Clítoris

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Clítoris
Clitoris anatomy labeled-es.svg
Ubicación y anatomía interna del clítoris.
Latín [TA]: clitoris
TA A09.2.02.001
Arteria Arteria dorsal del clítoris, arteria profunda del clítoris
Vena Venas dorsales superficiales del clítoris, vena dorsal profunda del clítoris
Nervio Nervio dorsal del clítoris
Precursor Tubérculo genital
Enlaces externos
Gray pág.1266
MeSH Clitoris
FMA 9909
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El clítoris es un órgano del aparato genital femenino. Su única función conocida es la de proporcionar placer sexual a la mujer. Su punta o glande asoma en la parte superior de la vulva, pero se extiende por el interior de los labios mayores, del perineo y rodea el tercio inferior de la vagina.

Anatomía[editar]

1. Prepucio del clítoris y 2. glande del clítoris

El clítoris tiene cinco partes, de las cuales, cuatro son bilaterales y simétricas. El glande es la única parte visible. Bajo la piel de los labios mayores se encuentran los bulbos vestibulares, que se unen por debajo de la vagina y rodean su entrada y su tercio inferior. Externamente a ellos se localizan los cuerpos pareados o crura, unidos en la línea media y separados sólo por un septo fibroso,

El glande del clítoris asoma en la parte superior de la vulva. Está parcial o totalmente recubierto por un pliegue cutáneo llamado capuchón, formado por la unión, en su parte superior, de los dos labios menores.[1]

Fisiología[editar]

En él se concentran los nervios que producen placer sexual en la mujer. Hasta el momento esa es su única función conocida.

Tamaño[editar]

El cuerpo del clítoris puede llegar a tener un tamaño de 10 a 13 mm en toda su longitud, mientras que el glande clitoridiano mide entre 3 y 4 mm de ancho, y entre 4 y 5 mm de largo, en estado de reposo; en erección puede alcanzar de 10 a 15 mm de longitud.

Desarrollo[editar]

En el desarrollo embrionario, hay una fase en que ambos sexos son indistinguibles. El clítoris se desarrolla al mismo tiempo que los demás órganos sexuales externos de la mujer, desde la 7ª semana de la vida embrionaria, a partir del tubérculo genital.

En fases muy tempranas, el clítoris parece un pequeño pene. Posteriormente, debido a la acción de las hormonas maternas, adquiere su localización —anterior a la uretra— y un tamaño más pequeño que aquél.[cita requerida]

Estimulación[editar]

La estimulación del clítoris tiene lugar durante el acto sexual y la masturbación. Dependiendo de la situación, como por ejemplo, una pareja hetero u homosexual, la postura, etc. se puede estimular de distintas formas, más o menos localizadas o indirectas. Durante la masturbación es corriente estimularlo de forma directa, cuidando que se mantenga lubricado, pero como en todos los aspectos de la sexualidad humana, las posibilidades son extensas.[2]

Ablación del clítoris[editar]

En algunas culturas africanas se practica la infibulación o la ablación –mutilación total o parcial– del glande del clítoris a una edad muy temprana, para evitar que las mujeres conozcan el placer sexual y el orgasmo. Esta práctica es considerada, en esas culturas, parte de un rito de iniciación a la pubertad que se supone protege la virginidad de las mujeres y asegura que vivirán en castidad hasta el matrimonio.

Historia de su estudio científico[editar]

El término clítoris procede del griego antiguo κλειτορίς (kleitorís), que fue reintroducido sin cambios en el Renacimiento. El primer médico antiguo en haberlo descrito y nombrado fue Rufo de Éfeso (siglos i-ii d. C.). Este autor señala que en griego existía un verbo derivado, κλειτοριάζω (kleitoriázō), que significaba «acariciar(se) el clítoris para producir placer».[3]

La literatura médica moderna menciona por primera vez la existencia del clítoris hacia el siglo xvi, aunque hay discusiones sobre el momento exacto. Renaldo Columbus, también conocido como Mateo Realdo Colombo, fue un profesor de cirugía en la Universidad de Padua, en Italia, y publicó en 1559 un libro, llamado De re anatomica, en el que describió «la sede del placer femenino». Columbus concluyó que «como nadie ha descubierto estos detalles y su propósito, si se permite que le dé nombres a cosas que descubro, debería ser llamado “el amor o dulzura de Venus”».

La aseveración de Columbus fue rechazada por su sucesor en la universidad, Gabriele Falloppio, quien describió por primera vez las trompas de Falopio, también denominadas tubas uterinas, y se adjudicó el haber sido el primero en describir el clítoris. En el siglo xvii, el anatomista holandés Caspar Bartholin –véase glándulas de Bartolino– rechazó ambas pretensiones, diciendo que el clítoris ya era ampliamente conocido por la ciencia médica desde el siglo ii.

Durante la época victoriana del siglo xix, las mujeres que padecían problemas uterinos, hormonales o emocionales eran diagnosticadas con una supuesta enfermedad llamada histeria femenina, la cual no tenía remedio y solo podía ser aminorada por medio de masajes de clítoris, equivalentes a lo que hoy en día reconocemos como masturbación.[4] Los médicos manipulaban la vulva de la paciente hasta que esta alcanzaba el orgasmo, momento en que se aplacaban los síntomas de su mal. La lista de síntomas asociados con este mal era tan larga que llegó un momento en que se convirtió en una epidemia; casi cualquier dolencia leve podía servir para diagnosticar histeria.[5]

El ginecólogo William Masters y la trabajadora social Virginia Johnson, conocidos popularmente por sus dos apellidos juntos: Masters y Johnson, y pioneros del estudio de la respuesta sexual humana, efectuaron estudios sobre el clítoris.[6]

Existe debates sobre si es un órgano vestigial, una adaptación o si tiene funciones reproductivas. Geoffrey Miller ha dicho que el clítoris humano «no muestra indicios de haber evolucionado por selección preferente, es decir, por la elección directa de los machos sobre hembras con un carácter determinado. No es especialmente grande, ni tiene colores brillantes, o una forma específica, ni está exhibido en la selección durante el cortejo».[7]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. E. O’CONNELL, HELEN (14 Nov 2005). «CLITORAL ANATOMY IN NULLIPAROUS, HEALTHY, PREMENOPAUSAL VOLUNTEERS USING UNENHANCED MAGNETIC RESONANCE IMAGING». The Journal of Urology 173 (6): 2060-2063. doi:https://dx.doi.org/10.1097%2F01.ju.0000158446.21396.c0 |doi= incorrecto (ayuda). Consultado el 16 de diciembre de 2016. 
  2. F20.com, junio de 2008. Masturbación femenina
  3. Rufo de Éfeso, De corporis humani appellationibus, 111.
  4. La histeria parecía ser pandémica
  5. Laura Briggs (2000). «The Race of Hysteria: "Overcivilization" and the "Savage" Woman in Late Nineteenth-Century Obsterics and Gynecology». American Quarterly 52: 246-73. 
  6. (en inglés) John Archer, Barbara Lloyd (2002) Sex and Gender, pág. 87. Cambridge University Press. En Google Books. Consultado el 19 de enero de 2013.
  7. Miller, Geoffrey (2011). The Mating Mind: How Sexual Choice Shaped the Evolution of Human Nature páginas 238-239

Enlaces externos[editar]