Combate de Papudo

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Combate de Papudo
Guerra hispano-sudamericana
Combate naval de Papudo.jpg
Combate Naval de Papudo, óleo de Thomas Somerscales.
Fecha 26 de noviembre de 1865
Lugar Papudo, cerca de Valparaíso (Chile)
Coordenadas 32°29′56″S 71°26′48″O / -32.498888888889, -71.446666666667Coordenadas: 32°29′56″S 71°26′48″O / -32.498888888889, -71.446666666667
Resultado Victoria chilena
Beligerantes
Bandera de Chile República de Chile Bandera de España Reino de España
Comandantes
Bandera de Chile Juan Williams Rebolledo Bandera de España Luis Fery  (P.D.G.)
Fuerzas en combate
Bandera de Chile Armada de Chile:
- 1 corbeta de hélice
(18 cañones)
Bandera de España Real Armada española:
- 1 goleta de hélice
(2 cañones)
Bajas
Ninguna 4 muertos y 21 heridos
122 prisioneros
1 goleta capturada
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El combate de Papudo fue una acción naval que tuvo lugar el 26 de noviembre de 1865, en el marco de la guerra hispano-sudamericana. En ella se enfrentaron la corbeta de hélice chilena Esmeralda y la goleta de hélice española Virgen de Covadonga. El resultado fue la captura de esta última.

Fue un enfrentamiento pequeño que sólo significó materialmente a los españoles la pérdida de un buque de guerra de poco valor y a los chilenos la incorporación a sus endebles fuerzas. Pero tuvo efectos morales, militares y políticos que repercutieron en el desarrollo de la guerra.

Antecedentes[editar]

El 18 de septiembre de 1865, a vísperas de iniciar la guerra entre ambos países, zarpó de Valparaíso el capitán de fragata Juan Williams Rebolledo con la corbeta Esmeralda y el vapor Maipú[1]​Las embarcaciones chilenas pasaron en su salida a corta distancia de la fragata Villa de Madrid, insignia del vicealmirante José Manuel Pareja, quien no consideró detenerlos pese a la presión de sus subalternos.[1]

El gobierno chileno le había dado expresas instrucciones al capitán chileno, que por su rango quedaba como jefe de la escuadrilla, de dirigirse con ambos buques a Chiloé para refugiarse de la escuadra española y esperar nuevas órdenes de como proceder.[1]​Esto debido a su enorme desventaja para hacerle frente directamente con los dos únicos buques de guerra que tenía Chile en ese difícil momento, y con un imperfecto estado operacional.[2]

En octubre, estando ya declarada la guerra desde el mes anterior, Williams recibió nuevas órdenes de su gobierno de zarpar con sus buques rumbo a las costas peruanas para reunirse con la escuadra del Perú, que se había comprometido con Chile a combatir conjuntamente a los españoles,[3]​y como medida secundaria se le había sugerido hacer el corso.[4]​Mientras tanto, Pareja se había dado el trabajo desde el mes anterior de distribuir sus buques en la extensa costa chilena para fijar un bloqueo naval en los más importantes puertos, asumiendo las dificultades que representaba esto.[5][6]

El capitán chileno hizo contacto con la escuadra peruana, pero no obtuvo el apoyo de su jefe Lizardo Montero debido al estado de guerra civil en el Perú y por no estar su país en guerra con España.[7][8]​Por tanto, descartada la posibilidad de unión de las escuadras, que le habría permitido a Williams en ese momento atacar con éxito a alguna fragata española aislada, zarpó rumbo a las costas chilenas.[7]

A finales de mes la fragata blindada Numancia, que se mantenía apostada en el Callao para aprovisionar a Pareja y como medida de presión a los peruanos, salió a patrullar la costa peruana al tener conocimiento de la presencia de los buques chilenos pero estos ya se habían retirado.[9]

Movimientos previos al combate[editar]

