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Diego Velázquez de Cuéllar

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Diego Velázquez de Cuéllar


1.er Teniente de gobernador de Cuba
1511-12 de junio de 1524
Monarca Juana I de Castilla y Carlos I de España
Gobernador Diego Colón (Virrey y gobernador general de Indias en La Española)
Sucesor Manuel de Rojas y Córdova


1.er Adelantado de Yucatán
1518-12 de junio de 1524
Monarca Carlos I de España
Sucesor Francisco de Montejo

Información personal
Nacimiento 1465
Cuéllar, Corona de Castilla
Fallecimiento 12 de junio de 1524
Santiago de Cuba de la tenencia de gobierno de Cuba, Virreinato colombino, Imperio español
Causa de muerte Fiebre
Residencia Santiago de Cuba
Nacionalidad Castellana / española
Religión Católico
Familia
Familia Casa de Velázquez de Cuéllar Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge María de Cuéllar
Información profesional
Ocupación Militar, conquistador y gobernante colonial
Rango militar General Ver y modificar los datos en Wikidata

Diego Velázquez de Cuéllar (Cuéllar, ca. 1465-Santiago de Cuba, 1524) fue un conquistador, colonizador y administrador colonial castellano, considerado una de las principales figuras de la expansión española en el Caribe durante las primeras décadas del siglo XVI. Participó en el segundo viaje de Cristóbal Colón y dirigió la conquista y colonización de Cuba, de la que fue gobernador.[1]

Bajo su gobierno, la isla se convirtió en uno de los principales centros políticos y logísticos de la expansión castellana hacia Tierra Firme. Desde Cuba organizó y financió diversas expediciones hacia Yucatán y las costas de México, entre ellas las encabezadas por Francisco Hernández de Córdoba, Juan de Grijalva y Hernán Cortés.[2]

Orígenes y primeros años

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Diego Velázquez de Cuéllar nació hacia 1464 o 1465 en la villa segoviana de Cuéllar, en el seno de una familia nobiliaria vinculada a la vida política local durante la Baja Edad Media. Las crónicas lo describen como un hombre de complexión robusta y cabello rojizo. Tuvo varios hermanos —Antón, Cristóbal y Juan— que posteriormente participaron también en la expansión castellana en las Indias.[1]

Entre sus familiares figuraban Juan de Cuéllar, tesorero del príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, y Cristóbal de Cuéllar, tesorero de Nicolás de Ovando en La Española. Su juventud transcurrió en un contexto de rivalidades señoriales y tensiones sociales en Castilla. Algunas fuentes le atribuyen participación en la guerra de Granada, aunque este aspecto no ha podido confirmarse plenamente.[3] También se ha señalado que sirvió en las campañas italianas de la Corona y que posteriormente residió en Sevilla, donde habría entablado relación con Bartolomé Colón.[4]

A finales del siglo XV, la expansión atlántica impulsada por la monarquía castellana abrió nuevas oportunidades de ascenso social y económico para numerosos hidalgos y hombres de armas. En este contexto, Velázquez decidió incorporarse a las expediciones hacia el Nuevo Mundo y pasó a las Indias en el segundo viaje de Cristóbal Colón, iniciado el 25 de septiembre de 1493.[3]

Estancia en La Española

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El segundo viaje colombino tuvo un carácter muy distinto al de la expedición de 1492. Además de explorar nuevos territorios, buscaba consolidar la presencia castellana en el Caribe mediante el establecimiento de poblaciones permanentes y estructuras de gobierno. Velázquez formó parte del grupo de caballeros e hidalgos que acompañó a Colón y se estableció definitivamente en La Española, sin regresar posteriormente a la península ibérica.[4]

Durante los años del gobierno colombino en la isla, las fuentes apenas registran actuaciones destacadas suyas. No aparece vinculado de manera clara a las disputas políticas entre los partidarios de la familia Colón y sus adversarios. Sin embargo, logró consolidar una posición económica favorable gracias a los repartimientos de indígenas y tierras que recibió.[5]

La llegada de Nicolás de Ovando en 1502 transformó profundamente la organización política de la colonia y favoreció el ascenso de Velázquez. Bajo el nuevo gobierno participó en la campaña de Jaraguá entre 1503 y 1504, dirigida contra el cacicazgo gobernado por Anacaona en el occidente de la isla.[5]

Tras la represión del territorio —que incluyó la ejecución de numerosos caciques y el ahorcamiento de Anacaona— Ovando impulsó la fundación de varias villas en la región occidental de La Española, entre ellas Santa María de la Vera Paz, Villanueva de Yáquino, San Juan de la Maguana, Nuestra Señora de los Remedios de Azua, Salvatierra de la Sabana[6] y Bánica.[7] Velázquez fue nombrado teniente de gobernador en parte de estos territorios y recibió importantes encomiendas en los repartimientos de 1504 y 1505, lo que fortaleció considerablemente su posición económica y social.[1]

