgica y tenaz virreina María de Toledo (fallecida en el año 1549), asesorada por su cuñado Fernando Colón, prosiguió los pleitos hasta el arbitraje de 1536. Su hijo y heredero Luis Colón y Toledo fue el primer duque de Veragua, título que obtuvo a costa de renunciar a parte de los derechos que le había reclamado su padre a la corona.

Retrato[editar]

Fray Bartolomé de las Casas, que muy bien lo conoció, dejó este retrato de él en el segundo tomo de su historia:

Fue persona de gran estatura, como su padre, gentil hombre y los miembros bien proporcionados, el rostro luengo y la cabeza empinada, y que representaba tener persona de señor y de autoridad. Era muy bien acondicionado y de buenas entrañas, más simple que recatado ni malicioso; medianamente bien hablado, devoto y temeroso de Dios y amigo de religiosos, de los de San Francisco en especial, como lo era su padre, aunque ninguno de otra orden se pudiera dél quejar y mucho menos los de Santo Domingo. Temía mucho de errar en la gobernación que tenía a su cargo; encomendábase mucho a Dios, suplicándole lo alumbrase para hacer lo que era obligado.

Ancestros[editar]

Descendencia[editar]

Don Diego Colón tuvo 5 hijos con doña María Álvarez de Toledo:

  • María Colón de Toledo: Casó con Sancho Folch de Cardona, 1.er marqués de Guadalest, y engendró a Cristóbal (2.º marqués de Guadalest) y María Colón de Cardona (3.ª marquesa de Guadalest).
  • Luis Colón de Toledo: Casó con María de Mosquera y Pasamonte, hija de Juan de Mosquera (regidor del ayuntamiento de Santo Domingo), y engendró a Felipa (Duquesa de Veragua y la Vega de Santo Domingo, Marquesa de la Jamaica; casó con su primo Diego Colón de Toledo, falleció sin descendencia en 1577) y a María Colón de Mosquera (monja). Tuvo a Cristóbal Colón de Carvajal (1565–1601) en un segundo matrimonio, con Luisa de Carvajal, quien falleció sin hijos. Don Luis recibió el título de Duque de la Vega a cambio de el de Virrey de Indias. Fue además Duque de Veragua, Marqués de Jamaica, alguacil mayor de Santo Domingo y 3er Almirante.
  • Juana Colón de Toledo: Casó con su primo Luis de La Cueva y Toledo.
  • Isabel Colón de Toledo: Casó con don Jorge Alberto de Portugal y Melo, 1.er conde de Gelves.
  • Cristóbal Colón de Toledo: Casó con María Leonor Lerma de Zuazo; no tuvo descendencia. Casó luego con Ana de Pravia y la Rocha, con quien engendró a Diego Colón de Pravia (casó con su prima Felipa Colón de Mosquera) y a Francisca Colón de Pravia (casó con Diego de Ortegón). Casó por tercera vez con María Magdalena de Guzmán y Anaya, y engendró a María Colón de Guzmán (casó con Luis de Ávila y Benavides, señor del mayorazgo de Dávila).

Notas[editar]

  1. Este nombre sigue la onomástica portuguesa: el apellido paterno es Perestrelo (Perestrello) y el apellido materno es Moniz (Muñiz).

Referencias[editar]

  1. Varela, Consuelo (1988). Colón y los florentinos. Madrid: Alianza América. pp. 99–100. ISBN 84-206-4222-3. 
  2. Arranz, Lus: Don Diego Colón, T. I. Madrid,CSIC, 1982
  3. Levaggi, Abelardo (2001). República de indios y república de españoles en los reinos de indias. Valparaíso: Revista de Estudios Histórico-Jurídicos. Nº 21. ISSN 0716-5455.
  4. Mira Caballos, Esteban: El indio antillano: repartimiento, encomienda y esclavitud. Sevilla, Muñoz Moya Editor, 1997
  5. Los Colón en Córdoba - Castillo de Almodóvar http://castillodealmodovar.com/los-colon-en-cordoba/

Bibliografía[editar]

  1. Varela, Consuelo: Colón y los florentinos. Madrid: Alianza América, 1988.
  2. Volver arriba ↑ Arranz, Luis: Don Diego Colón, T. I. Madrid,CSIC, 1982
  3. Volver arriba ↑ Mira Caballos, Esteban: El indio antillano: repartimiento, encomienda y esclavitud. Sevilla, Muñoz Moya Editor, 1997

Enlaces externos[editar]