El capitán chileno regresó en los primeros días de noviembre a las costas de su país sin aguardar el desenlace de la guerra en el Perú, y dado a que el plan que su gobierno le señaló no se pudo realizar, decidió emprender la hostilización de los buques españoles en la medida de lo posible.[10]​Al pasar por la altura de Caldera, consideró atacar con sus buques a la fragata Berenguela que según sus informes bloqueaba en solitario el lugar,[nota 1]​pero desistió de este cometido por complicaciones para llevarlo a cabo.[10][11]​En esa zona se determinó a pasar él con la Esmeralda a recorrer la costa para informar al gobierno los resultados de su comisión en Perú e intentar acometer algún otro ataque si le era posible, enviando al Maipú a Chiloé por considerarlo inútil para sus propósitos.[11]

El vicealmirante español, durante las andanzas de los chilenos en octubre, había hecho algunas modificaciones en la distribución de los buques que bloqueaban los principales puertos de Chile[nota 2]​en prevención de la posible unión de las escuadras chilena y peruana si es que triunfaban los revolucionarios en el Perú.[12]​Pareja era consciente de que si se unían ambas fuerzas podían caer desde la costa norte sobre alguna de las naves bloqueadoras, aisladas las unas de las otras por la distancia. Por esta razón había decidido agrupar a las fragatas de a dos,[nota 3]​ordenando que la Berenguela se reuniera con la fragata Blanca en Caldera y que la Virgen de Covadonga se reuniera con el vapor Matías Cousiño[nota 4]​en Coquimbo para bloquear el lugar, pese al sabido riesgo en que ponía a la goleta.[12]​De igual forma dispondría posteriormente que la corbeta Vencedora partiera de Valparaíso al sur para traer a la fragata Resolución a ese puerto, por lo que se dejaría levantado el bloqueo en Concepción.[13]

El 20 de noviembre fondeó Williams con la Esmeralda en Lebu, donde entró en comunicaciones con el gobierno y obtuvo noticias de los españoles.[3]​Al día siguiente recaló en Lota, después de haber burlado la vigilancia de la Resolución, para poder abastecerse de carbón y hacer algunas reparaciones provisorias en el casco y su maquina.[10]​En este último lugar se enteró que Coquimbo estaba bloqueado por la Virgen de Covadonga y el Matías Cousiño.[10]​Entonces el jefe chileno decidió atacar ese punto al ser el más vulnerable de toda la distribución bloqueadora que tenían los españoles, zarpando el 22 de noviembre hacia el norte para llevar a cabo este cometido.[14]

La Virgen de Covadonga se había mantenido bloqueando Coquimbo con el Matías Cousiño[nota 5]​entre el 4 y el 22 de noviembre. Luego de ese tiempo la distribución del bloqueo volvió a cambiar al cerciorarse Pareja de que la triunfante revolución en Perú no fue en esos momentos hostil a España, pasando entonces la Blanca a Coquimbo y ordenando el pronto regreso de la goleta a Valparaíso.[15]

El 24 de noviembre Williams pasó por las afueras de Valparaíso en su crucero al norte, saliendo a reconocerlo la Vencedora, a quien intentó atraer mar adentro para alejarlo de la Villa de Madrid, pero no dio resultado y siguió su rumbo.[16]​Arribó en ese día en Pichidangui, comunicando al gobierno sus intensiones y que luego iría a Constitución, donde le esperaban nuevas instrucciones. Zarpó de inmediato del lugar y recaló en Tongoy, enterándose aquí de la presencia de la Blanca en Coquimbo y que la goleta partiría hacia el sur.[17]​Ante este nuevo evento, regresó al sur para establecer un crucero de vigilancia en la parte norte de Valparaíso, frente a Papudo, y esperar a la Virgen de Covadonga o cualquier otra embarcación española proclive a ser capturado.[17]