Conquista de Cuba

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A comienzos del siglo XVI, la consolidación del dominio castellano en La Española favoreció nuevas iniciativas de expansión hacia las islas vecinas del Caribe. En este contexto, el gobierno de Diego Colón impulsó la ocupación de Cuba, considerada estratégica tanto por sus recursos como por su posición dentro de las rutas antillanas.[1]

En 1511 Diego Colón designó a Velázquez capitán y teniente para emprender la conquista y poblamiento de la isla.[8] La expedición, financiada en gran medida con recursos del propio Velázquez, partió desde Salvatierra de la Sabana con tres o cuatro embarcaciones y alrededor de trescientos hombres. Entre sus colaboradores figuraban Hernán Cortés, entonces secretario suyo; Andrés de Duero; Bartolomé de las Casas y otros religiosos dominicos. La presencia de estos últimos respondía al propósito oficial de acompañar la ocupación militar con labores de evangelización.[9][10]

La conquista comenzó en la región oriental de Cuba, cerca de Baracoa. Allí las tropas castellanas enfrentaron la resistencia encabezada por el cacique taíno Hatuey, quien había huido desde La Española para advertir a los indígenas cubanos sobre el avance de los conquistadores. Tras varios enfrentamientos, Hatuey fue capturado y ejecutado en la hoguera.[9]

Posteriormente se incorporó a la campaña Pánfilo de Narváez, veterano de la conquista de Jamaica, quien se convirtió en uno de los principales capitanes de Velázquez durante las operaciones militares en la isla.[9]

Durante las campañas de 1512 y 1513 continuó el sometimiento de los territorios centrales de Cuba. Diversos testimonios posteriores, especialmente los de Las Casas, denunciaron matanzas como la de Caonao, abusos y el rápido deterioro de las condiciones de vida de la población indígena bajo el sistema de encomiendas implantado tras la conquista.[9]

Organización colonial y gobierno de Cuba

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Casa de Diego Velázquez de Cuéllar en Santiago de Cuba. Considerada el edificio en pie más antiguo de la isla.[11]

Una vez consolidado el dominio militar, Velázquez concentró sus esfuerzos en la organización política y económica de la isla. Durante su gobierno se fundaron las primeras villas españolas de Cuba, entre ellas Baracoa (1511), Bayamo (1513), Trinidad, Sancti Spíritus, Puerto Príncipe, La Habana (1514) y Santiago de Cuba (1515). La Habana fue establecida inicialmente en la costa sur de la isla y trasladada en 1519 a su emplazamiento definitivo.[9]

Santiago de Cuba se convirtió en la capital política de la isla y en el principal centro administrativo del gobierno colonial. Desde allí se organizaron los repartimientos de indígenas, la distribución de encomiendas y las expediciones marítimas hacia otras regiones del Caribe.[1]

La economía cubana de estos años se sustentó principalmente en la explotación de la mano de obra indígena, las actividades mineras y la expansión ganadera. El rápido descenso demográfico de la población originaria transformó profundamente la estructura social de la isla en las décadas posteriores a la conquista.[1]

Al mismo tiempo, Velázquez fortaleció progresivamente su posición frente a Diego Colón y se alineó con diversos funcionarios reales opuestos al poder de la familia colombina, entre ellos Miguel de Pasamonte y los jueces de apelación enviados por la Corona. En este contexto fue nombrado repartidor general de indios en Cuba, cargo que amplió su autonomía política y administrativa dentro de la isla.[1]

Redes familiares y patronazgo

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Como otros dirigentes de la expansión castellana en América, Velázquez favoreció el traslado y promoción de familiares, allegados y hombres de confianza dentro de la administración colonial y las empresas de conquista. Estas redes de parentesco y patronazgo desempeñaron un papel importante en la consolidación de su autoridad política en Cuba y en la organización de expediciones hacia Tierra Firme.[2]

Entre las figuras vinculadas a su entorno destacaron Juan Velázquez de León, participante en la conquista de México junto a Cortés, y Francisco Verdugo, cuñado del gobernador y activo en las campañas de Nueva España y Nueva Galicia. La presencia de estos grupos familiares refleja mecanismos habituales de promoción social y distribución de poder en la expansión castellana del siglo XVI.[2]

Expediciones a Yucatán y México

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Bajo el gobierno de Velázquez, Cuba se convirtió en uno de los principales centros logísticos de la expansión castellana en el Caribe. Desde la isla se organizaron diversas expediciones marítimas hacia las costas continentales de Yucatán y el golfo de México, impulsadas por expectativas económicas, intereses comerciales y el propósito de ampliar los dominios de la Corona.[10]

