Chupacabras

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No debe ser confundido con Chotacabra.
Representación gráfica de un chupacabras

El término chupacabras es el nombre de un críptido legendario contemporáneo, que se describe como un ser que atacaría a animales de diferentes especies en zonas ganaderas o rurales. El mito tuvo su origen en la isla de Puerto Rico. Se cuenta que existe en México, América Central y América del Sur, en países como Costa Rica, México, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Puerto Rico, Honduras, Nicaragua, Colombia, Guatemala, El Salvador, Panamá, Perú, Chile, Uruguay, Venezuela, Paraguay y en algunas zonas del sur de Estados Unidos.

Descripción[editar]

La descripción más popular es que sería una criatura pequeña (de 1 m de altura o menor tamaño), que presentaría piel verduzca y escamosa, ojos grandes y saltones, y cabeza ovalada[cita requerida].

Los primeros reportes de avistamiento se dieron en Puerto Rico, presentando éste la primera descripción dada, después fue reportado en países como Chile, México y en Texas, estado en que se le describió por primera vez con la descripción de un cánido.[1]

Tipos de apariencias descritas[editar]

Así, se dice que el chupacabras aparece prominentemente en las siguientes formas específicas:

  • Reptiliana:

Es la descrita más comúnmente, presentaría piel gris-verdoso, escamosa y con espinas dorsales o canillas agudas que corren hacia abajo de su parte posterior. Aproximadamente de 0,9 a 1,2 m de altura, y saltaría de manera similar a un canguro.[2] [3]

  • Mamífera: la segunda variedad también se pararía y saltaría como el canguro, y tendría la piel gruesa con un pelo facial grisáceo. La cabeza sería similar a un perro, y su boca presentaría dientes grandes. Incluso varios testigos aseguran haberlos visto saltar más de 50 metros y en línea recta, sorprendentemente sin el uso de alas u otro medio de sustento aerodinámico.[cita requerida]
  • Murciélago: los testigos claman que algunos chupacabras estarían cubiertos de pelo negro, presentarían ojos rojos, una cabeza ovalada y alas tipo murciélago. Algunas veces se arrastrarían en cuatro patas, y otras veces se pararían erguidos (como perros de la pradera). Serían muy rápidos, puede escalar, y se caracterizarían por correr lejos cuando son vistos.[cita requerida]
  • Canina: se presentaría como una raza extraña de perro salvaje sin pelo, tiene un canto espinal pronunciado, cuenca ocular inusualmente pronunciada, dientes y garras de un canino típico según lo describe Fernando Maldonado. Maldonado dice que este animal es el resultado del cruce entre varias especies de perros salvajes, aunque los entusiastas claman que puede ser que sea de un reptil extinto similar a un perro. Un caso durante 2000 en Nicaragua de un supuesto cadáver de chupacabras que fue encontrado apoya la conclusión que es simplemente una extraña casta de perro salvaje. El alegado cadáver del animal fue encontrado en Tolapa, Nicaragua, y se hizo un análisis forense en UNAN-León. Patólogos en la Universidad encontraron que tan sólo era un perro; no obstante era un ejemplar inusual. Debe ser notado, que existen diferencias morfológicas muy llamativas entre las diversas castas de los perros (de las cuales los perros salvajes han descendido) que explican fácilmente las extrañas características de tales animales.[cita requerida]

Investigación revela posible origen del mito[editar]

Una nueva investigación realizada por Benjamin Radford llegó a la conclusión de que la descripción dada por la testigo original en Puerto Rico, Madelyne Tolentino, se basó en la criatura Sil en la película de ciencia ficción Species.[1] La criatura Sil es casi idéntica a la descripción de Tolentino sobre el chupacabras y ella había visto la película antes de su informe: "Era una criatura que se parecía a el chupacabras, con espinas en la espalda y todo... La semejanza con el chupacabras era realmente impresionante", informó Corrales.[4] Radford concluyó que "la descripción más importante del chupacabras no se puede confiar".[1] Este problema afecta seriamente a la credibilidad del chupacabras como una verdadera criatura.[5]

Adicionalmente, los reportes de que a las víctimas se les había chupado la sangre por el chupacabras nunca fueron confirmadas por una necropsia,[1] la única manera de llegar a la conclusión de que el animal fue drenado de sangre. Un análisis realizado por un veterinario a 300 víctimas reportadas del chupacabras encontró que no habían sido desangrados. Parece que los testigos confundieron la falta de sangre en el área por extracción de sangre, cuando pudo haber sido simplemente que el animal que atacó a la víctima no mordió una arteria principal o que se desangró internamente.