El 25 de noviembre la Virgen de Covadonga, que era comandada por el teniente de navío Luis Fery, zarpó de Coquimbo rumbo a Valparaíso.[18][nota 6]​Por otra parte, en el día siguiente, la Esmeralda se topó en su zona de vigilancia con el vapor Valparaíso que venía del norte, informándole del triunfo de los revolucionarios en el Perú y de la proximidad de la goleta española.[19]

Fuerzas enfrentadas[editar]

Embarcaciones enfrentadas
Corbeta de hélice Esmeralda
Goleta de hélice Virgen de Covadonga
Características
técnicas
Esmeralda Virgen de Covadonga
Año de construcción 1855 1859
Desplazamiento (t) 854 412
Blindaje (mm) sin blindaje sin blindaje
Armamento 18 cañones lisos de 32 lb 2 cañones lisos de 68 lb (colisas giratorias)[nota 7]
Andar (nudos) 6[nota 8] 5 o 6[13]
Tripulación -195 126[21]

Detalles y puntos aclaratorios[editar]

La Esmeralda al momento del combate se hallaba con varias falencias debido a problemas técnicos y su estado de desarme al momento de precipitarse la guerra.[22]​Tenía una tripulación, además de bisoña, reducida debido a que al momento de su apresurado zarpe de Valparaíso la mitad de los hombres se hallaba en tierra celebrando el aniversario de la independencia, no pudiendo completar su dotación hasta su posterior arribo en Chiloé. Su casco se hallaba en estado de deterioro ya que no se alcanzó a carenar como se había previsto, haciendo de 4 a 5 pulgadas de agua por hora. Sus calderas se hallaban también en mal estado, reduciendo su andar original de 8 nudos.

La Virgen de Covadonga se hallaba en buen servicio respeto a su tripulación y al estado del casco. Pero tenía un problema en los fondos de sus calderas que se hallaban en pésimo estado, lo que parecía ser un defecto constante en la embarcación, reduciendo de esa manera su andar original de 7 nudos.

Pese a todo esto, queda en evidencia la superioridad combativa del buque chileno, del que tanto la historiografía chilena y española concuerdan. Sin embargo, existen algunos desacuerdos en cuanto a la descripción técnica que la historiografía de ambos países hacen en las naves adversarias, elevando exageradamente algunas de sus capacidades y haciendo omisión de sus defectos.[nota 9]

El combate[editar]

Alrededor de las 7 A. M. del día 26 Williams avistó a la Virgen de Covadonga, por lo que ordenó tocar inmediatamente zafarrancho de combate. También dispuso que un guardiamarina subiera al tope de la corbeta para que observara el horizonte, en previsión a un posible ataque de la Villa de Madrid por su cercanía.[19]​Al poco tiempo pudo también Fery avistar a la Esmeralda, creyendo por su aparejo que podría tratarse de alguna de las nuevas corbetas peruanas o bien una británica.[18]

A distancia de cuatro millas ambos buques izaron bandera; la Virgen de Covadonga la española y la Esmeralda la bandera británica como ardid de guerra. El capitán chileno había decidido utilizar esa estratagema para poder acercarse a la goleta hasta tenerla a tiro, ya que creía que tenía mayor andar que su buque y podía escapársele.[19]

El comandante español, pese a las sospechas iniciales de tener a una embarcación de guerra británica al frente, no se dejó engañar por mucho tiempo con aquello, ordenando zafarrancho de combate y cerrar las válvulas de seguridad para forzar la maquina.[18]​La goleta española se las arregló para pasar por el frente de la corbeta chilena, dejándola a esta última por la aleta.[23]

Como a las 10 A. M., y habiendo ambos buques estrechado la distancia a 150 o 200 metros, se inició el combate con una rápida maniobra de la corbeta que pasó del costado de estribor al de babor de la goleta, abriendo fuego con su batería de estribor que barrió la popa de la española, cayendo muertos o heridos los individuos que estaban en ese sector.[18]​Existe una discusión entre la historiografía chilena[24]​y española[25]​respecto a si la Esmeralda cambió o no el pabellón británico por el chileno antes de abrir fuego por primera vez, como las leyes internacionales de la guerra consideran aceptable.