En 1517 Velázquez financió la expedición de Francisco Hernández de Córdoba, integrada por tres embarcaciones y poco más de un centenar de hombres. Guiados por el piloto Antón de Alaminos, los expedicionarios recorrieron diversos puntos de Yucatán, Campeche y Champotón, donde sufrieron importantes pérdidas en combate.[10]

Al año siguiente organizó una nueva expedición al mando de Juan de Grijalva y Pedro de Alvarado, que exploró Cozumel, la costa oriental de Yucatán y distintos puntos del litoral del golfo de México. Durante el viaje los expedicionarios recibieron emisarios y obsequios enviados por Moctezuma II.[10]

Ese mismo año Velázquez obtuvo de la Corona los títulos de adelantado, gobernador y capitán general de las tierras descubiertas en Yucatán y Cozumel, además de diversas mercedes económicas vinculadas al comercio y abastecimiento de Cuba.[10]

Relaciones y conflicto con Cortés

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Representación de Diego Velázquez de Cuéllar entregando el mando de la expedición a Hernán Cortés, grabado publicado en la Historia de la conquista de México (1783).

Durante los primeros años de la colonización cubana, Hernán Cortés mantuvo estrechas relaciones con Velázquez, quien favoreció inicialmente su ascenso político y económico en la isla. Con el tiempo surgieron tensiones vinculadas tanto a rivalidades personales como a desacuerdos sobre el control de las expediciones continentales.[10]

En 1518 Velázquez nombró a Cortés capitán de una nueva expedición destinada a explorar y comerciar en las costas mexicanas. Ambos participaron en la financiación de la armada, integrada por once navíos y alrededor de seiscientos hombres. Poco antes de la partida, el gobernador intentó revocar el mando de Cortés ante las sospechas de que pudiera actuar con autonomía respecto a la autoridad cubana. A pesar de ello, la expedición zarpó en febrero de 1519 e inició la conquista del Imperio azteca sin subordinación efectiva al gobierno de Cuba.[10]

La ruptura entre ambos se consolidó tras el establecimiento de Cortés en territorio continental. Considerando que había actuado contra su autoridad, Velázquez organizó una expedición al mando de Pánfilo de Narváez con el propósito de arrestarlo y recuperar el control político de la empresa conquistadora.[10]

La expedición llegó a San Juan de Ulúa en 1520 y estableció su base en Cempoala. Sin embargo, Narváez fue derrotado y capturado por las fuerzas de Cortés, mientras parte de sus hombres pasó posteriormente al bando rival. A pesar del fracaso de la operación, Velázquez continuó apoyando iniciativas dirigidas a limitar la expansión del poder cortesiano en Nueva España, entre ellas la rebelión de Cristóbal de Olid en Honduras.[10]

Últimos años y muerte

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En sus últimos años Velázquez enfrentó diversos conflictos jurisdiccionales con representantes de Diego Colón y funcionarios enviados por la Corona. En 1524 fue designado el licenciado Juan Altamirano para tomar residencia al gobernador y otros oficiales de Cuba.[10]

Velázquez murió ese mismo año en Santiago de Cuba, antes de que concluyera el proceso. Las fuentes contemporáneas señalan que falleció enfermo tras varios años de disputas políticas relacionadas con la gobernación de Cuba y la conquista de México. En su testamento dispuso la celebración de trescientas misas por su alma en la iglesia de San Francisco de Cuéllar y dejó diversas mandas al convento de Santa Clara de la villa.[10]

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo resumió su trayectoria señalando que, tras haber llegado sin fortuna a las Indias en el segundo viaje colombino, alcanzó gran riqueza y poder, aunque terminó sus días «pobre y enfermo y descontento».[10]

Referencias

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  1. 1 2 3 4 5 6 7 «Diego Velázquez de Cuellar». Historia Hispánica (Real Academia de Historia). Consultado el 25 de mayo de 2026.
  2. 1 2 3 Fuentenebro Zamarro, 1991, p. 220.
  3. 1 2 Pietro Benavent, 2001, p. 89.
  4. 1 2 Pietro Benavent, 2001, p. 90.
  5. 1 2 Pietro Benavent, 2001, pp. 90-91.
  6. Hurtado de Mendoza, 2000.
  7. Méndez, 2013, p. 32.
  8. Miralles, 2004, p. 22.
  9. 1 2 3 4 5 Pietro Benavent, 2001, p. 93.
  10. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 «Diego Velázquez de Cuéllar: un funcionario al servicio del rey». NotiConquista (UNAM). Consultado el 25 de mayo de 2026.
  11. Maza, Marlene Montoya. «La Casa más antigua de Cuba». La Jiribilla. Consultado el 25 de mayo de 2026.

Bibliografía

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