Radford dividió los reportes del chupacabras en dos categorías:

A finales de octubre de 2010, el biólogo Barry O'Connor, de la Universidad de Michigan, llegó a la conclusión de que todos los informes de los chupacabras en los Estados Unidos eran coyotes infectados con el parásito Sarcoptes scabiei, los síntomas de lo que podría explicar la mayor parte de las características del chupacabras: se quedaban con poco pelaje, engrosamiento de la piel y el olor intenso. O'Connor determinó que los ataques se produjeron "porque estos animales están muy debilitados, que van a tener una caza difícil. Así que pueden verse obligados a atacar el ganado porque es más fácil que cazar un conejo o un ciervo".[6]

Aunque varios testigos llegaban a la conclusión de que los ataques no podían ser obra de perros o coyotes porque no se habían comido a la víctima, ésta conclusión no es correcta.[1] Tanto perros como coyotes pueden matar una presa y no consumirla, ya sea por poco experimentados, lesiones o dificultad en matar a la presa[1] [7] La presa también puede sobrevivir el ataque directamente y morir luego por hemorragia interna o choque circulatorio.[1] [7] La presencia de dos agujeros en la presa, correspondientes a colmillos, son de esperarse ya que esta es la única manera que la mayoría de los animales carnívoros terrestres tienen para atrapar su presa.[1]

Presumibles apariciones importantes a nivel mundial[editar]

En América[editar]

Argentina[editar]

En la primera mitad de 2002 se encontró ganado vacuno mutilado en varios puntos del país (en la zona comprendida entre las provincias de Río Negro y Santa Fe). Si bien se percibían ablaciones de los aparatos reproductivos de los animales, los medios asociaban los hechos con el fenómeno chupacabras o con ritos de sectas satánicas. Pasó muy poco tiempo para que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) concluya que las mutilaciones fueron llevadas a cabo por zorros o ratones hocicudos.[8]

A principios de septiembre de 2013, una familia de la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, reveló a los medios que poseía el cadáver de un animal pequeño que había sido hallado en la localidad de Vera (norte de Santa Fe), al cual no podían identificar y al que algunos habían relacionado con el mítico chupacabras. Tras la difusión de la noticia, el profesor Jorge Martí, jefe de Museología y Taxidermia del Museo de Ciencias Naturales «Dr. Ángel Gallardo» de Rosario, examinó el ejemplar y determinó que se trataba de un gato naturalmente momificado.[9]

Brasil[editar]

Una aparición en la ciudad de Varginha en el estado de Minas Gerais, Brasil, se atribuye frecuentemente al chupacabras. Sin embargo, con respecto a este incidente particular, la mayoría de la gente asocia este incidente a una entidad extraterrestre, ya que no se reportó ningún ataque.[10]

Chile[editar]

En abril de 2000, en la ciudad minera de Calama (norte de Chile), se reportaron una centena de animales de corral desangrados o mutilados de forma muy extraña, situación que se mantuvo hasta casi finales de 2002. Pronto se produjo una serie de denuncias recogidas por la prensa sensacionalista, provenientes de otros sectores del país, aunque nunca se pudo concretar nada extraordinario.[11] Un campesino mató un huiña provocando atención internacional[12] y otros confundieron el feto de un monito del monte con este ser. Surgió un mito urbano que una supuesta misión de la NASA habría llegado al país para estudiar el fenómeno.[13]

Tras muchas especulaciones los estudios terminaron indicando que los ataques sólo se debió a perros.[14]

Las diferentes teorías del fenómeno[editar]

Explicaciones naturales en contra[editar]

En Chile tras una investigación se demostró que, a pesar de todas las opiniones y versiones de personas "expertas" en el tema, las evidencias apuntaban claramente a perros vagos,[15] sin prueba de algo sobrenatural.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h Radford, Benjamin. 2011. Tracking the Chupacabra: The Vampire Beast in Fact, Fiction and Folklore. ISBN 978-0-8263-5015-2
  2. «Chupacabras Biography». Consultado el 10 de mayo de 2007.
  3. Stephen Wagner. «The Top 10 Most Mysterious Creatures of Modern Times». Consultado el 5 de octubre de 2007.
  4. Corrales, Scott. Chupacabras: And Other Mysteries. ISBN 1-883729-06-8
  5. Radford, Benjamin. "Slaying the Vampire: Solving the Chupacabra Mystery" Skeptical Inquirer, Vol. 35 No. 3, May/June 2011, Pages 45 - 48
  6. «Scary chupacabras monster is as much victim as villain». umich.edu (25-10-2010). Consultado el 24-12-2011.
  7. a b «Evaluation of Suspected Predator Kills». Consultado el 24-12-2011.
  8. Los zorros atacan
  9. «¿Chupacabras o felino?: la historia del bicho raro recorre el mundo». Rosario3.com. 3 de septiembre de 2013. Consultado el 12 de noviembre de 2013. 
  10. OVNIS: El “Caso Varginha”, el Roswell brasileño
  11. Campesino afirma en televisión haber sido atacado por Chupacabras
  12. Campesinos chilenos anuncian captura del famoso “Chupacabras”
  13. Prensa nicaragüense hace eco de rumor que en Chile, Nasa capturó chupacabras
  14. Tanto las huellas de pisadas como de pelos indicaron que eran perros domésticos
  15. Nunca fue el chupacabras, fueron ataques de perros Mercurio de Calama, Miércoles 13 de mayo de 2009

Enlaces externos[editar]