Durante el desarrollo del combate, la corbeta chilena gobernó sobre la goleta española en las evoluciones o movimientos tácticos. Williams siguió atentamente las maniobras españolas, anticipando sus cambios de rumbo, lo que dificultó a Fery para responder el fuego con sus colisas, ya que el capitán chileno guiñaba de una a otra aleta para dispararle y evitar que la goleta lo tuviera en el campo de tiro.

Además este combate se libró a tan poca distancia que el comandante español llegó a creer en algunos momentos que los chilenos practicarían un abordaje en su popa al hacer los guiños, moviendo en dos ocasiones sus partidas de abordaje a ese punto para rechazarla, pero Williams sólo tuvo intenciones de batirla con sus disparos de bala y metralla.[21]

El capitán chileno en su primer ataque había engañado al comandante español con ese rápido movimiento, haciéndole creer que se batiría por estribor en donde dispuso sus colisas.[26]​Entonces Fery ordenó maniobrar para rechazar el ataque por la otra banda y al mismo tiempo largó cables por la popa para intentar enredar la hélice de la corbeta.[26]​Williams se apercibió de ese movimiento y maniobró hasta coger la aleta de estribor de la goleta, descargando una segunda andada con la batería de babor que generó más bajas. Luego alcanzó la aleta de babor, en donde realizó una tercera descarga con su batería de estribor que barrió su cubierta.[27]​El comandante español en todas esas ocasiones procuró inútilmente maniobrar para tener a la corbeta chilena a tiro.[28]

Luego de que la Esmeralda maniobró para darle la cuarta andanada al estribor de la goleta con su batería de babor, Fery pudo finalmente al moverse a babor realizar algunos disparos de los cuales dos habrían dado a la corbeta chilena según fuentes españolas,[29]​pero sin causarle daños de consideración.[30]​El español siguió el movimiento a babor haciendo un giro completo, pero el chileno la volvió a gobernar y a repetir el guiño con una nueva descarga de sus cañones hasta alcanzar su costado a babor.

La situación de los españoles era ya insostenible, recibiendo a muy corta distancia tiros de los cañones y la fusilería de la corbeta que con dificultad contestaron debido a su alto bordo. Fery intentó ir a Valparaíso como última esperanza pero finalmente se vio obligado a rendirse, arriando la bandera, después de 20[30]​o 50[27]​minutos de combate. Según Williams la rendición se la comunicó el jefe español a viva voz, dada la cercanía.[30]​También señaló que pese a la rendición los españoles seguían cargando sus piezas, razón por la que muy a su pesar debió hacer algunos disparos de advertencia.[30]

Antes de arriar la bandera, Fery ordenó arrojar al mar todo documento comprometedor y también que se abrieran las válvulas de la goleta para que se hundiera. Sin embargo, esta última orden no se llevó a cabo con el debido tiempo por las dificultades que puso el primer maquinista del buque que era de origen inglés.[31]​Williams envió rápidamente en un bote una partida de abordaje a cargo de su segundo, el teniente primero Manuel Thomson, quien tomó posesión del buque y logró cerrar a tiempo las válvulas de la embarcación para evitar su hundimiento.[32]

El recuento final del combate dejó en el lado español unos 4 muertos y 21 heridos, y un total de 122 prisioneros considerando a los heridos. Los daños de la Virgen de Covadonga fueron; todos sus botes destruidos por la metralla, la arboladura con varios balazos, la maniobra cortada, roto el timón y el casco acribillado.[33]​Por el lado chileno no hubo ninguna baja y la Esmeralda no sufrió ningún daño.

Habiéndose dejado a la Virgen de Covadonga en condiciones para navegar, el capitán chileno se dirigió a la rada de Papudo, recalando a las 11:30 A. M. en aquél lugar. Aquí desembarcó a los prisioneros españoles para que las autoridades se hicieran cargo de ellos, y luego partió hacia Los Vilos para reparar las principales averías de la goleta y asignarle una dotación.

Consecuencias[editar]

Vicealmirante José Manuel Pareja (1813-1865).

Pese a la abismante y desproporcionada debilidad chilena en el mar, se había desarrollado una exitosa acción ofensiva contra una unidad de guerra española, que resultó capturada y pasó a engrosar la pequeña escuadra chilena, como su tercer buque.

Este hecho fue un gran revés para la escuadra española. Pareja había permitido la salida de la Esmeralda y había ordenado la partida de la pequeña Covadonga, de tan sólo tres cañones, en solitario, a pesar de las quejas de parte de la Junta de Oficiales.

Para los chilenos, que no se encontraban en una buena situación estratégica la captura de la Covadonga contribuyo a generar una crisis en el mando español.

Por otro lado Perú finalmente declaró la guerra a España y comprometió el envío de la escuadra peruana para unirse a la chilena en Chiloé y esperar allí la llegada de los nuevos buques blindados Huáscar e Independencia.

El 3 de diciembre de 1865, iniciaron la travesía las fragatas Apurímac y Amazonas, y 44 días después las corbetas Unión y América. Al mismo tiempo, el recién ascendido capitán de navío Juan Williams Rebolledo, con la corbeta Esmeralda, la goleta Covadonga y los vapores Maipú y Lautaro, había organizado el apostadero naval de Abtao, en el archipiélago de Calbuco, en dos ensenadas colindantes a la isla del mismo nombre, ubicada en la ribera norte del canal de Chacao.

Por otra parte, la noticia de estos sorpresivos hechos perpetrados por el buque de un país que prácticamente carecía de fuerza naval, la suposición de que hubiera corrido la misma suerte la Vencedora, la declaración de guerra de la República del Perú y la actitud de la República de Chile contraria a los intereses de España deprimieron profundamente al vicealmirante José Manuel Pareja quien, sintiéndose fracasado, optó por suicidarse.

Al vicealmirante Pareja le sucedió en el mando el capitán de navío Casto Méndez Núñez quien ante la difícil situación de la escuadra decidió levantar el bloqueo de la mayoría de los puertos, limitándose a bloquear Valparaíso y en Caldera donde se habían concentrado las presas mercantes capturadas a Chile. Aunque en poco tiempo el bloqueo solo se concentró en Valparaíso sin tener puertos en los que abastecerse, pues igualmente los gobiernos de Bolivia y Ecuador rompieron relaciones con España.

Méndez Núñez realizaría expediciones para recuperar la goleta Covadonga y destruir la flota aliada, pero sin tener éxito.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Notas[editar]

  1. Para esos días Caldera se hallaba bloqueado por la Berenguela y la Blanca.
  2. La distribución inicial para el bloqueo que Pareja fijó a los buques de guerra españoles en septiembre era la siguiente: en Valparaíso la fragata Villa de Madrid y la corbeta Vencedora (este último hacía también de buque enlace de la flota), en la bahía de Concepción y sus alrededores la fragata Resolución, en Coquimbo la fragata Berenguela y en Caldera la fragata Blanca. La fragata blindada Numancia se mantenía en el Callao y la goleta Virgen de Covadonga venía de viaje desde el Callao, pasando por las costas bolivianas, para fondear en Valparaíso y ponerse a disposición de su comandante en jefe.
  3. En caso de que se confirmara la actitud hostil del Perú, Pareja había dispuesto que todos los buques de guerra se concentraran en Valparaíso.
  4. Era un vapor privado que había sido capturado por los españoles y armado como unidad auxiliar.
  5. Este vapor no se mantuvo por mucho tiempo con la goleta bloqueando el lugar.[sic][13]
  6. La salida de la Virgen de Covadonga iba a ser el 22 de noviembre ante la llegada de la Blanca, pero un temporal retardó su salida hasta el 25 de noviembre.
  7. Una ubicada en la proa y la otra en la popa.
  8. A toda fuerza podía hacer 6 nudos, y por momentos podía aumentar hasta 7 y 7½ nudos.[sic][20]
  9. Los chilenos López Urrutia (pág. 302) y Vicuña Mackenna (pág. 190) elevan el andar de la Virgen de Covadonga de 7 millas a incluso 10 millas forzando la maquina. Por su parte, los españoles Novo y Colson (págs. 343 y 344) y Rodríguez González (pág. 54) elevan la dotación, cañones y andar de la Esmeralda. El primero le asigna a la corbeta chilena una dotación de alrededor de 400 hombres entre marinos e infantería embarcada, 22 cañones (sin señalar calibre) y un andar muy superior a la goleta española (sin señalar el andar). El segundo le da a la corbeta una fuerza de 196 hombres que "al parecer" habría sido reforzada con dos compañías de infantería de marina, 20 cañones (18 de a 32 y 2 de a 12) y una velocidad superior en casi 3 millas a la goleta.

Referencias[editar]

  1. a b c López Urrutia, 2008: 297.
  2. Vicuña Mackenna, 1883: 175 y 176.
  3. a b Vicuña Mackenna, 1883: 165.
  4. Lopéz Urrutia, 2008: 300.
  5. López Urrutia, 2008: 298 y 299.
  6. Novo y Colson, 1882: 329 a 331.
  7. a b Lopéz Urrutia, 2008: 300 y 301.
  8. Vicuña Mackenna, 1883: 192 a 196.
  9. Novo y Colson, 1882: 332.
  10. a b c d López Urrutia, 2008: 301.
  11. a b Vicuña Mackenna, 1883: 179.
  12. a b Novo y Colson, 1882: 332 a 334.
  13. a b c Rodríguez González, 1999: 53.
  14. Vicuña Mackenna, 1883: 165 y 179.
  15. Novo y Colson, 1882: 343.
  16. Vicuña Mackenna, 1883: 166 y 180.
  17. a b Vicuña Mackenna, 1883: 180.
  18. a b c d Novo y Colson, 1882: 344.
  19. a b c Vicuña Mackenna, 1883: 181.
  20. Vicuña Mackenna, 1883: 190.
  21. a b Rodríguez González, 1999: 54.
  22. Vicuña Mackenna, 1883: 175, 176 y 190.
  23. Lopéz Urrutia, 2008: 303.
  24. Vicuña Mackenna, 1883: 184 y 185.
  25. Novo y Colson, 1882: 348.
  26. a b Vicuña Mackenna, 1883: 182 y 183.
  27. a b Novo y Colson, 1882: 346.
  28. Novo y Colson, 1882: 345.
  29. Novo y Colson, 1882: 345 y 346.
  30. a b c d Vicuña Mackenna, 1883: 183.
  31. Novo y Colson, 1882: 347.
  32. Lopéz Urrutia, 2008: 303 y 304.
  33. Novo y Colson, 1882: 349.

Bibliografía[editar]

  • López Urrutia, Carlos (2008). Historia de la Marina de Chile (Segunda edición). Santiago, Chile: Impresor Lulu. ISBN 978-0-6151-8574-3
  • Novo y Colson, Pedro (1882). Historia de la Guerra de España en el Pacífico. Madrid, España: Imprenta de Fortanet.
  • Vicuña Mackenna, Benjamín (1883). Historia de la Guerra de Chile con España (de 1863 a 1866). Santiago, Chile: Imprenta Victoria.
  • Rodríguez González, Agustín Ramón (1999). La Armada Española, la Campaña del Pacífico, 1862-1871. España frente a Chile y Perú. Madrid, España: Agualarga Editores.

Enlaces externos[editar]